Adiós a las armas (1932), un clásico entre clásicos

Después de asistir a la ópera L’equivoco stravagante en el Teatro Arriaga, la visita a El arte en nuestro tiempo en el Museo Guggenheim y el concierto de jazz de Kurt Elling en la BOS, Orquesta Sinfónica de Bilbao, la próxima actividad que tenían Macarena y Jaime preparado para el grupo fue la sesión de cine de Adiós a las armas (1932), un clásico entre clásicos, tal y como destaca el título.

La película es una primera adaptación de la novela homónima de Ernest Hemingway, que retrató en esta obra la relación entre un soldado y una enfermera en la Italia de la I Guerra Mundial. La mayor parte de la obra es autobiográfica, ya que Hemingway fue durante este Adi_s_a_las_armasepisodio histórico conductor de ambulancias voluntario en el ejército italiano. Su relato detalla la angustia y dureza de la guerra con gran precisión al mismo tiempo que describe intensas escenas de amor mediante sus diálogos. Tan solo tres años más tarde, en 1932, Frank Borzage, director de cine, llevaría a la gran pantalla la primera adaptación cinematográfica de esta novela.

Respecto a la película, esta gira en torno a la historia de amor que surge entre el teniente norteamericano Frederick Henry, papel interpretado por Gary Cooper, y la enfermera Catherine Barkley, personaje al que da vida la actriz Helen Hayes. Tal y como le ocurrió a Hemingway, el teniente Fredrerick se enamora locamente de la enfermera que le asiste y su relación se convierte en una intensa historia de amor. En la vida real, Hemingway propuso matrimonio a Agnes von Kurowsky Stanfield, la enfermera que le ayudó a recuperarse de sus lesiones en plena guerra.

En conclusión, una película clásica que nos regala una historia de amor a la antigua, sin muchos rodeos y con mucho de pasión e impulsividad. Asimismo, una cita de la novela que llama particularmente la atención: “No se puede amar el suelo de un vagón, ni los cañones con una funda de lona, ni el olor del metal engrasado o la lona por la que se cuela la lluvia, aunque no se estaba tan mal y era agradable estar entre los cañones; sin embargo, amar a alguien que sabes que ni siquiera puedes fingir que está contigo, verlo fríamente y con claridad… aunque no tan fríamente como con claridad y con sensación de vacío”.

Ana Delia Romeo

Kurt Elling en la BOS: una noche de magia

Solos de trompeta y de saxofón, virtuosos compases de piano y el tímido vibrar de las cuerdas de un violonchelo. Todo ello aderezado por una voz grave y serena, pero danzarina al mismo tiempo, saltando de unas nota a nota, sin esfuerzo aparente. El DSC_0106resultado: un ritmo que llena la sala e invita a los presentes a mover los pies.

Más allá de referirnos al escenario de un club de culto en alguna de las grandes urbes norteamericanas de hace unas décadas, este es el espectáculo con el que nos hemos encontrado aquí mismo, en Bilbao. Salvando distancias (físicas), es ni más ni menos jazz en estado puro que en esta noche de jueves un noviembre frío y revuelto, hemos tenido el placer de disfrutar.

De la mano de la BOS y dentro del ciclo 365 Bilbao Jazz; Kurt Elling, el genial e inimitable sucesor de personalidades del jazz de la talla de Frank Sinatra, y contínue del legado de los Crooners clásicos, nos ha deleitado esta noche en el Palacio Euskalduna con temas DSC_0131como “I like the Sunrise” del maestro Duke Ellington y “Nature Boy”, su más conocida y prestigiosa canción, con la que ha cerrado el espectáculo; no sin antes conceder a un público agradecido una merecida propina. Hemos echado en falta algún temazo de Frank Sinatra, como “Fly me to the Moon”, “Strangers in the Night” o “My Way” con los que llegar a la fibra sensible del público. Sin embargo, la sonoridad de su voz, la capacidad de acomodarse a un piano inquieto, una trompeta melódica y un chelo profundo; así como la calidad de sus improvisaciones, han conseguido dejar al publico bilbaíno más que satisfecho y con buen sabor de boca, hasta su próxima visita.

Juan Lázaro
Alize Menéndez

Visita a El arte de nuestro tiempo en el Guggenheim

guggenheimEl Guggenheim celebra veinte años de colaboración entre Solomon R. Guggenheim Foundation y el Museo Guggenheim Bilbao.

El pasado 29 de Octubre, acudimos al Museo Guggenheim, tras una clase previa de arte. La exposición la forman las primeras obras que adquirió Solomon Guggenheim. Comenzamos nuestra visita en la tercera planta, contemplando obras de Vasily Kandinsky guggenheim manhattande óleo sobre lienzo.

Vasily Kandinsky nació en Moscú en 1866, fue un pintor ruso, precursor de la abstracción en pintura y teórico del arte, se considera que con él comenzó la abstracción lírica. Kandinsky es uno de los artistas más influyentes de su generación. Fue uno de los primeros en explorar los principios de la abstracción no representacional o pura, por lo que podemos considerarle como un precedente del expresionismo abstracto.
En nuestra visita pudimos observar la abstracción en sus obras, el cubismo y por último el expresionismo. Kandinsky

Pudimos terminar visitando el resto de la exposición por nuestra cuenta, fue una bonita experiencia y fue bonito celebrar los veinte años de colaboración entre Solomon R. Guggenheim Foundation y nuestro Museo Guggenheim Bilbao.

Nerea Iturbe
María Fernández de Valderrama

Nuestra primera vez (L’equivoco stravagante en el Teatro Arriaga)

Al contrario de lo que la gente dice la primera vez no es tan doloroso. En el mes de septiembre nos adentramos en la intrigante y desconocida aventura de las artes de la mano de los hermanos Cuenca, los cuales hicieron una exposición del proyecto en el cual nos embarcamos , seguido de una clase de opera que nos prepararía  para nuestra primera toma de contacto con la ópera en teatro Arriaga, de mano de Emilio Sagi y Speranza Scappucci que dirigían L’equivoco Stravagante. (Obra original de Gioacchino Rossini y Gaetano Gasbarri).lequivoco

A pesar de que la opinión general en torno a la ópera es que es aburrida y que está dirigida a un público adulto esta ópera rompe todos los clichés siendo entretenida, divertida, atrevida e innovadora. Esto se debe gracias al creador original de la obra y el director que la ha llevado a escena actualmente.

Por parte de Rossini, crea un concepto de ópera atrevida e innovadora para su época debido a su cierre tres días después de su estreno. Las razones del cierre fueron las supuesta ideas de revolución y ideas sexuales. Por otro lado, Emilio Sagi director de la obra quiso transmitir  vivencias propias de la época que estudio en Inglaterra añadiendo el toque industrial de los años 70 además de toneladas de color y luces, dándole un toque actual y moderno.

Borja Hernán
María Ordiales

Arrancamos

¿Acaso hay mejor plan para una tarde de miércoles que oír hablar de esas cosas ligeramente repugnantes llamadas “cartílagos aritenoides”? Pues no lo sabemos, pero el caso es que así la pasó el grupo 14/15 de Descubre las artes, sumergido en una primera y apasionante clase de ópera después de la reunión inicial. ¡Esto arranca!

primera clase_14-15

 

¡Vuelve Descubre las Artes!

Algo te pasaba últimamente y no sabías muy bien qué era. Empezaba el curso en la uni y el apasionante ejercicio de venir a clase no te llenaba del todo. Notabas como que te faltaba algo, que sentías la necesidad de hacer cosas nuevas…

¡Pues no te preocupes! Antes de que te compres una iguana, te dé por la caída libre o por hacer ganchillo japonés, aquí estamos nosotros para darte un par de ideas. ¿Qué tal si vives la cultura como nunca antes?

¿Qué es Descubre las Artes? Es un programa para alumnos de grado de la Universidad de Deusto que te ayudará a descubrir la oferta de música sinfónica, ópera, exposiciones y cine que hay en Bilbao. Ya lo hicimos el curso pasado y funcionó genial. Te juntarás con mr beangente de otras facultades con los mismos intereses que tú, prepararemos las actividades en la uni con auténticos expertos y luego iremos juntos a la ópera, al Bellas Artes o adonde toque.  Vamos, que podrás ir a una exposición de arte contemporáneo y pararte delante de un cuadro sin tener que poner una cara parecida a esta…

¿Me va a llevar mucho tiempo? El programa se divide en dos tandas (octubre/noviembre y  febrero/marzo), es decir, que está pensado para que puedas seguir metiendo horas en Facebook desde el CRAI para no coincidir con el calendario de exámenes. En cada una de esas tandas, haremos cuatro salidas, una por cada una de las artes implicadas: música sinfónica, ópera, cine y artes plásticas. La duración de las actividades varía entre 1 y 3 horas. Cada salida se preparará antes en Deusto con una hora de clase. (Aquí tienes el calendario de octubre/noviembre.)

butterfly¿Necesitaré conocimientos previos? ¿Hará falta un título de musicología? ¿Será necesario saber pintar al óleo, al fresco y a la encáustica? ¿Tendré que saberme de memoria el aria más famosa de Madama Butterfly y poder cantarla vestida de geisha? Sé imitar a Charlot, ¿eso vale? La respuesta a todo es: no.

¿Cuánto cuesta? La inscripción cuesta 50€ y luego en algunas de las actividades habrá que pagar entrada. Pero ten en cuenta que eres joven y la vida te sonríe y puedes acceder a entradas reducidas en todas las instituciones culturales. Además de eso, tendrás rebajas adicionales por participar en el programa. La entrada a los museos, por ejemplo, será gratuita.

Sí, vale, ¿y yo qué me llevo? Además de conocer a gente interesante y visitar las tripas de un museo o de la ópera, tendrás un montón de temas de conversación nuevos. ¡Imagínate qué gusto poder hablar de Puccini siempre que te inviten a tomar el té! Si esto no te parece suficiente, puedes acceder al reconocimiento de 2 créditos ECTS.

Si te quedan dudas, escríbenos a descubrelasartes@deusto.es y trataremos de contestarlas raudos y veloces.

 

Beethoven y Berlioz en la BOS

¿Habéis ido alguna vez a un concierto de música clásica? Nosotros nos estrenamos en noviembre y el pasado jueves 3 de abril repetimos la experiencia. Fueron dos horas en las que vimos a los músicos llegar, tocar, marcharse y…¿Ya está? ¿Qué hay realmente detrás de esas 2 horas? Captura de pantalla 2014-04-11 a las 09.48.38(1)

Lo primero que escuchamos fue el Concierto nº4 para piano y orquesta en Sol mayor, op. 58 de L. v. Beethoven. Esta pieza exige una gran destreza técnica, para un solista tocarla supone meses de estudio. En este caso concreto, la pianista Soo Jung Ann demostró un altísimo nivel (no en vano, fue galardonada con el premio María Canals en 2012). Pero es precisamente esta exigencia técnica la que hace que la obra pueda resultar difícil de apreciar. Tras un descanso, la orquesta volvió para tocar la segunda parte del concierto, la Sinfonía fantástica, op. 14 de Hector Berlioz, cuyo aire apocalíptico mantuvo al público en vilo tratando de ubicar el sonido de las campanas de los últimos compases.

Unos días antes del concierto, tuvimos la suerte de poder hablar con uno de los miembros de la orquesta para que nos explicara un poco mejor el proceso de preparación de un concierto, la vida de un músico y la situación de la música clásica hoy en día.

Pinchar aquí para ver el video.

La música es algo extraordinario y, cuando vemos a alguien hacer algo extraordinario, nos entran ganas de intentarlo. Bilbao tuvo una oportunidad este pasado viernes 4, cuando los patrocinadores de este concierto de la BOS colocaron pianos en varios puntos del centro de la ciudad. Cualquiera podía acercarse y tocar, sentir la emoción y la presión de tocar delante de un público, en este caso improvisado. Una de nuestras compañeras, de hecho, ya dejó a más de uno con la boca abierta.Imagen1

Al margen de que disfrutemos más o menos de un concierto de este tipo, es una experiencia más en la vida de la que se puede aprender. Aprender a valorar los años de trabajo y la infraestructura que les rodea. No es sólo llegar, tocar un par de horas y marcharse. Es la suma del esfuerzo de muchas personas.

IMG_6556b(1)Siglos atrás, hubo compositores que dedicaron su vida a crear las obras que hoy escuchamos. Y, a veces, no nos damos cuenta de que esas obras son reflejos de una vida. Son emociones, pensamientos, frustraciones, miedos e ideales comunes a todos y cada uno de nosotros. Es por eso que se dice que la música es el más universal de los lenguajes. Gracias a que generaciones de músicos mantuvieron vivos esos mensajes, y que hoy en día, muchas personas siguen dedicando años de estudio para interpretarlas, seguirán formando parte de nuestra historia y cultura. Parte de lo que somos ahora y en lo que nos convertiremos en el futuro.

Ana María Isunza
Sergio Sánchez

Exposición de Ernesto Neto en el Guggenheim

Ernesto Neto es un autor brasileño conocido por sus originales instalaciones. Sus obras 1buscan que el público se introduzca en ellas, rompiendo con la clásica percepción de observar la escultura desde la distancia. Su exhibición se encuentra ahora en el Guggenheim y el montaje ha sido supervisado por el mismo artista, para asegurarse de que las propias instalaciones se adecuaban a las características del recinto respetando su planteamiento.

Eso era la teoría. A las 6 nos reunimos en la puerta de grupos del Guggenheim y, tras unos momentos de no encontrarnos, entramos en el hall del museo. Allí, nada más entrar, 2Jaime nos para y nos pide que levantemos la vista, tras lo cual vemos una especie de masa blanca informe que cuelga del techo, sostenida por un simple sistema de cuerdas. ¿Una sutil bienvenida a Yoko Ono? No. La primera de las sorpresas de la tarde.
Para gente acostumbrada a ver el arte desde una distancia prudente como somos, aquello era algo curioso. Más aún, si uno se paraba a mirar que escrito en la pared estaban el nombre de la pieza, Léviathan Thot, y las instrucciones a seguir para su gozo y disfrute. Inspirada en el mito del Leviatán de Thomas Hobbes, cabe mencionar que esta pieza de la colección estuvo expuesta durante un tiempo en el Panteón de París en 2006. Como primera intuición de lo que nos espera no está mal.

Luego llegó el que se puede considerar el plato fuerte de la exposición, para aquellos que no tengan vértigo y estén dispuestos a adentrarse en la obra en el sentido literal de la 3expresión. La creación, colgada del techo, simulaba el momento en el que un espermatozoide alcanza el óvulo. De múltiples colores y hecha de un tejido sintético, invitaba a los visitantes a subir. Esperamos impacientes nuestro turno y todos descalzos nos metimos por el “cilíndrico” túnel. La experiencia no dejó indiferente a nadie: el conducto se tambaleaba, al alzar la mirada daba la sensación de estar atrapado en una red de pescadores y mirando al frente parecía que estuviéramos recorriendo un intestino.

En la siguiente sala nos esperaba una choza sostenida por huesos de dinosaurios que guardaba dos tipos de especias colgadas en mallas desde el techo 4en su interior, pimienta y clavo. Al acceder a ella percibimos los diferentes olores y una de las compañeras, curiosa olfateó una de las “bolsas” que pendían de la parte superior, con tanto entusiasmo que la pimienta le dejó tosiendo. Aroma, dulce aroma.

Tras el pequeño percance de la tos, seguimos avanzando y entramos a la sala contigua donde, en esta ocasión, nos esperaba otra estructura blanca, del mismo material sintético, que esta vez representaba una espesa selva amazónica. Neto, de hecho, creó la instalación tras vivir un tiempo como uno más de una tribu brasileña que habitaba los bosques. Como si de árboles se tratara, columnas blancas se estiraban hasta el suelo, o bien pendían a media altura como depósitos de especias. Del mismo modo, esparcidas por la estructura y también en un lateral en el suelo, se encontraban instrumentos típicos del Brasil como flautas, silbatos o instrumentos de percusión, junto con una guitarra española y un tamboril. De nuevo, la exposición, espectacular y refrescante, acogía a algún que otro crío que no andaba muy fino en cuanto a percepción del ritmo y la melodía. Como último apunte, la peculiaridad de la sala es que, además del bosque, tiene una nueva obra en gestación. En el centro de un círculo de cojines naranjas que marcan el claro del bosque, se encuentra un tablero blanco, ligeramente inclinado, sobre el que hay situadas un número de velas negras, cuya cera gotea y resbala hacia abajo dando forma a una curiosa obra que sólo se podrá ver el último día de exposición.

Siguiendo con el recorrido, llegamos a una sala que acogía unas alfombras (semejantes a 5las que aparecen en la imagen, aunque no iguales) hechas a mano por una cooperativa de mujeres en Brasil. Una verde y naranja bordeaba la estancia y otra más rosácea situada en medio de la habitación escondía algo debajo. Paseamos por encima de la primera, disfrutando de su tacto y consistencia, algunos se sintieron tan cómodos que decidieron sentarse,  otros incluso tumbarse en el césped ficticio. La segunda nos dejó intrigados, jamás se supo que ocultaba.

Después, pasamos a otra sala totalmente enmoquetada en el centro de la cual se encontraba un perímetro con objetos de lo más variados (Una bolsa de El Corte Inglés, un loro de peluche, collares,…) que sustituían a los objetos que el propio autor dejó tras la inauguración.. En la pared había dos ventanucos con inscripciones en neón de color azul y rojo que aportaban un aire más enigmático y callejero a la instalación.

La última sala que visitamos fue la más sonora. Contaba la historia de un vendedor 7ambulante: había caramelos empaquetados colgados, como si de frutos de árboles se tratase. La instalación nos hizo sentir como aquel comerciante nómada que se encuentra con diferentes aromas por las calles y que escucha el animoso y agradable son de la samba (en nuestro caso en función de quien se animara a tocar los instrumentos). Además, tomamos un merecido descanso sobre una red artificial rellena con bolas de plástico que nos resultaron sorprendentemente confortables.

Finalmente vimos dos esculturas independientes a las anteriores instalaciones: una hamaca y unos floreros de lo más originales, como no cabía esperar de otra manera. Sin 8embargo, faltos de tiempo, nos quedamos con ganas de entrar a una sala y conocer las sensaciones que nos aguardaba. Igualmente dedicamos miradas de soslayo a las camillas-cucaracha móviles que descansaban en el atrio, rodeadas con una cinta y arrinconadas.

Sin duda alguna la exposición consiguió sorprendernos y divertirnos. Descubrimos otra faceta del arte, la parte interactiva que durante centenas de años había estado escondida.

Álvaro González de Arrieta
Maite Luego

Representación de Carmen en ABAO

Impactante, obscena, maravillosa, sobrecogedora, violenta, sexual, cautivadora, impresionante… existen muchos calificativos para describir esta inusual adaptación de Carmen, del célebre compositor francés carmen1Georges Bizet (1838-1875). Desde luego, Calixto Bieito ha conseguido su objetivo: no dejar indiferente a nadie. Y Bilbao no ha sido una excepción. Aplausos, vítores, pitos y pataleos demuestran que esta Carmen ha causado más revuelo que nunca. Escenografía sobria y simbólica, decoración inusitada, vestuario peculiar (¿hortera?)… en suma, una representación nada costumbrista de Carmen, pero no por ello menos atractiva ni menos espectacular.

La apuesta realizada por Bieito fue, sin duda, arriesgada. Más aún teniendo en cuenta lo famosa y conocida que es esta ópera. Desde el primer acto hasta el último, esta Carmen fue una continua fuente de sorpresas: decorados insospechados (una cabina de teléfono o un enorme y poco discreto toro de Osborne), bailes carmen2curiosos (además de Carmen, Macarena también se dejó ver en el escenario) y hasta ciertos gestos poco ortodoxos que, a juicio de algunos, resultaron un tanto soeces. Pese a ir prevenidos, gracias a las clases de Fernando Bayón, Carmen nos impresionó a todos. Por supuesto, la música de Bizet ayudó. En este caso no hubo sorpresas ni imprevistos y la música sonó tan vibrante como siempre. Tanto la orquesta como, sobre todo, los cantantes interpretaron las notas de Bizet con acierto y emoción, llevándose unos más que merecidos aplausos como recompensa.

Nada más acabar la ópera, carmen cochepudimos bajar al escenario y ver todos los decorados de primera mano. A pesar de no tener todo el tiempo que quisimos, tuvimos la posibilidad de ver el auditorio del Euskalduna desde el escenario, así como la famosa cabina de teléfono o los coches que utilizaron para la ópera. Pudimos, además, sacar una foto con el descapotable que aparecía en el tercer acto.

 

Os dejamos con un pequeño fragmento de la obra, el preludio al cuarto y último acto de Carmen:

Asier Odriozola Otamendi
Natalia Salado Castro

Concierto BOS: Tchaikovsky y Prokofiev

Concierto para piano y orquesta no. 1 (Tchaikovsky)

Terminada en 1874, la obra no llegó exenta de quebraderos de cabeza para su creador, ya que cuando éste tocó la obra frente a su maestro Nikolái Rubinstein, no consiguió su aprobación sino una lluvia de críticas. Debido a esto, Tchaikovsky cambió de pianista y estrenó la obra al año siguiente en Boston en manos de un encantado Herman Von Büllow. Arrepentido por el éxito conseguido por ésta obra, Rubinstein suplicaba para que su alumno le confiara la première de su concierto en Rusia. Pese a que finalmente lo consiguió, Rubinstein murió antes del estreno.

músicos

La obra, interpretada en esta ocasión por el pianista ucraniano Igor Tchetuev, encierra en sus dramáticas y apasionadas notas aportaciones de temas populares rusos, ucranianos e incluso una canción francesa de inspiración cabaretera. Arranca con una impetuosa y larga introducción, quizá el pasaje más célebre de la obra, nos introduce en una suerte de batalla entre piano y orquesta que no volverá a reaparecer de la misma forma en ningún otro momento.

 

Sinfonía no. 5 (Prokofiev)

Sergei Prokofiev compuso esta sinfonía en el verano de 1944, catorce años después de completar la última y en plena Segunda Guerra Mundial. Según sus propias palabras, representa “la expresión de la grandeza del ser humano” aunque muchos ven en ella un sentimiento de victoria.cellos

La sinfonía es aparentemente el resultado de un largo proceso de acumulación y maduración de ideas musicales, sin embargo, el trabajo sobre la partitura propiamente dicha no le llevó más de un par de meses. Como curiosidad, años más tarde de su creación, debido a la censura de Stalin, la Quinta Sinfonía fue una de las pocas obras de Prokofiev que no fue condenada.

Podéis encontrar más información en estos links: 1, 2, 3 y 4.

Ane Jareño Méndez
Cristian Alonso Vallejo