Experto digital: El enfoque de la Directiva sobre derechos de autor en el mercado único digital. La visión de la industria de contenidos digitales y sus retos jurídicos.

El pasado 14 de diciembre tuvo lugar en la Universidad de Deusto (Bilbao) una nueva sesión del curso de Experto en Derecho Digital. En esta ocasión fueron Jon Artatxo y Enrique de Aresti quienes lideraron la sesión.

Jon Artatxo, abogado especialista en Derecho de la Propiedad Intelectual y experto en Derecho Digital, llevó a cabo una sesión dinámica y ágil en la que la propiedad intelectual fue la protagonista. El objetivo de la sesión fue hacer un encaje respecto la columna vertebral del sistema de la propiedad intelectual. Tal y como explicó Jon Artatxo, suele haber una confusión generalizada acerca de la propiedad intelectual y la propiedad industrial.

La propiedad intelectual es aquella que engloba tanto los derechos de autor como los derechos conexos – derechos que corresponden a quienes no son los autores-. Concretamente, y, según el Convenio de París, la propiedad intelectual es aquella creación del intelecto humano, original y que se exprese por cualquier medio o formato, tangible o intangible. No obstante, no se debe confundir la originalidad con la novedad. Hay dos tipos de originalidad; en primer lugar la subjetiva, la cual supone el reflejo de la personalidad del autor; y, en segundo lugar, la objetiva, cuando surge una idea diferente respecto a cualquier otra preexistente. Dentro de la propiedad intelectual se encuentran los diseños industriales, las marcas de servicio, los nombres y las denominaciones comerciales. La propiedad industrial, por su parte, se aplica a las creaciones literarias, como libros o películas; y también a las obras realizadas por medios tecnológicos como los programas informáticos y las bases de datos electrónicas.

Obras discutibles de protección por parte de la propiedad intelectual

El artículo 10.2 LPI (Ley de Propiedad Intelectual) enumera una lista de obras que pueden considerarse como obras originales protegibles por la propiedad intelectual. La enumeración es amplia, pero no es numerus clausus. La propiedad intelectual protege obras que no están incluídas en dicha lista. En esta sesión de Experto en Derecho Digital, Jon Artatxo cuestionó la protección de determinadas obras. Objetivamente la propiedad intelectual protege las obras creadas por inteligencia artificial pero Artatxo mostró su desacuerdo; la inteligencia artificial son datos, un proceso automático por lo que se cuestiona si para proteger este tipo de obras se le tendría que dar una nueva personalidad jurídica a las máquinas.  En cuanto a los modelos de negocio, la propiedad intelectual no los protege, aquí entraría en juego el derecho de la competencia.

También se cuestionó la posible protección de una página web por parte de la propiedad intelectual. Las páginas web son obras audiovisuales por lo que Artatxo señaló que hay aspectos protegibles como es el diseño o la apariencia gráfica – la interfaz de usuario -, el código fuente, y los contenidos – algunos se pueden considerar como bases de datos-. Artatxo también afirmó que la ley no ha conseguido avanzar tanto como la realidad.

Para finalizar la presentación, Jon Artatxo aseguró que al ser un especialista de la materia, no considerará a la propiedad intelectual como un fin, sino como un medio para la protección de los creadores. “Veo que se está convirtiendo en un fin, y no; la propiedad intelectual tendría que ponerse en la balanza con relación a otros derechos igual de importantes como puede ser el derecho de libertad de expresión o el de información; y entender los derechos como derechos relacionados” aseguró Artatxo.

Por otro lado, la segunda sesión fue llevada a cabo por Enrique de Aresti, que trabajó en la Comisión Europea durante 28 años. En su presentación, también hizo protagonista de la sesión a los derechos de autor, hablando del Proyecto de directiva de 2016 sobre los derechos de autor y la sociedad de información. Mediante dicha directiva se pretende facilitar el acceso a los contenidos y analizarlos.

También indagó en el polémico asunto del pago por el uso de las plataformas de difusión masiva de contenidos. Las grandes empresas como Google o YouTube, se aferran al artículo 15 de comercio electrónico para la solicitud de estos pagos.

Aunque su presentación fue algo más breve por falta de tiempo, dedicó gran parte a resolver dudas que pudieran surgir, por lo que fue una sesión con un factor más dinámico e internacional.

 

Clara Sanz y Alba Aguado, alumnas de 5º curso de Derecho + Comunicación.

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