{"id":528,"date":"2017-04-21T12:46:06","date_gmt":"2017-04-21T10:46:06","guid":{"rendered":"https:\/\/preblogs.deusto.es\/RSanSalvador\/?p=528"},"modified":"2017-04-21T12:46:06","modified_gmt":"2017-04-21T10:46:06","slug":"cities-design-mas-alla-de-las-smart-cities","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deusto.es\/RSanSalvador\/cities-design-mas-alla-de-las-smart-cities\/","title":{"rendered":"Cities design, m\u00e1s all\u00e1 de las smart cities"},"content":{"rendered":"<p>Resulta complicado unir en un art\u00edculo tres conceptos tan ricos en matices \u00a0como el dise\u00f1o, la tecnolog\u00eda y la ciudad. Y no precisamente porque no haya buenas razones para vincularlos, m\u00e1s bien al contrario. La dificultad radica en c\u00f3mo contribuir con una mirada fresca e inspiradora a una conversaci\u00f3n reducida en la actualidad al volumen de aplicaciones y soluciones urbanas de base tecnol\u00f3gica que somos capaces de producir.<\/p>\n<p>El presente art\u00edculo desea compartir una mirada distinta. No exenta de aspectos criticables o manifiestamente mejorables. Pero, una mirada \u00a0comprometida con la transformaci\u00f3n de las ciudades, con la finalidad de hacer de las ciudades lugares mejores<strong>, <\/strong>generadores de bienestar y bienser para las personas que las habitan y visitan<em>, <\/em>atendiendo cada caso y siendo permeables a cada circunstancia.<\/p>\n<p>El art\u00edculo nos transporta de la ciudad industrial, productora de bienes, productos y servicios, a la ciudad postindustrial que crece en torno a la generaci\u00f3n de experiencias y la puesta en valor de intangibles. Partimos de la l\u00f3gica de las <em>smart cities<\/em> para proponer una nueva l\u00f3gica de <em>ciudades 4i<\/em>, evolucionando de la l\u00f3gica de la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica aplicada a los bienes, productos y servicios urbanos a una l\u00f3gica de la innovaci\u00f3n que contempla una base tecnol\u00f3gica, pero tambi\u00e9n social, cultural y econ\u00f3mica. Y siempre centrada en las necesidades, motivaciones y valores de las y los ciudadanos cogeneradores de experiencias e intangibles<\/p>\n<p>En este tr\u00e1nsito por realidades urbanas pasadas, presentes y futuras, el dise\u00f1o va ganando relevancia a la vez que transforma su funci\u00f3n: del dise\u00f1o en las ciudades al <em>cities design<\/em>, en el que adquiere un papel activo en la gobernanza de las ciudades. La Nueva Agenda Urbana, aprobada en la reciente Cumbre HABITAT III de Naciones Unidas, celebrada en la ciudad de Quito, abre interesantes v\u00edas a este enfoque de la gobernanza y dise\u00f1o de las ciudades.<\/p>\n<p><strong>De las ciudades industriales a las <em>ciudades de las experiencias<\/em><\/strong><\/p>\n<p>La Declaraci\u00f3n Universal de Derechos Humanos de 1948, en su art\u00edculo 24 consagraba el derecho al descanso y al disfrute del tiempo libre. Por primera vez, se reconoc\u00eda el derecho a un tiempo no necesariamente productivo, reproductivo o compensador. Ya no se trataba s\u00f3lo de descansar lo justo y necesario para volver a trabajar. Tres d\u00e9cadas despu\u00e9s, la Constituci\u00f3n Espa\u00f1ola de 1978, en su art\u00edculo 40.2 completaba el derecho al descanso necesario con el de las vacaciones peri\u00f3dicas retribuidas. Garantizaba un tiempo de libre disposici\u00f3n dotado con recursos propios, que se pod\u00edan dedicar a otras dimensiones de la existencia humana, una u otra actividad,\u00a0 a la adquisici\u00f3n de uno u otro bien, producto o servicio. Se asentaban las bases de una econom\u00eda del ocio a configurar en torno a nuevos sectores econ\u00f3micos emergentes.<\/p>\n<p>S\u00edmbolos reservados a las \u00e9lites dirigentes se incorporaban progresivamente a la l\u00f3gica industrial productiva. Una parte sustancial de la cultura se convert\u00eda en industria: libros, m\u00fasica, cine,&#8230; El viaje al alcance de aventajados, aventureros y misioneros se transformaba en la econom\u00eda del turismo, industrializando los v\u00ednculos que unen or\u00edgenes y destinos. La actividad f\u00edsica y la gimnasia adoptaban las formas de <em>industria<\/em> del deporte. Las tecnolog\u00edas emergentes incorporaban soportes como la radio y la televisi\u00f3n, dando lugar a las industrias de la comunicaci\u00f3n y recreaci\u00f3n. La industrializaci\u00f3n del tiempo disponible daba lugar a la democratizaci\u00f3n de los \u00e1mbitos del ocio y a un consumo de masas hasta entonces \u00a0desconocido.<\/p>\n<p>La transici\u00f3n de una a otra l\u00f3gica modificaba la naturaleza del capitalismo de la primera industrializaci\u00f3n, de la producci\u00f3n de bienes y servicios. Esta nueva realidad fue abordada con maestr\u00eda por Joseph Pine y James Gilmore en su obra <em>La econom\u00eda de la experiencia (1999)<\/em>, poniendo nombre y apellido a una econom\u00eda basada, no tanto en la compraventa de bienes, productos o servicios, como en la mercantilizaci\u00f3n de las experiencias.<\/p>\n<p>Toda experiencia contempla aspectos objetivos tangibles -bienes, productos, servicios,&#8230;- que nos refieren a una ciudad industrial y otros subjetivos intangibles -emociones, sentimientos, motivaciones, valores, percepciones,\u2026- que acompa\u00f1an las vivencias cotidianas y extraordinarias de las personas en una <em>ciudad de las experiencias<\/em>. Y es, desde esta segunda aproximaci\u00f3n al ser humano, donde se viene generando un intenso proceso de creatividad, dise\u00f1o e innovaci\u00f3n desde mediados del siglo XX, en el que las ciudades son el mejor de los laboratorios.<\/p>\n<p>La <em>econom\u00eda de la experiencia<\/em>, la generaci\u00f3n de experiencias de inter\u00e9s para los ciudadanos, potenciales usuarios y consumidores, se ha ido extendiendo. Y con ella, las <em>industrias de lo intangible<\/em>, aquellos sectores econ\u00f3micos que son capaces de poner en valor aspectos de nuestra existencia que s\u00f3lo hab\u00edan sido observados en su materialidad. La m\u00fasica sufre como industria fonogr\u00e1fica pero crece como espect\u00e1culo en vivo, festival o concierto. El deporte se consolida como espect\u00e1culo de masas, pr\u00e1ctica individual o riesgo extremo. El turismo se reinventa como viaje y aventura hacia destinos impensables. La recreaci\u00f3n al aire libre ocupa espacios otrora poco apreciados y en el interior de los hogares reproduce vivencias imaginativas y fascinantes. La gastronom\u00eda transita de la alimentaci\u00f3n de subsistencia a la cocina de autor y a la propia creaci\u00f3n. El vestido que protege de las inclemencias se convierte en moda. Los utensilios m\u00e1s humildes de nuestra cotidianeidad revierten en peque\u00f1as piezas con valor a\u00f1adido propio. El valor subjetivo de la experiencia se sit\u00faa muy por encima del coste material de sus contenedores.<\/p>\n<p>La industria se hace <em>industria de lo intangible<\/em>. La materialidad del bien, producto y servicio se transforma, por la fuerza de motivaciones y valores, en motor de nuestras existencias. Las industrias creativas, del dise\u00f1o y del ocio son el humus donde fermentan las experiencias que mueven nuestras voluntades. Generamos una econom\u00eda en s\u00ed misma y, adem\u00e1s, tiramos de esa <em>econom\u00eda de lo tangible<\/em>. Como sucedi\u00f3 el d\u00eda en que la compa\u00f1\u00eda automovil\u00edstica volatiliz\u00f3 el coche para sustituirlo por un lac\u00f3nico \u201c<em>\u00bfte gusta conducir?<\/em>\u201d, sustituyendo el producto por la experiencia. Para entonces, el di\u00e1logo entre los <em>fabricantes de cosas<\/em> y los <em>generadores de experiencias<\/em> llevaban horas de rodaje en la carretera.<\/p>\n<p>Pero, adem\u00e1s, las industrias de lo intangible tienen otro valor a\u00f1adido: la capacidad de generar de empleo. Frente a la disociaci\u00f3n actual entre proceso de reactivaci\u00f3n industrial y \u00a0creaci\u00f3n de empleo, fundamentalmente por la incorporaci\u00f3n intensiva de tecnolog\u00edas de nueva generaci\u00f3n, las <em>industrias de lo intangible<\/em> se basan en los seres humanos que las hacen realidad. Dise\u00f1adores, creativos, artistas, artesanos, gestores culturales, m\u00fasicos, arquitectos, interioristas, actores, gu\u00edas-int\u00e9rpretes tur\u00edsticos, modistos, deportistas, comunic\u00f3logos, gr\u00e1ficos, cocineros, publicistas, t\u00e9cnicos deportivos o desarrolladores de contenidos digitales son profesionales que aportan valor a\u00f1adido a la experiencia que generan, ofrecen y posibilitan. Son profesionales talentosos, con formaci\u00f3n s\u00f3lida de base y a lo largo de la vida.<\/p>\n<p>Por si fuera poco, las <em>industrias de lo intangible<\/em> tienen un marcado car\u00e1cter end\u00e9mico, contagioso, puesto que arrastran a las <em>industrias de lo material<\/em> a un escenario de permanente creatividad, dise\u00f1o e innovaci\u00f3n. Incorporan a los bienes, productos y servicios conocidos nuevos puntos de vista que, m\u00e1s all\u00e1 de lo formal, acaban provocando cambios de concepto, de uso y aplicaci\u00f3n. Es la revoluci\u00f3n de la creatividad y del dise\u00f1o, la <em>revoluci\u00f3n de los intangibles<\/em>. Y se trata de una revoluci\u00f3n marcadamente urbana, por su privilegiado ecosistema en el que confluyen la mayor\u00eda de los creadores y dise\u00f1adores con la mayor\u00eda de los ciudadanos, co-creadores, usuarios y consumidores.<\/p>\n<p>La econom\u00eda de la experiencia y las industrias de lo intangible suponen una gran oportunidad para la re-humanizaci\u00f3n de nuestras ciudades, avanzando en mayores cotas de bienestar y <em>bienser<\/em> de las personas. Las ciudades de las experiencias pueden ser urbes en las que la creaci\u00f3n, co-creaci\u00f3n, uso y consumo de bienes, productos, servicios y actividades posibiliten la vivencia de experiencias aut\u00e9nticas, memorables y significativas.<\/p>\n<p><strong>De las <em>smart cities<\/em> a las <em>ciudades 4i <\/em><\/strong><\/p>\n<p>Desde que el ser humano est\u00e1 en el mundo, la necesidad de dar respuesta a los problemas que van surgiendo, el deseo de mejorar el presente vivido, el anhelo de la transformaci\u00f3n de la realidad conocida o, incluso, el sue\u00f1o de adelantarse a dificultades futuras han sido una constante.<\/p>\n<p>No todo lo calificado como innovaci\u00f3n ha sido, es, ni ser\u00e1 realmente innovaci\u00f3n, ni lo ser\u00e1 en id\u00e9ntica medida, alcance, ni profundidad. Hay innovaci\u00f3n etiquetada como tal por desconocimiento de los logros y avances de tiempos pasados o espacios desconocidos. Hay innovaci\u00f3n que surfea por la superficie de la mejora, sin bucear en las profundidades del cambio, tal y como afirma Nicholas Carr.<\/p>\n<p>Asistimos a un profundo proceso de transformaci\u00f3n en que estamos migrando de una <em>era de cambios<\/em> a un <em>cambio de era<\/em>. El avance en el conocimiento cient\u00edfico ha tenido un gran protagonismo en todo ello. La innovaci\u00f3n y el desarrollo tecnol\u00f3gico, fruto de la aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica de dicho conocimiento, ha avanzado a ritmo acelerado en la segunda mitad del siglo XX y en lo que llevamos de siglo XXI.<\/p>\n<p>Desde la aparici\u00f3n de la m\u00e1quina de vapor a finales del siglo XVIII, en los albores de la Revoluci\u00f3n Industrial, pasando por la aparici\u00f3n del ferrocarril, el autom\u00f3vil y el avi\u00f3n en el tr\u00e1nsito del XIX al XX, hasta el momento presente, la mejora tecnol\u00f3gica de los medios de transporte ha ido favoreciendo la aceleraci\u00f3n en la movilidad y transformando el concepto del tiempo.<\/p>\n<p>La invenci\u00f3n del tel\u00e9grafo y del tel\u00e9fono a finales del siglo XIX supuso el inicio de la otra gran transformaci\u00f3n: la globalizaci\u00f3n del espacio. El espacio virtual, el <em>espacio de los flujos<\/em> en palabras de Manuel Castells, arranca en el mismo momento en que el tel\u00e9fono rompe el lazo inseparable entre comunicaci\u00f3n interpersonal y car\u00e1cter presencial. Todo espacio, todo rinc\u00f3n del planeta queda vinculado al futuro del resto.<\/p>\n<p>La aceleraci\u00f3n del tiempo y la globalizaci\u00f3n del espacio, el tiempo inmediato y el espacio continuo, han transformado la naturaleza y rasgos de nuestra sociedad y, consecuentemente, de nuestras ciudades: el medio ambiente, la organizaci\u00f3n social, la demograf\u00eda, la actividad econ\u00f3mica, la salud, la pol\u00edtica, la educaci\u00f3n, el ocio o la cultura.<\/p>\n<p>Un correcto posicionamiento ante semejantes cambios exige la arm\u00f3nica integraci\u00f3n de las cuatro naturalezas de la innovaci\u00f3n: la tecnol\u00f3gica (de los medios y territorios inteligentes) la econ\u00f3mica (de los recursos y resultados inteligentes) y la social (de las personas y las organizaciones inteligentes) y la cultural de los valores y procesos inteligentes).<\/p>\n<p>Pero la realidad manifiesta un fuerte desequilibrio provocado por las distintas velocidades de la innovaci\u00f3n, con una preocupante ralentizaci\u00f3n de la innovaci\u00f3n social, cultural y econ\u00f3mica frente a la inagotable innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica. \u00a0Estamos ante una sobreexposici\u00f3n a la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica que, en el caso de las ciudades, se ha materializado en el concepto <em>smart cities<\/em>. Se trata de una imprescindible evoluci\u00f3n de base tecnol\u00f3gica en la b\u00fasqueda de soluciones urbanas a los retos y problemas planteados: movilidad, conectividad, accesibilidad, sostenibilidad, salud, aprendizaje a lo largo de la vida, etc. Pero, el desequilibrio al que nos refer\u00edamos genera ciudades tecnol\u00f3gicamente muy inteligentes habitadas por organizaciones, estructuras y procesos de naturaleza econ\u00f3mica, social y cultural no tan inteligentes, tal y como se observa en la evoluci\u00f3n de cuestiones como: envejecimiento, inmigraci\u00f3n, desigualdad, refugiados, desempleo, precarizaci\u00f3n laboral, violencia de g\u00e9nero, exclusi\u00f3n social, estr\u00e9s vital, soledad, analfabetismo funcional, populismos, abstencionismo, corrupci\u00f3n, individualismo, etc.<\/p>\n<p>De hecho, el desarrollo de la ciencia y la acumulaci\u00f3n de conocimiento han posibilitado un elevado nivel de implantaci\u00f3n de soluciones de base tecnol\u00f3gica, con consecuencias econ\u00f3micas y sociales de extraordinario calado. Por contra, las innovaciones social, cultural y econ\u00f3mica no s\u00f3lo no han desarrollado itinerarios propios de similar magnitud, sino que ni siquiera han sido capaces de dar respuesta adecuada al impacto de la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica.<\/p>\n<p>La pol\u00edtica, la educaci\u00f3n, la organizaci\u00f3n social o la agenda personal no se han desarrollado en la medida en que el avance tecnol\u00f3gico y su impacto social exigen. Y la econom\u00eda, por su parte, ha crecido gracias a las nuevas posibilidades de la globalizaci\u00f3n y la aceleraci\u00f3n (impactos econ\u00f3micos de la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica),\u00a0 provocando un desequilibrado modelo social y medioambiental. Daniel Innerarity lo expresa de modo di\u00e1fano al afirmar que una innovaci\u00f3n sin sociedad produce efectos socialmente indeseados.<\/p>\n<p>En este contexto, \u00bfcabe una aproximaci\u00f3n innovadora a la innovaci\u00f3n urbana hasta ahora conocida? Honestamente, creo que s\u00ed, la denomino <em>ciudades 4.<\/em>i, concepto a trav\u00e9s del que planteo la integraci\u00f3n coherente de los objetivos de <em>productividad, calidad<\/em> y <em>transformaci\u00f3n<\/em> en las estrategias urbanas de innovaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Un enfoque de la innovaci\u00f3n est\u00e1 centrado en la <em>productividad<\/em>, en la cantidad, desde una visi\u00f3n <em>incrementalista,<\/em> con una ligera alteraci\u00f3n de la realidad conocida y una amplia difusi\u00f3n entre la ciudadan\u00eda. Es una innovaci\u00f3n centrada en el n\u00famero y la magnitud.<\/p>\n<p>Otro enfoque de la innovaci\u00f3n est\u00e1 orientado a la <em>calidad, <\/em>desde una visi\u00f3n <em>adaptativa<\/em>, profundizando en la modificaci\u00f3n y el cambio de lo conocido. Se trata de una innovaci\u00f3n que incide en los rasgos inherentes a las personas y las cosas. Es una propuesta \u00fatil para una sociedad y unas ciudades cada vez m\u00e1s exigentes en sus usos y consumos.<\/p>\n<p>Pero, es la innovaci\u00f3n vinculada \u00a0a la <em>transformaci\u00f3n<\/em> la que se muestra m\u00e1s pr\u00f3xima a las necesidades perentorias de los nuevos tiempos y espacios. Profundiza en una aproximaci\u00f3n <em>radical<\/em>, desde la propia ra\u00edz de las cosas y las situaciones. Promueve la co-creaci\u00f3n, los procesos colaborativos desde la participaci\u00f3n y la corresponsabilidad. Se muestra preocupada por la <em>cualidad<\/em>, por la transformaci\u00f3n de la naturaleza intr\u00ednseca de las cosas, estructuras procesos, sobre todo si \u00e9stas no dan respuesta a las cuestiones planteadas o son generadoras de nuevos problemas.<\/p>\n<p>La correcta integraci\u00f3n de las innovaciones cultural, social, econ\u00f3mica y tecnol\u00f3gica es una oportunidad para transformar las maneras de hacer, la generaci\u00f3n de modelos alternativos de abordar los problemas,\u00a0 la experimentaci\u00f3n en torno a la adquisici\u00f3n de competencias y conocimientos, y la toma en consideraci\u00f3n de las motivaciones, valores y sentimientos de las personas y ciudadanos.<\/p>\n<p>Necesitamos reorientar el sentido de nuestros ecosistemas urbanos de innovaci\u00f3n hacia la transformaci\u00f3n. Una cadena de innovaci\u00f3n transformadora de los procesos de creaci\u00f3n, aprendizaje, conocimiento, transferencia, dise\u00f1o, producci\u00f3n, difusi\u00f3n y uso-consumo. Una aproximaci\u00f3n innovadora a la propia innovaci\u00f3n. Una recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica, de base tecnol\u00f3gica, pero pensada desde la transformaci\u00f3n social y cultural.<\/p>\n<p><strong>Del dise\u00f1o en las ciudades al <em>cities design<\/em><\/strong><\/p>\n<p>El a\u00f1o pasado, en la celebraci\u00f3n del <em>D\u00eda Mundial del Dise\u00f1o<\/em>, el ICOD Consejo Internacional del Dise\u00f1o lanzaba una pregunta: \u00bf<em>C\u00f3mo dise\u00f1amos hoy<\/em>? Y en el texto del manifiesto que acompa\u00f1aba dicha efem\u00e9ride se afirmaba: \u201c<em>Todo aspecto del ma\u00f1ana est\u00e1 siendo dise\u00f1ado hoy. Y t\u00fa lo est\u00e1s dise\u00f1ando<\/em>\u201d. Entre dichos aspectos la ciudad, a\u00f1adir\u00edamos.<\/p>\n<p>Tradicionalmente se ha incidido en la idea de que el dise\u00f1o es una actividad centrada en la elaboraci\u00f3n material de bienes y productos. Una actividad que se ocupa de la est\u00e9tica, la funcionalidad y el valor simb\u00f3lico de los artefactos generados: plazas, escaparates, farolas, redes inteligentes de servicios, platos, bancos, vestimentas, pasos de peatones, anuncios, videojuegos,\u2026 Pero, tambi\u00e9n, se ha reivindicado como un proceso que se preocupa por los conceptos y su incidencia en la realidad en que se aplican. Un proceso que busca soluciones y alternativas a los problemas planteados en nuestras ciudades: problemas de informaci\u00f3n, formaci\u00f3n, usabilidad, movilidad, conectividad, accesibilidad, inclusi\u00f3n, sostenibilidad, disfrute,&#8230;<\/p>\n<p>En torno al t\u00e9rmino dise\u00f1o se ha identificado a creativos, artistas, artesanos, arquitectos, ingenieros, interioristas, modistos, comunic\u00f3logos, gr\u00e1ficos, publicistas, desarrolladores de contenidos digitales, etc. Pero, en torno a la idea del dise\u00f1o como proceso, se ha abierto la puerta al trabajo interdisciplinar con profesionales procedentes de\u00a0 otras ciencias (jur\u00eddicas, sociales, humanas, de la salud o naturales). Se ha ampliado el repertorio de disciplinas y profesiones implicadas en el dise\u00f1o del hoy y del ma\u00f1ana. Y se ha constatado la necesidad de tiempos y espacios en los que los dise\u00f1adores y otros profesionales dialoguen m\u00e1s entre s\u00ed.<\/p>\n<p>Actividad y proceso, materializaci\u00f3n y conceptualizaci\u00f3n, dise\u00f1adores y otros profesionales, configuran un entorno donde maduran v\u00ednculos de nueva y distinta naturaleza entre el dise\u00f1o y la ciudad.<\/p>\n<p>El primer nivel de di\u00e1logo entre dise\u00f1o y ciudad se manifiesta en la expresi\u00f3n: <em>dise\u00f1o en la ciudad<\/em>. Se refleja en la est\u00e9tica, funcionalidad y significado de nuestros hogares: espacios, recursos y detalles dedicados a suelos y paredes, decoraci\u00f3n, iluminaci\u00f3n, carpinter\u00eda, mobiliario, electr\u00f3nica, dom\u00f3tica,\u00a0 moda y fondo de armarios, menaje del hogar, alimentaci\u00f3n, etc. Y se extiende, puertas afuera, por la ciudad (<em>urbe)<\/em>: espacios p\u00fablicos, edificios de viviendas, calles, avenidas, plazas, puentes, parques, fuentes, jardines, arte en la calle, mobiliario urbano, redes de infraestructuras y servicios b\u00e1sicos, equipamientos comunitarios, comercios y tiendas, centros sanitarios y hospitales, centros educativos y universidades, servicios sociales, equipamientos de ocio, cultura y deporte, centros religiosos y de culto, talleres y f\u00e1bricas, etc.<\/p>\n<p>Un segundo nivel\u00a0 de relaci\u00f3n entre dise\u00f1o y ciudad se plasma en la formulaci\u00f3n: <em>dise\u00f1o de la ciudad. <\/em>Se incide en la aproximaci\u00f3n m\u00e1s conceptual del dise\u00f1o: su capacidad para incidir en el modelo y\u00a0 la gobernanza de la ciudad (<em>polis). <\/em>Se dibuja la ciudad deseada, desde el rol concedido a: la sostenibilidad, la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica, el desarrollo econ\u00f3mico, la inclusi\u00f3n, la cohesi\u00f3n y la innovaci\u00f3n social, el aprendizaje o el conocimiento. Se introduce la potencia creativa e innovadora del dise\u00f1o en la b\u00fasqueda de soluciones alternativas a los problemas planteados en torno a la residencia, el trabajo, la formaci\u00f3n, el ocio, el transporte, la conectividad, el bienestar e, incluso, la felicidad.<\/p>\n<p>Un tercer nivel de interdependencia se manifiesta en torno a la expresi\u00f3n: <em>dise\u00f1o con la ciudad<\/em>. Se aborda el reto del dise\u00f1o de la ciudad con la participaci\u00f3n de las personas, de las y los ciudadanos que lo habitan (<em>civitas<\/em>). Estamos en un contexto de profundo cambio social, en que las f\u00f3rmulas del <em>dise\u00f1o en y de la ciudad<\/em> se muestran insuficientes para dar respuesta a las inquietudes, necesidades y demandas de sus vecinos. Ciudadanas y ciudadanos desean ser agentes activos en la definici\u00f3n de los usos, c\u00e1nones de belleza y valores asociados con sus barrios, centros y periferias. El adecuado dise\u00f1o de din\u00e1micas presenciales (puntos de informaci\u00f3n, consejos, paneles, grupos de discusi\u00f3n, espacios cocreativos,\u2026) y medios digitales (p\u00e1ginas web, redes sociales, espacios de innovaci\u00f3n abierta,\u2026) pueden favorecer una ciudadan\u00eda: informada, gracias a la transparencia; con confianza, al sentirse escuchada; corresponsable, al verse co-dise\u00f1adora; y c\u00f3mplice, debido a\u00a0 las experiencias aut\u00e9nticas, memorables y significativas\u00a0 acumuladas en la ciudad.<\/p>\n<p>Un cuarto nivel de complementariedad se acu\u00f1a en el enunciado: <em>dise\u00f1o desde la ciudad<\/em>. En pleno proceso de globalizaci\u00f3n, se suscita la necesidad\u00a0 de un dise\u00f1o <em>glocal<\/em> de la ciudad (<em>orbe<\/em>).\u00a0 Apoyada en sus perfiles propios, la ciudad se proyecta al exterior, convirtiendo bienes, productos y servicios en experiencias de inter\u00e9s para los ciudadanos del resto del mundo. Un modelo de dise\u00f1o hospitalario para los que se sientan atra\u00eddos. Las ciudades encuentran en el dise\u00f1o un factor de diferenciaci\u00f3n en un mundo globalizado. El <em>dise\u00f1o en, de y con la ciudad<\/em> convierte a la <em>urbe<\/em>, <em>polis <\/em>y<em> civitas<\/em> en un espacio atractivo y magn\u00e9tico para el<em> orbe.<\/em><\/p>\n<p>El dise\u00f1o contribuye a la configuraci\u00f3n de una <em>ciudad 360<\/em>, integrando en un todo equilibrado: la compacidad, la <em>coopetitividad<\/em>, la cohesi\u00f3n y la creatividad.<\/p>\n<p>En primer lugar, el dise\u00f1o favorece la compacidad del territorio. Aproxima centros y periferias, f\u00edsicas y virtuales, llen\u00e1ndolos de calidad medioambiental y calidad de vida,\u00a0 reduciendo distancias, a trav\u00e9s de la accesibilidad, el transporte, la comunicaci\u00f3n y la conectividad.<\/p>\n<p>De igual manera, el dise\u00f1o impulsa la <em>coopetitividad <\/em>de la econom\u00eda urbana. Lo hace como sector econ\u00f3mico con perfil propio, atractivo, en el mundo. El dise\u00f1o contribuye con su impronta de autenticidad.\u00a0 Saca lo mejor de nosotros en un ejercicio de autosuperaci\u00f3n (competitividad), pero tambi\u00e9n de colaboraci\u00f3n con otros (cooperativismo, econom\u00eda social o econom\u00eda del bien com\u00fan) y nos ayuda a proyectarnos al exterior de un modo atractivo y reconocible (diplomacia de las ciudades y magnetismo).<\/p>\n<p>As\u00ed mismo, el dise\u00f1o favorece la cohesi\u00f3n social. El dise\u00f1o es un agente transcultural e inclusivo, de matices y expresiones distintas en ciudades cada vez m\u00e1s diversas, desiguales, mestizas, multiculturales. Las ciudades se hacen m\u00e1s tolerantes y hospitalarias.<\/p>\n<p>El dise\u00f1o es resultado\u00a0 de la creatividad y a su vez, fuente de nueva creatividad, talento e innovaci\u00f3n. La incorporaci\u00f3n del dise\u00f1o a los procesos de ense\u00f1anza-aprendizaje empodera a las y los ciudadanos, aumentando su capacidad de resoluci\u00f3n de problemas y de imaginar futuros posibles en el \u00e1mbito cultural, pero tambi\u00e9n en lo social, econ\u00f3mico, pol\u00edtico o medioambiental.<\/p>\n<p><strong>Por un dise\u00f1o en la \u00a0gobernanza de la ciudad <\/strong><\/p>\n<p>En el \u00faltimo cuarto del siglo XVIII, James Watt contribuy\u00f3 al desarrollo de la humanidad con la m\u00e1quina de vapor de agua. Ello supuso el inicio de la Primera Revoluci\u00f3n Industrial basada en la mecanizaci\u00f3n de los procesos productivos.<\/p>\n<p>Sucesivas oleadas cient\u00edfico-tecnol\u00f3gicas, sustentadas en avances como la electricidad y la automatizaci\u00f3n, han hecho transitar la industrializaci\u00f3n por distintas etapas hasta alcanzar la actual transformaci\u00f3n vinculada al concepto de <em>f\u00e1brica inteligente<\/em>. Esta fase, considerada por algunos autores como la <em>Cuarta Revoluci\u00f3n Industrial<\/em>, se caracteriza por la generaci\u00f3n de productos y servicios inteligentes capaces de atender de modo personalizado las necesidades de los destinatarios, los clientes de nuevo y diversificado perfil. Se trata de un concepto que supone el reverso de la <em>econom\u00eda de la experiencia<\/em>, de las <em>industrias de lo intangible<\/em> y de la <em>ciudad de las experiencias<\/em> a las que me refer\u00eda en p\u00e1rrafos anteriores. Conceptos, todos ellos, convergentes en la idea de la preeminencia de la persona en el proceso de dise\u00f1o de productos, servicios y experiencias.<\/p>\n<p>La <em>industria 4.0<\/em> se enfrenta al reto de la producci\u00f3n inteligente a trav\u00e9s de procesos de fabricaci\u00f3n personalizada: con un uso intensivo de las tecnolog\u00edas en la digitalizaci\u00f3n de los procesos, miner\u00eda de datos, conexi\u00f3n entre dispositivos, cadenas de producci\u00f3n interconectadas, comercializaci\u00f3n o distribuci\u00f3n inteligente. Es el tiempo de la manufactura avanzada, de la f\u00e1brica del futuro hecha presente.<\/p>\n<p>Es, igualmente, una oportunidad \u00fanica para hacer frente al modelo de competitividad basada en la deslocalizaci\u00f3n y la rueda interminable de reducci\u00f3n de costes salariales. Una ocasi\u00f3n inmejorable para incidir en la transformaci\u00f3n del modelo de liderazgo y\u00a0 organizaci\u00f3n de la empresa hacia propuestas m\u00e1s disruptivas, con el fomento de la creatividad, participaci\u00f3n e innovaci\u00f3n por parte de todos los trabajadores, sin olvidar por ello el triple reto de todo proyecto empresarial: competitividad, viabilidad y sostenibilidad. Un buen momento para configurar una f\u00e1brica socialmente inteligente.<\/p>\n<p>Pero, el foco de este art\u00edculo quiere desplazarse del dise\u00f1o en la industria al dise\u00f1o en la gobernanza de la ciudad. Se trata de situar la gobernanza de la ciudad ante id\u00e9ntico reto. El objetivo es elevarla a la altura de la econom\u00eda y la tecnolog\u00eda en su articulaci\u00f3n socialmente inteligente, en beneficio de la promoci\u00f3n de la justicia social.<\/p>\n<p>La gobernanza ha asumido, no sin dificultades, la importancia de la informaci\u00f3n. La exigencia de informaci\u00f3n por parte de la ciudadan\u00eda, en el acceso a los datos, indicadores e interpretaciones de los mismos, que posibilite un conocimiento suficiente de la realidad en la que viven, estableciendo la base democr\u00e1tica m\u00ednima sobre la que asentar la transparencia. Hoy, sin acceso a la informaci\u00f3n, a una informaci\u00f3n de calidad y cualidad, sin transparencia, la democracia no puede consolidarse. La <em>gobernanza 1.0<\/em>, es el primer eslab\u00f3n de un proceso de <em>radicalizaci\u00f3n<\/em> democr\u00e1tica, entendida como b\u00fasqueda impenitente de las ra\u00edces profundas de la democracia, de su sentido m\u00e1s primigenio.<\/p>\n<p>Sin embargo, la informaci\u00f3n no colma los anhelos de una ciudadan\u00eda que vive ya las esferas tecnol\u00f3gica, econ\u00f3mica, social y cultural en otro ecosistema. Ya no es suficiente alcanzar las primeras posiciones en los rankings de transparencia, como en el \u00e1mbito econ\u00f3mico-empresarial no lo es una certificaci\u00f3n de calidad. Se plantea la exigencia de una <em>gobernanza 2.0, <\/em>en la que la comunicaci\u00f3n cobra un mayor protagonismo. No s\u00f3lo se trata de informar, de hablar, sino que es cuesti\u00f3n de saber escuchar. Las redes sociales son multidireccionales. La correcta gobernanza de este nuevo ecosistema posibilita escuchar, dialogar, debatir,\u2026 y todo ello genera confianza, confianza en la pol\u00edtica, en los pol\u00edticos, confianza entre los ciudadanos. La <em>gobernanza 2.0<\/em> refuerza la anterior transparencia con dosis significativas de confianza y legitimidad.<\/p>\n<p>No obstante, de la misma manera que la industria ha continuado su camino evolutivo, la gobernanza encara un presente a\u00fan m\u00e1s exigente. La universalizaci\u00f3n de la educaci\u00f3n, la diversificaci\u00f3n de espacios y formatos para el aprendizaje y la formaci\u00f3n de la conciencia ciudadana, elevan la presi\u00f3n sobre la cualidad de la democracia. La construcci\u00f3n de la democracia ya no es responsabilidad exclusiva de parlamentos y sistema de partidos, ni siquiera aunque sean de reciente creaci\u00f3n. Ciudadanos, entidades sociales, empresas,\u2026 reclaman una mayor presencia en los procesos de creaci\u00f3n, dise\u00f1o y desarrollo de la democracia. El reto actual es el dise\u00f1o co-creativo democr\u00e1tico y la dificultad a\u00f1adida est\u00e1 en madurar el sentido de la corresponsabilidad en todos y cada uno de los sectores. No es s\u00f3lo una cuesti\u00f3n de que la gobernanza conocida se abra a una <em>gobernanza 3.0<\/em>, se trata tambi\u00e9n de que la apertura al dise\u00f1o co-creativo entre sectores y agentes se vea acompa\u00f1ada de una madura corresponsabilidad en la b\u00fasqueda del bien com\u00fan.<\/p>\n<p>Pero, el futuro fija nuevos retos a la gobernanza, de igual manera que la industria encara una cuarta revoluci\u00f3n. La sociedad emergente plantea una <em>gobernanza 4.0<\/em>. Una gobernanza democr\u00e1tica de pa\u00edses, regiones y ciudades que asuma el reto de la generaci\u00f3n de servicios y experiencias inteligentes, capaces de atender de modo personalizado las necesidades de los ciudadanos, de nuevos y muy diversificados perfiles. Personas que envejecen y aumentan su dependencia, personas con dificultades para encontrar un trabajo o para que lo sea digno, personas alejadas de sus pa\u00edses de origen, personas j\u00f3venes en busca de un presente, personas sin vivienda, personas en precario, personas tiernas y con toda la vida por delante, personas con identidades sexuales distintas,\u2026 personas <em>humanas<\/em>.<\/p>\n<p>Con tal fin, debemos recorrer las posibilidades que un enfoque 4.0 de la gobernanza nos ofrece. Muchos de los problemas que suscita la necesaria regeneraci\u00f3n pol\u00edtica encontrar\u00e1n v\u00edas de soluci\u00f3n, <em>radicalmente<\/em> democr\u00e1ticas, en dicha perspectiva.<\/p>\n<p>La introducci\u00f3n del dise\u00f1o en los procesos de gobernanza, de encuentro y di\u00e1logo entre instituciones, empresas, entidades sociales y ciudadan\u00eda favorece la alteridad y la empat\u00eda, al sumar a la fuerza de la palabra: la expresi\u00f3n, la contemplaci\u00f3n, el tacto o el gusto. La colaboraci\u00f3n y la cooperaci\u00f3n deben sacar lo mejor de los fundamentos del dise\u00f1o en los procesos de informaci\u00f3n-transparencia, comunicaci\u00f3n-confianza, cocreaci\u00f3n-corresponsabilidad y experiencia-complicidad.<\/p>\n<p><strong>Una <em>Nueva Agenda Urbana<\/em> para la gobernanza y dise\u00f1o de las ciudades<\/strong><\/p>\n<p>El pasado mes de octubre se celebr\u00f3 la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Vivienda y Desarrollo Urbano Sostenible HABITAT III. A lo largo de cinco d\u00edas en Quito (Ecuador), se desarrollaron decenas de sesiones de trabajo y plenarias en las que se encontraron representantes de organismos internacionales, estados, regiones y ciudades del Mundo, junto a responsables de empresas y entidades sociales, as\u00ed como acad\u00e9micos universitarios y profesionales, adem\u00e1s de un nutrido grupo de ciudadanas y ciudadanos de procedencias diversas, hasta sumar m\u00e1s de 35.000 asistentes.<\/p>\n<p>El fen\u00f3meno de las conferencias mundiales HABITAT se inici\u00f3 en 1976, cuando los gobiernos decidieron encarar los problemas de un acelerado proceso de urbanizaci\u00f3n, deterioro medioambiental, incremento de asentamientos en las periferias, creciente desigualdad y p\u00e9rdida de calidad de vida. La primera conferencia, celebrada en Vancouver invit\u00f3 a los gobiernos a establecer estrategias de desarrollo con enfoque territorial y estableci\u00f3 la primera agencia y programa de Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos, con sede en Nairobi (Kenia).<\/p>\n<p>La segunda conferencia, celebrada en 1996 tuvo a Estambul como anfitriona. El documento aprobado asum\u00eda los objetivos de \u201c<em>garantizar una vivienda adecuada para todos y hacer que los asentamientos humanos fueran m\u00e1s seguros, salubres, habitables, equitativos, sostenibles y productivos<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Pero, veinte a\u00f1os son muchos a\u00f1os en la vida de cualquier persona y, seguramente, lo son demasiados en una sociedad global y acelerada como la actual, con lo que se hac\u00eda perentoria una tercera convocatoria, en la que avanzar tanto en la identificaci\u00f3n de los temas cr\u00edticos como en la b\u00fasqueda de soluciones globales y locales a los mismos.<\/p>\n<p>La Agenda 2030, aprobada por Naciones Unidas en 2015, compilaba 17 objetivos para un desarrollo sostenible y subrayaba, en su objetivo 11, la necesidad de convertir las ciudades, en espacios inclusivos, seguros, <em>resilientes<\/em> y sostenibles.<\/p>\n<p>Hoy, m\u00e1s de la mitad de la poblaci\u00f3n mundial vive en zonas urbanas y esta cifra aumentar\u00e1 al 70% en 2050, si bien, en regiones como Latinoam\u00e9rica, ya se han alcanzado dichos porcentajes en la actualidad. Como resultado de esta acelerada evoluci\u00f3n, las ciudades se han convertido en epicentro de los grandes retos de la humanidad. Los problemas vinculados con la contaminaci\u00f3n y el cambio clim\u00e1tico encuentran fundamento en los modelos de movilidad y transporte adoptados en las ciudades, as\u00ed como en la sobreexplotaci\u00f3n en el uso y consumo de espacios y recursos. La necesidad de generar desarrollo econ\u00f3mico y empleo, fuente de autoestima, autonom\u00eda personal y bienestar, planea sobre las ciudades. Las contradicciones y desajustes del modelo econ\u00f3mico global han provocado crecientes desigualdades que se concentran, sobre todo, en las periferias urbanas, donde habita un tercio de la poblaci\u00f3n urbana en asentamientos informales y suburbios. El fomento de la creatividad y el acceso a la cultura y la educaci\u00f3n tampoco han salido bien paradas en la gobernanza de las ciudades.\u00a0 El desarrollo sostenible basado en un desarrollo humano -medioambiental, econ\u00f3mico, social y cultural- implica promover un desarrollo urbano sostenible e integral.<\/p>\n<p>La <em>Nueva Agenda Urbana<\/em> aprobada en HABITAT III, tras varios a\u00f1os de debate y contraste, supone el primer paso de una larga serie que habr\u00e1 que ir dando en dicha direcci\u00f3n. Es un breve documento de 24 p\u00e1ginas y 175 puntos, que recogen: una visi\u00f3n compartida en torno al desarrollo urbano sostenible; una llamada a la acci\u00f3n coordinada de instituciones, empresas, entidades sociales y ciudadan\u00eda; y una propuesta de implementaci\u00f3n soportada en el dise\u00f1o, gobernanza, planificaci\u00f3n y gesti\u00f3n de las ciudades.<\/p>\n<p>Cuestiones muy importantes quedan sin respuesta. Se requiere un gobierno del mundo eficiente y eficaz a partir del empoderamiento de los organismos internacionales frente a las soberan\u00edas nacionales. Las medidas propuestas no son vinculantes para los estados y generan incertidumbre. La presencia de regiones, ciudades y municipios exige un modelo de gobernanza multinivel suficiente y adecuado. Una agenda de estas caracter\u00edsticas necesita de una sincera implicaci\u00f3n del tejido empresarial en el cumplimiento de los objetivos y medidas planteadas. Las entidades sociales sin \u00e1nimo de lucro deben encontrar espacios de co-creaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n de corresponsabilidad. Y la ciudadan\u00eda necesitar\u00e1 interiorizar valores como la alteridad, empat\u00eda y solidaridad para afianzar una apuesta como la planteada.<\/p>\n<p>El derecho a la ciudad es derecho a la ciudadan\u00eda, es la plasmaci\u00f3n actualizada de la Declaraci\u00f3n Universal de Derechos Humanos de 1948, tan dignamente formulada por la fuerza de la raz\u00f3n y tan maltratada por la fuerza de los hechos en d\u00e9cadas posteriores. El derecho a la ciudad y a la ciudadan\u00eda requiere de una gobernanza democr\u00e1tica que se plasme\u00a0 en el dise\u00f1o de ciudades compactas, coopetitivas, cohesivas y creativas.<\/p>\n<p>El 360\u00ba <em>cities design<\/em> tiene mucho que aportar a un modelo de gobernanza democr\u00e1tica de las ciudades de experiencias memorables, aut\u00e9nticas y significativas, en el marco de ecosistemas urbanos de innovaci\u00f3n 4i.<\/p>\n<p>(Publicado en la Revista Experimenta Magazine\u00a0&#8211; febrero 2017)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Resulta complicado unir en un art\u00edculo tres conceptos tan ricos en matices \u00a0como el dise\u00f1o, la tecnolog\u00eda y la ciudad. Y no precisamente porque no haya buenas razones para vincularlos, m\u00e1s bien al contrario. 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