Alumni Deusto, Jóvenes profesionales en Europa: Andoni de la Llosa

“Inter” no sirve para nada… ¿o sí? – Andoni de la Llosa

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es Foto%2BClass%2BAction%2BLaw%2BReview.jpg

Recuerdo perfectamente a varios compañeros de Deusto decir “¿Inter? Buf, qué aburrido… Es todo teoría y además no tiene salidas”. Anticipo la conclusión de este artículo: no es aburrido, es muy práctico y tiene muchísimas salidas que, cuando estás en la Universidad, ni te planteas.

Empiezo por el final: las salidas. No me entretengo en contar las innumerables que ofrece “Inter” en el sector público, pues lo evidente aburre. Por ello me centraré en qué ocurre en el sector privado en general, y en la abogacía en particular. Y más concretamente en un alumno, como yo, que salió de Deusto hace menos de 4 años.La primera pregunta donde muchos estudiantes nos quedamos es la siguiente: ¿los despachos tienen departamentos de derecho internacional? La respuesta es que no. Y la inmediata conclusión de la mayoría (donde me incluyo) es que mejor estudiar mercantil, fiscal, laboral o quizá penal. Algunos hasta administrativo. Curiosamente en mi caso nunca dejé de prestarle atención a Inter, aunque sin pensar nunca que ello me beneficiaría profesionalmente. Para mostraros lo equivocado que estaba quiero compartir con vosotros tres acontecimientos que me han ocurrido por pura casualidad.Ahí va el primero. Tuve la suerte de estar trabajando en la oficina de Barcelona de un despacho americano de renombre en el momento del brexit (sí, lo conseguí “sólo” siendo un alumno de Deusto). No os imagináis el caos que aquello produjo en la oficina: los clientes no paraban de llamar haciendo preguntas y los abogados más Seniors (mis jefes) hacían más preguntas aún. Todo era incertidumbre y abismo… ¿O no todo?

Lo cierto es que dentro de los innumerables interrogantes que planteaba el brexit había algunos que sí encontraban respuesta, precisamente, en “Inter”. Pero el despacho no tenía un departamento de derecho internacional, ni abogados que hubiesen prestado demasiada atención a dicha materia. Tal crisis me abrió una enorme oportunidad de sobresalir demostrando que yo sí sabía (algo) de Inter, lo cual me supuso un enorme paso adelante en mi carrera profesional, como veréis en la segunda casualidad.

Y es que, en ese mismo despacho, poco después, entró un cliente con un caso particular: empresa europea que tenía una filial en Argentina y quería demandar nada menos que al gobierno peruano por infringir un tratado bilateral de inversiones (todo Inter, vamos). El juicio era ante el CIADI, en la sede del Banco Mundial de Washington. Casi nada. Era el caso del año, todos los abogados estaban ansiosos por formar parte del equipo que iba a llevarlo y uno de los elegidos acabé siendo yo, precisamente, porque había demostrado que sabía algo de Inter.La tercera curiosidad se parece a la primera. Y es que, si el brexit fue un caos, el proceso independentista de Cataluña ha sido una auténtica hecatombe en los despachos de abogados. Yo estaba ya en otro despacho, también en Barcelona, donde de nuevo empezamos a recibir centenares de llamadas de múltiples empresas con interminables dudas (¿Qué implica una DUI? ¿estará  Catalunya en la UE? ¿cuándo y cómo? ¿seremos ciudadanos europeos? ¿nos aplica la normativa europea? ¿qué pasa con la PAC? …). Y de nuevo, Inter ofrecía muchas respuestas.

Y de nuevo, pocos despachos de abogados contaban con gente conocedora de estas respuestas (o que supieran donde buscarlas, que a veces es más importante). Tras dicha experiencia, y por diversos motivos, me he acabado asociando con mi ex jefe para montar en España un despacho de abogados especializado en reclamaciones de daños derivados de infracciones del derecho de la competencia, una materia 100% Derecho Europeo que, como es habitual, ha recibido poca atención por parte de los profesionales de nuestro país.En paralelo a todo lo que os he puesto, también gracias a Inter he podido hacer otras cosas ajenas a la abogacía: desde colaborar en un manual sobre el Reglamento 1215/12 hasta escribir artículos en prensa o impartir clases en diversos foros. Y las que están por venir. 
En fin, todo este rollo para deciros 3 cosas muy sencillas:

– Inter ofrece opciones profesionales muy diversas, compatibles con otras ramas del derecho y muy relacionadas con los grandes acontecimientos de nuestros tiempos.

– No hay que trabajar en los 5 continentes para poder dedicarse al derecho internacional, ni estudiar en más universidades que Deusto.

– El mundo es cada vez más cambiante y hay muchas “casualidades” que están por venir (¿unión fiscal en la UE? ¿unión bancaria? ¿TTIP?…) y para las que un jurista que sepa Inter sabrá dar más respuestas que quien sólo se haya centrado en estudiar operaciones mercantiles, derecho civil, penal o sí, hasta administrativo.

Y hasta aquí, que sino monopolizo un blog que, encima, no es mío.

Gracias Canedo.

Add a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Escudo Universidad de deusto