Innovaciones sanitarias en España: aprendizajes para EEUU

La atención sanitaria en los Estados Unidos es más costosa que la de cualquier otro país industrializado. Sin embargo, los resultados del sistema de atención sanitaria norteamericano son peores que los de otras naciones que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Este rendimiento deficiente se refleja en las comparaciones realizadas a nivel nacional, como las que  publica regularmente el Commonwealth Fund. y que muestran que pese a dedicar un gasto cercano a un quinto de su producto nacional bruto a la asistencia sanitaria, la calidad y la seguridad del servicio siguen siendo desiguales y se calcula que se desperdicia hasta un 30% del gasto sanitario (informe IOM, 2013).

En este contexto, la carga que suponen las enfermedades crónicas se ha convertido en la preocupación sanitaria principal, ya que representan el 75% de los gastos sanitarios generales y el 70% de todas las defunciones (IOM, 2012). Se calcula que casi la mitad de los adultos norteamericanos padecen como mínimo una enfermedad crónica y que el 25% de la población es multimórbida.

No existen soluciones mágicas para enfrentarse a este desafío, sino más bien una serie de estrategias e iniciativas que parecen ser efectivas para controlar la escalada de los gastos, ampliar el acceso a la asistencia sanitaria, mejorar los resultados y promover el bienestar.

En todas los territorios de los Estados Unidos han surgido iniciativas de reforma sanitaria para responder al incremento de los costes de la asistencia sanitaria y para aumentar el acceso a la misma. Aunque buena parte de la atención se concentra en las reformas de los seguros que se incluyen en la Ley de Asistencia Sanitaria Asequible, las innovaciones en cuanto al sistema de provisión y su financiación que redirigen el enfoque de los proveedores desde el entorno tradicional de tarifa por servicio hacia planteamientos centrados en la generación de valor, ofrecen los pilares necesarios para la transformación. Es cierto que desde la llegada de Trump existe una gran incertidumbre sobre el rumbo de la sanidad de EEUU, pero las líneas de avance emprendidas parecen sostenibles.

En este contexto, complejo pero prometedor, consideramos un lujo participar en el proyecto liderado por la Universidad de Berkeley y financiado por la Robert Wood Johnson Foundation titulado «Learning from Accountable Health Models in Spain». Iremos informando en este blog de algunos de los hitos y conclusiones finales del proyecto que terminará en abril del próximo año con una reunión en Washington DC. Os dejamos una foto del equipo de trabajo y colaboradores de esta investigación.

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