Sobre la medición de la integración asistencial

La integración asistencial se ha convertido en un principio organizativo clave para garantizar la eficiencia, equidad y sostenibilidad de la sanidad pública. La base de evidencia al respecto sigue creciendo, si bien resulta recurrente señalar las limitaciones de estos estudios derivadas de la inexistencia de métricas aceptadas y de uso general que capturen los conceptos de integración asistencial y los relacionen con los resultados clave que cabe esperar sean impactables con esas iniciativas.

La realidad es que esa secuencia lógica no se produce siempre, tal y como muestra la literatura (Singer et al, 2018). Asimismo, revisiones recientes (Nuño-Solinís y Stein, 2016; Bautista et al, 2016; Suter et al, 2017; Grooten et al, 2018) y algunas ya “clásicas” (Strandberg-Larsen y Krasnik, 2009; Vrijhoef et al, 2009) han rastreado los instrumentos de medición de la integración asistencial.

Las revisiones citadas han evidenciado la existencia de una gran cantidad de herramientas y conceptos para apoyar y evaluar los procesos de transformación hacia una mayor integración asistencial. Asimismo, se ha mostrado que la discusión sobre cómo medir el progreso y el éxito de la atención integrada recientemente ha comenzado a acelerar.

La medición de la integración asistencial puede hacerse con enfoques, métodos e instrumentos diversos, pero destacan dos perspectivas: la perspectiva de los pacientes y usuarios del servicio, y la perspectiva de los proveedores de servicio.

a.- Desde la perspectiva de los pacientes y usuarios del servicio, destacan las escalas: PACIC (Patient Assessment of Chronic Illness Care, Evaluación por parte del paciente de la atención de enfermedades crónicas, Galasgow et al, 2005) basado en el Chronic Care Model de Wagner; y PPIC (Patient Perceptions of Integrated Care, Percepciones del paciente de la atención integrada (Singer et al, 2012). Pero, sin duda, la herramienta más relevante en nuestro medio para medir la experiencia de los pacientes con atención de enfermedades crónicas es el IEXPAC (Instrumento de Evaluación de la eXperiencia del PAciente Crónico) desarrollado en España por Mira y colaboradores en 2016. Un PREM con 11+1 elementos que, de forma sencilla, directa y rápida, da respuesta a la necesidad de las organizaciones sanitarias y sociales de incorporar la experiencia y la vivencia de los pacientes para transformar el modelo de atención y debería convertirse en un estándar de uso regular en nuestro SNS.

b.- Desde la perspectiva de los proveedores de servicio. Los resultados de las revisiones sistemáticas identifican 53 instrumentos que miden constructos de integración asistencial desde la perspectiva de los proveedores de servicio, tanto profesionales clínicos como gestores. Vistos los resultados de estas revisiones, se consideran destacables los siguientes instrumentos:

  • el cuestionario denominado RMIC-MT (Boesveld et al, 2017)
  • la herramienta desarrollada en el proyecto SCIROCCO (Grooten et al, 2018)
  • el cuestionario DMIC (Development Model of Integrated Care, Minkman, 2012)
  • el instrumento IEMAC (Instrumento de Evaluación de Modelos de Atención a la Cronicidad, Nuño-Solinís et al., 2013)

En base a la revisión de la literatura y el análisis en profundidad de los cuestionarios y escalas mencionados, desde Deusto Business School Health hemos desarrollado la herramienta EIA (Evaluación de la Integración Asistencial, Nuño-Solinís y Camahuali, 2019), que confiamos resulte de utilidad a las organizaciones embarcadas en prestar una atención más integrada que proporcione valor en salud a individuos y poblaciones.