Transformación sanitaria hacia la obtención de resultados en salud

Los retos a los que se enfrentan hoy los sistemas de salud son enormes y hacen necesaria una transformación del sector sanitario para mejorar su calidad y eficiencia y contribuir a su sostenibilidad. Dentro de este propósito, la mejora de los resultados en salud es un aspecto clave que requiere una reorientación estratégica y avances en su implementación y evaluación. De ese nuevo enfoque, surge una agenda amplísima de cambios a nivel estratégico, organizativo, clínico y de gestión.
En este contexto, Deusto Business School Health pone en marcha el curso “Transformación sanitaria hacia la obtención de resultados en salud”, en colaboración con Pfizer.
Este programa formativo tiene como objetivo formar y capacitar a directivos y clínicos para que sean capaces de liderar a sus respectivos equipos y organizaciones hacia la necesaria transformación del sistema.
Como preámbulo al curso se desarrolló una jornada el 20 de Noviembre de 2018 en Madrid cuyos objetivos fueron:
• Conocer los principios de un sistema orientado a resultados en salud.
• Entender los distintos fundamentos que permiten transformar los sistemas hacia la creación de valor.
• Acercarse a nuevas formas para medir y evaluar el coste y los resultados.
• Compartir experiencias de atención integrada y coordinación intersectorial a nivel internacional y en el Servicio Nacional de Salud (SNS).
• Intercambiar perspectivas entre gestores, decisores e investigadores sobre los conceptos e implicaciones de la transición hacia un modelo orientado a resultados en salud.

Cincuenta gestores sanitarios de toda España debatieron en Madrid sobre cómo avanzar en la transformación hacia Resultados en Salud y abandonar la visión “hacer más” para apostar por “hacer mejor lo que hay que hacer”.

La jornada comenzó con una ponencia  sobre las razones para la transformación hacia resultados en salud de la mano de Gregorio Gómez Soriano, Médico Inspector de Servicios Sanitarios de la Conselleria de Sanitat de Valencia. Durante su intervención hizo hincapié en la lentitud con que se produce la implantación de las transformaciones en las organizaciones sanitarias, puesto que a menudo “las iniciativas más elementales se implantan con retraso y con dificultad”. Para Gómez Soriano “el modelo organizativo resiste, la transformación en profundidad del sistema sanitario cuesta muchísimo”. En este escenario, “el paciente adquiere un papel cada vez más activo y menos pasivo, cada vez más concienciado de su derecho a tomar parte de sus decisiones, de su derecho al acceso a gran cantidad de información, y de su derecho a que se le expliquen las cosas”, explicó Gómez Soriano. La idea de que “el objetivo no es hacer más consultas, guardias, intervenciones, sino obtener resultados en salud” salió reforzada. En este contexto las razones para la transformación hacia resultados en salud se sustentan en que “es nuestro deber como gestores, nuestra responsabilidad para cumplir con la transparencia, la rendición de cuentas, la eficiencia y, sobre todo, la orientación al paciente”. Otra de las razones es afrontar “el problema de la sostenibilidad, la desigual evolución del gasto sanitario en las comunidades autónomas, y la gran diferencia en el gasto per cápita entre ellas”, además de afrontar “el problema de la variabilidad en la práctica clínica”, manifestó Gómez Soriano.

Para conocer ejemplos claros de cómo se están superando las barreras en la implementación en nuestro sistema nacional de salud, la primera Mesa de debate I, contó con tres ejemplos de Experiencias avanzadas en el cambio hacia resultados en salud. María Dolores Alguacil, Directora de Asistencia Sanitaria en el Servicio Andaluz de Salud, habló del despliegue e implementación de planes integrales operativos locales, cuyo objetivo era la reducción de la variabilidad en los resultados de salud en Andalucía y la búsqueda de la equidad en la atención a nivel de Comunidad. El proyecto comenzó por un análisis de la base de datos poblacional. Se constató que el 63% de los motivos de asistencia más frecuentes estaba agregado en 9 procesos: crónicos, oncología, paliativos, dolor, enfermedades reumáticas, cardiopatías, salud mental, ictus y diabetes. Se priorizaron 9 planes y se decidió centrar en esos 9 procesos, con tres objetivos principales: reducir la variabilidad, mejorar los resultados en salud e integrar a través de un trabajo cooperativo y en red.

Algunas de las claves del éxito han sido:
1. Descentralizar toda la información analizada a nivel local y a las direcciones locales de una manera customizada y dirigida hacia dónde centrar los esfuerzos.
2. Libertad a los directores para trasladar la información en acuerdos de gestión con las unidades.
3. Presentar los datos de manera comparativa con la media andaluza y con la media del SNS.
4. Enfoque poblacional: generar redes de profesionales atención primaria /hospitalaria.
5. Utilizar una única metodología común.

El 80% de las propuestas de mejora son organizativas, entre otras, la reducción de la espera de atención a tumores, de dos meses a un día, a través de agendas preferentes, así como la creación de teleictus con una alta satisfacción de los profesionales. Asimismo, se ha creado un comité de dirección de sistemas de información, para devolver información a los profesionales y logrando que esto pueda ser sostenible.

Antonio Torres, responsable del Programa de Tabaquismo en el Servicio Canario de Salud, presentó los principales rasgos y logros del programa. El programa tiene un enfoque integral y se vertebra en torno a cuatro medidas principales:

1. Promoción de la salud, con campañas del día mundial sin tabaco
2. Normativa, a través de la realización de inspecciones y otras medidas.
3. Prevención. El programa de prevención de consume de tabaco y alcohol es aplicado por los docentes de cada centro a través de 12 talleres interactivos.
4. Programa de ayuda al fumador.

La intervención se ha evaluado frente a un grupo de control, y se ha conseguido por ejemplo gracias a las iniciativas de prevención, reducir el consumo de tabaco entre los alumnos de la ESO de un 21% a un 9,3% en mujeres y de un 17,8% a un 8,5% en varones.

Por último, Inés Gallego, Subdirectora de Innovación y Calidad en Osakidetza habló sobre la aplicación y desarrollo de valor dentro de la Estrategia de la Organización Sanitaria Integrada Ezkerraldea Enkarterri Cruces. Inés destacó que en el contexto de crisis económica la eficiencia no es suficiente, hay que buscar valor, y es que alcanzar buenos resultados en salud es la misión fundamental de cualquier sistema de salud. Desde la OSI han adoptado la metodología del consorcio internacional ICHOM que ofrece además de indicadores y encuestas con enfoque centrado en el paciente, una metodología y cronograma para aplicarlos. Un claro ejemplo ha sido el rediseño del proceso del abordaje del cáncer de mama en base a mapear la experiencia del paciente a lo largo de todas sus fases. En general, el proceso de virar hacia la medición de resultados en salud ha sido un éxito, se ha incorporado en el día a día de la organización, los indicadores han sido incorporados a la historia clínica de los pacientes, y se están comenzando a medir resultados.

Tras la exposición de casos reales de éxito en la medición de resultados, se pasó de lo concreto a lo general para tratar de abordar desde una perspectiva macro el debate sobre “Las palancas del cambio en el SNS para avanzar hacia la gestión por resultados en salud”.

Josep Pomar, director gerente del Hospital Universitari Son Espases, en Palma de Mallorca, puso el énfasis en “la necesidad de enfocarnos hacia la generación de valor”, porque “más producción, no equivale a más valor, porque el valor no se puede disociar del interés del paciente”. De ahí la estrategia no de “vamos a hacer” y sí de “vamos a transformar”. “Echo en falta sistemas de gobernanza explícita, órganos de gobierno separados de órganos de gestión, que nos permitan integrar asesoría externa a nuestras evaluaciones”, afirmó Pomar. Otra de las barreras a las que se refirió es “la ausencia sistemática de evaluación y un modelo poco adaptado de la medición de resultados”, según los gerentes. La alternativa es “flexibilizar, digitalizar (no sólo quitar papeles) e intentar convencer a los decisores de que una cosa es la administración y otra los servicios públicos, para no entrar en la maraña burocrática”. Pomar también criticó “la escasa coordinación e integración clínica entre niveles, ante la que podemos hacer aflorar otras estructuras, como las unidades clínicas transversales, con un liderazgo crítico como punto de encuentro”, en este sentido “también las tecnologías de la información deben ser un importante punto de encuentro”.
En esta misma línea, Jon Guajardo, Director Gerente de la Organización Sanitaria Integrada Barrualde Galdakao recordó que la orientación a resultados ha llegado para quedarse. Destacó la idea de buscar conseguir el resultado en el nivel menos complejo conjugando así la eficiencia y la sostenibilidad financiera que a menudo dejamos de lado. Para lograrlo, destacó dos factores críticos: el cambio cultural de los decisores, gestores y profesionales y la definición de una estrategia clara y su aplicación real.
Para cerrar la mesa, Montserrat Hernández Pascual, Gerente Adjunta de Procesos Asistenciales en Atención Primaria del Servicio Madrileño de Salud, compartió el avance en el trabajo hacia los resultados en salud a través de la implementación de un cuadro de mandos (CDM) específico. En concreto se ha desarrollado un cuadro de mandos de AP, con enfoque poblacional e indicadores orientados a la gestión clínica y visualización trimestral de cortes de seguimiento. Además, el CDM integra la valoración individual en base a resultados objetivos incluidos en el CMI y con inclusión de información subjetiva por el director del centro. Por último, se generan informes diarios de disponibilidad de las agendas de atención primaria a nivel comunidad y a nivel del centro que permiten gestionar la accesibilidad de los servicios.
Por último, Rafael Serrano del Rosal, Investigador –Científico en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) abordó las conexiones entre opinión ciudadana y orientación a resultados. Puso el contrapunto a la jornada, recordándonos que la salud es un concepto social. El problema es que podemos transformar los sistemas sanitarios sin un amplio conocimiento de la sociedad. De hecho, las políticas públicas sanitarias se han centrado mas en la medicina que en la salud, cuando la primera es solo una parte de la segunda. Pero se van dando pasos en positivo, la orientación a resultados en salud, e incluso la medicina basada en la evidencia son dos formas de acercar práctica médica y salud. En cierto modo se va incorporando la dimensión social. No obstante, la transformación de los sistemas sanitarios y su orientación a resultados en salud solo será eficaz y efectiva si va de la mano con análisis rigurosos de la sociedad donde se implantan y haciendo partícipes a los ciudadanos  del cambio de paradigma hacia la mejora de resultados en salud.