{"id":5479,"date":"2021-07-26T10:26:22","date_gmt":"2021-07-26T08:26:22","guid":{"rendered":"https:\/\/preblogs.deusto.es\/ethics\/?p=5479"},"modified":"2021-07-26T11:29:36","modified_gmt":"2021-07-26T09:29:36","slug":"tiempos-perdon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/tiempos-perdon\/","title":{"rendered":"Los tiempos del perd\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<pre class=\"wp-block-preformatted\">Autora: <a href=\"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/idoia-quintana-obtiene-una-beca-marie-curie\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Idoia Quintana Dom\u00ednguez<\/a>\nEs investigadora postdoctoral del Centro de \u00c9tica \u00c1plicada. Su proyecto de investigaci\u00f3n ha recibido financiaci\u00f3n del programa de investigaci\u00f3n e innovaci\u00f3n Horizonte 2020 de la Uni\u00f3n Europea en virtud del acuerdo de subvenci\u00f3n Marie Sk\u0142odowska-Curie N\u00ba 894400.  <\/pre>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Una potencia inauguradora <\/h2>\n\n\n\n<p>El perd\u00f3n tiene, seg\u00fan explica<a href=\"https:\/\/www.planetadelibros.com\/libro-la-condicion-humana\/201616\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"> Hannah Arendt<\/a> <a href=\"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/wp-admin\/post.php?post=5479&amp;action=edit#_edn1\">[i]<\/a>, una caracter\u00edstica que lo diferencia de cualquier otra acci\u00f3n. Aunque es reactivo, ya que responde a una acci\u00f3n previa, mantiene <strong>una potencia inauguradora<\/strong>. Si esta afirmaci\u00f3n se piensa desde la l\u00f3gica de que cada acto tiene su consecuencia, de que cada acci\u00f3n engendra una reacci\u00f3n, el perd\u00f3n interrumpir\u00eda la inercia de esa cadena, romper\u00eda la forma circular de un destino y abrir\u00eda a un porvenir que no estar\u00eda previamente dictado o decidido. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>El perd\u00f3n ser\u00eda entonces irrupci\u00f3n de una acci\u00f3n nueva e interrupci\u00f3n del orden de las cosas. <\/strong>Introducir\u00eda algo inconmensurable, puesto que no se medir\u00eda con la acci\u00f3n a la que responde, y de este modo tendr\u00eda lugar algo no predecible o calculable ya que no se derivar\u00eda de aquello que lo precede. Esto no significa que todo o cualquiera sea perdonable. Arendt insiste en que la finitud humana encuentra l\u00edmites al perd\u00f3n precisamente en ese mal ilimitado que desde Kant se denomina el \u201cmal radical\u201d y que tambi\u00e9n se podr\u00eda llamar el \u201cmal totalitario\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La tempestad del perd\u00f3n<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>De otro modo y en una \u00e9poca algo anterior, pero radicalmente diversa en lo que se refiere a la dimensi\u00f3n jur\u00eddico-pol\u00edtica que el perd\u00f3n tomar\u00e1<strong> tras la Segunda Guerra Mundial,<\/strong> <a href=\"https:\/\/www.amazon.com\/-\/es\/Walter-Benjamin\/dp\/841616083X\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Walter Benjamin<\/a><a href=\"#_edn2\"> [ii]<\/a> tambi\u00e9n sosten\u00eda una visi\u00f3n del perd\u00f3n como algo desmesurado. Utilizaba met\u00e1foras meteorol\u00f3gicas \u2013la tempestad, el hurac\u00e1n, la tormenta o el rayo- para hablarnos del tiempo hist\u00f3rico y sus rupturas. Las instituciones del derecho, afirmaba, son aquellas que cuantifican el da\u00f1o y determinan el modo de repararlo. <\/p>\n\n\n\n<p>Desde este \u00e1mbito, el tiempo se representa como una continuidad lineal compuesta por sucesivos instantes homog\u00e9neos e inalterables. Sin embargo, no ya el \u00e1mbito del derecho, sino el mundo de la moral, abre otro tiempo que suspende el fundamento de la retribuci\u00f3n que cuantifica y equipara. <strong>Imprevisible como un temporal, la acci\u00f3n del perd\u00f3n no ser\u00eda restauradora o rearmonizadora del tiempo sino que lo desorganizar\u00eda y mostrar\u00eda su alterabilidad<\/strong>. Si el perd\u00f3n llega, lo hace como una tempestad.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El perd\u00f3n de lo imperdonable<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>El fil\u00f3sofo franco-argelino<a href=\"https:\/\/www.seuil.com\/ouvrage\/le-parjure-et-le-pardon-jacques-derrida\/9782021466270\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"> Jacques Derrida<\/a> <a href=\"#_edn3\">[iii]<\/a> encuentra otra manera de dar cuenta de ese exceso que el perd\u00f3n parece anunciar. Afirma que, para que haya perd\u00f3n, este no deber\u00eda someterse a la l\u00f3gica organizada por un principio de intercambio seg\u00fan el cual se perdona lo que, atendiendo a ciertas normas y procedimientos o seg\u00fan ciertos contextos, podr\u00eda considerarse como ya perdonable o que, en vistas a ciertos fines, ser\u00eda posible y deseable perdonar. Diferencia as\u00ed el perd\u00f3n de otras formas como la excusa o la disculpa, que entrar\u00edan en un orden de lo comprensible o justificable, o de la amnist\u00eda o del indulto que obedecen a un c\u00e1lculo pol\u00edtico en nombre de la normalizaci\u00f3n o la concordia nacional. <strong>El perd\u00f3n, afirma de forma parad\u00f3jica, debe perdonar lo imperdonable<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo imperdonable, aquello imposible de perdonar, define sin embargo la experiencia del perd\u00f3n como experiencia apor\u00e9tica. Esto quiere decir que no hay perd\u00f3n sin esta<a href=\"https:\/\/dle.rae.es\/apor%C3%ADa\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"> apor\u00eda <\/a>y que, s\u00f3lo cuando esta apor\u00eda se presenta, estamos ante algo que implica al perd\u00f3n. Cabe se\u00f1alar que el perd\u00f3n del que estamos hablando tiene que ver con un mal o un da\u00f1o irreparable que no puede, quiere o debe ser borrado, curado o olvidado y, de alg\u00fan modo tambi\u00e9n, con cierta resistencia a que el perd\u00f3n se cumpla y se agote en su mismo tener lugar como si perdonar fuese un acto, una palabra, que pone un punto y final. Por eso perdonar, seg\u00fan el perd\u00f3n que Derrida nos invita a pensar, es <strong>un perd\u00f3n que debe experimentar la imposibilidad del perd\u00f3n mismo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Esta estructura apor\u00e9tica del perd\u00f3n, por parad\u00f3jico que pueda parecer, no es para este autor sin\u00f3nimo de renuncia a su posibilidad. Si le dedica un lugar importante en su obra no es para afirmar que el perd\u00f3n no existe sino para mostrar que este imposible marca el espacio del \u201cindecidible\u201d perd\u00f3n de lo imperdonable del que no se puede tener certeza de que se presente como tal. <\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un espacio inaccesible al juicio<\/h2>\n\n\n\n<p>De hecho, en sus escritos, un \u201csi lo hay\u201d acompa\u00f1a continuamente al perd\u00f3n indicando con esto que e<strong>l perd\u00f3n no es objetivable ni te\u00f3ricamente determinable<\/strong>. En cierta ocasi\u00f3n afirma que nada cabe decir de una v\u00edctima que decide perdonar o no perdonar. Hay ah\u00ed una instancia impenetrable y secreta.<strong> Un espacio inaccesible al juicio que seg\u00fan Derrida no cabe m\u00e1s que respetar absolutamente<\/strong>. Que no se pueda tener certeza de que el perd\u00f3n tenga lugar significa tambi\u00e9n que no se puede afirmar que se haya cumplido, que el perd\u00f3n haya funcionado o haya sido efectivo, como si, al no presentarse de forma segura, dejase siempre algo por hacer, algo sobre lo que volver o algo que pueda volver en lo que queda por venir.<\/p>\n\n\n\n<p>Derrida retoma el perd\u00f3n, esa noci\u00f3n de herencia religiosa, pero de una herencia que se divide y que se contradice, que heredamos en un proceso de mutaci\u00f3n y globalizaci\u00f3n que est\u00e1 tomando derivas pol\u00edticas in\u00e9ditas, sin pretender construir, como otras corrientes lo hacen, una teor\u00eda de sus condiciones de \u00e9xito o fracaso.<\/p>\n\n\n\n<p>El perd\u00f3n se vincula m\u00e1s bien a su trabajo sobre <strong>una justicia incondicional, heterog\u00e9nea, irreductible pero indisociable de la condicionalidad del derecho<\/strong>. Una justicia nunca presente, siempre desajustada, que hace que nuestras democracias no puedan pensarse como plenas sino como abiertas a aquello que las excede, es decir, a aquello que Derrida denomina su por-venir.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\" \/>\n\n\n\n<p>[i] Arendt, H., <em>La condici\u00f3n humana<\/em>, trad. Ram\u00f3n Gil Novales, Paid\u00f3s, Barcelona, 2016.<\/p>\n\n\n\n<p>[ii] Benjamin, W., \u201cLa significaci\u00f3n del tiempo en el mundo moral\u201d en: <em>Obras<\/em>, <em>Libro VI. Fragmentos de &nbsp; contenido miscel\u00e1neo \/ Escritos autobiogr\u00e1ficos,<\/em> trad. Alfredo Brotons, <em>&nbsp;<\/em>Abada, Madrid, 2017, pp. 124-127.<\/p>\n\n\n\n<p>[iii] Derrida, J., <em>Le parjure et le pardon. Volume I. S\u00e9minaire (1997-1998)<\/em>, Seuil, Par\u00eds, 2019 y <em>Le parjure et le pardon. Volume II. S\u00e9minaire (1998-1999)<\/em>, Seuil, Par\u00eds, 2020.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Autora: Idoia Quintana Dom\u00ednguez Es investigadora postdoctoral del Centro de \u00c9tica \u00c1plicada. Su proyecto de investigaci\u00f3n ha recibido financiaci\u00f3n del programa de investigaci\u00f3n e innovaci\u00f3n Horizonte 2020 de la Uni\u00f3n Europea en virtud del acuerdo de subvenci\u00f3n Marie Sk\u0142odowska-Curie N\u00ba 894400. Una potencia inauguradora El perd\u00f3n tiene, seg\u00fan explica Hannah Arendt [i], una caracter\u00edstica que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":594,"featured_media":5482,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[102,75],"coauthors":[150],"class_list":["post-5479","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-etica-conflictos-y-paz","tag-etica-publica"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.4 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Los tiempos del perd\u00f3n<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"El perd\u00f3n, seg\u00fan explica Hannah Arendt, aunque es reactivo, ya que responde a una acci\u00f3n previa, mantiene una potencia inauguradora.\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/tiempos-perdon\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Los tiempos del perd\u00f3n\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"El perd\u00f3n, seg\u00fan explica Hannah Arendt, aunque es reactivo, ya que responde a una acci\u00f3n previa, mantiene una potencia inauguradora.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/tiempos-perdon\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Centro de \u00c9tica Aplicada\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2021-07-26T08:26:22+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2021-07-26T09:29:36+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/blogs.deusto.es\/alumni\/wp-content\/uploads\/sites\/44\/2021\/07\/tiempos-perdon.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1040\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"688\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Firma Invitada\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Firma Invitada\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"5 minutos\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label3\" content=\"Written by\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data3\" content=\"Firma Invitada\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/tiempos-perdon\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/tiempos-perdon\/\"},\"author\":{\"name\":\"Firma Invitada\",\"@id\":\"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/#\/schema\/person\/5f9536f6f9d65de463dfdce78855dcff\"},\"headline\":\"Los tiempos del perd\u00f3n\",\"datePublished\":\"2021-07-26T08:26:22+00:00\",\"dateModified\":\"2021-07-26T09:29:36+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/tiempos-perdon\/\"},\"wordCount\":1099,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/tiempos-perdon\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/blogs.deusto.es\/wp-content\/uploads\/sites\/44\/2021\/07\/tiempos-perdon.jpg\",\"keywords\":[\"\u00c9tica conflictos y paz\",\"\u00c9tica p\u00fablica\"],\"articleSection\":[\"Opini\u00f3n\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/tiempos-perdon\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/tiempos-perdon\/\",\"url\":\"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/tiempos-perdon\/\",\"name\":\"Los tiempos del perd\u00f3n\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/tiempos-perdon\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/tiempos-perdon\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/blogs.deusto.es\/wp-content\/uploads\/sites\/44\/2021\/07\/tiempos-perdon.jpg\",\"datePublished\":\"2021-07-26T08:26:22+00:00\",\"dateModified\":\"2021-07-26T09:29:36+00:00\",\"description\":\"El perd\u00f3n, seg\u00fan explica Hannah Arendt, aunque es reactivo, ya que responde a una acci\u00f3n previa, mantiene una potencia inauguradora.\",\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/tiempos-perdon\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/tiempos-perdon\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/blogs.deusto.es\/wp-content\/uploads\/sites\/44\/2021\/07\/tiempos-perdon.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/blogs.deusto.es\/wp-content\/uploads\/sites\/44\/2021\/07\/tiempos-perdon.jpg\",\"width\":1040,\"height\":688,\"caption\":\"Tiempos de perd\u00f3n\"},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/#website\",\"url\":\"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/\",\"name\":\"Centro de \u00c9tica Aplicada\",\"description\":\"Informaci\u00f3n y opini\u00f3n del Centro de \u00c9tica Aplicada de la Universidad de Deusto\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/#organization\",\"name\":\"Centro de \u00c9tica Aplicada\",\"url\":\"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/blogs.deusto.es\/wp-content\/uploads\/sites\/44\/2020\/01\/Logo-Deusto-CEA.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/blogs.deusto.es\/wp-content\/uploads\/sites\/44\/2020\/01\/Logo-Deusto-CEA.png\",\"width\":215,\"height\":106,\"caption\":\"Centro de \u00c9tica Aplicada\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/#\/schema\/logo\/image\/\"}},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/#\/schema\/person\/5f9536f6f9d65de463dfdce78855dcff\",\"name\":\"Firma Invitada\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/#\/schema\/person\/image\/2a0ea19a2521b5dab55ee21c617d463a\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/9b0480927ba4bb2b6170e92c5028ac786d05af5fb6c3557e4393d4922e6bbe9d?s=96&d=retro&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/9b0480927ba4bb2b6170e92c5028ac786d05af5fb6c3557e4393d4922e6bbe9d?s=96&d=retro&r=g\",\"caption\":\"Firma Invitada\"},\"url\":\"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/author\/firmainvitada\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Los tiempos del perd\u00f3n","description":"El perd\u00f3n, seg\u00fan explica Hannah Arendt, aunque es reactivo, ya que responde a una acci\u00f3n previa, mantiene una potencia inauguradora.","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/tiempos-perdon\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Los tiempos del perd\u00f3n","og_description":"El perd\u00f3n, seg\u00fan explica Hannah Arendt, aunque es reactivo, ya que responde a una acci\u00f3n previa, mantiene una potencia inauguradora.","og_url":"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/tiempos-perdon\/","og_site_name":"Centro de \u00c9tica Aplicada","article_published_time":"2021-07-26T08:26:22+00:00","article_modified_time":"2021-07-26T09:29:36+00:00","og_image":[{"width":1040,"height":688,"url":"https:\/\/blogs.deusto.es\/alumni\/wp-content\/uploads\/sites\/44\/2021\/07\/tiempos-perdon.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Firma Invitada","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"Firma Invitada","Tiempo de lectura":"5 minutos","Written by":"Firma Invitada"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/tiempos-perdon\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/tiempos-perdon\/"},"author":{"name":"Firma Invitada","@id":"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/#\/schema\/person\/5f9536f6f9d65de463dfdce78855dcff"},"headline":"Los tiempos del perd\u00f3n","datePublished":"2021-07-26T08:26:22+00:00","dateModified":"2021-07-26T09:29:36+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/tiempos-perdon\/"},"wordCount":1099,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/tiempos-perdon\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/blogs.deusto.es\/wp-content\/uploads\/sites\/44\/2021\/07\/tiempos-perdon.jpg","keywords":["\u00c9tica conflictos y paz","\u00c9tica p\u00fablica"],"articleSection":["Opini\u00f3n"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/tiempos-perdon\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/tiempos-perdon\/","url":"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/tiempos-perdon\/","name":"Los tiempos del perd\u00f3n","isPartOf":{"@id":"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/tiempos-perdon\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/tiempos-perdon\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/blogs.deusto.es\/wp-content\/uploads\/sites\/44\/2021\/07\/tiempos-perdon.jpg","datePublished":"2021-07-26T08:26:22+00:00","dateModified":"2021-07-26T09:29:36+00:00","description":"El perd\u00f3n, seg\u00fan explica Hannah Arendt, aunque es reactivo, ya que responde a una acci\u00f3n previa, mantiene una potencia inauguradora.","inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/tiempos-perdon\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/tiempos-perdon\/#primaryimage","url":"https:\/\/blogs.deusto.es\/wp-content\/uploads\/sites\/44\/2021\/07\/tiempos-perdon.jpg","contentUrl":"https:\/\/blogs.deusto.es\/wp-content\/uploads\/sites\/44\/2021\/07\/tiempos-perdon.jpg","width":1040,"height":688,"caption":"Tiempos de perd\u00f3n"},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/#website","url":"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/","name":"Centro de \u00c9tica Aplicada","description":"Informaci\u00f3n y opini\u00f3n del Centro de \u00c9tica Aplicada de la Universidad de Deusto","publisher":{"@id":"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/#organization","name":"Centro de \u00c9tica Aplicada","url":"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/blogs.deusto.es\/wp-content\/uploads\/sites\/44\/2020\/01\/Logo-Deusto-CEA.png","contentUrl":"https:\/\/blogs.deusto.es\/wp-content\/uploads\/sites\/44\/2020\/01\/Logo-Deusto-CEA.png","width":215,"height":106,"caption":"Centro de \u00c9tica Aplicada"},"image":{"@id":"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/#\/schema\/logo\/image\/"}},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/#\/schema\/person\/5f9536f6f9d65de463dfdce78855dcff","name":"Firma Invitada","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/#\/schema\/person\/image\/2a0ea19a2521b5dab55ee21c617d463a","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/9b0480927ba4bb2b6170e92c5028ac786d05af5fb6c3557e4393d4922e6bbe9d?s=96&d=retro&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/9b0480927ba4bb2b6170e92c5028ac786d05af5fb6c3557e4393d4922e6bbe9d?s=96&d=retro&r=g","caption":"Firma Invitada"},"url":"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/author\/firmainvitada\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5479","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/wp-json\/wp\/v2\/users\/594"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5479"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5479\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5491,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5479\/revisions\/5491"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5482"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5479"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5479"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5479"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/ethics\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=5479"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}