PROYECTO OPEN UD
CUESTIONARIOS

Para recabar información acerca del proyecto que estamos llevando a cabo hemos diseñado un cuestionario, dirigido a los estudiantes de la facultad de Psicología y Educación y de Ciencias Sociales y humanas, en el que las principales conclusiones que se derivan de él son las siguientes:
Un 34% de los estudiantes encuestados, afirman que el diseño general de las aulas debería mejorarse. Continuando con el 32% que opina que están bien pero que tendrían que mejorarse algunos aspectos frente a un 3% que piensa que no se debería cambiar nada.

En cuanto a la electricidad en las aulas, concretamente, enchufes, solo un 3% de la muestra opina que no cambiaría nada frente a un 83% que están disconformes.

En relación al WiFi de la universidad únicamente un 31% opina que funciona correctamente, frente a un 42% que piensa que debería mejorarse y un 28% que está conforme.

En cuanto al equipamiento informático de las aulas, en general, los estudiantes opinan que están bien, frente a un 28% que piensan que podrían estar mejor equipadas.

Hablando de la distribución del espacio en las aulas, el 86% de loes encuestados consideran que no hay una buena distribución del espacio, frente a un 14% que esta conforme.

Un 69% de los encuestados está totalmente disconforme con la ergonomía del mobiliario, frente a un 17% que lo consideran adecuado.

En cuanto a si el espacio favorece la interacción entre las personas y las dinámicas de creatividad un 40% opina que el espacio dificulta dicha interacción, mientras que 37% considera que no es preciso realizar modificaciones en el espacio, salvo en algunos aspectos, frente a un 25% que considera que el espacio es ideal.

Se imaginan un aula inclusiva en la que las mesas se puedan mover para poder realizar mejor los trabajos grupales, y en la que una persona discapacitada pueda desenvolverse adecuadamente, para ello, se eliminaría la tarima, con la doble intención de romper con las barreras arquitectónicas para una persona con diversidad funcional y para que tanto alumnado como profesorado estén en un mismo nivel. En cuanto al diseño de las clases, como ya hemos dicho que no tenga tarima, que las sillas sean cómodas y acolchadas y que no hagan que los estudiantes encorven la espalda, además que las mesas no estén fijas al suelo de tal manera que se puedan mover para favorecer la interacción entre el alumnado (poniéndose en grupos, en forma de “U”…). Puesto que si las mesas están colocadas de manera lineal o fijadas al suelo supone una dificultad añadida. En cuanto a la luminosidad de las aulas coinciden en que las cortinas al ser opacas restan luminosidad a la clase, por lo que sería ideal la colocación de unos estores. Además, una limitación importante que se encuentran diariamente los estudiantes es el escaso número de enchufes por aula, impidiendo que enchufen los ordenadores, móviles, tablets….es decir, impidiendo la realización de trabajos y búsqueda de información. También, dicen que las aulas dispongan de más dispositivos digitales, como pueden ser pizarras digitales, ordenadores…
En definitiva abogan por una clase en la que, por lo menos, se podría trabajar en grupo (mover las sillas). Con grandes ventanas, mucha luz, conexión a Internet de calidad, wifi… Una clase que propicie la participación, la colaboración, la cocreación, el debate… que tenga espacios para jugar, para leer, para descansar, para relajarte etc. En definitiva, una clase que me permita APRENDER Y DISFRUTAR al mismo tiempo, que sea silenciosa, que tuviese luminosidad, accesible….

En la siguiente grafica se puede observar el grado de importancia que los estudiantes dan a los siguientes aspectos.

Casi la mitad de los encuestados un 44% opina que lo más importante dentro del aula debe ser un espacio con sillas y mesas cómodas, que permita interactuar con otros equipos que estén realizando otros proyectos con un acceso a internet adecuado y constante.

En cuanto a la valoración de los espacios de trabajo en equipo se puede observar que la opinión de los estudiantes a cerca de ellos es positiva considerando que son adecuados.

En relación a si es suficiente el tiempo que ofrece las salas de trabajo en grupo del CRAI, un 63% dice que NO, frente a un 37% que dice que SI. Consideran que no es suficiente porque generalmente los trabajos que tenemos requieren tiempo prologado para realizarlos y el que estas aulas dispongan de un límite de horas, supone parar de hacer el trabajo y buscar otro lugar para seguir haciéndolo.

Normalmente, la gente se va a cafeterias

En cuanto a que aspectos de las aulas se rescatarían como importantes, un 22% abogan por sillas y mesas más cómodas, un 16% paredes preparadas para escribir y colgar materiales, un 28% con un buen acceso a internet, un 3% acceso libre sin solicitud previa, un 25% horario de apertura ininterrumpido de 8:00 a 20:00 y un 3% diseño agradable y personalizable.

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