{"id":187,"date":"2010-02-26T10:44:11","date_gmt":"2010-02-26T09:44:11","guid":{"rendered":"https:\/\/preblogs.deusto.es\/hermes\/?page_id=187"},"modified":"2010-02-26T10:44:11","modified_gmt":"2010-02-26T09:44:11","slug":"la-filosofia-de-ortiz-oses","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/blogs.deusto.es\/hermes\/filosofica\/la-filosofia-de-ortiz-oses\/","title":{"rendered":"La filosof\u00eda de Ortiz-Os\u00e9s"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><strong>Luis Garagalza<span style=\"font-weight: normal;\"> <\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong><span style=\"font-weight: normal;\">(<\/span><span style=\"font-weight: normal;\">Universidad del Pa\u00eds Vasco)<\/span><\/strong><\/p>\n<p>Conoc\u00ed a Andr\u00e9s Ortiz-Os\u00e9s al comienzo de la transici\u00f3n democr\u00e1tica, cuando impart\u00eda clases de metaf\u00edsica y hermen\u00e9utica cultural en la Universidad de Deusto. Era un joven profesor inquieto y brillante, agudo y creativo, que proyectaba energ\u00eda filos\u00f3fica y personal. Recuerdo bien su interpretaci\u00f3n simb\u00f3lica de las categor\u00edas abstractas, su viveza ling\u00fc\u00edstica y su apertura existencial. Era nervioso pero contenido, aunque a veces se desbordaba, daba las clases de pie junto a la pizarra o paseando levemente, aunque de vez en cuando se sentaba para aquilatar los conceptos.<\/p>\n<p>Creo que lo m\u00e1s importante de su ense\u00f1anza era el hacernos transitar de un objetivismo dogm\u00e1tico a un simbolismo humano. Esto significaba para muchos de nosotros pasar de una cultura metaf\u00edsica a una cultura antropol\u00f3gica, as\u00ed como de un positivismo reduccionista a una hermen\u00e9utica crom\u00e1tica. Sin embargo, fue la dial\u00e9ctica entre el matriarcal-naturalismo (vasco) y el patriarcal-racionalismo (indoeuropeo), mediados por lo que \u00e9l denominaba el fratriarcal-personalismo (Hermes y el cristianismo),\u00a0 lo que nos abri\u00f3 la mente a nuevas perspectivas tras las huellas de Bachofen y Jung, el C\u00edrculo Eranos y E. Cassirer, Nietzsche y Heidegger, sin olvidar a Laots\u00e9 y Her\u00e1clito, S\u00f3crates y Nicol\u00e1s de Cusa, Ortega y Amor Ruibal.<\/p>\n<p>He hablado de dial\u00e9ctica y tengo que corregirme, ya que Ortiz-Os\u00e9s no habla de dial\u00e9ctica sino de <em>dual\u00e9ctica.<\/em> La dial\u00e9ctica cl\u00e1sica trata de superar las contradicciones de la existencia abstractamente, en una raz\u00f3n-verdad que sobrevuela lo real, mientras que la d<em>u<\/em>al\u00e9ctica (ortiz-osesiana) trata de coimplicar los contrarios manteni\u00e9ndolos en su relacionalidad y ambivalencia mutua, en su correlatividad y complicidad, no para\u00a0 superarlos por arriba (Hegel) ni por abajo (Marx), sino para \u201csupurarlos\u201d, como dice nuestro autor, en un sentido trasversal de mediaci\u00f3n simb\u00f3lica de esos contrarios en su complementariedad correlativizadora, buscando la disoluci\u00f3n de su extremismo en un interlenguaje disolutor (dial\u00f3gico,democr\u00e1tico, relacionista).<\/p>\n<p>La raz\u00f3n y la verdad cl\u00e1sicas son \u201cpuras, puristas o puritanas\u201d, mientras que el sentido que Ortiz-Os\u00e9s preconiza es impuro. Seg\u00fan Ortiz-Os\u00e9s, la impureza del sentido se debe a su car\u00e1cter de \u201ctrascendencia inmanente\u201d, ya que el aut\u00e9ntico sentido es una trascendencia que articula una inmanencia, una sobrerrealidad que cobija un abismo, una sutura que sutura una fisura. La clave ortiz-osesiana es que esa sutura es simb\u00f3lica (nada m\u00e1s), mientras que la fisura es real (nada menos). El sentido se define como \u201csutura simb\u00f3lica de la fisura real\u201d, por lo cual el sentido (incluido paradigm\u00e1ticamente el sentido de la vida) es coimplicaci\u00f3n de contrarios, impura d<em>u<\/em>al\u00e9ctica de opuestos, ambivalencia radical, caj\u00f3n de sastre de todas las cosas (<em>caj\u00f3n desastre<\/em>, lo llama nuestro autor).<a href=\"file:\/\/\/C:\/Documents%20and%20Settings\/abaitua\/Mis%20documentos\/Hermes\/LA%20FILOSOFIA%20DE%20ORTIZ-OS%C3%89S.doc#_ftn1\">[1]<\/a><\/p>\n<p>El sentido, todo sentido, incluido el sentido de la existencia, es la reuni\u00f3n (<em>logos)<\/em> de lo disperso (<em>mythos<\/em>), el matrimonio de lo simb\u00f3lico o surreal y de lo real o experiencial, el di\u00e1logo radical de Apolo y Dioniso. Juzgo que aqu\u00ed est\u00e1 la clave de la filosof\u00eda hermen\u00e9utica de O. Os\u00e9s, en esta revisi\u00f3n del sentido como proyecci\u00f3n simb\u00f3lica y retranca real, como apertura ideal y contrapunto real, como cultura o cultivo de una\u00a0 naturaleza cruda, como trascendencia e inmanencia, sutura y fisura. Estoy escribiendo esta presentaci\u00f3n en contacto con nuestro homenajeado, por eso aparecen los propios t\u00e9rminos expl\u00edcitos de su filosof\u00eda simb\u00f3lica, la cual se basar\u00eda en la \u201cmediaci\u00f3n\u201d (no hegeliana o abstracta, no reductiva o marxiana, sino simb\u00f3lica, axiol\u00f3gica o aferencial) entre la apertura humana y el cierre mundano, entre la forma cl\u00e1sica que dice libertad y la materia cl\u00e1sica que dice lo destinal.<\/p>\n<p>Yo pienso que toda esta problem\u00e1tica te\u00f3rica del sentido como coimplicaci\u00f3n de contrarios u opuestos remite sin duda a \u201cla experiencia antropol\u00f3gica subyacente\u201d (como la denomina en su obra <em>Comunicaci\u00f3n y experiencia<\/em> <em>interhumana) <\/em>y, por tanto,\u00a0a su experiencia en el mundo, en un contexto en el que la teor\u00eda refleja la pr\u00e1ctica y viceversa, la pr\u00e1ctica refleja la teor\u00eda. El propio autor delinea en sus memorias y autobiograf\u00eda su encontronazo con los contrarios en toda su crudeza o crueldad, al tiempo que plantea ante semejante zozobra la cuesti\u00f3n de la identidad personal y colectiva como agarradero existencial en crisis.<\/p>\n<p>El inter\u00e9s de la filosof\u00eda ortiz-osesiana est\u00e1 en haber planteado la cuesti\u00f3n candente de la <em>identidad<\/em> personal y humana no de un modo fundamentalista sino hermen\u00e9utico y abierto. Como adujera Feuerbach, que seg\u00fan J. Manzana inspira a nuestro autor, el hombre es masculino o femenino y, en consecuencia, est\u00e1 en correlaci\u00f3n radicada con la otredad femenina o masculina respectivamente. La \u00fanica correcci\u00f3n de Ortiz-Os\u00e9s al respecto estar\u00eda en afirmar junguianamente que la d<em>u<\/em>al\u00e9ctica de los contrarios est\u00e1 no s\u00f3lo fuera, sino tambi\u00e9n dentro de nosotros mismos. Pero en ambos casos se trata de una identidad herida, una identidad diferida, que nuestro fil\u00f3sofo denomina \u201cdidentidad\u201d.<\/p>\n<p>El sentido de nuestra identidad es pues el sentido de alguien\/algo concebido relacionalmente, de una esencia que se hace existencialmente, del ser en devenir. El arquetipo de una tal \u201cdidentidad\u201d es el amor, cuya identidad est\u00e1 en afirmarse en otredad.<\/p>\n<p>Desde que conoc\u00ed a Andr\u00e9s Ortiz-Os\u00e9s han pasado muchos a\u00f1os, en los cuales nuestro hermeneuta ha proseguido contra viento y marea, as\u00ed como contra la apat\u00eda y la mediocridad ambiente, su decurso existencial y su discurso filos\u00f3fico. As\u00ed ha podido desarrollar en sus obras las l\u00edneas maestras que nos traz\u00f3 en aquel tiempo originario (<em>in illo tempore<\/em>), aunque sorprendi\u00e9ndonos posteriormente con la inteligencia fina de su Afor\u00edstica, la vertiente m\u00e1s rica, intrigante y novedosa de su producci\u00f3n madura. Por otra parte, los que hemos seguido a su lado, hemos podido contactar a su trav\u00e9s no s\u00f3lo con personas y sistemas ya muertos, sino tambi\u00e9n con filosof\u00edas y fil\u00f3sofos bien vivos, muchos de los cuales comparecen en este mismo volumen.<\/p>\n<p>El inquieto Ortiz-Os\u00e9s que conoc\u00ed de profesor universitario se ha aquietado un tanto, pero sin perder su apertura y creatividad, asumiendo convenientemente la decadencia propia y sobre todo la ajena al jubilarse en tiempos de crisis. Ha seguido siendo independiente y libre, amoroso y humoroso, domo dir\u00eda \u00e9l mismo, atravesando una senda a menudo solitaria, tanto por propia vocaci\u00f3n como por incapacidad ajena. El fil\u00f3sofo vasco-aragon\u00e9s deja tras de s\u00ed un reguero de libros, algunos un tanto herm\u00e9ticos que demandan una hermen\u00e9utica adecuada a su nivel de concentraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Mientras tanto nosotros preparamos un Homenaje al autor de una prodigiosa obra hermen\u00e9utica: es la obra bella y abigarrada del fundador de la hermen\u00e9utica simb\u00f3lica del sentido en el \u00e1mbito hispano, abierta empero tanto hacia adentro (el alma y lo an\u00edmico) como hacia fuera (el mundo entero).<\/p>\n<p><a href=\"file:\/\/\/C:\/Documents%20and%20Settings\/abaitua\/Mis%20documentos\/Hermes\/LA%20FILOSOFIA%20DE%20ORTIZ-OS%C3%89S.doc#_ftnref1\">[1]<\/a> Puede consultarse al respecto P. Lanceros, en: H.G.Gadamer y otros, <em>Diccionario de Hermen\u00e9utica<\/em>, Universidad de Deusto, Bilbao 2006, 5\u00aa edici\u00f3n, voz \u201cSentido\u201d<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Luis Garagalza (Universidad del Pa\u00eds Vasco) Conoc\u00ed a Andr\u00e9s Ortiz-Os\u00e9s al comienzo de la transici\u00f3n democr\u00e1tica, cuando impart\u00eda clases de metaf\u00edsica y hermen\u00e9utica cultural en la Universidad de Deusto. Era un joven profesor inquieto y brillante, agudo y creativo, que proyectaba energ\u00eda filos\u00f3fica y personal. 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