{"id":196,"date":"2010-02-26T15:43:56","date_gmt":"2010-02-26T14:43:56","guid":{"rendered":"https:\/\/preblogs.deusto.es\/hermes\/?page_id=196"},"modified":"2010-02-26T15:43:56","modified_gmt":"2010-02-26T14:43:56","slug":"simbolos-religiosos","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/blogs.deusto.es\/hermes\/filosofica\/galeria-de-simbolos\/simbolos-religiosos\/","title":{"rendered":"S\u00edmbolos religiosos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">(de\u00a0<em style=\"font-style: italic;\"><a href=\"https:\/\/blogs.deusto.es\/hermes\/filosofica\/galeria-de-simbolos\/\">Galer\u00eda de s\u00edmbolos<\/a><\/em>)<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Andr%C3%A9s_Ortiz-Os%C3%A9s\">Andr\u00e1s Ortiz-Os\u00e9s<\/a><\/p>\n<p><strong>CATEDRAL: MUSEO SAGRADO<\/strong><\/p>\n<p>La catedral como museo sagrado que guarda la memoria de Dios y la convivencia religiosa en im\u00e1genes, signos y s\u00edmbolos expuestos. Y all\u00ed al fondo, junto a una lucecita que tiembla, el sagrario como el alma o almario que contiene la materia simb\u00f3lica de la transustanciaci\u00f3n, el sentido latente de la creaci\u00f3n, en medio de una penumbra atravesada por la luz vitri\u00f3lica de los vitrales.<\/p>\n<p>Pero, \u00bfqu\u00e9 buscamos aqu\u00ed los contempor\u00e1neos que a\u00fan nos acercamos a la catedral con un \u00e1nimo entre cultural y cultual? Buscamos aquiescencia interior y aquietamiento exterior, que en lat\u00edn se dice \u201cquies\u201d, quietud o remanso, y que se reduplica en \u201crequies\u201d como descanso y relajamiento. La catedral es el \u00e1mbito donde nuestro inquieto o irrequieto coraz\u00f3n agustiniano se aquieta o distiende de su tensi\u00f3n profana.<\/p>\n<p>En el siglo XV el ruso Andrei Rublev pinta el icono titulado \u201cTrinidad\u201d, en el que tres figuras ang\u00e9licas de rasgos bizantinos remansan en torno a una mesa presidida por un cop\u00f3n eucar\u00edstico. En los rostros de estos tres \u00e1ngeles orientalizantes se refleja el relajo sagrado y la piedad serena. El pintor se habr\u00eda inspirado en los tres \u00e1ngeles que visitan a Abraham seg\u00fan el libro b\u00edblico del G\u00e9nesis (cap\u00edtulo 18). Pero sin duda representan a la Trinidad cristiana, colocando al Hijo en medio entre el Padre y el Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p>Sin embargo, tambi\u00e9n podr\u00eda representar la escena del encuentro con Jes\u00fas de sus dos disc\u00edpulos en Ema\u00fas, precisamente en torno a la compartici\u00f3n eucar\u00edstica del pan. En todo caso, en el tratamiento ic\u00f3nico trasparece esa dejaci\u00f3n m\u00edstica que remite a la \u201cdejadez\u201dde Juan de la Cruz o al budista no-forzar (wu-wei). En el centro de la mesa un recipiente lit\u00fargico c\u00f3ncavo de connotaci\u00f3n matrial o femenina, un Grial o vasija sagrada, re\u00fane afectivamente al tr\u00edo ang\u00e9lico.<\/p>\n<p>La copa sagrada es as\u00ed el cuarto elemento que congrega la trinidad en una \u201ccuaternidad\u201d formada por lo ang\u00e9lico celeste y por lo humano terrestre (el pan eucar\u00edstico); de hecho el c\u00e1liz reposa sobre un signo cuadrado que hay debajo de \u00e9l. Ese cuarto elemento simb\u00f3lico realiza la mediaci\u00f3n an\u00edmica de los presentes, y es el sentido impl\u00edcito o implicado de su comparecencia: el amor de caridad que funciona como el c\u00edrculo eterno o divino sobre el cuadrado terrestre o mundano, poniendo en circulaci\u00f3n ese cuadrado.<\/p>\n<p>En la catedral proyectamos a Dios como la sublimaci\u00f3n amorosa de la vida universal, como la coimplicaci\u00f3n de todos los seres purificados por el fuego del amor divino. Aqu\u00ed Dios simboliza la \u201capocat\u00e1stasis\u201d, restauraci\u00f3n y recreaci\u00f3n final de todas las cosas (ver Hechos de los Ap\u00f3stoles 3, 20 ss.). Entonces Dios ser\u00e1, como dice san Pablo, todo en todos.<\/p>\n<p>Ha sido el amigo y poeta hispanoamericano Jes\u00fas Tom\u00e9 quien, en un soneto revisado \u00faltimamente por \u00e9l mismo, describe esta reinserci\u00f3n de todas las cosas en el Todo divino tras la purificaci\u00f3n por la muerte y el fuego del Dios:<\/p>\n<pre>\t\t\t(Como el caer del agua sobre el agua)\r\n\r\n\t\t\tDe todo lo que fue nada se pierde:\r\n\t\t\tdel seno de lo eterno que se oculta\r\n\t\t\tviene a la viva luz de lo visible,\r\n\t\t\ty regresa a lo eterno de su origen.\r\n\t\t\tLo que existi\u00f3 y ha de existir existe\r\n\t\t\tpara siempre jam\u00e1s. Por un momento\r\n\t\t\tse hizo tiempo en el tiempo declinable;\r\n\t\t\tpero ser\u00e1 por siempre lo que ha sido.\r\n\t\t\tY yo ser\u00e9 por siempre, reintegrado\r\n\t\t\tcon todo lo que escapa del recuerdo,\r\n\t\t\tcon todo lo que am\u00e9, con lo invertido\r\n\t\t\ten sue\u00f1os esperanzas y deseos.\r\n\t\t\tTodo me espera all\u00ed. Cuando regrese\r\n\t\t\tser\u00e9 lo que ahora soy, lo que ya he sido.<\/pre>\n<p><strong> LITURGIAS<\/strong><\/p>\n<p>La liturgia es el ritual religioso en el que se rinde culto a la divinidad por mediaci\u00f3n de la palabra y la m\u00fasica, la dramaturgia y los sacramentos. En el cristianismo se distinguen tres ramas fundamentales: la iglesia ortodoxa, la iglesia cat\u00f3lica y las iglesias protestantes.<\/p>\n<p>La iglesia ortodoxa ha cultivado en su liturgia especialmente la idea est\u00e9tica de la belleza (pulchrum), de modo que sus rituales cultuales ofrecen un gran despliegue ceremonial. La liturgia ortodoxa m\u00e1s famosa es la  Liturgia de san Juan Cris\u00f3stomo de rito bizantino, con sus largas letan\u00edas lentas, a veces de una monoton\u00eda casi budista. La liturgia bizantina eslava se caracteriza por la gravedad de las voces y la gestualidad solemne. Por su parte, la liturgia ortodoxa griega alcanza su culmen ritual en un himno sencillo y concentrado que se llama el Himno Akathistos, que como su nombre indica se canta de pie en honor a la Virgen Madre de Dios.<\/p>\n<p>Junto a la liturgia ortodoxa, la liturgia cat\u00f3lica es m\u00e1s contenida y romana, pero no menos esplendente en su tradici\u00f3n. Mas su especialidad no est\u00e1 en la idea est\u00e9tica de la belleza, sino en la idea dogm\u00e1tica de la verdad (verum), lo que tradicionalmente ha configurado una ritualidad estricta y medida en su despliegue ceremonial. La m\u00fasica gregoriana ha sido el veh\u00edculo cl\u00e1sico de esta liturgia cat\u00f3lica, una m\u00fasica comedida y sibilina que encuentra su transposici\u00f3n renacentista en nuestro Tom\u00e1s Luis de Vitoria. Mientras que los corales ortodoxos se caracterizan por la gravedad de sus voces bajas y recias capaces de taladrar con su run-run el alma, los corales posgregorianos de Vitoria se caracterizan por la delicadeza de las voces blancas de los ni\u00f1os, capaces de suspendernos en un \u00e9ter nimbado. La \u00faltima etapa de la evoluci\u00f3n musical cat\u00f3lica estuvo representada por Perosi, el maestro de la Capilla Sixtina de Roma, cuyo expresionismo y colorido latino alcanza su culmen en ciertos oratorios como \u201cLa pasi\u00f3n de Cristo\u201d.<\/p>\n<p>Finalmente, el protestantismo no se ha especializado en la est\u00e9tica de la belleza ortodoxo-bizantina, ni tampoco en la dogm\u00e1tica de la verdad cat\u00f3lica, sino en la \u00e9tica del bien (bomum). Por eso su liturgia no confiere tanta importancia al ritual, sea est\u00e9ticamente como la iglesia ortodoxa sea dogm\u00e1ticamente como la iglesia cat\u00f3lica, sino \u00e9ticamente a la proclamaci\u00f3n y predicaci\u00f3n de la palabra revelada. De ah\u00ed que su liturgia sea sobre todo liturgia de la palabra predicada, recitada o musicada. En la tradici\u00f3n luterana emerge como indiscutible la figura de Bach, cuya m\u00fasica religiosa es una celebraci\u00f3n gloriosa de la palabra b\u00edblica, y especialmente evang\u00e9lica. Por su pietismo luterano Bach logra poner en comunicaci\u00f3n simb\u00f3lica el alma humana con el misterio de la divinidad, la inmanencia con la trascendencia, sin necesidad de intermediarios eclesi\u00e1sticos ni de mediadores sacerdotales, ya que su m\u00fasica es ella misma sagrada y sacerdotal.<\/p>\n<p>Ahora bien, hay un m\u00fasico que, a pesar de su origen cat\u00f3lico, ha creado una obra descomunal en la que concelebra apote\u00f3sicamente la escatolog\u00eda de la muerte en cuanto \u00faltimo sacramento de la vida, un sacramento de entrada crucial al otro mundo. Me refiero a Mozart y su R\u00e9quiem, cuyo titanismo humano parece sublimarse golpeando las puertas de ultratumba y clamando al cielo. En este R\u00e9quiem podemos congregarnos cat\u00f3licos, protestantes y ortodoxos precisamente como cristianos, ya que representa la uni\u00f3n o unidad ecum\u00e9nica (unum) tanto de la belleza ortodoxa como de la verdad cat\u00f3lica y de la \u00e9tica protestante. En efecto, el R\u00e9quiem de Mozart nos confronta est\u00e9ticamente con la verdad de la muerte propia y con la \u00e9tica de la muerte ajena.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(de\u00a0Galer\u00eda de s\u00edmbolos) Andr\u00e1s Ortiz-Os\u00e9s CATEDRAL: MUSEO SAGRADO La catedral como museo sagrado que guarda la memoria de Dios y la convivencia religiosa en im\u00e1genes, signos y s\u00edmbolos expuestos. Y all\u00ed al fondo, junto a una lucecita que tiembla, el sagrario como el alma o almario que contiene la materia simb\u00f3lica de la transustanciaci\u00f3n, el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":416,"featured_media":0,"parent":50,"menu_order":4,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-196","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/hermes\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/196","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/hermes\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/hermes\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/hermes\/wp-json\/wp\/v2\/users\/416"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/hermes\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=196"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/hermes\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/196\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":197,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/hermes\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/196\/revisions\/197"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/hermes\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/50"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/hermes\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=196"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}