{"id":26,"date":"2009-11-19T17:16:13","date_gmt":"2009-11-19T16:16:13","guid":{"rendered":"https:\/\/preblogs.deusto.es\/hermes\/?page_id=26"},"modified":"2009-11-19T17:16:29","modified_gmt":"2009-11-19T16:16:29","slug":"heidegger-segun-ortiz-oses","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/blogs.deusto.es\/hermes\/filosofica\/heidegger-segun-ortiz-oses\/","title":{"rendered":"Heidegger seg\u00fan Ortiz Os\u00e9s"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">por<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Isidoro Reguera<\/strong><\/p>\n<p>Quienes no entiendan al Prof. Andr\u00e9s Ortiz-Os\u00e9s, uno de nuestros poqu\u00edsimos fil\u00f3sofos originales e interesantes, es porque saben poco y piensan despacio, o porque est\u00e1n llenos de prejuicios y faltos de gracia. Justo lo contrario de la agudeza, rapidez, inteligencia, libertad y saber del \u00e1nimo ortiz-osesiano. S\u00ed lo entiende y aprecia, por ejemplo, <strong>Gianni Vattimo<\/strong>, promotor de su reciente libro <em>HEIDEGGER Y EL SER-SENTIDO<\/em> (Deusto), a quien se debe la iniciativa de recoger en \u00e9l los trabajos dispersos de AOO sobre <strong>Heidegger<\/strong>. AOO comenz\u00f3 su andadura filos\u00f3fica con Heidegger (pasada de inmediato por <strong>C. G. Jung<\/strong>, no es extra\u00f1o) y quiere acabarla, aunque de hecho no la acabe (ser\u00eda una pena), con \u00e9l.<\/p>\n<p>El libro que se\u00f1alamos gira en torno a la cuesti\u00f3n crucial del sentido del ser y del ser como sentido, en su radical sentido de sentido de la existencia. \u201cEl ser es la trascendencia. Heidegger pierde a Dios y lo busca toda su vida\u201d, escribi\u00f3 <strong>Gadamer<\/strong>. (Dios ser\u00eda el sentido.) Heidegger plantea resueltamente esa cuesti\u00f3n -m\u00e1s acuciante si cabe para \u00e9l, en esos t\u00e9rminos y tras esa p\u00e9rdida melanc\u00f3lica, sin el requerido trabajo de duelo-, aunque camuflada \u201cbajo la jerga sutil de un lenguaje complicado\u201d, dice AOO. Un lenguaje complicado porque, a pesar de \u00e9l mismo y de toda su escol\u00e1stica, envuelve, y es envuelto por, toda una mitolog\u00eda, o gnosis.<\/p>\n<p>La viejecita que lo visitaba en la caba\u00f1a de Todtnauberg dec\u00eda de \u00e9l: un fil\u00f3sofo intrigante que se pasa la vida raptado por el duende del ser, recuerda AOO. De la sacrist\u00eda a la caba\u00f1a fluy\u00f3 su vida: no hay mucha diferencia, ambas huelen a vela, espacio oscuro, h\u00e1bito (el <em>Tracht\/traje<\/em> schwarzwalde\u00f1o en este caso). O de novicio jesuita en Feldkirch a pastor del ser en Freiburg. Fil\u00f3sofo pastoral siempre, que en 1936, hablando del gran acontecimiento del ser que inaugura todo (dioses y hombres, realidad e irrealidad, entes y nada), escribe en los <em>Beitr\u00e4ge<\/em>: \u201cEsta es una instrucci\u00f3n para los pocos, para los ins\u00f3litos: para los creyentes en la verdad (y no en lo meramente verdadero): para los futuros que se acercan al ser salvador del ente\u201d. No es extra\u00f1o que diga esto, porque para \u00e9l el ser es el fundamento y el abismo, el ajuste y desajuste, concierto y desconcierto, junci\u00f3n y disyunci\u00f3n, sentido y contrasentido, amor y muerte; incluso la nada pertenece al ser mismo. (De modo que si el ser es todo, el sentido de la vida habr\u00eda que buscarlo entre esas contradicciones. \u00c9se creo que es el mensaje de este libro que comentamos.)<\/p>\n<p>Ya le dec\u00eda <strong>Cassirer<\/strong> en Davos, 1929, que se abriera del tiempo al espacio, como interpreta AOO, del <em>Dasein<\/em> como existencia temporal al <em>Sein<\/em> como ser espacial o espaciado. Confinado como estaba en la finitud radical, mortal, sigue AOO, Heidegger hab\u00eda de salir al espacio simb\u00f3lico infinito, o al menos indefinido, hasta la s\u00edntesis final del lenguaje como configuraci\u00f3n del tiempo (fluente) en el espacio (simb\u00f3lico), como un espacio definitivo de acogida hogare\u00f1a del ser-ah\u00ed-perdido-en-el-tiempo. Y eso hizo, m\u00e1s o menos, entreverado todo de veladura sacra, santa, numinosa, en el sentido preciso de <strong>Rudolf Otto<\/strong>, muy presente t\u00e1citamente en \u00e9l, como desvela este libro.<br \/>\nSeguramente exagera <strong>Mario Bunge<\/strong> al considerar (en Barcelona, hace pocos meses) que conceptos de Heidegger como el de ser no dicen nada, y que sus escritos, en general, son propios de un esquizofr\u00e9nico. Exagera porque no quiere darse cuenta, por sus propios prejuicios, de que ese aparente absurdo y disociaci\u00f3n ps\u00edquico-ling\u00fc\u00edsticos son debidos a otra cosa que a un talante psicol\u00f3gicamente obtuso y profesionalmente aprovechado, que seguramente tambi\u00e9n tuvo. Una hermen\u00e9utica del sentido como la de AOO explicar\u00eda a Bunge el supuesto caos heideggeriano. Detr\u00e1s de la filosof\u00eda de escaparate de Heidegger hay toda una mitolog\u00eda (o gnosis) del ser, como maquinaria de crear s\u00edmbolos y valores, que son los que dan cuerpo a su filosof\u00eda. Un escenario mitol\u00f3gico de s\u00edmbolos y valores que \u00e9l achaca s\u00f3lo a filosof\u00edas que rechaza, pero a las que debe m\u00e1s de lo que quisiera, aunque nada m\u00e1s sea a contrario: vitalismo, neokantismo o existencialismo.<\/p>\n<p>Esa mitolog\u00eda, manifiesta tambi\u00e9n este libro, va desde la infladura existencial del Hombre, que llega hasta un perfil nacionalsocialista, pasando por la m\u00edstica del Ser oscuro, sombra de Dios, hasta un Lenguaje salvador, transversal a ser y hombre, que media el di\u00e1logo y el parlamento democr\u00e1tico, dice AOO, pensando tambi\u00e9n, m\u00e1s bien, en Gadamer. Un Heidegger totalitario, pastoral y democr\u00e1tico, respectivamente, todo ello siempre con medida y entre comillas. Siempre m\u00edtico: Hombre, Ser y Lenguaje con may\u00fasculas, o: super-hombre, super-ser, super-lenguaje. Una aburrida y angustiada existencia para la muerte; la verdad que verdadea, esquiva, desvel\u00e1ndo-vel\u00e1ndo-se o viceversa (aqu\u00e9lla cuya huella descubri\u00f3, por fin, en Delos, en medio de su peregrinaje aleth\u00e9ico\/veritativo por Grecia); y el lenguaje, hogar de recogida de ambos monstruos (con medida y comillas). De este tercer, y \u00faltimo, Heidegger, el de Unterwegs zur Sprache, 1959, creo que nadie habla excepto AOO; es interesante ver en el libro c\u00f3mo discute con Vattimo al respecto.<\/p>\n<p>Es un dif\u00edcil contrincante AOO discutiendo, porque es muy r\u00e1pido y sabe mucho, pero porque cuenta, adem\u00e1s, con un instrumental propio, suyo propio, de interpretaci\u00f3n y di\u00e1logo: una refinada modalidad de iron\u00eda, que hace que recuerde a S\u00f3crates, y que derrocha en este libro, que, porque no en vano recoge casi 25 a\u00f1os de andadura intelectual del autor, muestra mejor su talante, tambi\u00e9n en este aspecto. S\u00ed, la hermen\u00e9utica de AOO es pura iron\u00eda. Iron\u00eda en estado puro, \u201ciron\u00eda pura\u201d que llam\u00f3 Kierkegaard en su tesis doctoral, es decir, socr\u00e1tica y, si me apuran, rom\u00e1ntica asimismo, schlegeliana (gusta de la belleza l\u00f3gica de la paradoja, de la incesante aniquilaci\u00f3n de autor y obra, florece entre contradicciones, lejana a la realidad dada, etc.); en un caso y otro siempre ha sido distintivo de excepcionalidad en el pensar y vivir, sabidur\u00eda e inteligencia.<br \/>\nNo lo que dices (inmediatamente), sino lo que no dices (inmediatamente), importa; o no lo que dices, sino lo que quieres decir, quiz\u00e1 sin darte cuenta. No lo que dices tiene sentido, sino el sentido de lo que dices. El ser no es lenguaje sino sentido, porque el lenguaje no significa sino se usa (en un marco de mitos, valores y s\u00edmbolos de una forma de vida e imagen del mundo ejercitadas). No lo que se dice literalmente importa, sino lo que se quiere decir simb\u00f3licamente (aunque uno mismo no sea muy consciente de ello). No el significado objetual importa, sino el sentido simb\u00f3lico o el uso real que haces de las palabras (que has aprendido reflejamente en un contexto dado). Es decir: no dices lo que dices, sino lo que no dices pero dices (de alg\u00fan modo). \u00bfY qu\u00e9 es, entonces, lo dicho? \u00bfY la realidad de lo dicho? Algo surreal todo ello.<\/p>\n<p>\u00bfQuieren m\u00e1s iron\u00eda? \u00c9ste es, llevado a su extremo elucidante, el serio coraz\u00f3n de la hermen\u00e9utica del sentido de AOO y de este libro (con el toque surrealista que insinuamos) frente a la hermen\u00e9utica del lenguaje al uso: una hermen\u00e9utica cr\u00edtico-ir\u00f3nica refinada (uso simb\u00f3lico del lenguaje), frente a una iluso-entusiasta ingenua (el lenguaje casa del ser). Seguro que por algo as\u00ed le ha escrito Jean Grondin al autor, refiri\u00e9ndose expl\u00edcita y convencidamente al rastreo que su libro lleva a cabo de la mitolog\u00eda y gnosis heideggerianas, agazapadas en el planteamiento del problema del ser, o del sentido, de la vida: \u201cAvec votre herm\u00e9neutique, vous \u00eates \u00e9videmment celui qui est le mieux plac\u00e9 pour savoir lire entre les lignes.\u201d Efectivamente.<\/p>\n<p>Quienes no entienden a AOO es porque no quieren, o por lo que dec\u00edamos al principio; no ser\u00e1, desde luego, porque no hable claro. La claridad es uno de los m\u00e9ritos de este libro. (No est\u00e1 de m\u00e1s recordar aqu\u00ed aquello de Wittgenstein, que, adem\u00e1s de apuntalar esta obra, aplicado a casos como el de Heidegger -ejemplo mod\u00e9lico para el vien\u00e9s del humanamente comprensible \u201carremeter\u201d contra los l\u00edmites del lenguaje y de los chichones filos\u00f3ficos que provoca, s\u00edntomas a pesar de todo de que filosofamos, o s\u00edntomas simplemente de que \u201cfilosofamos\u201d- tiene su quid, o su gracia: lo que se puede decir se puede decir claramente, y lo que no&#8230; no vale de mucho decirlo porque o nada dice o se desdice o no se puede decir y adem\u00e1s es imposible, como quieran.) La claridad distingue este libro, decimos, o su accesibilidad&#8230; \u00a1y su belleza! Ambas emocionan a Grondin, como al autor de estas l\u00edneas: \u201cC&#8217;est avec beaucoup d&#8217;\u00e9motion que j&#8217;ai lu votre beau et tr\u00e8s accessible livre sur Heidegger et la question du sens de l&#8217;existence\u201d. Que a\u00f1ade: \u201cJe pense bien que je vais adopter dor\u00e9navant votre formule: \u2018L&#8217;\u00eatre qui peut \u00eatre compris est sens\u2019. Tout simplement g\u00e9nial!\u201d Efectivamente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Isidoro Reguera Quienes no entiendan al Prof. Andr\u00e9s Ortiz-Os\u00e9s, uno de nuestros poqu\u00edsimos fil\u00f3sofos originales e interesantes, es porque saben poco y piensan despacio, o porque est\u00e1n llenos de prejuicios y faltos de gracia. Justo lo contrario de la agudeza, rapidez, inteligencia, libertad y saber del \u00e1nimo ortiz-osesiano. 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