{"id":266,"date":"2010-12-03T13:48:11","date_gmt":"2010-12-03T12:48:11","guid":{"rendered":"https:\/\/preblogs.deusto.es\/hermes\/"},"modified":"2010-12-03T13:48:11","modified_gmt":"2010-12-03T12:48:11","slug":"hermeneutica-cosmologica-un-mundo-problematico","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/blogs.deusto.es\/hermes\/filosofica\/hermeneutica-cosmologica-un-mundo-problematico\/","title":{"rendered":"Hermen\u00e9utica cosmol\u00f3gica: Un mundo problem\u00e1tico"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><em>La densidad infinita del universo se concentra<\/em><br \/>\n<em>en un <\/em>punto cero<em> que explosiona (big-bang)<\/em><br \/>\n(S. Hawking)<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Antes del big-bang hay la nada o vac\u00edo inestable<\/em><br \/>\n(A.R. Jonas)<\/p>\n<p><strong>(Pre\u00e1mbulo: Cosmolog\u00eda simb\u00f3lica)<\/strong><\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n del sentido de la vida suele plantearse a un nivel m\u00e1s filos\u00f3fico o subjetivo que objetivo o cient\u00edfico, a modo de pregunta radical por la existencia. Pero el enigma de la existencia tiene unos par\u00e1metros que desbordan la experiencia inmediata del hombre en el mundo, hasta proyectarse como enigma del universo, su aparici\u00f3n y funcionamiento f\u00edsico-qu\u00edmico o biol\u00f3gico. De esta forma traspasamos el umbral de la filosof\u00eda y las ciencias humanas para asomarnos siquiera cautelosamente al \u00e1mbito de la ciencia.<\/p>\n<p>Esta salida de la filosof\u00eda a la ciencia nos produce hoy aut\u00e9ntico v\u00e9rtigo, ya que abandonamos nuestra escala humana para realizar una escalada mental que nos lleva a lo incre\u00edblemente may\u00fasculo (macrosc\u00f3pico o c\u00f3smico) y a lo incre\u00edblemente min\u00fasculo (microsc\u00f3pico o at\u00f3mico). Para colmo las ciencias usan un instrumental matem\u00e1tico que desborda toda dimensi\u00f3n humana hasta un grado de abstracci\u00f3n transhumano. Como adujo Pascal, uno pierde su confinitud o confinamiento en este mundo para acceder a una cosmovisi\u00f3n que sit\u00faa al hombre entre la nada y el infinito:<\/p>\n<blockquote><p>Contemple el hombre la tierra como un punto rodeado por la vasta \u00f3rbita que el astro sol describe y que se asombre de que esta vasta \u00f3rbita no es a su vez sino una fina punta respecto de la que abrazan los astros que ruedan por el firmamento.<\/p><\/blockquote>\n<p>Pues bien, la inmensidad concebible de la naturaleza se refleja en un cuerpo, que vea el hombre en \u00e9l una infinitud de universos, cada uno con su firmamento, sus planetas y su tierra. El hombre en la naturaleza es una nada frente al infinito, y un todo frente a la nada, as\u00ed pues un medio entre la nada y todo, igualmente incapaz de ver la nada de donde ha sido sacado y el infinito en que se halla sumido.<a href=\"#ftn1\">[1]<\/a><\/p>\n<p>Por su parte nuestro contempor\u00e1neo W. H. Vanstone ha podido describir la desmesura del universo en su composici\u00f3n, afirmando en nombre de todos los que descubren la f\u00edsica subat\u00f3mica desde la visi\u00f3n ordinaria o ingenua de lo real:<\/p>\n<blockquote><p>Cada vulgar detalle de la naturaleza, cada piedra y cada \u00e1rbol, contiene una inmensa riqueza y variedad de detalles menores: en cada fragmento de ella coexisten e interact\u00faan miles de millones de fragmentos m\u00e1s peque\u00f1os.<a href=\"#ftn2\">[2]<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>As\u00ed que la ciencia nos saca de nuestro narcisismo antropol\u00f3gico e intramundano para abrirnos no se sabe si al infinito o a\/lo indefinido. En alguna otra ocasi\u00f3n he intentado como otros acercarme t\u00edmidamente a la incre\u00edble f\u00edsica actual para tratar de captar su lenguaje abstruso, cosa poco menos que imposible dada mi ignorancia e incapacidad, por eso en esta ocasi\u00f3n he preferido no captar sino ser captado por la problem\u00e1tica f\u00edsica para lograr atisbar alguna clave esencial o entrever alg\u00fan sentido existencial. La presente aproximaci\u00f3n es por lo tanto un mero acercamiento, un asomarse a un abismo, un tanteo para obtener cierta visi\u00f3n filos\u00f3fica o intuici\u00f3n hermen\u00e9utica en cuanto ello es posible, dada la tambi\u00e9n actual ignorancia de los propios f\u00edsicos respecto a la f\u00edsica.<\/p>\n<p>Podr\u00edamos hablar de una hermen\u00e9utica, interpretaci\u00f3n o versi\u00f3n \u201cmetaf\u00edsica de la f\u00edsica\u201d, o bien de una \u201ccosmolog\u00eda simb\u00f3lica\u201d, por cuanto en ambos casos se trata de una reflexi\u00f3n filos\u00f3fica sobre la ciencia (f\u00edsica). Esta reflexi\u00f3n ha sido posibilitada por la convalecencia de una ca\u00edda estrepitosa, que al retirarme de la circulaci\u00f3n exterior en el mundo me ha facilitado la meditaci\u00f3n interior del cosmos, aunque se trata de un simple esbozo y replanteamiento del viejo\/nuevo tema del ser y la nada, de la nada y el ser. Si hasta ahora la pregunta filos\u00f3fica fundamental ha sido por qu\u00e9 hay ser y no nada, tal y como la sintetiz\u00f3 Leibniz, aqu\u00ed revertimos la cuesti\u00f3n planteando \u201cpor qu\u00e9 hay nada adem\u00e1s de ser\u201d.<\/p>\n<p><strong>(Filosof\u00eda y ciencia)<\/strong><\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p>La ciencia nos proyecta al infinito desde sus or\u00edgenes (la nada). Ahora bien, como afirma el propio Pascal, hay una cierta continuidad entre el mundo f\u00edsico del cosmos, el mundo biol\u00f3gico de la vida y el mundo propio del hombre. Resulta que una vez pasado el asombro ante lo infinitamente grande y lo infinitamente peque\u00f1o del universo, aparecen una serie de paralelismos, analog\u00edas y simbolog\u00edas que recorren tanto la realidad f\u00edsico-qu\u00edmica como la realidad biol\u00f3gico-humana, implicando tambi\u00e9n en esta paralelidad al propio instrumentario l\u00f3gico-matem\u00e1tico.<\/p>\n<p>Si en un primer momento las ciencias parecen ofrecernos una especie de mapa mec\u00e1nico o rob\u00f3tico de la realidad f\u00edsica o biol\u00f3gica, en un segundo momento observamos una visi\u00f3n <em>tramada<\/em> del universo, lo que podemos denominar una concepci\u00f3n \u201ctram\u00e1tica\u201d de lo real. En efecto, la ciencia concibe la realidad f\u00edsico-qu\u00edmica como una urdimbre energ\u00e9tica que trama acontecimientos, urdimbre tram\u00e1tica que en la vida (humana) se traduce como realidad dram\u00e1tica o drama. El propio instrumentario l\u00f3gico-matem\u00e1tico ofrecer\u00eda esa tram\u00e1tica ontol\u00f3gica a un nivel l\u00f3gico cuasi musical, como capt\u00f3 L\u00e9vi-Strauss, de modo que tanto lo real como lo mental funcionar\u00eda dicot\u00f3micamente, articulando pares de opuestos de acuerdo a una dial\u00e9ctica\/dual\u00e9ctica de signo binario. Por ello en la f\u00edsica contempor\u00e1nea H. Alfv\u00e9n ha podido hablar del \u201cambiplasma\u201d del universo, por cuanto mezcla de materia y antimateria, como veremos. Ya el prehistoriador A. Leroi-Gouran descubri\u00f3 el binarismo de lo masculino-femenino plasmado en el arte rupestre paleol\u00edtico bajo los signos simb\u00f3licos del caballo y el bisonte respectivamente, o bien del elefante y la jirafa en \u00c1frica.<a href=\"#ftn3\">[3]<\/a><\/p>\n<p>De esta guisa, el universo mundo comparecer\u00eda como fruto de una \u201cars combinatoria\u201d universal. En el actual estado\/estadio de la f\u00edsica el universo proceder\u00eda de un \u201cpunto cero\u201d superrecalentado que todo lo concentrar\u00eda impl\u00edcita o implicadamente y que estalla expansivamente (<em>big-bang<\/em>), configurando paulatinamente tras su enfriamiento el cosmos. Se piensa que una tal explosi\u00f3n o bien se expandir\u00e1 indefinidamente o bien colapsar\u00e1 en su d\u00eda, de acuerdo a la entrop\u00eda que introduce el tiempo con su irreversibilidad. Pues bien, \u201cantes\u201d del big-bang no habr\u00eda nada estable sino un <em>vac\u00edo inestable,<\/em> en el que por azar surgir\u00eda una part\u00edcula dens\u00edsima originaria de la explosi\u00f3n c\u00f3smica primordial.<a href=\"#ftn4\">[4]<\/a><\/p>\n<p>Quiz\u00e1s lo m\u00e1s intrigante de la f\u00edsica contempor\u00e1nea sea su visi\u00f3n tram\u00e1tica y casi traum\u00e1tica del nacimiento del cosmos y la vida, ya que el bin-bang funda la ca\u00edda en el espaciotiempo, pasando de un desorden ordenado a un orden desordenado, as\u00ed como del calor al fr\u00edo, hasta su presunta impansi\u00f3n final <em>(big-crunch)<\/em> en el sentido de un colapso y acaso un nuevo comienzo. Pero entonces la realidad c\u00f3smica est\u00e1 constituida por una urdimbre o tejido de espaciotiempo, anudado por una trama de contrarios, puesto que toda part\u00edcula tiene su antipart\u00edcula, todo quark su anti-quark, toda materia su antimateria. Tras el big-bang la materia y la antimateria se aniquilan mutuamente, pues las part\u00edculas de signo opuesto se colapsan si se encuentran, pero los f\u00edsicos hablan de un cierto plus, exceso o excedencia de materia que posibilita la realidad c\u00f3smica.<\/p>\n<p>Este excedente de materia que formar\u00eda el universo consta de part\u00edculas-onda o part\u00edculas-cuerda caracterizadas por sus vibraciones. Estas part\u00edculas no s\u00f3lo constituyen la materia sino que vehiculan las cuatro fuerzas fundamentales que configurar\u00edan la superfuerza que unifica atractiva y distractivamente el universo. Las cosas u objetos del universo se repelen si tienen la misma carga el\u00e9ctrica y se atraen si tienen distinta carga, as\u00ed por ejemplo el n\u00facleo del prot\u00f3n (positivo) y el electr\u00f3n (negativo). Curiosamente la atracci\u00f3n electromagn\u00e9tica hace que la realidad no se disgregue sino que se re\u00fana, al tiempo que la repulsi\u00f3n posibilita cierta distancia o separaci\u00f3n necesaria (as\u00ed en el caso de los iones).<\/p>\n<p>Tenemos pues que, por una parte, el universo tiene una parte de caos explosivo-expansivo y de azar o casualidad de encuentros aleatorios de la materia, pero por otro lado ese mismo universo ofrece pautas o leyes que lo estructuran determinantemente. Jacques Monod pudo hablar del azar y la necesidad como los par\u00e1metros fundamentales de lo real. El universo ser\u00eda una turbulencia ca\u00f3tica pero con pautas de conjunto, si bien resulta impredecible en su detalle (de acuerdo al principio de la indeterminaci\u00f3n de Heisenberg). Podemos simbolizar esta situaci\u00f3n cosmol\u00f3gica con el ejemplo de la tierra, cuyo n\u00facleo es s\u00f3lido pero su superficie es l\u00edquida (ya que consta de metales fundidos). Podr\u00edamos hablar entonces de estabilidad de fondo e inestabilidad de superficie, lo que da una especie de permanencia impermanente, como se observa en el movimiento de placas terr\u00e1ceas, colisiones, volcanes, terremotos, tsunamis, ciclones, huracanes y tornados, am\u00e9n de los desastres medioambientales y las extinciones en masa. Todo ello llev\u00f3 a nuestro fil\u00f3sofo G. Santayana a concebir un universo estramb\u00f3tico:<\/p>\n<blockquote><p>El universo es una m\u00e1quina inmensa y asombrosa; su extensi\u00f3n, su orden, su belleza y su crueldad lo hacen por igual impresionante. Grande es este organismo de barro y fuego, terrible el glorioso, doloroso y vasto experimento<a href=\"#ftn5\">[5]<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>Por su parte, John Polkinghorne, un cient\u00edfico f\u00edsico que es tambi\u00e9n te\u00f3logo anglicano, asume la ambivalencia de nuestro universo con las siguientes palabras:<\/p>\n<blockquote><p>El mundo cu\u00e1ntico es irregular, los sucesos cu\u00e1nticos no son precisos y determinados, tienen una cierta aleatoriedad y nebulosidad. La creaci\u00f3n es m\u00e1s una improvisaci\u00f3n que un gui\u00f3n fijo, la evoluci\u00f3n es la creaci\u00f3n que se crea s\u00ed misma, pero tiene un coste necesario, un lado sombr\u00edo. Pues el mundo es bello y fruct\u00edfero, pero tambi\u00e9n desagradable y terrible. No hay lo uno sin lo otro.<a href=\"#ftn6\">[6]<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>En el cosmos descubrimos as\u00ed una cierta oscilaci\u00f3n entre los contrarios, una realidad situada en la mediaci\u00f3n de los opuestos. Por eso la tierra no es demasiado fr\u00eda como Marte ni demasiado caliente como Venus, ocupando un punto medio, intermedio o medial que parece ser la clave del equilibrio inestable del universo. El cual se basar\u00eda en la doble configuraci\u00f3n de la coimplicaci\u00f3n de los opuestos y su evoluci\u00f3n o desenvolvimiento como ser en devenir.<a href=\"#ftn7\">[7]<\/a><\/p>\n<p>El universo estar\u00eda articulado por las cuatro fuerzas de unificaci\u00f3n (en realidad una sola fuerza cohesiva) y la expansi\u00f3n evolutiva. Pero en su extremo comparece\u00a0 la nada, como en su origen, ya que al final la propia ligadura de la gravedad o atracci\u00f3n universal que posibilita las estrellas, es la que acaba imposibilitando por cuanto las colapsa. El famoso \u201cagujero negro\u201d es precisamente el precipitado ca\u00f3tico o negativo del colapso gravitacional de las estrellas. Lo cual nos lleva a concluir por el momento que la realidad, el ser o el sentido emergen a trav\u00e9s de la demergencia del no-ser, el colapso y la anulaci\u00f3n, as\u00ed como biol\u00f3gicamente la vida emerge a trav\u00e9s de la muerte como su otra cara oposicional pero complementaria.<\/p>\n<p><strong>(Nada, vac\u00edo y cero)<\/strong><\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p>La nada, el vac\u00edo y el cero tienen en com\u00fan un modo de ausencia u oquedad, de zona vacante o hueco. Occidente ha cultivado un horror al vac\u00edo que es tambi\u00e9n una aversi\u00f3n a la nada y al cero. En la cosmovisi\u00f3n occidental el ser es lo positivo frente a la negatividad de la nada, lo lleno es lo real frente a la carencia del vac\u00edo, el uno es la afirmaci\u00f3n frente a la desafirmaci\u00f3n del cero. La raz\u00f3n occidental busca la explicaci\u00f3n del mundo, explicaci\u00f3n que no encuentra en la nada, el vac\u00edo y el cero, pero s\u00ed en el ser, lo pleno y la unidad. De este modo, la mentalidad occidental desconoce lo que llamar\u00edamos el car\u00e1cter de implicaci\u00f3n de la nada, el vac\u00edo y el cero, tal y como lo conciben los indios americanos que cuentan no los dedos de la mano (decimalmente) sino las ocho oquedades entre ellos.<\/p>\n<p>Ha sido la mentalidad oriental la que ha acogido a la nada, el vac\u00edo y el cero precisamente como caracteres de acogimiento de lo real. En efecto, la nada, el vac\u00edo y el cero son ambivalentes, por una parte huecos o agujeros del ser, pero tambi\u00e9n su acabado o complexi\u00f3n, simbolizada por el c\u00edrculo y su redondez coimplicativa. Curiosamente el s\u00edmbolo del cero indio es a la vez la ausencia y el cielo, el vac\u00edo y el espacio, el c\u00edrculo o mandala contra\u00eddo a su centro y se\u00f1alizado como un <em>punto-cero<\/em> frente a toda sustancia compacta (dicho punto-cero es <em>bindu<\/em>, quiz\u00e1s emparentado con el alem\u00e1n <em>bindung=reuni\u00f3n<\/em>). Ahora bien, dicho punto-cero es un potencial creativo puesto que puede generar l\u00edneas; por otra parte el cero maya se simboliza como una concha vac\u00eda de signo femenino (onf\u00e1lico), en cuanto vac\u00edo pro-creador.<a href=\"#ftn8\">[8]<\/a><\/p>\n<p>Todo el racionalismo occidental de Parm\u00e9nides a Descartes y Leibniz rechaza la nada, el vac\u00edo y el cero que los refleja, sin darse cuenta que nada, vac\u00edo y cero no valen en-s\u00ed pero hacen valer posicionalmente. Sin embargo, la nada-vac\u00edo-cero es asumida por la corriente subterr\u00e1nea heterodoxa que va de los atomistas Dem\u00f3crito y Epicuro a Newton pasando por Pit\u00e1goras, los estoicos y Pascal. Finalmente en Sartre eclosiona una mentalidad abierta a la nada y sus correlatos, definiendo la nada como lo que no es pero est\u00e1 hecha para ser. Tanto la conciencia como su libertad son concebidas en relaci\u00f3n con un anihilar <em>(neantir)<\/em> que no ser\u00eda propiamente aniquilar sino el desgarrar y\u00a0 abrir el ser-ente compacto y liberarlo. La expresi\u00f3n \u201cno somos nada\u201d dar\u00eda buena cuenta y raz\u00f3n de que no somos sino nada por cuanto ahuecados por ella, al tiempo que no somos meramente nada sino algo\/alguien: nada y ser, libertad y necesidad, caos y legalidad.<a href=\"#ftn9\">[9]<\/a><\/p>\n<p>Parece como si el Occidente cl\u00e1sico proyectara en la nada el drag\u00f3n y lo dracontiano, reservando para el ser el rol del h\u00e9roe que supera al drag\u00f3n. Por su parte, en Oriente los dragones no obtienen semejante versi\u00f3n negativa y negativista, sino que configuran nuestro universo como fuerzas que hay que apaciguar. Por eso en Laots\u00e9 la clave de toda utilidad est\u00e1 en el agujero de la rueda, en los vanos de las puertas, en los huecos de las vasijas y en la ausencia que posibilita la presencia. Tambi\u00e9n la tradici\u00f3n gn\u00f3stica de signo oriental asume la nada y el no-ser como trasfondo del ser, as\u00ed Bas\u00edlides de Antioqu\u00eda cuando concibe un Dios creador del mundo de la nada, \u00e9l mismo nada o no-ser que trasciende al ser mundano radicalmente. Finalmente el judeocristianismo acepta la nada como trasfondo siquiera negativo de la creaci\u00f3n divina, una nada interpretada en clave negativa o antidivina (la nada demon\u00edaca o diab\u00f3lica).<a href=\"#ftn10\">[10]<\/a><\/p>\n<p>En la versi\u00f3n mitol\u00f3gica y m\u00edstica, el Dios que crea de la nada es entrevisto positivamente como una divinidad-nada, como lo increado y, por tanto, no-ser, de modo que el ser creado se fundar\u00eda en la nada increada. El autor an\u00f3nimo ingl\u00e9s del Himno a la nada (<em>The Praise of Nothing<\/em>) acaba declarando que la Nada fue lo primero y ser\u00e1 lo \u00faltimo, siendo lo que se mantiene para siempre Inmortal , ya que nada se ha escapado a la muerte. La versi\u00f3n ortodoxa de semejante visi\u00f3n mitol\u00f3gica heterodoxa estar\u00eda en concebir esa nada como <em>amor,<\/em> en el sentido de que el amor hace las cosas precisamente por nada. A partir de aqu\u00ed P. Kerr ha sacado una intrigante conclusi\u00f3n cosmol\u00f3gica que nos interesa especialmente:<\/p>\n<blockquote><p>Siempre he pensado que el amor es algo as\u00ed como la cosmolog\u00eda. Hay un big-bang, un mont\u00f3n de calor seguido de un enfriamiento y una separaci\u00f3n paulatina, lo que significa que un amante es algo muy parecido a un cosm\u00f3logo.<a href=\"#ftn11\">[11]<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>Y bien, ha sido el propio fisicomatem\u00e1tico John Barrow el que ha tomado m\u00e1s en serio la asunci\u00f3n de la nada-vac\u00edo-cero en el contexto de la f\u00edsica actual. El autor recupera la fuerza c\u00f3smica Lambda como una constante de la naturaleza ya avistada por Einstein y reinterpretada por el abate Lamaitre. La fuerza Lambda se describe como un \u201cvac\u00edo\u201d que act\u00faa sin ser afectado, una forma omnipresente de energ\u00eda que permanece tras eliminarlo todo, un extra\u00f1o fluido cuya presi\u00f3n gravitacional es negativa y repulsiva. Se trata de una ubicua energ\u00eda del vac\u00edo c\u00f3smico que hace posible la expansi\u00f3n del universo y su aceleraci\u00f3n sea indefinida o bien llegue al colapso final (y vuelta a empezar) o bien produzca en rebote o contrapunto otro universo sin comienzo ni fin total.<\/p>\n<p>A partir de aqu\u00ed el autor recupera el vac\u00edo como el estado de energ\u00eda m\u00e1s bajo, pero cohabitado por un mar de fluctuaciones y de ondas. El <em>vac\u00edo cu\u00e1ntico<\/em> es un oc\u00e9ano de part\u00edculas y antipart\u00edculas que aparecen y desaparecen continuamente, pero es ese vac\u00edo con sus fluctuaciones el que posibilita la inflaci\u00f3n del universo e influye en las cuatro fuerzas fundamentales del mismo. Seg\u00fan el propio J. Barrow, el vac\u00edo cu\u00e1ntico ser\u00eda el responsable de una reproducci\u00f3n inflacionaria de regiones del universo que dar\u00edan lugar a otros universos. Y aqu\u00ed la especulaci\u00f3n matem\u00e1tica sobre la f\u00edsica nos lleva a diferentes escenarios: el big-bang, la expansi\u00f3n indefinida del universo o bien el rebote del universo respecto a otro universo.<\/p>\n<p>En todo caso conviene meditar sobre la compresencia del vac\u00edo en la plenitud del universo, as\u00ed como de la nada en el ser y del cero en la numeraci\u00f3n o enumeraci\u00f3n de lo real. La conclusi\u00f3n bien podr\u00eda ser que \u201cnada es real\u201d en el doble sentido de que la nada es real y la realidad nada en la nada; pues que la vaciedad lo es de algo, al tiempo que algo lo es respecto a nada. El ser tendr\u00eda entonces vocaci\u00f3n de nada, y la nada tendr\u00eda vacaci\u00f3n de ser. De esta guisa, la nada no aniquilar\u00eda propiamente, sino que anihila\/enhila el ser de lo real. Nos situamos as\u00ed entre el blanco inicial de la nada-vac\u00edo y el negro final de la muerte: en medio pulula el rojo viviente del universo.<a href=\"#ftn12\">[12]<\/a><\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong>(Emergencia del sentido)<\/strong><\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p>Todo ello nos introduce ya en una reflexi\u00f3n de fondo que, procedente de la f\u00edsica, arriba a la metaf\u00edsica a trav\u00e9s de la filosof\u00eda y las ciencias humanas. Tenemos pues que el ideario tradicional de la cultura occidental consiste en afirmar el ser como fuente de sentido frente al no-ser y la nada como antifuente del sinsentido. De Plat\u00f3n y Arist\u00f3teles a Tom\u00e1s de Aquino y Hegel, la positividad del ente se impone en oposici\u00f3n al no-ente, del mismo modo que la raz\u00f3n se impone en oposici\u00f3n a lo irracional (as\u00ed Descartes y Leibniz). Por eso finalmente la culminaci\u00f3n del ser, la raz\u00f3n y el sentido se proyecta en Dios como culmen de la positividad frente a la negatividad, a modo del Superh\u00e9roe del bien que vence definitivamente al drag\u00f3n del mal.<\/p>\n<p>Pero este dualismo occidental ha chocado siempre, como venimos diciendo, con cierto pensamiento oriental y su concepci\u00f3n antiheroica y asuntiva del drag\u00f3n, el no-ser y la nada (as\u00ed en el budismo y el tao\u00edsmo). Esta concepci\u00f3n oriental arriba al presocr\u00e1tico Anaximandro cuando concibe positivamente lo infinito, indefinido o indeterminado (<em>\u00e1peiron<\/em>) y negativamente lo finito, definido y determinado (el ente). Subyace a esta visi\u00f3n orientalizante no s\u00f3lo una concepci\u00f3n m\u00edstica, sino tambi\u00e9n mitol\u00f3gica de la <em>nada <\/em>originaria como seno de procedencia del ser y coseno de su perecer. En el trasfondo comparece la interpretaci\u00f3n <em>matricial <\/em>de la nada como vac\u00edo femenino (significado por el cero o hueco procreador), frente al relleno <em>patriarcal <\/em>del ser masculino (significado por el uno o monote\u00edsmo). No extra\u00f1a que la divinidad oriental sea concebida como nada nirv\u00e1nica o vac\u00edo m\u00edstico (interior), y no como ser o ente (exterior),\u00a0 que es el cl\u00e1sico dios-tapagujeros de toda oquedad.<a href=\"#ftn13\">[13]<\/a><\/p>\n<p>Ahora bien, precisamente la actual ciencia (f\u00edsica) nos ofrecer\u00eda un cambio de paradigma que retomar\u00eda la posici\u00f3n orientalizante frente al clasicismo occidental. Por una parte, la f\u00edsica contempor\u00e1nea rechaza la concepci\u00f3n cl\u00e1sica occidental de la realidad como est\u00e1tica, c\u00f3sica o reificada, a favor de su fluidificaci\u00f3n y dinamismo: las part\u00edculas son ondas, las ondas son vibraciones de cuerdas, las cuerdas son relacionales, las relaciones emergentes fundan la materia. Pero por otra parte, concibe la aparici\u00f3n del universo a partir del big-bang como una explosi\u00f3n o cat\u00e1strofe positiva (<em>eucat\u00e1strofe)<\/em> que destruye la nada o vac\u00edo oscilante originario, hasta que poco a poco la propia cat\u00e1strofe se enfr\u00eda y acabe en impansi\u00f3n de nuevo hacia la nada-vac\u00edo. Como puede comprobarse, en este esquematismo cosmol\u00f3gico la negatividad (positiva) est\u00e1 representada por la nada-vac\u00edo que sirve de trasfondo al big-bang, mientras que la positividad (negativa) est\u00e1 representada por la eclosi\u00f3n que pasa de la nada al ser, del vac\u00edo al ente y de lo infinito o indefinido a lo finito y definido siquiera en evoluci\u00f3n. En alg\u00fan aspecto el big-bang parece reproducir el modelo mitol\u00f3gico de la emanaci\u00f3n del mundo a partir de una divinidad cuya pureza sufre un proceso de rarefacci\u00f3n o ca\u00edda espaciotemporal a modo de relativizaci\u00f3n de lo absoluto.<a href=\"#ftn14\">[14]<\/a><\/p>\n<p>El equilibrio desequilibrado u oscilante es propio de la nada-vac\u00edo, y el desequilibrio equilibrado es explosivo y propio del big-bang expansivo. Esto significa que el sentido y el sinsentido se adjunta tanto al ser-ente como al no-ser. Lo interesante es anotar que ahora la realidad f\u00edsica emerge a costas de la nada y el vac\u00edo, as\u00ed como evoluciona a costas de la demergencia, el colapso y la muerte. Dando un paso l\u00f3gico m\u00e1s, accedemos a una nueva cosmovisi\u00f3n, seg\u00fan la cual la realidad es la trama que conduce a la vida como drama, mientras que la nada, el vac\u00edo y la muerte son la decadente cadencia decantada por la explosi\u00f3n de una realidad problem\u00e1tica en su proyecci\u00f3n c\u00f3smica.<\/p>\n<p>A partir de aqu\u00ed una concepci\u00f3n poscl\u00e1sica del Dios ya no puede identificarse con el Ser, como quiere Tom\u00e1s de Aquino y socios, sino m\u00e1s bien con la Nada. Aqu\u00ed no vale la definici\u00f3n escol\u00e1stica de Dios como el Ser mismo (<em>Ipsum Esse<\/em>) o Ser supremo, sino como el Vac\u00edo originario (<em>Ipsum nihilum<\/em> o <em>vacuum<\/em>) que albergar\u00eda un eros pol\u00e9mico o amor creacional. A ra\u00edz de la cosmovisi\u00f3n f\u00edsica no arribamos a un gran-Dios o mega-Dios (Gran-dioso) e hipertrascendente, sino a una divinidad (m\u00e1s bien diosa) inmanente\/inmanante, a un sentido emergente a costas de la demergencia o sinsentido. Pero entonces una tal divinidad comparece dem\u00f3nicamente ( no digo demon\u00edacamente), como un daimon o demon, por cuanto implicar\u00eda un amor pol\u00e9mido, explosivo y expansivo, siempre a costas de la implosi\u00f3n e impansi\u00f3n final, un Ser que promana de la nada-de-ser y envuelve al ser-de-la-nada.<\/p>\n<p>La revisi\u00f3n de Dios como amor pol\u00e9mico lo coloca en la misma l\u00ednea definitoria de la <em>madre <\/em>como matriz de origen y fin: pues tanto el Dios como la madre donan la vida y la muerte, la expansi\u00f3n y la impansi\u00f3n, la explosi\u00f3n y la implosi\u00f3n. Dios simboliza el origen y el fin del universo, as\u00ed como la mediaci\u00f3n subterr\u00e1nea entre el origen y el fin, la vida y la muerte, la explicaci\u00f3n y la implicaci\u00f3n, en cuyo \u00e1mbito medio o intermedio se mueve el cosmos y el mundo del hombre. Como lo expres\u00f3 de nuevo Pascal:<\/p>\n<blockquote><p>Por lo que a m\u00ed hace, considero que, seg\u00fan todas las apariencias, hay algo distinto de lo que veo, considerando que todas las cosas han salido de la <em>nada<\/em> y van llegadas hasta el <em>infinito<\/em>, de modo que estos extremos se tocan y se re\u00fanen a fuerza de estar alejados y se encuentran en Dios.<a href=\"#ftn15\">[15]<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>Todo procede de la nada y en cierto sentido es nada: y todo accede al infinito y en cierto sentido es infinitud. Intrigantemente, el matem\u00e1tico Pascal, que se ha interesado por el \u201cvac\u00edo\u201d (por eso lo acusa Descartes de tener un cierto vac\u00edo en la cabeza), re\u00fane ecuacionalmente la nada-vac\u00edo-cero y el infinito, por cuanto hay una aut\u00e9ntica correlaci\u00f3n de coimplicidad entre el cero y el infinito, el infinito y el cero. En efecto, el cero resulta de la divisi\u00f3n de cualquier n\u00famero por el infinito; por su parte, el infinito resulta de la divisi\u00f3n de cualquier n\u00famero por el cero. Cero o nada e infinito resultan coligados no s\u00f3lo matem\u00e1tica o mentalmente, sino tambi\u00e9n f\u00edsicamente: por ello los f\u00edsicos hablan del punto-cero del big-gang como la explosi\u00f3n de un punto de densidad infinita o indefinida, al tiempo que siguen hablando de un universo\u00a0 sin fronteras ni l\u00edmites, as\u00ed pues ilimitado\/infinito\/indefinido (por cuanto no tiene bordes o desborda) aunque finito por cuanto espaciotemporal. En esta perspectiva el punto de partida del universo es la nada abierta al infinito, y el punto de llegada la infinitud revertida en nada. En donde el infinito ser\u00eda el cero positivo (abierto), y el cero ser\u00eda el infinito negativo (indefinido).<\/p>\n<p>La visi\u00f3n de Pascal recupera la cosmovisi\u00f3n del gran Nicol\u00e1s de Cusa, seg\u00fan el cual Dios es la \u201ccoincidencia de los opuestos\u201d, el infinito en el que se juntan las paralelas y contrarios, la infinitud de la nada y la nada infinita en la que \u201cnadan\u201d el ser y los entes. Por eso Cusa no define a Dios como puro Ser o mera Nada, sino como ser y nada simbolizado en la <em>potencia,<\/em> el poder y la posibilidad radical de todos los seres, los cuales son manifestaciones o apariciones de la \u201ca-parici\u00f3n\u201d, significando el Poder de su Potencia (<em>Ipsum Posse<\/em>), el cual lo coimplica todo ya que \u201cla infinitud que no incluye todo no ser\u00eda infinita\u201d. En donde la divinidad es todo lo que puede ser y, por tanto, la potencia-poder de todo, de modo que el ser no es el ser-ente sino el poder-ser, el cual funda la realidad en cuanto potencia radical divina de la potencialidad radicada creada. Dios es aqu\u00ed la mismidad de la otredad, la potencia de la patencia, el poder del ser o poder ser. En cuyo discurso el ser y la nada se re\u00fanen en el poder-ser o ser-potencial, en el Dios que es no siendo y no es siendo, al tiempo que funda toda posibilidad y realidad posible.<a href=\"#ftn16\">[16]<\/a><\/p>\n<p>Un tal Dios es gnoseol\u00f3gicamente una hip\u00f3tesis y metaf\u00edsicamente una hip\u00f3fisis, una divinidad implicada o naturaleza impl\u00edcita en todo ser como potencia. Pero el acceso a esta divinidad ya no es posible desde la metaf\u00edsica cl\u00e1sica sino desde una hipof\u00edsica, ya que el mega-Dios queda superado\/supurado en el ser como dinamismo radical (trascendencia inmanente). De nuevo la nada-vac\u00edo oscilante de la f\u00edsica cu\u00e1ntica es m\u00e1s apropiada a esta visi\u00f3n de lo divino no en cuanto realidad entitativa o c\u00f3sica, sino como surrealidad simb\u00f3lica, reentendiendo lo simb\u00f3lico con Yeats como el \u201cartificio de lo eterno\u201d, o sea, como el tiempo del trastiempo. Precisamente este Dios-vac\u00edo encuentra su correspondencia y cobijo m\u00edstico en el \u201calma\u201d del hombre en cuanto hueco y desgarr\u00f3n del ser, vac\u00edo de ente y vaciado de entidad, ser-nada (potencial).<a href=\"#ftn17\">[17]<\/a><\/p>\n<p><strong>(Eros ca\u00f3smico)<\/strong><\/p>\n<p>Asomarse a la ciencia f\u00edsica contempor\u00e1nea desde la filosof\u00eda es como asomarse a un laboratorio de rob\u00f3tica, en el que la realidad es suplantada por sus estructuras abstractas. Pero esta es la primera impresi\u00f3n, tras la cual cabe indagar por el sentido de la realidad f\u00edsica, as\u00ed como por su simbolog\u00eda. En realidad la f\u00edsica actual ofrece toda una imaginer\u00eda antropom\u00f3rfica, ya que no es posible al hombre entender lo real sin la propia mediaci\u00f3n humana. Por todo ello la f\u00edsica ofrece una rob\u00f3tica con alma, tal y como hemos destacado en un punto tan sobresaliente como el de la nada-vac\u00edo soterrada al big-bang, una nada potencial y no nihilista, un vac\u00edo que a modo de alma o agujero del ser precede a la pro-creaci\u00f3n del cuerpo del universo y lo posibilita.<\/p>\n<p>Cabe concebir un tal vac\u00edo cosmog\u00f3nico como <em>Eros ca\u00f3smico<\/em>, ya que el cosmos procede de ese caos no totalmente ca\u00f3tico sino indefinido (<em>\u00e1peiron<\/em>). Podr\u00edase hablar del pre-ser indefinido o infinito que se encarna o finitiza en el espacio-tiempo del ser-ente, interpretando dicho pre-ser como incircunscrito o no-circunscrito, puesto que la circunscripci\u00f3n procede del big-bang. El vac\u00edo pre-bigbang estar\u00eda cohabitado por m\u00fasica silente, concebible humanamente como amor pol\u00e9mico:<\/p>\n<blockquote><p>La atm\u00f3sfera de desorden y turbulencia inductora del erotismo trasmite a la m\u00fasica toda su carga engendradora y esta, a su vez, animada de esta energ\u00eda, avista la imaginaci\u00f3n er\u00f3tica.<a href=\"#ftn18\">[18]<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>Eros cosmog\u00f3nico y m\u00fasica de las estrellas. Si Dios ha sido concebido como amor, se tratar\u00eda de un amor pol\u00e9mico o lucha amorosa latente que se despliega en el universo sea a nivel f\u00edsico o qu\u00edmico, biol\u00f3gico o humano. En su \u201cC\u00e1ntico c\u00f3smico\u201d el poeta m\u00edstico E. Cardenal interpreta el universo como c\u00f3pula o coito eterno, ya que del matrimonio de protones con neutrones se produjo la vida, al tiempo que el interior at\u00f3mico es un caos pero con m\u00fasica (de jazz):<\/p>\n<blockquote><p>La luz estaba dentro de las tinieblas,<br \/>\ny Dios sac\u00f3 la luz de las tinieblas, las apart\u00f3 a las dos<br \/>\ny ese fue el big-bang. El yang llama, el yin responde:<br \/>\ntoda cosa coito, todo el cosmos c\u00f3pula,<br \/>\ntodas las cosas aman y Dios es el amor con que aman:<br \/>\njazz c\u00f3smico, la materia son ondas, todo uno es dos,<br \/>\nyo soy t\u00fa y t\u00fa eres yo, yo soy: amor.<br \/>\nDe la nada vac\u00eda llena de urgencia de ser naci\u00f3 todo:<br \/>\nel universo es sexo, todo es dos en el universo.<a href=\"#ftn19\">[19]<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>Como adujo Merejkovsky, el sexo es la trinidad del cuerpo humano. Por su parte, Teilhard de Chardin, como es bien sabido, interpreta la materia como un mar energ\u00e9tico regido por una potencia cuasi divina simbolizada por el fuego cuasi amoroso. En su \u201cHimno a la materia\u201d el cient\u00edfico jesu\u00edtico bendice su potencia pasional:<\/p>\n<blockquote><p>Bendita seas, peligrosa Materia, mar violenta, indomable pasi\u00f3n,<br \/>\nt\u00fa que nos devoras si no te encadenamos.<br \/>\nBendita seas, poderosa Materia, Evoluci\u00f3n irresistible, Realidad siempre naciente.<br \/>\nBendita seas, universal Materia, Duraci\u00f3n sin l\u00edmites.<br \/>\nBendita seas, mortal Materia, sin tus ataques y arranques vivir\u00edamos inertes y estancados, Savia de nuestras almas.<br \/>\nTe saludo, inagotable capacidad de ser y de Transformaci\u00f3n, potencia universal<br \/>\nde acercamiento y de uni\u00f3n, mediante la cual se entrelaza la muchedumbre de las m\u00f3nadas.<br \/>\nTe saludo, Medio divino, cargado de Poder Creador, Oc\u00e9ano agitado por el Esp\u00edritu.<br \/>\nHemos de sublimarte en el dolor, despu\u00e9s de haberte estrechado voluptuosamente<br \/>\nentre nuestros brazos, Carne trasparente.<a href=\"#ftn20\">[20]<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>Obviamente estamos simbolizando. Mientras que las ciencias transcriben nuestra experiencia real en signos, la filosof\u00eda transcribe nuestra experiencia real en s\u00edmbolos. La diferencia estriba en que un signo designa un significado (dado o c\u00f3sico), pero un s\u00edmbolo simboliza un sentido (humano). El signo expone una funci\u00f3n o funcionamiento entitativo, el s\u00edmbolo expresa un valor, una significaci\u00f3n axiol\u00f3gica. De este modo el s\u00edmbolo es la exteriorizaci\u00f3n de un interior o interioridad, de una estimaci\u00f3n o sentido. Por eso el s\u00edmbolo es la figuraci\u00f3n o trasfiguraci\u00f3n de algo, de modo que el Dios puede comparecer en la escena humana como el s\u00edmbolo del amor universal.<\/p>\n<p>Hablar de Dios como sentido del universo, tal y como lo sugiere Wittgenstein, ser\u00eda hablar del sentido del universo como amor explosivo\/implosivo, emergente\/demergente, pol\u00e9mico y conflictivo. Pues el amor dice a la vez potencia y depotencia, impulso y pulsi\u00f3n, eros o vida y <em>th\u00e1natos <\/em>o muerte, expansi\u00f3n e impansi\u00f3n, fuego que alumbra y quema. En este contexto simb\u00f3lico el Ser heideggeriano como sentido del mundo se define\u00a0 paralelamente por su donaci\u00f3n y apropiaci\u00f3n, as\u00ed como por un \u201cestremecimiento de lo divino\u201d que hace pensar en el origen originario del universo mundo. Como en Her\u00e1clito, el Ser heideggeriano es la eclosi\u00f3n de lo real desde su emergencia radical, eclosi\u00f3n que implicar\u00eda el acontecimiento fundacional de lo real.<\/p>\n<p>Pero en sus \u201cpensamientos po\u00e9ticos\u201d el propio fil\u00f3sofo germano define el aut\u00e9ntico pensar radical como un:<\/p>\n<blockquote><p>Girar entre la nada y el ser<br \/>\npor un camino de oscuros signos.<a href=\"#ftn21\">[21]<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><strong>(Amor eucatastr\u00f3fico)<\/strong><\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p>Mientras que el propio Darwin parece afirmar un dise\u00f1o latente en el universo aunque cruzado por el azar, Einstein descartaba que Dios jugara al azar de los dados. Y, sin embargo, la experiencia del dise\u00f1o y el azar, de lo racional y ca\u00f3tico, de las leyes y lo aleatorio parece contundente. Quiz\u00e1s Dios no juega a los dados, pero acaso Dios es conjugado por los dados (o bien el universo tras el big-bang lo hace por \u00e9l) hasta cierto l\u00edmite. De esta guisa, junto al orden y el concierto simbolizado por Dios como s\u00edmbolo del s\u00edmbolo (trasfigurador o sublimador), hay que aponer al diablo y lo \u201cdiab\u00e1lico\u201d o asimb\u00f3lico como contrapunto cohabitado por la contingencia y el azar, la casualidad y el caos, el desorden y la desublimaci\u00f3n.<a href=\"#ftn22\">[22]<\/a><strong> <\/strong><\/p>\n<p>Una hermen\u00e9utica dualista (gn\u00f3stica) situar\u00eda el sentido \u2013simbolizado por el Dios puro- en la nada-vac\u00edo activo como trasfondo infinito procreador del universo finito o contingente, al modo como en el G\u00e9nesis el Esp\u00edritu divino incuba el mundo en las abisales aguas matriciales. Pero en una hermen\u00e9utica dual\u00e9ctica (encarnatoria) concebimos el universo como la <em>explicatio<\/em> o explicaci\u00f3n de la <em>implicatio <\/em>o implicaci\u00f3n originaria en la nada-vac\u00edo, de modo que el sentido proyectado en Dios redefine a este como una divinidad implicada, \u201cdiab\u00e1lica\u201d o contingenciada. Esto significa que est\u00e1 impl\u00edcita o implicada en el propio comienzo y, por lo tanto, en la propia divinidad una trama dram\u00e1tica que acaba en explosi\u00f3n o estallido c\u00f3smico.<\/p>\n<p>La sutil definici\u00f3n del Dios como amor explicar\u00eda la propia implicaci\u00f3n de lo divino en lo c\u00f3smico, mundano y humano, ya que se tratar\u00eda de un Dios desgarrado por un amor desgarrador cuyo efecto es la procreaci\u00f3n del universo. Por otra parte el amor es la vez expansi\u00f3n e impansi\u00f3n, donaci\u00f3n y apropiaci\u00f3n, autoafirmaci\u00f3n y heteroafirmaci\u00f3n, lo que dar\u00eda cuenta del proceso de procreaci\u00f3n del universo y de su ambivalencia ontol\u00f3gica. Significativamente en el caso del cristianismo el monote\u00edsmo de fondo representa la urdimbre constitutiva de lo divino, anudado por las personas de la Trinidad como trama dram\u00e1tica.<a href=\"#ftn23\">[23]<\/a><\/p>\n<p>La divinidad concebida como amor es una divinidad implicada dem\u00f3nicamente (no demon\u00edacamente) en el mundo, ya que si Dios es amor, el amor es diablesco, lucha afectiva, \u00e1gape y eros (<em>agaperos), <\/em>potencia y poder, conatus y pulsi\u00f3n de vida a muerte. El amor es un amor \u201ceucatastr\u00f3fico\u201d (una cat\u00e1strofe positiva, pero cat\u00e1strofe): una especie de delirio racional. A partir de aqu\u00ed el amor recoge el contramor cual contrapunto implicativo o implicado, pues como dice R. Collins biol\u00f3gicamente: la vida se da en soluci\u00f3n acuosa con el juego de la hidrofilia\/hidrofobia de las cadenas de carbono, juego que permite la formaci\u00f3n de membranas.<a href=\"#ftn24\">[24]<\/a><\/p>\n<p>En esta perspectiva el amor es pro-creativo y, por ello, eucatastr\u00f3fico: pol\u00e9mico y conflictivo, dram\u00e1tico, compareciendo como quintaesencia simb\u00f3lica de un universo violento y articulado, bello y espectacular, amoroso y terrible, basado en la dual\u00e9ctica o biunidad de los contrarios. En este contexto nuestra existencia es tragic\u00f3mica, ya que hay una l\u00ednea c\u00f3mica que nos mantiene en vida y una l\u00ednea tr\u00e1gica que nos conduce a la muerte. La existencia es coexistencia de vida y muerte, en cuya dial\u00e9ctica paradoxal la vida acaba como mortal o ef\u00edmera y la muerte como vital o liberadora (inmortal). Pues bien, en nuestra reflexi\u00f3n hemos planteado el sentido y sinsentido de la existencia, afirmando el primero y tratando de remediar el segundo. La cuesti\u00f3n estriba en que el fundamento del sentido comparece quebrado por el sinsentido, cuya irremediabilidad \u00faltima simboliza la muerte, la cual ha de asumirse positivamente (aunque sufriendo su negatividad). El universo resulta as\u00ed el enigma de un sentido tram\u00e1tico, dram\u00e1tico y traum\u00e1tico, cuyo s\u00edmbolo es su propio potencial.<\/p>\n<p><strong>(Sentido y sinsentido)<\/strong><\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p>La figura\/figuraci\u00f3n del Dios en la cultura se\u00f1ala en perspectiva filos\u00f3fica la presencia de una ausencia, la apertura al Otro y la Otredad, la compresencia de el\/lo alien\u00edgena. Pues la evoluci\u00f3n universal abre un espacio de alteraci\u00f3n y alteridad, cohabitado por los Otros. Si la f\u00edsica habla de la materia oscura o perdida, por cuanto no sabemos d\u00f3nde est\u00e1, la filosof\u00eda debe abrir nuestra finitud al infinito o al menos al infinito cuantitativo o indefinido (interpretado por Cantor como un conjunto num\u00e9rico que admite siempre un plus o a\u00f1adido). Pues, en efecto, todos procedemos f\u00edsicamente de la llamada \u201csopa primordial\u201d, cuya evoluci\u00f3n est\u00e1 a\u00fan por ver. Por eso f\u00edsicamente el sentido del universo radica abiertamente en su desenvolvimiento o explicitaci\u00f3n del punto cero o implicado (para decirlo con D. Bohm). El sentido del universo adquiere entonces un sentido transhumano.<a href=\"#ftn25\">[25]<\/a><\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n del sentido queda abierta, mas el hecho de que quede abierta se\u00f1ala ya una apertura y no una cerraz\u00f3n u oclusi\u00f3n, si acaso una oclusi\u00f3n que, como la de la muerte, nos abre radicalmente a la otredad (apertura radical que comparte por cierto con el amor). Toda la literatura universal ha coimplicado el amor y la muerte. Si nuestra lectura filos\u00f3fica de la f\u00edsica tiene alg\u00fan valor, entonces la clave del sentido est\u00e1 en la apertura radical simbolizada co\u00edmplicemente por el amor y la muerte, ya que entre el amor y la muerte la vida ser\u00eda meramente un episodio, un puente o tr\u00e1nsito, la peligrosa pasarela que re\u00fane el comienzo y el fin, la emergencia y la demergencia, la explosi\u00f3n o big-bang y la implosi\u00f3n o big-crunch.<\/p>\n<p>Pero entretanto nuestra hermen\u00e9utica ha revertido los valores cl\u00e1sicos del sentido y del sinsentido, pues de acuerdo con nuestra revisi\u00f3n axiol\u00f3gica el sentido se coloca en el sinsentido y viceversa, como el ser en el vac\u00edo-nada, el amor en la lucha procreadora, Dios es la inmanencia y la emergencia, la vida en la muerte (<em>requies aeterna<\/em>). Todo ello quiere decir que la aut\u00e9ntica realidad no es la externa, entitativa y funcional, sino la interna, surreal y simb\u00f3lica. En donde el s\u00edmbolo es el signo de algo enigm\u00e1tico o mist\u00e9rico, sagrado o numinoso, cifrado o implicado. Mas a este secreto a voces del universo s\u00f3lo accede el \u201calma\u201d en cuanto conciencia simb\u00f3lica del sentido y conciencia axiol\u00f3gica del valor (el cual no es sino que vale o vibra relacionalmente). Esto vendr\u00eda a significar finalmente que en el sinsentido que parece ofrecer la ciencia radicar\u00eda parad\u00f3jicamente el sentido filos\u00f3fico cl\u00e1sico, tal y como se verifica en la divinizaci\u00f3n de la materia por parte del materialismo cient\u00edfico, lo cual nos lleva a una materia divina o sustrato cuasi divino del universo. La ausencia de Dios en la ciencia se suple por la presencia de lo divino siquiera contingenciado, as\u00ed como una trascendencia inmanente.<\/p>\n<p>He aqu\u00ed que la dual\u00e9ctica ontol\u00f3gica que traspasa la realidad macro y micro hace que podamos hablar de legalidad y caos, ley y aleatoriedad, Dios y dados, lo divino y lo diab\u00e1lico, lo determinado afirmado por D. Bohm y lo indeterminado afirmado por Heisenberg. John Bolkinghorne ha explicitado as\u00ed esta cuesti\u00f3n central del orden y el desorden del universo mundo:<\/p>\n<blockquote><p>El estudio de sistemas complejos ha servido para recalcar que nuestras descripciones de los procesos f\u00edsicos debe tener un car\u00e1cter dual, que incluye no s\u00f3lo la energ\u00eda sino lo que podr\u00eda llamarse el \u201cmodelo\u201d. El funcionamiento futuro de un sistema ca\u00f3tico no queda totalmente al azar, pues el sistema se despliega como una especie de <em>desorden ordenado<\/em>. Lo que va a ocurrir no es predecible, pero est\u00e1 limitado por una amplia pero estricta gama de posibilidades a la que t\u00e9cnicamente se denomina \u201cextractor extra\u00f1o\u201d. Consta este de una cartera de movimientos futuros, todos ellos de igual energ\u00eda pero diferentes en el modo de desplegarse.<\/p><\/blockquote>\n<blockquote><p>Por otra parte, los sistemas no son aislables de las influencias de su entorno. Hay que tratarlos por ello hol\u00edsticamente en su contexto total. Resulta as\u00ed que el nexo causal del mundo es sumamente complejo, al implicar, junto a este car\u00e1cter de no-aislable, un grado muy alto de mutuo \u201cenredo\u201d y retroalimentaci\u00f3n entre sistemas, cuya separaci\u00f3n espacial nos har\u00eda creer ingenuamente que podr\u00edan tratarse por separado.<a href=\"#ftn26\">[26]<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>Desde la \u201ccaolog\u00eda\u201d contempor\u00e1nea la nada-vac\u00edo inicial del universo puede considerarse como un caos originario del que surge todo, como en la Teogon\u00eda de Hes\u00edodo. Pero hay que tener en cuenta que aqu\u00ed el caos es concebido no como puro desorden sino como desorden transido de orden, no como mera confusi\u00f3n sino como difusi\u00f3n o apertura posibilitante, apertura impl\u00edcita en el radical griego de \u201ccaos\u201d como \u201cbostezo originario\u201d, cuya indefinitud acaba por definirse posteriormente: paso de la adormici\u00f3n al despertamiento, de lo virtual-potencial al acto o actuaci\u00f3n, de lo concentrado a su descentraci\u00f3n, de lo borroso a la claro y de la cristalizaci\u00f3n a su vidriaci\u00f3n. Como dice Joel de Rosnay, quiz\u00e1s la historia evolutiva es el artefacto de una conciencia que adquiere conciencia de s\u00ed misma.<a href=\"#ftn27\">[27]<\/a><\/p>\n<p><strong>(La nada y el ser)<\/strong><\/p>\n<p>La coimplicaci\u00f3n f\u00edsica de orden y caos refleja la coimplicaci\u00f3n metaf\u00edsica de logos y <em>pathos<\/em> o armon\u00eda y disonancia (y viceversa). En la metaf\u00edsica cl\u00e1sica de Arist\u00f3teles el orden y concierto del universo est\u00e1 simbolizado dual\u00edsticamente por el fondo divino (<em>theion)<\/em> frente al desorden y desconcierto humano-mundano. Pero en nuestra hipof\u00edsica el trasfondo divino es ya una armon\u00eda o equilibrio amenazado por la disarmon\u00eda y desequilibrio, pues la originaria nada-vac\u00edo implica un estado de inestabilidad que acaba desestabiliz\u00e1ndose y estallando. En donde lo divino comparece removido diab\u00e1licamente hasta su explosi\u00f3n, del mismo modo como el amor es la vez gracia y tentaci\u00f3n o pecado, elevaci\u00f3n y ca\u00edda. Podr\u00edamos hablar entonces de un orden desordenado, de un silencio que vibra hasta el ruido, de una nada que queda anonadada y anihilada por el estr\u00e9pito del ser-ente. A ra\u00edz de ello cabe entender por qu\u00e9 hay ser en lugar de nada (porque la nada queda anihilada o subsumida por el ser). Pero ahora la pregunta cl\u00e1sica revierte y se convierte en la cuesti\u00f3n de por qu\u00e9 hay nada en lugar de ser (porque la nada es el fundamento desfundante del ser).<\/p>\n<p>As\u00ed que la pregunta radical ya no es por qu\u00e9 hay ser en lugar de nada, sino por qu\u00e9 la nada es tanto m\u00e1s fuerte o s\u00f3lida que el ser, ya que el ser es un accidente de la sustancia nada, un relleno espaciotemporal o contingente del vac\u00edo o vaciado eterno, un contrapunto. La aut\u00e9ntica pregunta filos\u00f3fica es entonces por qu\u00e9 hay esencialmente nada e inesencialmente ser, y ello se debe a que la nada es m\u00e1s radical que el ser (radicado en la nada), as\u00ed como lo lleno est\u00e1 posibilitado por el vac\u00edo fundacional. Entre el ser de la gallina y la nada del huevo hay sin duda una dual\u00e9ctica o coimplicidad, aunque hermen\u00e9uticamente el huevo resulta anterior a la gallina, como lo impl\u00edcito a lo expl\u00edcito y la implicaci\u00f3n a la explicaci\u00f3n, como el amor antecede al hijo y la potencia al acto o actuaci\u00f3n, como la posibilidad precede a lo real, lo latente a lo patente y el interior al exterior.<\/p>\n<p>En un tal esquema hermen\u00e9utico el Dios o la divinidad no puede ya calificarse de Todopoderoso u Omnipotente, sino si acaso de omnipotencial y omnipotenciante (t\u00e9rminos suficientemente ambiguos como para no hacerse excesivas ilusiones ontoteol\u00f3gicas). En cualquier caso, en nuestra hermen\u00e9utica el Dios ya no es la raz\u00f3n o explicaci\u00f3n (abstracta) del universo, sino la pasi\u00f3n o implicaci\u00f3n universal: la divinidad implicada e implicante, que sufre nuestra suerte vital, mortal y resurreccional o transfiguracional. En semejante esquematismo filos\u00f3fico la vida es el exilio originado o mundano, mientras que la muerte es el retorno al origen o trasmundo (descanso eterno).<\/p>\n<p>Llegamos as\u00ed a ciertas conclusiones (im)pertinentes. Por una parte cabr\u00eda afirmar que el sentido del ser cuasi divino est\u00e1 en la nada dem\u00f3nica, pero a su vez el sentido de la nada est\u00e1 en el ser. Ahora bien, mientras que en \u201cEl ser y la nada\u201d Sartre abre el ser a la nada como libertad o liberaci\u00f3n del ser compacto, en nuestro caso abrimos la nada sellada o signada, sigilosa y silenciosa al ruido del ser consignado o codificado por la nada como vac\u00edo cu\u00e1ntico. La dual\u00e9ctica de nada y ser afirma que la nada cu\u00e1ntica implica el ser, y el ser implica la nada. Seg\u00fan Her\u00e1clito o Hegel nada y ser, tras larga lucha, acaban siendo id\u00e9nticos; seg\u00fan la teor\u00eda de N. Bohr los contrarios son complementarios. En nuestro caso preferimos hablar de dual\u00e9ctica y coimplicaci\u00f3n. En todo caso la nada no aniquila, como suele decirse, sino que anhila \/enhila la realidad. El ser deber\u00eda rescribirse ahora como (no)ser, el cual significa la esencia del universo y nuestra propia esencia. Por eso deber\u00edamos atrevernos a ser y no ser, a vivir y a morir, a ser alguien y nada de ser: alma que es y no es. Ya Arist\u00f3teles conceb\u00eda el alma como siendo todo (y por lo tanto nada del ente en particular), al tiempo que asum\u00eda la materia del universo como un ser que no es, una nada relativa (<em>me-on<\/em>) o cuasi nada, aunque no la tomara en serio sino en serie.<a href=\"#ftn28\">[28]<\/a><\/p>\n<p><strong>(Potencialidad y virtualidad)<\/strong><\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p>La realidad descrita por la f\u00edsica actual podr\u00eda denominarse una realidad virtual, puesto que se sit\u00faa entre la nada y el ser, entre lo originario y lo originado, entre el vac\u00edo y el ente, entre la potencia y la patencia, entre lo surreal y lo real en su realizaci\u00f3n. Pero esa posici\u00f3n medial de la realidad es una posici\u00f3n contaminada, una mezcla o cruce de nada y ser. Por una parte, la nada-vac\u00edo originaria no es una nada nihilista sino pre\u00f1ada y pregnante de ser, una nada potencial y un vac\u00edo virtual activo. Por otra parte, la explosi\u00f3n del ser-ente est\u00e1 cruzada no s\u00f3lo por el vac\u00edo de origen (nada) sino por el vac\u00edo constitutivo o vaciado continuo de ser (por los colapsos y finalmente la impansi\u00f3n o muerte entr\u00f3pica). De este modo, la nada est\u00e1 impregnada de ser y el ser est\u00e1 impregnado de nada.<\/p>\n<p>Ahora bien, una nada albergadora de ser y un ser transido de nada da como efecto o resultado una \u201crealidad virtual\u201d siquiera activa. La virtualidad f\u00edsica se define t\u00e9cnicamente como la permanencia tr\u00e1nsfuga de ciertas part\u00edculas llamadas precisamente virtuales porque constituyen un vac\u00edo no vac\u00edo sino energ\u00e9tico, en el que pares de part\u00edculas se aniquilan casi inmediatamente. En esta visi\u00f3n f\u00edsica de lo virtual, la virtualidad no llega a ser realidad en-s\u00ed pero se experimenta por sus efectos. En otros contextos f\u00edsicos las part\u00edculas virtuales vehiculan fuerzas y, m\u00e1s concretamente, las cuatro fuerzas fundamentales. As\u00ed considerado lo virtual comparece en f\u00edsica como una especie de irradiaci\u00f3n de fondo, a modo de sentido latente o emergente.<\/p>\n<p>Cabe hablar del vac\u00edo cu\u00e1ntico virtual como un vac\u00edo potencial, al modo como lo concibe a otro nivel el tao\u00edsmo, el budismo y la m\u00edstica. Un tal vac\u00edo no es nada sino irradiaci\u00f3n de sentido latente\/latiente, simbolizando as\u00ed la latencia del sentido. Sin embargo, hay una visi\u00f3n nihilista de lo virtual que lo despoja de toda potencialidad de sentido, interpret\u00e1ndolo como mera simulaci\u00f3n de lo real en un contexto vac\u00edo o vaciado de sentido, o sea, como mera representaci\u00f3n electr\u00f3nica de las cosas. En donde lo virtual se vac\u00eda de todo simbolismo y antropomorfismo para ofrecerse como el sustrato nihilista de la ideolog\u00eda posmoderna. As\u00ed que hay una virtualidad pura (ciberespacial) en la que el ser es representado por la nada; y hay una virtualidad impura (potencial o f\u00edsica) en la que la nada es representada por el ser. Hay pues una cierta diferencia entre la virtualidad f\u00edsica (potencial) y la virtualidad irreal (virtual), ya que esta se presenta como l\u00f3gico-matem\u00e1tica y, por tanto, como nada significativo propiamente. Sin embargo, desde nuestra perspectiva esa nada es un n\u00famero cero pero pitag\u00f3rico, el cual simboliza no la aniquilaci\u00f3n sino la anihilaci\u00f3n del ser subsumido en su vac\u00edo o vaciado ontol\u00f3gico.<\/p>\n<p>El nihilismo posmoderno se ha dejado obnubilar por la virtualidad nihilista, al enunciar que el sentido no tiene sentido. Pero frente a semejante nihilismo reduccionista aqu\u00ed hemos afirmado un nihilismo simb\u00f3lico, el cual recoger\u00eda la actual cosmovisi\u00f3n f\u00edsica, al tiempo que radicaliza la vieja concepci\u00f3n del ser como procedente de la nada (<em>ex nihilo<\/em>). Y, en efecto, la procreaci\u00f3n f\u00edsica del universo procede de una nada-vac\u00edo, lo que est\u00e1 de acuerdo tanto con la concepci\u00f3n cristiana como con la revisi\u00f3n heideggeriana: <em>omne ens ex nihilo fit<\/em> (todo ser-ente proviene de la nada). Frente al idealismo cl\u00e1sico, seg\u00fan el cual de la nada no proviene sino nada (<em>ex nihilo nihil fit<\/em>), aqu\u00ed se afirma un nihilismo original, pero un nihilismo simb\u00f3lico y no asimb\u00f3lico, potencial y no meramente virtual, surreal y no propiamente real, significativo y no insignificativo o nihilista.<a href=\"#ftn29\">[29]<\/a><\/p>\n<p>Digamos que la realidad aut\u00e9ntica que nos ofrece la ciencia es un cruce de otencia f\u00edsica u virtualidad metem\u00e1tica, lo que la redefinir\u00eda como una realidad que es y no es metaf\u00edsica o surreal, pitag\u00f3rica o simb\u00f3lica: en efecto, la realidad dice flujos, fluencias e influencias, redes y cuerdas, ondas y relaciones, vac\u00edo lleno y lleno vac\u00edo o vaciado, nada-ser y ser-nada, urdimbre tram\u00e1tica. Por eso a ra\u00edz de la f\u00edsica cu\u00e1ntica se puede hablar de una visi\u00f3n del mundo ideal-real, como hizo A. Wenzl, o bien real-ideal, ya que en la cosmolog\u00eda actual se entremezcla lo virtual y lo real, lo potencial y lo actual, la subjetividad del observador y la objetividad de lo observado, el tiempo y el espacio, la parici\u00f3n o aparici\u00f3n y la apariencia. La diferencia estriba en que la realidad f\u00edsica virtual se interpreta como potencial, mientras que la realidad inform\u00e1tica virtual se interpreta como representacional (abstracta). Pero no deber\u00eda olvidarse que la<\/p>\n<p>potencialidad f\u00edsica es la base f\u00edsica de la posibilidad semi\u00f3tica o simb\u00f3lica (aunque a su vez\u00a0 lo semi\u00f3tico-simb\u00f3lico o pitag\u00f3rico es base significante de lo f\u00edsico).<\/p>\n<p>En la f\u00edsica contempor\u00e1nea la impura virtuallidad potencial (experiencial) comparece en el vac\u00edo cu\u00e1ntico. El cual es un estado de m\u00ednima energ\u00eda posible o energ\u00eda de punto cero, pero que contiene ondas electromagn\u00e9ticas fluctuantes y part\u00edculas que aparecen y desaparecen. Una part\u00edcula virtual en f\u00edsica es una part\u00edcula temporal, siquiera su tiempo sea muy corto, mientras que una part\u00edcula virtual en inform\u00e1tica no tiene tiempo vivido sino mero espacio abstracto. El campo energ\u00e9tico en f\u00edsica es un conjunto de efectos posibles, potencialidad que funda la posibilidad real o simb\u00f3lica y finalmente la probabilidad. En el fondo de esta discusi\u00f3n subyace la cuesti\u00f3n de la preeminencia de lo l\u00f3gico-matem\u00e1tico o ideal (la idea que funda un ideal-realismo) o bien de lo f\u00edsico-experimental (la experiencia\/experimento que funda un real-idealismo). Pero significativamente, tal y como lo hemos planteado, hay una coimplicaci\u00f3n de la idea y la materia, de pautas racionales y acontecimientos ca\u00f3ticos, de lo a-priori y lo a-posteriori.<a href=\"#ftn30\">[30]<\/a><\/p>\n<p>Llamamos signo virtual al signo vac\u00edo (<em>signum vacuum<\/em>), un vac\u00edo que empero posibilita la simbolizaci\u00f3n. Por eso el aut\u00e9ntico signo virtual no es nihilista sino potencial, pues un signo potencial es un signo pre\u00f1ado o impregnado, como dir\u00eda Cassirer. El signo pregnante es el s\u00edmbolo en cuanto signo del sentido o, como lo defini\u00f3 la filosof\u00eda teol\u00f3gica, el signo de algo sagrado (<em>signum sacrae rei).<\/em> En donde lo sagrado mienta algo y nada, e <em>in extremis<\/em> la nada simb\u00f3lica, el vac\u00edo enigm\u00e1tico, el sentido impl\u00edcito o implicado. La visi\u00f3n nihilista suele decir que los signos virtuales de nuestro espacio cibern\u00e9tico no simbolizan nada, pero mi respuesta introduce un matiz: simbolizan precisamente la nada (potencial). La diferencia entre el nihilismo potencial y el nihilismo virtual es que aquel procede de la f\u00edsica, mientras que este se basa en la l\u00f3gica matem\u00e1tica malentendida un simbolismo puramente abstracto, sin tener en cuenta que es un simbolismo abstractivo-de lo potencial.<a href=\"#ftn31\">[31]<\/a><\/p>\n<p>Afirmamos pues el simbolismo potencial e imaginal frente al virtualismo artificial y abstracto basado en la mera posibilidad (abstracta). El caso es que el simbolismo sirve de mediaci\u00f3n entre el cerebro primitivo (procedente de los reptiles) y el nuevo cerebro o neoc\u00f3rtex procedente de los primates. El cerebro reptiliano se basa en la supervivencia, el neoc\u00f3rtex se basa en la abstracci\u00f3n. Pero entre la supervivencia y la abstracci\u00f3n est\u00e1 la con-vivencia t\u00edpicamente humana propia del cerebro medio o <em>mesenc\u00e9falo<\/em>, proveniente de los p\u00e1jaros: un cerebro medial basado en la socialidad y el cuidado que da paso a la afectividad t\u00edpicamente humana. Pues el hombre no es un animal racional sino afectivo, cuyo precipitado es el amor y no la raz\u00f3n descarnada. Lo cual se muestra en todo el proceso evolutivo del universo que arrib al hombre, proceso no explicable racionalmente pero s\u00ed implicable transracionalmente como un proceso de amorizaci\u00f3n o amor: el cual dice a la vez raz\u00f3n y locura. Sin la raz\u00f3n la realidad no dir\u00eda articulaci\u00f3n, sin la locura la realidad no ser\u00eda tan surreal.<a href=\"#ftn32\">[32]<\/a><\/p>\n<p>El distintivo humano no es la raz\u00f3n pura sino la raz\u00f3n simb\u00f3lcia, como lo prueba la hominizaci\u00f3n del hombre de Cro-Magnon con su capacidad de imaginar el otro mundo, y por lo tanto, otros mundos con su simbolog\u00eda sublimadora y su vista de p\u00e1jaro (panor\u00e1mica). El hombre racional-abstracto no ha comparecido a\u00fan en la tierra, pues hasta ahora el llamado homo sapiens es simplemente un hombre sentimental que ha inventado el amor y la guerra, y que no es ni sabio ni sapiente, sino m\u00e1s bien un hombre incipiente\/insipiente (<em>homo incipiens\/insipiens<\/em>).\u00a0 Por lo que respecta al homo abstractivus se trata de un proyecto o proyecci\u00f3n, y habr\u00e1 que situarlo en coordenadas futuras, quiz\u00e1s cuando el hombre terrestre colonice ciertos espacios interestelares y funde por fin su mec\u00e1nica y su rob\u00f3tica, m\u00e1s all\u00e1 del humus terrestre, flotando ingr\u00e1vido en una atm\u00f3sfera vac\u00eda poshumanamente.<\/p>\n<p><strong>(Conclusi\u00f3n)<\/strong><\/p>\n<p>La dual\u00e9ctica de sentido y sinsentido, positividad y negatividad, prosigue su curso coimplicativo en el universo mundo. Habr\u00eda que recordar que los cometas que antes fueron destructores, luego fueron portadores de mol\u00e9culas complejas de vida. El primitivo canibalismo negativo de nuestros antepasados pudo procrear la sexualidad como sublimaci\u00f3n biol\u00f3gica del comer f\u00edsico. Por lo dem\u00e1s, el positivo ox\u00edgeno que posibilita nuestra vida es un veneno que la envenena con los llamados radicales libres. F\u00edsicamente, la clave de la realidad c\u00f3smica, biol\u00f3gica o humana est\u00e1 en su realizaci\u00f3n o desarrollo, lo que es un modo o modismo filos\u00f3fico de universalizar la <em>selecci\u00f3n natural<\/em> (frente a la tradicional elecci\u00f3n sobrenatural) a trav\u00e9s de la complejidad que introduce la evoluci\u00f3n como sentido inmanente del universo. La conciencia y su emergencia autorregulativa parece inscrita en la inconsciencia del cosmos, y ha llegado a manifestarse a trav\u00e9s de mutaciones azarosas y estados\/estadios ca\u00f3ticos que se organizan.<a href=\"#ftn33\">[33]<\/a><\/p>\n<p>En el universo hay una necesidad simbolizada por las leyes f\u00edsicas que, como las representadas por las cuatro fuerzas, resultan fundamentales para la cohesi\u00f3n\/coherencia del cosmos y el mundo. Pero esas leyes necesarias se encarnan en la contingencia de los acontecimientos contextuales y medioambientales. De este modo podemos hablar der una voluntad no ciega en el universo, pero tampoco clara, predeterminada o rectil\u00ednea: Se tratar\u00eda de una voluntad plural y abierta, algo estr\u00e1bica, que funciona por tanteo, ensayo y error, buscando una salida exitosa a su impulso o pulsi\u00f3n articuladora.<\/p>\n<p>La clave de la contingencia est\u00e1 en que algo puede ser y no ser, con lo cual volvemos de nuevo a nuestra coafirmaci\u00f3n de LA nada y el ser, del azar y la necesidad situados en un correlacionismo generalizado. Pues como dec\u00eda el viejo Averroes, nada es tan contingente como para no tener algo de necesario, aunque tambi\u00e9n viceversa frente al propio Averroes seguido por Tom\u00e1s de Aquino: nada es tan necesario como para no tener algo de contingente: ni siquiera Dios, como lo muestra la divinidad pagana que emana o la divinidad cristiana que se encarna, ni siquiera la l\u00f3gico-matem\u00e1tica cuya numerolog\u00eda no es meramente cuantitativa sino cualitativa y simb\u00f3lica, relacional y contingenciada.<a href=\"#ftn34\">[34]<\/a><\/p>\n<p>Como ya adujimos, nuestra interpretaci\u00f3n filos\u00f3fica de ciertos datos cient\u00edficos es una interpretaci\u00f3n metaf\u00edsica de la f\u00edsica, la primera desconoce a la segunda y esta a la primera, de modo que nuestra interpretaci\u00f3n adolece de intuitiva, hipot\u00e9tica y aproximativa. Aproxima la filosof\u00eda a cuestiones cu\u00e1nticas actuales, y ello porque tambi\u00e9n la f\u00edsica actual opera con conceptos filos\u00f3ficos y cosmovisionales. En realidad, el propio modelo unitario del universo, la cosmolog\u00eda fundamental del mundo est\u00e1 en discusi\u00f3n. Hemos hablado del comienzo universal del universo como big-bang o gran explosi\u00f3n originaria, que seg\u00fan unos parte de una singularidad de volumen nulo e infinita densidad y energ\u00eda, y seg\u00fan otros de la nada-vac\u00edo virtual o potencial, as\u00ed pues de una nada-vac\u00edo en el que hay fluctuaciones energ\u00e9ticas de car\u00e1cter cu\u00e1ntico, de modo que una fluctuaci\u00f3n puede originar la creaci\u00f3n espont\u00e1nea de materia y antimateria. Pero tambi\u00e9n hay algunos, presididos por M. Bojowald, que ponen el comienzo de nuestro universo en un punto de volumen m\u00ednimo y energ\u00eda m\u00e1xima (si bien no infinita), proyectando antes del big-bang un universo en contracci\u00f3n por colapso y rebote de otro universo previo.<a href=\"#ftn35\">[35]<\/a><\/p>\n<p>As\u00ed que la teor\u00eda f\u00edsica fundamental sobre el origen del universo parte de un origen concentrado y explosivo denominado big-bang: todo el universo estaba contenido en un solo punto ardiente del espacio vac\u00edo, en el que surge una inflaci\u00f3n expansiva. En esta postura cl\u00e1sica el big-bang ofrece las pautas o leyes grabadas en dicho origen. La posici\u00f3n complementaria es una posici\u00f3n m\u00e1s \u201cca\u00f3tica\u201d, ya que no busca los patrones del big-bang, sino que busca la matriz primordial en la nada-vac\u00edo que, en la f\u00edsica cu\u00e1ntica, tiene estructura.<\/p>\n<p>Junto a la b\u00fasqueda del origen del universo sea cl\u00e1sicamente en el ser del big-bang sea poscl\u00e1sicamente en la nada-vac\u00edo del bing-bang, la f\u00edsica cu\u00e1ntica trata de proyectar el fin o final del universo. El cual podr\u00eda no darse por tratarse de un universo en expansi\u00f3n indefinida o eterna, aunque m\u00e1s probablemente se piense en una expansi\u00f3n que acaba en impansi\u00f3n o colapso, por desintegraci\u00f3n de la materia dispersada en un espacio vac\u00edo o vaciado en el que es posible su desaparici\u00f3n aunque tambi\u00e9n su reaparici\u00f3n en un nuevo big-bang y as\u00ed sucesivamente. Finalmente est\u00e1 como adujimos la teor\u00eda alternativa llamada \u201cekpir\u00f3tica\u201d, seg\u00fan la cual nuestro universo proceder\u00eda del choque con otro universo.<a href=\"#ftn36\">[36]<\/a><\/p>\n<p>(Final)<\/p>\n<p>La escritura de este art\u00edculo se debe a una leve aproximaci\u00f3n a ciertos resultados hipot\u00e9ticos de la ciencia f\u00edsica tras mi jubilaci\u00f3n, lo que al principio facilit\u00f3 trascender el narcisismo antropol\u00f3gico, aunque para caer en la visi\u00f3n descomunal de un cosmos en expansi\u00f3n alocada. Experimentaba la p\u00e9rdida de anclaje en semejante cosmovisi\u00f3n cuando realmente me ca\u00ed en un d\u00eda de lluvia y me romp\u00ed el h\u00famero. En la posterior cura, convalecencia y rehabilitaci\u00f3n pude reflexionar sobre mi p\u00e9rdida te\u00f3rico-pr\u00e1ctica del pie en el cosmos hasta lograr hacer de nuevo pie en el mundo a trav\u00e9s de mis ejercicios y lecturas, recuperando poco a poco la posici\u00f3n del hombre en el universo siquiera tr\u00e1nsfugamente. De este modo, la enfermedad y su crisis se me aparece como un vac\u00edo exigitivo de complecci\u00f3n, un contrapunto que posibilita reubicarse, una negatividad que aporta positividad y, por qu\u00e9 no, una coartada para evitar excesivas responsabilidades en la propia escritura&#8230;<\/p>\n<p>O la enfermedad como vac\u00edo antropol\u00f3gico que facilita una nueva salubridad, frente al mundo inm\u00f3vil de la vida anclada. Quiz\u00e1s a causa de todo ello no es el amor correspondido o feliz, sino el amor contrariado el que permanece en el alma doliente y voluptuoso, el amor descarriado, perdido y hallado virtual o potencialmente (acaso p\u00f3stumamente).La enfermedad ser\u00eda, ya lo intuy\u00f3 Nietzsche, el hueco o rev\u00e9s, el repliegue que condiciona por contraste la experiencia m\u00e1s vital. Por eso la opacidad del dolor sirve de necesario contraluz a la diurna luminosidad de la alegr\u00eda, como el dolor al amor. Todo aut\u00e9ntico poeta sit\u00faa el amor \u2013s\u00edmbolos del sentido de la vida- en un contexto c\u00f3smico trepidante:<\/p>\n<blockquote><p>Es el amor quien canta, delira locamente,<br \/>\ncon su bella locura planetaria y terrena,<br \/>\ncon su dolor ardiente, sonoro, profund\u00edsimo.<br \/>\nEn la noche vast\u00edsima y profunda se oye<br \/>\nun c\u00e1ntico tremendo, angustiado, encendido,<br \/>\nabisal melod\u00eda de las sangres amantes,<br \/>\npoderosas, brutales, celestes, sin camino.<br \/>\n\u00a1Ay, los bellos amantes! \u00a1Ay, los ciegos amantes,<br \/>\ntan abrasados, sordos, puros y enloquecidos!<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 tenaz sol les convierte en dioses,<br \/>\nen dioses torturados y locos, brillant\u00edsimos?<br \/>\nEs el amor que llega cual rosa delicada<br \/>\ny estalla luego, amantes, en celestial locura,<br \/>\nen conmoci\u00f3n confusa de cielos y de abismos.<br \/>\nVan heridos, tremendos, alucinados, duros,<br \/>\nestos locos celestes, transparentes, divinos.<br \/>\nJam\u00e1s fueron felices por m\u00e1s que lo parezcan:<br \/>\nse queman en su dicha, se abrazan en su brillo,<br \/>\nmientras giran eternos, impasibles, los astros<br \/>\npor un helado cielo desolado y tranquilo.<br \/>\nOscuro gira el mundo, tremendo y sin destino.<a href=\"#ftn37\">[37]<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>Meditando al respecto uno dir\u00eda que es propio de la vida enfermar y es propio de la enfermedad sanar, un escenario que se sit\u00faa entre el extremo de la vida y el extremo de la muerte. Pero tales extremos se tocan, de modo que la enfermedad simboliza la muerte latente en la vida, mientras que la sanaci\u00f3n simboliza la vida latente en la muerte (la cual resulta tambi\u00e9n parte de la vida como su radical sanaci\u00f3n final). Por otra, en la enfermedad defendemos la vida como no lo hacemos en la experiencia asegurada, cotidiana o aburrida, de modo que comparece parad\u00f3jicamente como un motor m\u00f3vil por cuanto moviliza la vida y tambi\u00e9n la muerte. De la que dijo Heidegger:<\/p>\n<blockquote><p>La muerte nos salva a ti y a m\u00ed:<br \/>\nla muerte es el resguardo de la diferencia del ser<br \/>\nen cuya irradiaci\u00f3n de ser somos usados como los suyos,<br \/>\nfigura primordial de la diferencia del ser<br \/>\n-inaccesible a la aniquilaci\u00f3n-<br \/>\nen lo uno amismante.<a href=\"#ftn38\">[38]<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>En la condena de la muerte encontramos parad\u00f3jicamente la salvaci\u00f3n: en la erosi\u00f3n del cuerpo mortal recuperamos el alma vol\u00e1til del principio, la nada-vac\u00edo del comienzo cero, el abismamiento en la mismidad del todo-uno-nada. En efecto, significativamente Heidegger mienta como diferencia del ser la nada: el ser-nada como liberaci\u00f3n del ente y desasimiento de los entes, como la apertura radical y el silencio trascendental\u00a0 simbolizados respectivamente por el amor y la muerte:<\/p>\n<blockquote><p>Amar es el desasir de aquellos que son en la diferencia:<br \/>\nMorir quiere decir seguir viajando a los campos de la merced<br \/>\ndel \u00faltimo dios, pues s\u00f3lo en la muerte somos,<br \/>\nsiendo en la diferencia la brecha.<br \/>\nNo esto ni aquello, ni por lo dem\u00e1s un qu\u00e9 cualquiera:<br \/>\npura nada de lo ente, as\u00ed campa para nosotros de antiguo<br \/>\nla diferencia del ser: regresando s\u00f3lo a lo que elude,<br \/>\nrecogi\u00e9ndose en la nada para la irradiaci\u00f3n de la verdad.<a href=\"#ftn39\">[39]<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>El ser encuentra en la nada la irradiaci\u00f3n de su verdad: una verdad que gira entre la nada y el ser, entre el ser y la nada, coimplicativamente.<\/p>\n<hr size=\"1\" \/><a name=\"ftn1\"><\/a> B. Pascal, <em>Pensamientos<\/em>, traducci\u00f3n X. Zubiri, Espasa, Buenos Aires 1950, inicio.<\/p>\n<p><a name=\"ftn2\"><\/a> W.S.Vanstone, <em>Love\u00b4s endeavour<\/em>, Danton, Londres 1977.<\/p>\n<p><a name=\"ftn3\"><\/a> C\u00f3nsultar C. L\u00e9vi-Strauss (<em>Antropolog\u00eda estructural<\/em>), as\u00ed como mi libro <em>Comunicaci\u00f3n y experiencia<\/em> <em>interhumana<\/em>, Descl\u00e9e, Bilbao 1977.<\/p>\n<p><a name=\"ftn4\"><\/a> Ver S. Hawking, <em>Breve historia del tiempo, <\/em>as\u00ed como <em>Brev\u00edsima historia del tiempo<\/em>, Cr\u00edtica, Barcelona 2010. Tambi\u00e9n A.R. Jonas, <em>Las respuestas y las preguntas de la ciencia, <\/em>Cr\u00edtica, Barcelona 2007.<\/p>\n<p><a name=\"ftn5\"><\/a> G. Santayana, en revista <em>Debats,<\/em> 3, 2010. Puede consultarse J. Monod (<em>El azar y la necesidad<\/em>), as\u00ed como A.R.Jonas, obra citada, la cual constituye la expresi\u00f3n cient\u00edfica del Museo de las ciencias de Boston. Por supuesto, la interpretaci\u00f3n filos\u00f3fica de los datos cient\u00edficos es propia.<\/p>\n<p><a name=\"ftn6\"><\/a> John Polkinghorne, en la revista <em>El Ciervo<\/em>, julio-agosto 2010.<\/p>\n<p><a name=\"ftn7\"><\/a> El aspecto procesual del ser en devenir fue acerntuado por Whitehead (<em>Proceso y realidad<\/em>).<\/p>\n<p><a name=\"ftn8\"><\/a> Al respecto v\u00e9ase John Barrow, <em>El libro de la nada<\/em>, Cr\u00edtica, Barcelona 2010. Algunos int\u00e9rpretes ven en el cero maya una concha marina, pero tambi\u00e9n un ojo: mientras que la concha es onf\u00e1lica (femenina), el ojo es f\u00e1lico en la simbolog\u00eda freudiana, pero en ambos casos nos hallamos en el mismo campo simb\u00f3lico pro-creativo de la fertilidad y fecundidad positivas.<\/p>\n<p><a name=\"ftn9\"><\/a> Ver J.P. Sartre (<em>El ser y la nada<\/em>).<\/p>\n<p><a name=\"ftn10\"><\/a> Sobre la Gnosis ver L. Cencillo, en: Gran Enciclopedia Rialp, Madrid 1972, art\u00edculo \u201cGnosticismo\u201d.<\/p>\n<p><a name=\"ftn11\"><\/a> P. Kerr (<em>The second angel<\/em>).<\/p>\n<p><a name=\"ftn12\"><\/a> Sobre estos colores fundamentales, ver mi obra <em>La diosa madre<\/em>, Trotta, Madrid 1966.<\/p>\n<p><a name=\"ftn13\"><\/a> Ver al respecto A. Ortiz-Os\u00e9s (<em>Visiones del mundo).<\/em><\/p>\n<p><a name=\"ftn14\"><\/a> El t\u00e9rmino \u201ceucat\u00e1strofe\u201d significa cat\u00e1strofe positiva, y se debe a Tolkien, el famoso autor de la obra<\/p>\n<p><em>El se\u00f1or de los anillos.<\/em><\/p>\n<p><a name=\"ftn15\"><\/a> B. Pascal, obra citada, p\u00e1g. 123, 24 y 25.<\/p>\n<p><a name=\"ftn16\"><\/a> Ver N.Cusa, <em>La cumbre de la teor\u00eda<\/em>, Universidad de Navarra, Pamplona 1998.<\/p>\n<p><a name=\"ftn17\"><\/a> Al respecto mi obra <em>Amor y sentido<\/em>, Anthropos, Barcelona 2006.<\/p>\n<p><a name=\"ftn18\"><\/a> M. Valls, <em>La m\u00fasica en el abrazo de Eros,<\/em> Tusquets, Barcelona 1982.<\/p>\n<p><a name=\"ftn19\"><\/a> E. Cardenal, <em>C\u00e1ntico c\u00f3smico<\/em>, Trotta, Madrid 1992. Lamentablemente el poeta m\u00edstico acaba politizando la evoluci\u00f3n del universo como revoluc\u00f3n encima marxiana, y acabe alabando a las revolucionarias \u201carmas lind\u00edsimas\u201d (p\u00e1g. 143).<\/p>\n<p><a name=\"ftn20\"><\/a> P. Teilhard de Chardin, <em>Himno del universo<\/em>, Taurus, Madrid 1967, p\u00e1g.\u00a0 67 ss.<\/p>\n<p><a name=\"ftn21\"><\/a> Esos oscuros signos son s\u00edmbolos porque no designan sino que muestran, ver M. Heidegger, <em>Pensamientos po\u00e9ticos<\/em>, Herder, Barcelona 2010, p\u00e1g. 51, as\u00ed como M. Heidegger (<em>Beitr\u00e4ge zur Philosophie<\/em>); al respecto mi libro <em>Heidegger y el ser-sentido<\/em>, Universidad de Deusto, Bilbao 2009.<\/p>\n<p><a name=\"ftn22\"><\/a> Ha sido el amigo E. Tr\u00edas quien ha introducido en la filosof\u00eda el concepto de lo \u201cdiab\u00e1lico\u201d: ver E. Tr\u00edas (<em>La edad del esp\u00edritu<\/em>).<\/p>\n<p><a name=\"ftn23\"><\/a> Puede consultarse\u00a0 Joh Polkinghorne y otros, <em>La obra del amor. La creaci\u00f3n como k\u00e9nosis<\/em>, Verbo Divino, Estella 2008.<\/p>\n<p><a name=\"ftn24\"><\/a> R. Collins (<em>La evidente elegancia del ajuste fino<\/em>)<\/p>\n<p><a name=\"ftn25\"><\/a> Puede consultarse D. Bohm (<em>La totalidad y el orden implicado<\/em>).<\/p>\n<p><a name=\"ftn26\"><\/a> John Polkinghorne, <em>La obra del amor. La creaci\u00f3n como k\u00e9nosis,<\/em> Verbo Divino, Estella 2008, p\u00e1g. 138-139.<\/p>\n<p><a name=\"ftn27\"><\/a> Consultar H. Reeves, J. Rosnay, Y. Coppens, <em>La historia m\u00e1s bella del mundo<\/em>, Anagrama, Barcelona 2007.<\/p>\n<p><a name=\"ftn28\"><\/a> Ver Her\u00e1clito (<em>Fragmentos),<\/em> Arist\u00f3teles (<em>Metaf\u00edsica<\/em>), Hegel (<em>Ciencia de la l\u00f3gica<\/em>), N. Bohr (<em>Teor\u00eda<\/em> <em>at\u00f3mica y conocimiento humano<\/em>).<\/p>\n<p><a name=\"ftn29\"><\/a> Sobre el nihilismo v\u00e9ase mi di\u00e1logo con G. Vattimo en nuestro librito <em>El sentido de la existencia,<\/em> Universidad de Deusto, Bilbao 2007.<\/p>\n<p><a name=\"ftn30\"><\/a> Al respecto ver W. Strobl, Gran Enciclopedia Rialp, Madrid 1972, art\u00edculo \u201cNueva f\u00edsica\u201d. Para el vac\u00edo cu\u00e1ntico (<em>quantum vacuum<\/em>), ver W. Dittrich (<em>Probing the quantum vacuum<\/em>). Al respecto J. Barraw (<em>La trama del universo).<\/em><\/p>\n<p><a name=\"ftn31\"><\/a> Consultar al respecto mi di\u00e1logo con el wittgensteiniano Isidoro Reguera, en mi obra: <em>Nietzsche: la<\/em> <em>disonancia encarnada<\/em>, Libros del Innombrable, Zaragoza 2010.<\/p>\n<p><a name=\"ftn32\"><\/a> Curiosamente el cerebro simb\u00f3lico o imaginal ha sido infravalorado por el abstractivo, como muestra la expresi\u00f3n internacional \u201ctener p\u00e1jaros en la cabeza\u201d, aunque el cristianismo simbolice al Esp\u00edritu Santo como una paloma.<\/p>\n<p><a name=\"ftn33\"><\/a> Al respecto J. Barrow, <em>El universo como obra de arte<\/em>, Cr\u00edtica, Barcelona 2007.<\/p>\n<p><a name=\"ftn34\"><\/a> Sobre Avicena y la contingencia ver W. Strobl, Gran Enciclopedia Rialp, Madrid 1972, art\u00edculo \u201cContingencia\u201d.<\/p>\n<p><a name=\"ftn35\"><\/a> Ver M. Bojowald, <em>Antes del big-bang<\/em>, Debate, Madrid 2010.<\/p>\n<p><a name=\"ftn36\"><\/a> Al respecto P. Parsons, <em>50 teor\u00edas cient\u00edficas<\/em>, Blume, Barcelona 2010.<\/p>\n<p><a name=\"ftn37\"><\/a> Rafael Morales, Obra po\u00e9tica, Espasa, Madrid 1982, p\u00e1g. 85 s.,87.<\/p>\n<p><a name=\"ftn38\"><\/a> M. Heidegger, <em>Pensamientos po\u00e9ticos<\/em>, obra citada, p\u00e1g. 221, 331 y 370. Ver tambi\u00e9n K. Nishitani,<\/p>\n<p><em>La religi\u00f3n y la nada<\/em>, Siruela, Barcelona 2002. Finalmente sobre la teor\u00eda total del universo, S. Weinberg,<\/p>\n<p><em>El sue\u00f1o de la teor\u00eda final,<\/em> Cr\u00edtica, Barcelona 2010.<\/p>\n<p><a name=\"ftn39\"><\/a> M. Heidegger, <em>Pensamientos po\u00e9ticos<\/em>, obra citada, p\u00e1g. 229, 238, 152 y 269.- Para los autores y temas de este art\u00edculo puede consultarse selectivamente la red-internet.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La densidad infinita del universo se concentra en un punto cero que explosiona (big-bang) (S. Hawking) Antes del big-bang hay la nada o vac\u00edo inestable (A.R. 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