Comenzando a desgranar el capital social en las organizaciones.

“Organizations do not behave, people do”  (Rousseau, 1985)

En un entorno social y económico en movimiento y ebullición, son muchas las voces que se alzan para buscar soluciones a largo plazo que acerquen posturas entre la sociedad civil y las organizaciones; entre el desarrollo de las personas y las naciones, y del capital.

Más allá de la mera co-responsabilidad en nuestro crecimiento y devenir futuro, las nuevas herramientas y planos de coexistencia tienen que labrarse en un nuevo terreno relacional.

El capital social, es un viejo concepto del ámbito de la sociología cuya raíz está ligada al a ayudar a tejer nuevos lazos o reforzar los existentes entre todos los agentes que conforman el tejido social de un territorio concreto en aras de fomentar su desarrollo global.

Este concepto es la clave para la implementación de nuevos modelos de empresa, aquéllos que usualmente tienden a posicionarse en el llamado cuarto sector, donde coexisten organizaciones y personas en un entorno amigable. Este es el territorio de las empresa sociales, la economía social y solidaria, la economía del bien común y, en definitiva, de los modelos económicos que respetan y dignifican la calidad humana.

En Deusto Innovación Social colaboramos con varios agentes y las cuatro Universidades del territorio en Gipuzkoa en analizar las variables de la nueva competitividad organizacional. Un nuevo paradigma de innovación y crecimiento basado en el papel vertebral de las personas como agentes de cambio y desarrollo organizativo.

¿Nuevo planteamiento? No. En realidad es un planteamiento que lleva más de un par de décadas sobre la mesa. Pero se trata de un planteamiento que no ha trascendido dentro del tejido económico. Fruto de la cultura, de la demografía sectorial o empresarial, de los embates de la crisis. Factores externos e internos a las organizaciones que no han permitido el desarrollo de políticas organizativas acordes a esta natural, bienvenida u obvia, corriente de pensamiento.

¿Por qué?

Porque la base para el desarrollo del capital social es la confianza y la participación. Lazos que no se han trabajado de manera continuada en el ámbito económico u organizativo. Y lazos que son la base para el desarrollo de la ingeniaría social como elemento de empuje de la economía.

¿Qué aporta el concepto de capital social en este momento?

El capital social atiende a muchas definiciones concretas, y recae en diversas disciplinas desde lo cultural a lo sociológico; pero posee diversos elementos en común que representamos en la figura 1.

Fuente: Deusto Innovación Social 2016.

Fuente: Deusto Innovación Social 2016.

Todas estas variables atienden a un elemento fundamental que permite tejer redes entre agentes clave: los valores y normas.

Cuando comenzamos el  post citando a Rousseau: las organizaciones no se comportan lo hacen las personas, precisamente hacemos hincapié en la necesidad de aunar y tejer redes entre muchos pequeños actores de reparto en una gran organización como es la empresa, que nunca han estado nominados a ningún premio de la academia. ¿Existe transparencia en tu organización? ¿Cómo es el proceso de toma de decisiones? ¿Adaptas las necesidades de las personas de tu organización a sus requerimientos, a sus aumentos de responsabilidad, a sus mejoras productivas? ¿Serían estas personas capaces de recitar los principales valores de la organización y, éstos, serían compartidos?

Dejemos de mirar hacia fuera. El capital social se asocia a la relación de la empresa con su entorno, y si bien, es cierto que éste es clave en materia de competitividad en pos de la búsqueda de esa coopetitividad que ya comentaba hace años Alfons Cornellá, si no hay buenos cimientos dentro de la organización que permitan tejer lazos de confianza entre las personas que la conforman, resulta bastante surrealista pensar que los lazos hacia afuera se puedan afianzar.

Iremos desarrollando todos estos puntos a medida que vayamos avanzando en nuestra investigación. Hasta entonces, una reflexión, ¿Es el capital social una herramienta de doble filo?

1 comentario en “Comenzando a desgranar el capital social en las organizaciones.

  1. Javier Goikoetxea Seminario

    Totalmente de acuerdo. Ya hace años que se venía hablando de ello, pero no es menos cierto que la situación está cambiando de manera muy rápida. Gracias a esta velocidad de cambio actual, es más fácil discernir las ventajas que pensar en los valores y las personas como eje fundamental del cambio.
    Personalmente vengo de alimentar el sistema y después de 30 años atizando sus fogones, tuve que llegar a mi «medio siglo», tiempo en el que hacer muchas reflexiones y de todo tipo, para darme cuenta de que algo había estado haciendo mal. Por suerte las energías me aguantan y dándo un fuerte golpe de timón a mi vida, saliendo de mi zona de confort ahora hago lo que más me gusta. Trabajar y ayudar a trabajar en, por y para el Bien Común como objetivo primordial de todo.
    Puedo constatar que muchas organizaciones que han dado el mismo cambio, están en el mismo lugar que yo, en el verdadero éxito, el de la sostenibilidad.
    ¡Qué feliz se es, recorriendo este camino!

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