Álvaro González de Arrieta: Mi experiencia en la LSE

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Mi experiencia en los cursos de verano de la London School of Economics no puede ser más que positiva. Después de haber participado en el curso “International Politics: Building Democracies from Conflict”, mi conclusión es que la programación de verano de la LSE es altamente recomendable y muy interesante.

El campus de la universidad ocupa numerosos edificios de gran tamaño dentro del centro de Londres, al Norte del Támesis y muy cerca del King’s College y de Covent Garden, dos lugares icónicos.

Más allá de la localización, la LSE puede presumir de tener la biblioteca de Ciencias Sociales y Políticas más poblada del mundo, con más de 4 millones de volúmenes. Los cursos cuestan su buen dinero, pero el bombardeo de materiales, libros e información, y la facilidad de acceso a todos los recursos, compensan de sobra la inversión.
Por si esto fuera poco, la London School of Economics mantiene su prestigio contratando a algunos de los investigadores y docentes de mayor relevancia y especialización del mundo. Esto, evidentemente, se nota al entrar en sus aulas.

Durante mi estancia en la ciudad, asistí a las conferencias diarias de un Doctor experto en sistemas electorales y partidos políticos, y de otro, a su vez, especialista en la política y la democratización del Centro y el Este de Europa.

Por otra parte, después de tres horas de charla por la mañana, recibía clases grupales y complementarias de una alumna alemana de la propia universidad que trabajaba como profesora auxiliar mientras terminaba su tesis doctoral.

El nivel de las charlas y de las clases era bastante elevado. Éstas eran muy exhaustivas, pero también muy interesantes y de gran utilidad una vez de vuelta a las clases en Deusto.

Por último, aunque no por ello menos importante, los cursos y la estancia en una residencia de la propia universidad permiten conocer a muchísima gente diversa, de diferentes estudios y perspectivas, lo que complementa enormemente la experiencia.

La experiencia en los cursos de verano de la LSE es una gran opción para estudiar de una forma distinta y desde perspectivas a las que tal vez no se había prestado atención hasta ese momento. La manera de enseñar hace que en dos semanas parezca que no dé tiempo a casi nada, aunque cuando se vuelve a casa y se revisan los apuntes, se ve que ocurre todo lo contrario, pero siempre se quiere más, ¿no?

Álvaro González de Arrieta Martínez

Alumno de 2º del Grado en Relaciones Internacionales

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