CUMBRE SOBRE EL CAMBIO CLIMÁTICO: RESOLUCIÓN

Los 195 países reunidos en la cumbre de París sobre el cambio climático llegaron este sábado a un acuerdo final que puede entrar en vigor a inicios del 2016. Este es el primer acuerdo en el que tanto países desarrollados como países en vías de desarrollo se comprometen a seguir “una economía baja en carbono”.

Este acuerdo busca lograr que el aumento de temperaturas se mantenga por debajo de los 2 grados. Aunque no se han incluido sanciones para los países que incumplan los compromisos acordados, estos países tienen la obligación de informar sobre sus emisiones y sobre qué medidas se están tomando para reducirlas. Los principales puntos del acuerdo son los siguientes:

–          El aumento de la temperatura global debe estar muy por debajo de los dos grados centígrados.

–          El acuerdo es jurídicamente vinculante para los países firmantes.

–          Ayuda con fondos cercanos a los US$100.000 millones para los países en vías de desarrollo a partir de 2020.

–          Revisión del acuerdo cada cinco años.

Las ONGs han expresado su satisfacción con los acuerdos; no obstante solicitan mucho rigor para que los cumplimientos se llevan a cabo.

HABRÁ ACUERDO EN LA CUMBRE DEL CAMBIO CLIMÁTICO EN PARÍS

La cumbre del cambio climático, que comenzó este lunes y se llevará a cabo durante los próximos 15 días, reúne a los líderes de 195 (además de 2000 ONG y 14000 representantes de la sociedad civil) que intentarán buscar un acuerdo universal. En la primera sesión llevada a cabo ayer intervinieron el presidente francés, el Secretario General Ban Ki Moon y los presidentes Barack Obama y Xi Jinping. Todos ellos acordaron que “París debe marcar un giro decisivo” y que “hay que ponerse a trabajar ya”. Las mayores dudas sobre este acuerdo conciernen su posible carácter vinculante y la posibilidad de llegar a un acuerdo en el tiempo determinado. Algunas de las metas que se persiguen son evitar que la temperatura del planeta aumente más de 2ºC antes del 2100 e implementar el uso de energías limpias, sobre todo en los países más contaminantes. Hay has esperanzas de que, por fin, estos países firmen un Protocolo vinculante que entraría en vigor a partir de 2020, pero las negociaciones serán muy duras y el acuerdo no está garantizado.