{"id":2187,"date":"2026-06-08T18:09:14","date_gmt":"2026-06-08T16:09:14","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deusto.es\/lamiquiz\/?p=2187"},"modified":"2026-06-08T18:12:40","modified_gmt":"2026-06-08T16:12:40","slug":"los-silencios-y-los-para-ques","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deusto.es\/lamiquiz\/2026\/06\/08\/los-silencios-y-los-para-ques\/","title":{"rendered":"Los silencios y los para qu\u00e9s."},"content":{"rendered":"\n<p>Cada vez es m\u00e1s habitual cruzarse con una de esas herramientas de IA que nos ofrecen redactar un acta, las conclusiones de una conversaci\u00f3n o programar tareas en tres segundos. El prodigio de la eficiencia y la automatizaci\u00f3n nos deslumbra. Y, sin embargo, me llega como un pu\u00f1etazo en la boca del est\u00f3mago: en ese resumen pulido que nos ofrece en 5 segundos el software, \u00bfd\u00f3nde quedan los silencios?, \u00bfc\u00f3mo se reflejan las dudas que alguien esboz\u00f3 el comentario a media voz? Esas actas hipers\u00f3nicas est\u00e1n llenas de certezas&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Nos estamos acostumbrando a habitar en una euforia por esa automatizaci\u00f3n que promete ahorrarnos tiempo. El riesgo es que, camuflado en ese ahorro de tiempo, la m\u00e1quina acabe ahorr\u00e1ndonos el engorro de pensar. Le\u00eda que hay quien ya compara el paralelismo: si hace 135 a\u00f1os Le\u00f3n XIII respond\u00eda a los estragos de la Revoluci\u00f3n Industrial con la <em>Rerum Novarum<\/em>, hoy la nueva enc\u00edclica de Le\u00f3n XIV busca ser una br\u00fajula \u00e9tica contra un relato de poder que amenaza con ensanchar la brecha entre quienes controlan los algoritmos y quienes quedan excluidos de ellos. Porque la t\u00e9cnica nunca es neutra; esconde intencionalidades pol\u00edticas y econ\u00f3micas que exigen un discernimiento comunitario que vaya mucho m\u00e1s all\u00e1 de la simple supervivencia digital.<\/p>\n\n\n\n<p>Me gusta el texto. Me gusta c\u00f3mo se moja (estos d\u00edas en su visita a Espa\u00f1a tambi\u00e9n est\u00e1 siendo as\u00ed). Es pol\u00edtico. La IA es tambi\u00e9n pol\u00edtica. El texto de Le\u00f3n XIV nos recuerda que los algoritmos no tienen moral porque carecen de cuerpo; no sufren, no sienten el peso del cansancio. Tampoco saben lo que es la compasi\u00f3n. Y es ah\u00ed, en la carne, donde la tecnolog\u00eda se ti\u00f1e de negro: detr\u00e1s de los microchips de \u00faltima generaci\u00f3n se esconde la explotaci\u00f3n de ni\u00f1os y adolescentes que trabajan en condiciones infrahumanas en las periferias del planeta para extraer tierras raras. Adem\u00e1s, con nuestras consultas, agentes programados y chorradas varias, calentamos el planeta y ponemos en riesgo el medio ambiente. Nos encontramos, de nuevo, con \u00abuna econom\u00eda que mata\u00bb que interpela directamente nuestra labor universitaria: \u00bfpara qu\u00e9 educamos hoy?, \u00bfpara competir en velocidad con una m\u00e1quina o para cultivar conciencias libres e inquietas?<\/p>\n\n\n\n<p>La enc\u00edclica nos sit\u00faa ante una elecci\u00f3n radical: o levantamos una nueva torre de Babel de autosuficiencia t\u00e9cnica y contribuimos a una mayor desigualdad, o edificamos una ciudad habitable donde la tecnolog\u00eda est\u00e9 al servicio de la dignidad y la credibilidad institucional dependa del acercamiento desde la justicia a los \u00abcuerpos heridos\u00bb de nuestro tiempo. La cosa no va \u00fanicamente de regular el algoritmo, sino de preguntarnos qu\u00e9 tipo de personas estamos construyendo mientras lo usamos. Al final, las pantallas se apagar\u00e1n y los servidores se enfriar\u00e1n. Y lo absoluto ser\u00e1n los silencios y los para qu\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>La fe nos invita a leer esta realidad como una llamada; no somos simplemente vecinos unos de otros, sino que estamos confiados los unos a los otros, para que cada uno se haga cargo, en la medida de lo posible, de la vida y de las heridas del hermano y de la hermana. La solidaridad nace precisamente cuando decidimos no permanecer indiferentes frente a aquello que le sucede a nuestro pr\u00f3jimo y transformamos v\u00ednculos inevitables \u2014econ\u00f3micos, culturales y tecnol\u00f3gicos\u2014 en itinerarios de intercambio, de cooperaci\u00f3n y de cuidado mutuo, aprendiendo a \u00abpensar y actuar en t\u00e9rminos de comunidad\u00bb.<\/em> <em>Le\u00f3n XIV &#8211; Magnifica Humanitas<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cada vez es m\u00e1s habitual cruzarse con una de esas herramientas de IA que nos ofrecen redactar un acta, las [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":707,"featured_media":2186,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-2187","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/lamiquiz\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2187","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/lamiquiz\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/lamiquiz\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/lamiquiz\/wp-json\/wp\/v2\/users\/707"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/lamiquiz\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2187"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/lamiquiz\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2187\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2191,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/lamiquiz\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2187\/revisions\/2191"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/lamiquiz\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2186"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/lamiquiz\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2187"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/lamiquiz\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2187"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/lamiquiz\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2187"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}