{"id":1419,"date":"2020-03-17T10:25:24","date_gmt":"2020-03-17T08:25:24","guid":{"rendered":"https:\/\/preblogs.deusto.es\/magis\/?p=1419"},"modified":"2020-03-17T10:25:24","modified_gmt":"2020-03-17T08:25:24","slug":"ten-paciencia-conmigo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deusto.es\/magis\/ten-paciencia-conmigo\/","title":{"rendered":"Ten paciencia conmigo"},"content":{"rendered":"\n<p>Seguimos este camino cuaresmal y de cuarentena. Gracias a los distintos medios de comunicaci\u00f3n abrimos los ojos al mundo, vemos datos, vemos historias, vemos memes; y nos hacemos una idea de este mundo. Hoy os traemos de nuevo, la palabra de Dios que quiere inspirar esa mirada al mundo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/blogs.deusto.es\/magis\/wp-content\/uploads\/sites\/26\/2020\/03\/image-1024x1024.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1420\" srcset=\"https:\/\/blogs.deusto.es\/wp-content\/uploads\/sites\/26\/2020\/03\/image-1024x1024.png 1024w, https:\/\/blogs.deusto.es\/wp-content\/uploads\/sites\/26\/2020\/03\/image-300x300.png 300w, https:\/\/blogs.deusto.es\/wp-content\/uploads\/sites\/26\/2020\/03\/image-150x150.png 150w, https:\/\/blogs.deusto.es\/wp-content\/uploads\/sites\/26\/2020\/03\/image-768x768.png 768w, https:\/\/blogs.deusto.es\/wp-content\/uploads\/sites\/26\/2020\/03\/image.png 1080w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Lecturas: martes 17 de marzo (3\u00aa semana de cuaresma)<\/h2>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Primera lectura<\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Lectura de la profec\u00eda de Daniel 3, 25. 34-43<\/h3>\n\n\n\n<p>En aquellos d\u00edas, Azar\u00edas, puesto en pie, or\u00f3 de esta forma; alz\u00f3 la voz en medio del fuego y dijo:<br>\u00abPor el honor de tu nombre,<br>no nos desampares para siempre,<br>no rompas tu alianza,<br>no apartes de nosotros tu misericordia.<br>Por Abrah\u00e1n, tu amigo; por Isaac, tu siervo;<br>por Israel, tu consagrado;<br>a quienes prometiste multiplicar su descendencia<br>como las estrellas del cielo,<br>como la arena de las playas marinas.<br>Pero ahora, Se\u00f1or, somos el m\u00e1s peque\u00f1o<br>de todos los pueblos;<br>hoy estamos humillados por toda la tierra<br>a causa de nuestros pecados.<br>En este momento no tenemos pr\u00edncipes,<br>ni profetas, ni jefes;<br>ni holocausto, ni sacrificios,<br>ni ofrendas, ni incienso;<br>ni un sitio donde ofrecerte primicias,<br>para alcanzar misericordia.<br>Por eso, acepta nuestro coraz\u00f3n contrito<br>y nuestro esp\u00edritu humilde,<br>como un holocausto de carneros y toros<br>o una multitud de corderos cebados.<br>Que este sea hoy nuestro sacrificio,<br>y que sea agradable en tu presencia:<br>porque los que en ti conf\u00edan<br>no quedan defraudados.<br>Ahora te seguimos de todo coraz\u00f3n,<br>te respetamos, y buscamos tu rostro;<br>no nos defraudes, Se\u00f1or;<br>tr\u00e1tanos seg\u00fan tu piedad,<br>seg\u00fan tu gran misericordia.<br>L\u00edbranos con tu poder maravilloso<br>y da gloria a tu nombre, Se\u00f1or\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Salmo<\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Sal 24, 4-5a. 6 y 7cd. 8-9 R\/. Recuerda, Se\u00f1or, tu ternura<\/h3>\n\n\n\n<p>Se\u00f1or, ens\u00e9\u00f1ame tus caminos,<br>instr\u00fayeme en tus sendas:<br>haz que camine con lealtad;<br>ens\u00e9\u00f1ame, porque t\u00fa eres mi Dios y Salvador. R\/.<\/p>\n\n\n\n<p>Recuerda, Se\u00f1or, que tu ternura<br>y tu misericordia son eternas;<br>acu\u00e9rdate de m\u00ed con misericordia,<br>por tu bondad, Se\u00f1or. R\/.<\/p>\n\n\n\n<p>El Se\u00f1or es bueno y es recto,<br>y ense\u00f1a el camino a los pecadores;<br>hace caminar a los humildes con rectitud,<br>ense\u00f1a su camino a los humildes. R\/.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Evangelio del d\u00eda: martes de la tercera semana de cuaresma.<\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Lectura del santo evangelio seg\u00fan san Mateo 18, 21-35<\/h3>\n\n\n\n<p>En aquel tiempo, acerc\u00e1ndose Pedro a Jes\u00fas le pregunt\u00f3:<br>\u00abSe\u00f1or, si mi hermano me ofende, \u00bfcu\u00e1ntas veces tengo que perdonarlo? \u00bfHasta siete veces?\u00bb.<br>Jes\u00fas le contesta:<br>\u00abNo te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.<br>Por esto, se parece el reino de los cielos a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus criados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que deb\u00eda diez mil talentos. Como no ten\u00eda con qu\u00e9 pagar, el se\u00f1or mand\u00f3 que lo vendieran a \u00e9l con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara as\u00ed. El criado, arroj\u00e1ndose a sus pies, le suplicaba diciendo:<br>\u201cTen paciencia conmigo y te lo pagar\u00e9 todo\u201d.<br>Se compadeci\u00f3 el se\u00f1or de aquel criado y lo dej\u00f3 marchar, perdon\u00e1ndole la deuda. Pero al salir, el criado aquel encontr\u00f3 a uno de sus compa\u00f1eros que le deb\u00eda cien denarios y, agarr\u00e1ndolo, lo estrangulaba diciendo:<br>\u201cP\u00e1game lo que me debes\u201d.<br>El compa\u00f1ero, arroj\u00e1ndose a sus pies, le rogaba diciendo:<br>\u201cTen paciencia conmigo y te lo pagar\u00e9\u201d.<br>Pero \u00e9l se neg\u00f3 y fue y lo meti\u00f3 en la c\u00e1rcel hasta que pagara lo que deb\u00eda.<br>Sus compa\u00f1eros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su se\u00f1or todo lo sucedido. Entonces el se\u00f1or lo llam\u00f3 y le dijo:<br>\u201c\u00a1Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdon\u00e9 porque me lo rogaste. \u00bfNo deb\u00edas t\u00fa tambi\u00e9n tener compasi\u00f3n de tu compa\u00f1ero, como yo tuve compasi\u00f3n de ti?\u201d.<br>Y el se\u00f1or, indignado, lo entreg\u00f3 a los verdugos hasta que pagara toda la deuda.<br>Lo mismo har\u00e1 con vosotros mi Padre celestial, si cada cual no perdona de coraz\u00f3n a su hermano\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Comentario:<\/h2>\n\n\n\n<p>El profeta Daniel describe una situaci\u00f3n complicada, fuera de lo que deber\u00eda ser lo normal. Una situaci\u00f3n en la que, con esperanza, se busca el rostro de Dios. En este tiempo del extra\u00f1o del coronavirus , tambi\u00e9n es un tiempo de b\u00fasqueda de Dios en nuestras vidas. Un  Dios que sea capaz de dar sentido y de dar esperanza a esto que vivimos y que no esper\u00e1bamos. Un Dios que en nuestras vidas pueda tener una presencia m\u00e1s profunda de una manera nueva. Para eso la tradici\u00f3n espiritual de nuestra Iglesia tiene muchas herramientas, que nos ayudan a buscar ese rostro de Dios, y que este tiempo puede ser una ocasi\u00f3n estupenda para ello.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abTen paciencia conmigo\u00bb es lo que dice el protagonista de la par\u00e1bola de Jes\u00fas. Ahora que estamos conviviendo m\u00e1s estrechamente con los nuestros, es una ocasi\u00f3n para ejercer la paciencia, pero sobre todo para reconocer como los nuestros la ejercen con cada uno de nosotros. Convivir conlleva el roce, y del roce nace el amor, aunque tambi\u00e9n el conflicto. Los roces de cada d\u00eda nos pueden ayudar a profundizar en el profundo v\u00ednculo que nos une a otros, y valorarlos en toda su grandeza.  As\u00ed que esta convivencia forzada es una escuela de la paciencia, no de la resignaci\u00f3n; sino una paciencia que surge del ejercicio diario de la reconciliaci\u00f3n que nos lleve a la convivencia. Este roce, esta paciencia y esta reconciliaci\u00f3n para la convivencia a nivel dom\u00e9stico son una magn\u00edfica escuela para que podamos convivir a nivel social. <\/p>\n\n\n\n<p>Ojal\u00e1 que la b\u00fasqueda del rostro de Dios, nos lleve a la b\u00fasqueda del rostro del otro, otra; para que podamos convivir, es decir, Vivir juntos.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Seguimos este camino cuaresmal y de cuarentena. Gracias a los distintos medios de comunicaci\u00f3n abrimos los ojos al mundo, vemos datos, vemos historias, vemos memes; y nos hacemos una idea de este mundo. 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