{"id":1431,"date":"2020-03-21T10:45:21","date_gmt":"2020-03-21T08:45:21","guid":{"rendered":"https:\/\/preblogs.deusto.es\/magis\/?p=1431"},"modified":"2020-03-21T11:21:19","modified_gmt":"2020-03-21T09:21:19","slug":"en-dos-dias-nos-volvera-a-la-vida-y-al-tercero-nos-hara-resurgir","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deusto.es\/magis\/en-dos-dias-nos-volvera-a-la-vida-y-al-tercero-nos-hara-resurgir\/","title":{"rendered":"En dos d\u00edas nos volver\u00e1 a la vida y al tercero nos har\u00e1 resurgir"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00bfHasta cu\u00e1ndo vamos a estar as\u00ed? La literatura b\u00edblica nos ha puesto los tres d\u00edas como s\u00edmbolo de ese paso. Son d\u00edas en la que la comunidad de disc\u00edpulos est\u00e1 recluida en su casa, son d\u00edas en que aquello que daba sentido deja de tenerlo, son d\u00edas, en definitiva, de oscuridad y zozobra. Pero pasado ese tiempo indeterminado nos volver\u00e1 la vida y nos har\u00e1 resurgir, y estamos seguros de que ser\u00e1 algo nuevo y distinto a lo que esperamos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/scontent-mad1-1.cdninstagram.com\/v\/t51.2885-15\/sh0.08\/e35\/s640x640\/82432279_182955269453701_6701942224663626813_n.jpg?_nc_ht=scontent-mad1-1.cdninstagram.com&amp;_nc_cat=101&amp;_nc_ohc=DYraGt2Ms6gAX_gyP1_&amp;oh=1a4dac708b2c1316095036ca6eda0230&amp;oe=5EB337E8\" alt=\"\" \/><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Primera lectura<\/h2>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Lecturas: s\u00e1bado 21 de marzo (3\u00aa semana de Cuaresma)<\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Lectura de la profec\u00eda de Oseas 6, 1-6<\/h3>\n\n\n\n<p>Vamos, volvamos al Se\u00f1or.<br>Porque \u00e9l ha desgarrado,<br>y \u00e9l nos curar\u00e1;<br>\u00e9l nos ha golpeado,<br>y \u00e9l nos vendar\u00e1.<br>En dos d\u00edas nos volver\u00e1 a la vida<br>y al tercero nos har\u00e1 resurgir;<br>viviremos en su presencia<br>y comprenderemos.<br>Procuremos conocer al Se\u00f1or.<br>Su manifestaci\u00f3n es segura como la aurora.<br>Vendr\u00e1 como la lluvia,<br>como la lluvia de primavera<br>que empapa la tierra\u00bb.<br>\u00bfQu\u00e9 har\u00e9 de ti, Efra\u00edn,<br>qu\u00e9 har\u00e9 de ti, Jud\u00e1?<br>Vuestro amor es como nube ma\u00f1anera,<br>como el roc\u00edo que al alba desaparece.<br>Sobre una roca tall\u00e9 mis mandamientos;<br>los castigu\u00e9 por medio de los profetas<br>con las palabras de mi boca.<br>Mi juicio se manifestar\u00e1 como la luz.<br>Quiero misericordia y no sacrificio,<br>conocimiento de Dios, m\u00e1s que holocaustos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Salmo<\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Sal 50, 3-4. 18-19. 20-21ab R\/. Quiero misericordia, y no sacrificio<\/h3>\n\n\n\n<p>Misericordia, Dios m\u00edo, por tu bondad,<br>por tu inmensa compasi\u00f3n borra mi culpa;<br>lava del todo mi delito,<br>limpia mi pecado. R\/.<\/p>\n\n\n\n<p>Los sacrificios no te satisfacen:<br>si te ofreciera un holocausto, no lo querr\u00edas.<br>El sacrificio agradable a Dios<br>es un esp\u00edritu quebrantado;<br>un coraz\u00f3n quebrantado y humillado,<br>t\u00fa, oh, Dios, t\u00fa no lo desprecias. R\/.<\/p>\n\n\n\n<p>Se\u00f1or, por tu bondad, favorece a Si\u00f3n,<br>reconstruye las murallas de Jerusal\u00e9n:<br>entonces aceptar\u00e1s los sacrificios rituales,<br>ofrendas y holocaustos. R\/.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Evangelio del d\u00eda<\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Lectura del santo evangelio seg\u00fan san Lucas 18, 9-14<\/h3>\n\n\n\n<p>En aquel tiempo, dijo Jes\u00fas esta par\u00e1bola a algunos que confiaban en s\u00ed mismos por considerarse justos y despreciaban a los dem\u00e1s:<br>\u00abDos hombres subieron al templo a orar. Uno era fariseo; el otro, publicano. El fariseo, erguido, oraba as\u00ed en su interior:<br>\u201cOh, Dios!, te doy gracias porque no soy como los dem\u00e1s hombres: ladrones, injustos, ad\u00falteros; ni tampoco como ese publicano. Ayuno dos veces por semana y pago el diezmo de todo lo que tengo\u201d.<br>El publicano, en cambio, qued\u00e1ndose atr\u00e1s, no se atrev\u00eda ni a levantar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho diciendo: \u201cOh, Dios!, ten compasi\u00f3n de este pecador\u201d.<br> Os digo que este baj\u00f3 a su casa justificado, y aquel no. Porque todo el que se enaltece ser\u00e1 humillado, y el que se humilla ser\u00e1 enaltecido\u00bb. <\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Comentario<\/h2>\n\n\n\n<p>El profeta Oseas nos presenta una din\u00e1mica muy propia de la vida, el de estar heridos y el de ser curados.  Esa heridas nos impiden actuar como quisi\u00e9ramos y nos recuerdan nuestra propia fragilidad. A su vez quien nos cura se representa como aquella persona que nos saca de nuestra mayor fragilidad y nos conduce a m\u00e1s vida. Esto no es otra cosa que el Evangelio, que como reconciliaci\u00f3n, sanaci\u00f3n, salvaci\u00f3n, sentido, nos lleva a una mayor plenitud de vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero para llegar a la sanaci\u00f3n tenemos que hacer una terapia que a veces nos sabe peor que el aceite de h\u00edgado de bacalao, que es hacernos humildes. Ser humildes no es otra cosa que vivir en el humus, el suelo, es decir vivir en la verdad que nos conduce a la vida. Una verdad que nos recuerda, que no estamos solos, que unos dependemos de otros, una verdad que en definitiva nos lleva a ese gran misterio y experiencia que es Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Feliz s\u00e1bado de cuarentena, feliz s\u00e1bado de cuaresma y que este Dios de la vida nos acompa\u00f1\u00e9 en nuestras cosas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfHasta cu\u00e1ndo vamos a estar as\u00ed? La literatura b\u00edblica nos ha puesto los tres d\u00edas como s\u00edmbolo de ese paso. 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