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BEIntelligent

Finalmente hemos llegado al último post en lo que concierne a la asignatura de Sistemas de Información Empresarial. Esta vez me gustaría desviarme un poco del enfoque tan «puro» a la hora de hablar de un tema, olvidarnos un poco de palabras técnicas y no extenderme tanto como otras veces.

Si te dijera que pensaras en todas la veces que cometiste un error, que tomaste la decisión errónea, que no supiste ver venir algo… ¿Cuántas cosas recordarías? Probablemente bastantes. Hay veces en las que no tenemos ningún poder en lo que ocurre alrededor, o incluso en lo que directamente nos ocurre a nosotros, llamémoslo destino, sin embargo hay otras en la que nos equivocamos, en las que no supimos ver en contexto, nos faltó capacidad de análisis… Por ejemplo, vamos a imaginar dos casos, dos vidas distintas, dos personas. Una se llama Gaia, y la otra Kaskarot.

Gaia es una persona a la que le gusta recordar las cosas importantes que hace, sus vivencias, y debido a esto escribe un diario. Además, a Gaia le gusta tomarse su tiempo a la hora de tomar una decisión, cambiar de trabajo, vivienda… Tiende a analizarlo todo mucho, tener en cuenta lo vivido y llegar a conclusiones que considera inteligentes. Por otra parte, Kaskarot, es una persona que se deja llevar bastante. Es verdad que Kaskarot no es tonto, cuando se encuentra en un problema, o tiene que decidir algo que puede ser importante, le da vueltas, pero el problema está en que no suele recordar las decisiones que ha ido tomando a lo largo de su vida. Por ello, a veces tropieza dos veces con la misma piedra, o se equivoca, cuando recordando otras decisiones u otras cosas vividas o aprendidas, hubiera salido ganando en muchas situaciones.

Si te tuviera que preguntar qué tipo de persona quieres ser, si como Gaia o como Kaskarot, probablemente me digas que como Gaia, ya que seguramente ser como ella te lleve a tomar decisiones más inteligentes, a tener más éxito, y a ser más feliz en ciertos aspectos de tu vida. Sin embargo, en muchas ocasiones, la mayoría de nosotros nos comportamos como Kaskarot, ya que aunque no tomemos las decisiones a la ligera, y le demos bastantes vueltas, a veces esto no es suficiente. Hemos perdido información, contexto, sabiduría al fin a al cabo, por no registrar las cosas importantes que hemos ido aprendiendo a lo largo de la vida, por no recordar ciertas cosas que nos podrían ayudar en un futuro. Además, también tendemos a ignorar ciertas cosas que pasan a nuestro alrededor, y no ser tan analíticos como podríamos ser.

Bien, te estarás preguntando a que viene todo lo anterior. Pues viene a que si trasladamos este «modelo de vida» explicado anteriormente al mundo de las empresas, nos encontramos ante la explotación de datos, análisis, toma de decisiones… Nos encontramos con que, al igual que en  nuestra vida, el memorizar (registrar) lo que hacemos y lo que pasa a nuestro alrededor, lo que aprendemos de otros, los datos y sabiduría que manejamos, y el análisis de los mismos, nos lleva a tomar mejores decisiones. Y esto, en el mundo empresarial, se traduce en éxito de negocio. Bien, pues esto ya existe, y se llama Business Intelligence, término que probablemente ya habrás oído anteriormente, o lo habrás leído en mil sitios como BI, acompañado de Big Data… Pero mi intención con este post no era dar a conocerlo, sino que nos demos cuenta de la importancia que puede llegar a tener, del valor que realmente tiene y el potencial de negocio que puede suponer para nuestra empresa.

Así, con este post final, espero haber aportado algo a alguien, en vez de escribir un montón de información disponible en mil lugares y que aburriría a cualquiera. Un saludo.