Big data o Big….Brother

Hace unos días leía en la revista XLSemanal un artículo relacionado con un tema que nos viene como anillo al dedo. El titular era:

¿Se dejaría vigilar todo el tiempo en el trabajo?

Pensémoslo 5 segundos. [ . . . . . ] Seguramente nuestra respuesta, así a bote pronto sería NO. En el trabajo o en cualquier lugar, lo de sentirnos «1d744d3espiados» no termina de resultarnos cómodos. Pero… ¿tampoco nos sentimos así en las redes sociales, asistentes personales, pulseras de actividad, diferentes aplicaciones móviles y otras fuentes de captación de nuestra información? Puede parecer que no pero parándonos a pensar un momento nos daremos cuenta de que estamos bastante más vigilados de lo que seguramente nos gustaría…

Sin embargo, también es cierto que debido a todos los patrones que se identifican con los análisis de Big Data, se pueden llevar a cabo muchísimas prácticas beneficiosas para muchas organizaciones, desde hospitales con sus pacientes hasta recomendaciones personales de cualquier cosa que nos imaginemos. El caso que mostraba el artículo monitorizarde la revista anteriormente nombrada era precisamente un hospital estadounidense en el que los profesionales están monitorizados en toda su jornada laboral. Todo con unos objetivos claros: minimizar costes. Cada persona lleva un receptor en el que se puede saber en todo momento dónde está, cuánto tiempo pasa en el baño, en la sala de café, etc. Por supuesto, el dispositivo no es para nada obligatorio, aunque todos lo llevan.

Otra parte que me ha parecido curiosa es que Big Data está (o estará aún más) bastante relacionada con recursos humanos de la empresa. A día de hoy, hay aplicaciones que son utilizadas para contratar a los empleados que mediante una entrevista hecha por ordenador de unos 15 minutos, la máquina revela informes con información de carácter personal: dotes de mando, preocupaciones, aficionado al riesgo, y otros datos muy interesantes para los jefes de personal. El análisis es llamativo por el hecho de que no se fija en las respuestas dadas, sino en el volumen de la voz, la velocidad del habla, el número de negaciones o lo largas que son sus pausas. Los partidarios del Big Data aseguran que con este tipo de mecanismos y otros parecidos, los despidos y contratos serán más objetivos.

HR

Lo que está claro es que nos movemos en una era en la que Big Data y similares están en auge. Nuestras ciudades y «artilugios» más comunes se están convirtiendo en inteligentes (Smart cities, IoT, …), nuestra información es recopilada para una mejor experiencia en la red, para predecir acontecimientos, recomendarnos productos, etc. Podemos sentirnos como si realmente viviésemos en un Gran Hermano global, pero… si nos hace más mal que bien podríamos desconectar nuestros Smartphones, no tener Facebook, no utilizar tarjetas de crédito, … Todo es opcional.

Para finalizar el post y el año os dejo con un artículo en el que se muestra cómo cambiará nuestra vida en los próximos años con unos ejemplos.

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