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El Internet de las cosas

43025113780_d6273fece0_mAlgunos nacieron con Internet. Otros, en cambio, disfrutaron en primera línea, o incluso fueron partícipes de su creación. Sin embargo, todos asistieron a la revolución de internet. En estos momentos, asistimos a la revolución del internet de las cosas.

Pero, ¿ya sabemos lo que significa? Los bancos, nos hablan del internet de las cosas cuando nos dicen que ya no tenemos que llevar la tarjeta de crédito, billetes, o molestas y pesadas monedas, porque podemos pagar con el móvil en cualquier sitio. Pero, en realidad, nuestro móvil hace tiempo que tiene internet, ¿no? Sí, claro que forma parte del internet de las cosas, pero seguro que podemos pensar en algo que nos llame mucho más la atención. Un paraguas que se conecta a internet para mirar el tiempo, y si va a llover o está lloviendo se le ilumina el mango para que no se te olvide cogerlo. Unas zapatillas que miden la distancia recorrida, tiempo y calorías consumidas. Un horno que puedes programar y poner en marcha desde tu móvil, para tener la comida recién hecha cuando llegues a casa. Todo eso ya existe.

Aun así, podemos pensar más allá, incluso imaginarnos una película futurista o de ciencia ficción. Visualízalo: al empezar el día, tus persianas saben perfectamente la hora que es y a la que te tienes que despertar, así que se van subiendo paulatinamente para que entre la luz en tu dormitorio. Cuando tu colchón detecta que estás despierto, avisa a la ducha para que se vaya encendiendo y poniendo a la temperatura exacta que te gusta por las mañanas. Un poco después, la cafetera empieza a hacer café mientras tu armario va escogiendo una serie de outfits perfectos, según el tiempo que va a hacer hoy y tu agenda (si tienes una reunión de trabajo importante, una comida familiar, vas a hacer senderismo, o lo que sea). Las mañanas serían mucho más fáciles.

Todavía no hemos llegado a ese punto. Ojalá, pero no. Aunque no estamos tan lejos de tener un asistente personal. Por ejemplo, tanto Siri como Cortana, el asistente de Google o Mercedes (para los que tengan el nuevo Mercedes Clase A)  tienen múltiples funcionalidades para facilitarnos la vida. Solo tenemos que acostumbrarnos a usarlos para cosas como, por ejemplo, hacer la lista de la compra, poner música, hacer de traductor, etc. Y si se te ha olvidado dónde has aparcado el coche, dónde está tu casa o tu trabajo, seguro que Google Maps te lo dice.

Al mundo del internet de las cosas le queda trabajo pero no creas que tardaremos mucho tiempo en tener el control de todo al alcance de nuestra mano: en nuestro smartphone o tablet. Imaginarlo en nuestra mente no está nada mal. Solo de pensar la cantidad de cosas que podría facilitarme… Que satisfacción daría poder encender la luz del pasillo con el móvil y no tener que correr a oscuras hasta el interruptor.

Cada día hay más cosas conectadas a internet. Todas obteniendo y dando información. Y, por si no te habías dado cuenta, la información que dan es tuya. Por este motivo hay que saber utilizar internet. Está muy bien despreocuparse de algunas cosas que nos facilita internet. Pero, a la vez, si no existe la seguridad suficiente, estás exponiendo toda esa información, y te aseguro que alguien se la queda y saca provecho de ella.

Internet es como una gran base de datos y nada es gratis. ¿Pensabas que Google era gratis? Siento decepcionarte, pero no lo es. Estamos regalando, a cualquiera que esté escuchando, muchísima información. Por ejemplo, si acabas de utilizar el buscador de Google, te habrá recomendado una serie de búsquedas según lo que has ido escribiendo. Esas búsquedas las has realizado tú u otros usuarios. Las paginas que te recomienda son las que más han visitado los usuarios que han hecho búsquedas similares. Desde nuestro punto de vista parece que realizar una búsqueda nos beneficia a nosotros. Desde luego, es un lujo poder saberlo todo, pero el buscador de Google es lo que es gracias a sus usuarios. Lo mismo pasa con Google Maps y con otras tantas aplicaciones, páginas o servicios de internet. ¿Te has preguntado por qué en algunas tiendas te piden el código postal al comprar algo? Es información, y en este mundo de internet y el internet de las cosas, la información es oro. Y cuando digo información, es cualquier tipo de información. ¿A alguien le ha hecho gracia el escándalo de Facebook? Puede que si no has sido uno de los miles de usuarios que se han visto afectados, te de igual. Pero imagina que eso pasa en la empresa en la que trabajas o en tu universidad. Toda la información de los clientes o usuarios: robada. ¿Y qué hacemos?

El internet de las cosas, además de darnos facilidades, supone una brecha de seguridad muy grande. Ahora, a muchos, pueden hackearnos a través de nuestro portátil, smartphone, tablet o incluso smartwatch. Y, ¿cuando todo esté conectado?

 

Referencias:

[1] McEwen, A., & Cassimally, H. (2014). Internet de las cosas : La tecnología revolucionaria que todo lo conecta. Madrid: Anaya Multimedia.