¿Está en peligro la confianza?

Hoy en día todos tenemos más o menos claro lo que es la confianza y todos la hemos practicado en algún momento. En ocasiones nos trae buenos momentos, muy buenos, ¿qué hay mejor que tener una persona en la que puedes confiar al 100%? Aunque en otras ocasiones acarrea situaciones muy negativas, depositar tu confianza en una persona y que esa persona te falle es algo que no se olvida o por lo menos es difícil de olvidar. Todos hemos pasado por estas dos situaciones, podemos pensar que nos han pasado y nos pasarán siempre. Pero, ¿estamos seguros que nos seguirá pasando en el futuro?

Hace unos años recuerdo ver un episodio de la serie “Black Mirror” que indirectamente trataba el tema de la confianza. Voy a buscarlo…¡Encontrado! El episodio se llama «Toda tu historia», de la primera temporada. Voy a aprovechar y verlo de nuevo comentándolo desde un enfoque de la confianza. ¿En qué momento se ha convertido esto en un comentario de una serie? Espero que mis padres confíen en mí y no piensen que estoy haciendo el vago viendo Netflix, decir que es para un trabajo parece una excusa barata.

Bromas aparte, voy a hablar de alguna parte del episodio, intentaré no hacer spoilers pero si no lo has visto, te recomiendo que lo veas junto con el resto de episodios de la serie.

Entrando en materia, este episodio se sitúa en un futuro supuestamente cercano donde todo el mundo cuenta con un implante de memoria que graba todo lo que el usuario hace, ve y oye. Permitiéndole rebobinar los recuerdos para verlos de nuevo. En un principio, parece una muy buena idea, poder volver a «vivir» los buenos recuerdos y no olvidarlos nunca es una gran ventaja. En ocasiones en la serie se emplea para recordar el nombre de personas que no recuerdas porque te presentaron hace mucho, por ejemplo. También puede ser útil para repasar cosas que han pasado, los alumnos podríamos volver a recibir las clases dadas,  una muy buena forma de mantener y reforzar el conocimiento ya adquirido.

Los problemas empiezan a surgir cuando nosotros somos los poseedores de esa información. Todos nuestros recuerdos están almacenados en ese dispositivo instalado debajo de la piel detrás de la oreja. En algunos lugares como los aeropuertos se le pide al protagonista mostrar los recuerdos de varios días, incluso meses, para comprobar que no hay nada raro y que puede tomar el vuelo. Otra situación que me ha llamado la atención es una en la que el protagonista y su mujer entran en casa y se encuentran a la niñera encargada de cuidar a su bebé. El trato con ella es muy cordial pero en cuanto se sientan en el sofá, se ponen a revisar los últimos recuerdos de la niñera para comprobar que todo ha ido bien. 

Como se puede observar, un producto que se vende para, supuestamente, un buen propósito, así es como se anuncia en la propia serie, está basado en el control y por lo tanto en la desconfianza. En todo momento ante discusiones, las personas se exigen mutuamente que muestren sus recuerdos para demostrar sus argumentos. No hay ningún tipo de confianza en todo el episodio. Además, es un sistema del que no se puede escapar ya que a uno de los personajes se le extrajo el implante y lo que produjo en el resto es más desconfianza y rechazo. Esta persona en un momento de la serie se ve en la obligación de llamar por teléfono a la policía y esta le pide que retransmita la situación mediante su implante. Les comenta que no cuenta con uno e inmediatamente es rechazada colgándole el teléfono.

A lo largo del episodio pasan muchas más cosas pero me he centrado exclusivamente en comentar algunas situaciones para evitar hacer spoilers. En conclusión, se presenta un futuro relativamente cercano en el que las nuevas tecnologías ponen en peligro, o por lo menos parecen afectar, a ciertas conductas sociales que tenemos los seres humanos. Me hace reflexionar si realmente en muchas ocasiones estamos confiando en las personas. Se dan situaciones en las que una persona te comenta algo y tú tienes que confiar en que eso es verdad. Hasta ahí todo bien, pero, ¿y si confiamos porque no tenemos forma de comprobar si algo es verdad o no? En el episodio, todos tienen una forma muy sencilla y rápida de demostrar la veracidad enseñando sus recuerdos. En esa situación en la que confiamos, si tuviéramos a nuestra disposición la respuesta que nos diga si lo que nos han dicho es verdad o no, ¿lo comprobaríamos? ¿Y si la otra persona no supiera si lo hacemos? Yo creo que confiar porque no queda más remedio no es confiar.

Por último, una sociedad basada en el control, no enseña los valores que debería y por lo tanto, las personas se acostumbran a ser controladas. De esta forma, trasladan esto a sus propias vidas personales donde se refuerzan estas conductas negativas volviéndose un círculo vicioso del cual cada vez es más difícil de salir. La tecnología trae cosas muy buenas pero hay que saber utilizarla. En los próximos años se esperan muchos avances que cambiarán muy rápidamente la forma en la que vivimos. No hay que perder de vista lo importante y tener claros nuestros valores.