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Fraude en Apple Pay

apple-pay-e1414504064841-1940x1090Hace unos meses surgieron varios titulares de prensa indicando los altos índices de fraudes cometidos por ladrones utilizando números de crédito robados de Apple Pay. Sin embargo, una de los objetivos de Apple Pay es que éste debía optimizar su seguridad, para que resultase imposible acceder a la información de la tarjeta de crédito. El funcionamiento del sistema consiste en la generación de un nuevo número de tarjeta cada vez que se lleva a cabo una transacción, para que los comerciantes no tengan acceso a la información de los clientes. 

¿Cómo empezó todo?

El año pasado, cuando Apple anunció su sistema de pago “Apple Pay”, muchos de los bancos más importantes de Estados Unidos anunciaron su interés por la revolución en los métodos de pago, apuntando que podría ser el futuro, y mostrando propuestas para ser los primeros bancos emisores de tarjetas de crédito compatibles con esta nueva tecnología. Entre las entidades interesadas podríamos destacar a JPMorgan, Bank of America o Citigroup, así como la prestigiosa compañía American Express.

¿Por qué un fraude?

Meses después del lanzamiento de Apple Pay, se empieza a cuestionar la seguridad del sistema. El foco de la vulnerabilidad del sistema se centra en la simplicidad que caracteriza a Apple. La compañía, para mantener la sencillez en todos sus productos y sistemas operativos, optó por simplificar también los datos necesarios para poder utilizar Apple Pay. Esto supone que, para añadir una tarjeta de crédito con la que poder operar, sólo se le pide al usuario la información básica de su tarjeta. Esta información básica podría ser accesible para más personas que el propio usuario de la tarjeta, y sin más información que permita verificar la identidad (teléfono, dirección, claves etc.), es posible llegar a realizar pagos desde un iPhone con una tarjeta de otra persona, sin que esto pueda traer mayores consecuencias, ya que no existía un control real sobre los posibles fraudes.

¿Cuál ha sido la solución?

Por parte de Apple, éstos han empezado a proporcionar a los bancos información adicional sobre los usuarios del sistema, mientras que los bancos por su parte, han reforzado sus normas para revisar las inscripciones de los clientes en Apple Pay.

De este modo, parece que se puede reforzar la seguridad del sistema de pago de Apple, aunque aún nos queda la duda de que éste sea realmente seguro.