Jefe vs Lider

Los sistemas de información empresarial están formados por dos grandes conjuntos, las aplicaciones y las personas. Dentro de este último grupo existe una figura que cumple un papel muy importante, el líder. Esta figura es el encargado de gestionar las emociones de las personas y de coordinar el grupo, para que este sea capaz de alcanzar sus objetivos.

Sin embargo existe otra figura llamada jefe, la cual muchas veces es confundida con la figura del líder. Aunque parece que a simple vista ambos gestionan un grupo de personas y son dentro de ese grupo las personas con mayor autoridad, en realidad, son como el día y la noche. ¡Vamos a comparar!

Un punto muy importante es su actitud de cara al grupo. Cuando un líder quiere que su grupo siga una serie de directrices se gana la simpatía de quienes lo rodean, y de esta manera se convencen de que sería bueno escucharle y seguir sus instrucciones. Un jefe, al contrario siente la necesidad de imponer su criterio por encima del resto, y esto causa una sensación de poca confianza en el grupo. Su influencia se basa en el cargo que ostenta y no en la aprobación de los demás. En consecuencia la relación entre el grupo y el jefe se basa en el miedo. Este miedo surge por el hecho de pensar qué puede pasar si no se le hace caso al jefe, ya que llevarle la contraria nos puede repercutir severamente. Sin embargo un líder persigue impregnar confianza en el grupo y por lo tanto llevar una relación laboral sana.

Tras haber explicado esto es posible que ya tengamos una idea más clara de las diferencias que existen entre ambos términos, pero no se queda aquí, la gestión de los problemas y la organización es algo en lo que también se diferencian enormemente. A la horas de organizar el jefe distribuye las tareas y supervisa que sus órdenes sean seguidas a rajatabla, y si se comete un error, el actor será señalado por este y es posible que obtenga una especialización de algún tipo. Sin embargo el líder no busca la desesperación de sus compañeros, sino que sabe entender los errores sin realizar acusaciones y se busca solucionar el problema y ayudar a levantarse al que lo ha cometido. Además a la hora de repartir el trabajo el líder apoya al grupo activamente, participando en las tareas que han de realizar. De esta forma el grupo se siente más estimulado y alienado con la tarea que deben realizar. El líder consigue motivar al grupo mientras que el jefe hace que las tareas sean una obligación, y cualquier persona realizará con menos ganas algo que se siente forzado a hacer.

En conclusión, es notoria la diferencia en el grado de cercanía personal de una figura y otra. El jefe trabaja centrándose en sus productos mientras que el líder se centra en las personas. Esto crea un dilema entre el poder y la inspiración. Bajo la tutela del jefe se trabaja debido a la presión que ejerce su posición, mientras que el líder crea inspiración y motivación para trabajar.