Las mujeres en la Informática

Hace unas semanas, hablamos en clase, un poco por encima, sobre por qué hoy en día hay menos mujeres informáticas que hace años. Me ha parecido interesante utilizar este post para profundizar más en este tema (por la parte que me toca).

Para entrar en materia, voy a mostrar algunos datos que confirman esta situación. El Ministerio de Universidades de España [1], ofrece una página interactiva con estadísticas del número de estudiantes en las universidades españolas.

En la siguiente imagen, podemos ver que en los últimos años, las mujeres sólo hemos representado sobre el 12.5% del total de personas matriculadas en Informática.

Además, en el ranking de personas matriculadas por ámbito de estudio, llama la atención la diferencia de posición que ocupa la Informática → puesto para los hombres vs. 25º puesto para las mujeres.

En los Máster y Doctorados, la situación mejora ligeramente pero la presencia de mujeres sigue siendo escasa: un 21.3% y un 20.8% de media, respectivamente.

Después de conocer estos datos, me planteé las siguientes preguntas: ¿cómo hemos llegado a este punto?, ¿por qué la Informática está dominada por hombres?, ¿qué influye en que tan pocas mujeres elijamos la Informática? 

Conociendo lo ocurrido durante la historia [2], podemos aclarar muchas dudas.

La informática moderna surgió a principios de los años 40, y durante la Segunda Guerra Mundial, el ejército contrató a cientos de mujeres para resolver cálculos complejos que mejorarían la precisión de las armas. Y al final de la guerra, las mujeres también trabajaron en el proyecto secreto del ejército ENIAC, a menudo acreditado como la primera computadora de propósito general del mundo. Sin embargo, los ingenieros de hardware masculinos fueron los únicos felicitados.

A lo largo de los años 50 y 60, las mujeres trabajaban construyendo software, mientras que los hombres se especializaban en el hardware. Percibido como algo mecánico y de baja categoría, la programación informática se había convertido en trabajo de mujeres.

Durante los años 70 y 80, el número de mujeres licenciadas en informática aumentó, incluso llegando a alcanzar el 37% (el triple que hoy en día). Además, los avances en software trajeron la fiebre del oro a Silicon Valley, cambiando el enfoque para los hombres, de la ingeniería del hardware al desarrollo software.

Por otro lado, las empresas de videojuegos comercializaron sus consolas enfocadas al género masculino (creo que con el nombre del archiconocido “Game boy”, nos podemos hacer una idea). Además, mientras que los anuncios mostraban a los padres enseñando a sus hijos a usar los ordenadores, las mujeres a menudo aparecían como esposas o modelos de productos.

Históricamente, se han asociado ciertos gustos y funciones a los hombres, y otros bastante distintos, a las mujeres. Seguramente, si crecieramos en una sociedad sin prejuicios y roles de género (entre otras cosas), elegiríamos aquello que realmente nos gusta o se nos da bien.

Relacionado con esta idea de «lo que se nos da bien”, otro motivo que puede alejar a las niñas del ámbito tecnológico, es la autopercepción y autoexigencia de estas en el colegio. Según una investigación [3] realizada por la UOC y la UPC a 1500 estudiantes durante seis años, las chicas tienden a infravalorar su competencia en Tecnología y Matemáticas, a pesar de obtener mejores resultados académicos que los chicos. Esta percepción se relaciona con una mayor exigencia con las mujeres desde la sociedad.

Además, alertan de la importancia de aumentar esta percepción de autoeficacia en estas materias desde primaria, porque si no se mejora, las carreras tecnológicas o científicas van desapareciendo entre sus opciones.

Por otro lado, el World Economic Forum calcula que la diferencia entre hombres y mujeres en las tecnologías de la información no desaparecerá hasta el año 2133[4]. Y para cambiar esto, hay muchísimas cosas que se pueden hacer: visibilizar el papel de la mujer en las TIC, eliminar los roles de género en las aulas, ofrecer becas para mujeres que estudian Informática, impulsar la contratación de mujeres en empresas tecnológicas, …

Al hilo de esta última idea, nos encontramos el tema de las discriminaciones positivas, ya no solo en el sector de la informática. En marzo de 2019 [5], el Gobierno aprobó unas medidas relacionadas con la contratación de personas desempleadas de larga duración. Esta medida, ofrece una bonificación para las empresas: 125€/mes si se contrata a una mujer, mientras que si es un hombre, la deducción es de 108.33€/mes.

Y con este tema me surge un dilema. Por un lado, pienso que en un futuro no me gustaría que me contratasen porque al ser mujer, la empresa obtendrá una bonificación mayor. Pero por otro lado, creo más en la idea de que, si la sociedad, de forma natural, no es capaz de evolucionar hacia un escenario más igualitario, habrá que crear políticas que sí lo hagan. 

Por ejemplo, equiparar las bajas de maternidad y paternidad (tanto en duración como en trato) puede ayudar a eliminar la discriminación de género en el proceso de contratación. Aunque por suerte, bajo el Real Decreto-Ley 6/2019, se establece que en el año 2021, la baja por paternidad será de 16 semanas (igual que la baja de maternidad). [6]

Para ir terminando con el post, me gustaría comentar mi experiencia, cómo lo he vivido yo. Por suerte, cuando empecé a plantearme qué quería estudiar, creo que en mi cabeza en ningún momento rondaron los prejuicios que he ido comentando sobre la Informática (o por lo menos, no de forma consciente). Cuando decidí que iba a estudiar Informática, nadie de mi entorno lo cuestionó.

Una vez en la universidad, la sorpresa llegó cuando el primer día de clase, vi que solo éramos 4 chicas en una clase de 70 personas. Sabía que no muchas chicas decidíamos estudiar Informática, pero me sorprendió que fuéramos tan pocas. A lo largo de la carrera, nada fuera de lo normal: el típico comentario de “¡qué pocas chicas sois!” o el uso no inclusivo del lenguaje.

Como anécdota, cuando mi hermana les dijo a sus amigas que yo estudiaba informática, le preguntaron: “pero, ¿le gustan los videojuegos frikis?”. Y no les sorprendió que hubiese muchos más chicos que chicas, les pareció normal.

Referencias

[1] <<Estudiantes en las Universidades españolas>>, Ministerio de Universidades – Gobierno de España, acceso el 30 de diciembre del 2020, https://public.tableau.com/views/Academica_EEU/Estudiantes?%3AshowVizHome=no&%3Aembed=true#6 

[2] <<How Did Tech Become So Male-Dominated?>>, The Atlantic, acceso el 30 de diciembre de 2020, https://www.youtube.com/watch?v=OZ7zX6LalLI 

[3] <<Brecha de género STEM: datos, causas y el papel de la escuela>>, Actualidad docente, acceso el 30 de diciembre de 2020, https://actualidaddocente.cece.es/a-fondo/la-escuela-y-el-interes-de-las-chicas-por-la-ciencia-y-la-tecnologia/ 

[4] <<La UOC y la UPC unen fuerzas para concienciar sobre la falta de mujeres en los estudios de Informática>>, Universidad Oberta de Catalunya, acceso el 30 de diciembre de 2020, https://www.uoc.edu/portal/es/news/actualitat/2017/050-sexismo-academico.html 

[5] <<Discriminación positiva: el Gobierno bonifica con 200 euros más la contratación de mujeres paradas>>, Voz populi, acceso el 30 de diciembre de 2020, https://www.vozpopuli.com/economia-y-finanzas/discriminacion-positiva-gobierno-bonifica-contratacion-mujeres-paradas_0_1226278089.html 

[6] <<Todo lo que debes saber sobre la baja por maternidad y por paternidad 2020>>, Factorial Blog, acceso el 30 de diciembre de 2020, https://factorialhr.es/blog/baja-maternidad-paternidad-2020/#resumen