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Las redes sociales: Nacimiento e influencia

Los comienzos del internet

Año 1960, Estados Unidos. El departamento de defensa de los Estados Unidos encarga la creación de ARPANET [1]: la primera red de computadoras. La finalidad de esta red era agilizar la comunicación entre las diferentes instituciones académicas y estatales del país. Las primeras pruebas no tuvieron los resultados deseados pues los mensajes intercambiados no llegaban debidamente: la mayoría llegaban desordenados o con letras ausentes que hacían que el mensaje fuera ilegible.

Más tarde, en los años 1970, con la creación del protocolo de transmisión de datos TCP/IP [2] la red comenzó a funcionar con mayor eficiencia. Este proyecto sería el primer paso de lo que en la actualidad conocemos como internet.

Mapa de la red ARPANET

Internet, a pesar de que hoy en día lo tomemos como algo ordinario y común, comenzó siendo una herramienta cara y complicada de operar, por ello su uso se limitaba principalmente a compartir información entre entidades estatales. No fue hasta la creación de los PC [3] y el World Wide Web [4] que su uso comenzó a popularizarse en la sociedad. El coste medianamente asequible del dispositivo junto a la información que ofrecía el WWW permitió al usuario poder acceder a una gran cantidad de información de manera sencilla y rápida, sin necesidad de moverse de su hogar.  

Esta revolución se introdujo poco más tarde en el mundo empresarial. Las empresas, viendo en la red un potencial enorme para vender sus productos, comenzaron a crear sus propias páginas web en donde el usuario podía adquirir o informarse sobre sus productos sin tener que trasladarse a una tienda física. Esto supuso un avance extraordinario pues habían encontrado una manera de aumentar su alcance y mejorar su visibilidad pudiendo llegar a usuarios a los que previamente no podían llegar.

La red social

La facilidad de la transmisión y acceso a información facilitó la creación de portales web en donde diferentes usuarios podían intercambiarse información y con ello crear nuevos vínculos entre ellos. Estas primitivas páginas de blog fueron el nacimiento de lo que comúnmente conocemos como redes sociales. Si tuviéramos que definir qué es una red social podríamos decir lo siguiente:

Una red social es una vía de comunicación online usada por usuarios para crear vínculos, comunidades y colectivos con los que poder compartir información, ideas y otro tipo de contenido variado.

Es importante recalcar la presencia del internet en este tipo de comunicación pues si no lo definiéramos como tal podríamos decir que las redes sociales comenzaron a popularizarse con la invención del telégrafo en el año 1836. 

Partiendo de esta definición se podría decir que la primera red social fue creada en 1997 bajo el nombre Six Degrees[5]

SixDegrees

Esta red social, llamada así por el concepto de ‘Seis grados de separación’ -idea que intenta probar que cualquier individuo en la Tierra está conectado a cualquier otro individuo del planeta a través de una cadena de conocidos que no tiene más de cinco intermediarios-, se basaba en un simple portal web en donde el usuario introducía una lista de amigos y podía comunicarse tanto con ellos como con otros usuarios conocidos de sus amigos. 

Página de login de SixDegrees

La página tomó popularidad y ayudó a la integración de este tipo de redes en la sociedad, pero no sería hasta más tarde cuando comenzaría el verdadero crecimiento de las redes sociales gracias a la creación de plataformas como LinkedIn y MySpace. [6]

LinkedIn, MySpace y Facebook

LinkedIn y MySpace fueron dos redes sociales creadas a partir del 2000 que propulsaron el boom de las redes sociales. Hasta entonces las redes sociales eran casi inexistentes y pocos usuarios se vieron atraídos. Fue entonces cuando LinkedIn y MySpace entraron en acción y consiguieron seducir a más usuarios gracias a la estética de sus interfaces y las variedad de funciones que permitían realizar.

El incremento en popularidad de estas redes fue aumentando hasta que se vio entorpecido cuando un nuevo competidor entró en el juego: Facebook.

Facebook, fundada en 2014, comenzó siendo un proyecto para conectar a los estudiantes de un campus y tuvo tanta fama que su alcance fue incrementando poco a poco hasta convertirse en el imperio que conocemos ahora. 

Evolución de usuarios de Facebook. Fuente: Facebook

Actualmente Facebook tiene aproximadamente 2.600 millones de usuarios [7], que constituyen el 80% de usuarios de internet. Su rápido ascenso a la fama mundial ha generado la creación de innumerables aplicaciones y plataformas que han ido modelando nuestro modelo de vida hasta llegar a tal punto que hoy en día se nos haría difícil imaginar un mundo en el que no dispusiéramos de redes sociales. 

El ascenso de Facebook y las redes sociales como Snapchat o Twitter, por ejemplo, han revolucionado la manera en la que socializamos, pues al usar diferentes métodos de comunicación -cómo puede ser multimedia en el caso de Instagram o texto en el caso de Twitter- los usuarios han podido crear diferentes maneras de comunicarse y crear vínculos.

Esta variedad en las redes sociales han contribuido enormemente a que cada vez haya más personas usándolas. No hay más que ver como ha aumentado la cantidad de usuarios en los últimos años para darse cuenta de la importancia que han cogido en nuestro día día.

 Usuarios de redes sociales en millones, en 2020. Fuentes: We are social / Hootsuite [8]

Redes Sociales en el mundo corporativo

De igual modo que las corporaciones vieron el potencial que tenía incorporarse a internet, observaron cómo las redes sociales podían darles ventaja sobre sus oponentes. 

Las ventajas de incorporar las redes sociales en una corporación son innegables: permiten monitorizar en tiempo real la opinión del público respecto a cierto producto, les ofrece la posibilidad de comunicarse más rápida y eficazmente con el usuario, entre otras muchas cosas.

A pesar de estos puntos positivos, las empresas deben tener especial precaución a la hora de introducirse en este mundo pues supone exponerse a una serie de riesgos que anteriormente no se tenían que tener en cuenta: posible intrusión o hackeo a través de una red, daños a la marca por un tweet erróneo, … 

Cada empresa debe ponderar todos estos puntos y decidir si realmente merece la pena invertir en las redes sociales o si por el contrario es mejor no correr el riesgo.

Las redes sociales han venido para quedarse

Solo hace falta vivir un día de una persona cualquiera para ver el gran impacto que han tenido no solo a la hora de comunicarnos con nuestros amigos, sino también a la hora de realizar nuestro trabajo, buscar información o incluso leer las noticias. Y si opinas diferente… ¡te reto a desconectarte por un mes y ver qué pasa.

Referencias