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Personas con sentimientos y emociones

A mí me gusta mucho hacer bromas y el otro día me acerque corriendo a donde mi primo pequeño a tocarle un poco las narices mientras estaba sentado en el sofá de casa de mi amama. En cuanto me acerqué y le empecé a vacilar sobre su nuevo corte de pelo mientras le intentaba hacer cosquillas se enfadó conmigo y se marchó medio llorando a otro cuarto. Yo, al principio no me lo creía, porque pensaba que se habría enfadado por lo de su corte de pelo (mi primo es muy espacialito con eso). Unos minutos más tarde me acerqué a él y más poco a poco fui preguntándole a ver porque se había enfadado antes cuando «estábamos jugando», su respuesta me conmovió. Mi primo me conto que llevaba unos días triste porque uno de sus amigos del cole estaba enfermo y que no le apetecía mucho «jugar» a los vaciles con su primo mayor. La verdad, que cuando me acerque a hacerle cosquillas y vacilarle, le había visto un poco cabizbajo y eso fue lo que me animó a hacerle esas cosas para intentar animarle, o eso pensaba yo.

Muchas veces hacemos las cosas pensando en que será lo mejor o que le vendrá bien a la persona a la que se la hacemos, pero realmente el objetivo de nuestras acciones, muchas veces, somos nosotros, directa o indirectamente. En este caso, yo me acerque a mi primo porque me apetecía ver como se picaba con mis comentarios o como se reía mientras le hacía cosquillas, quería pasármelo bien a costa de él. Y es muy importante fijar la finalidad de nuestras interacciones con los demás ya  que estas nos ayudan a pensar como queremos que nosotros y los demás se sientan durante y al final de la interacción.

Uno de los fallos que más cometo es no darme cuenta de cómo se encuentra la persona a la que me voy a dirigir antes de hacerlo, cuáles son las emociones que su expresión corporal denotan o que es lo que su lenguaje verbal me puede decir. Y es que es muy importante fijarse en este tipo de cosas a la hora de dirigirnos a la gente ya que esto puede hacer que la conversación vaya por un camino o por otro mucho diferente. Y no solo a la hora de tener una conversación, en una empresa es muy importante tener en cuenta los sentimientos de las personas que la conforman a la hora de tomar cualquier decisión ya que esto puede marcar la diferencia a la hora de crear el mejor ambiente de trabajo.

En conclusión, es muy importante tener en cuenta las emociones y la situación actual de las personas con las que vayamos a interactuar ya que aunque nosotros mismos nos sintamos con la disposición de hacer o hablar sobre cualquier tema puede ser que esas personas no.

Somos personas con emociones y sentimientos, que vivimos lo que pasa a nuestro alrededor, no hagas como si no pasará nada, empapate.