1

Realmente… ¿Necesitamos los sistemas de información?

Hoy en día vivimos rodeados de dispositivos electrónicos los cuales recogen datos de nuestro comportamiento, las acciones que realizamos… Todo ello para que las empresas puedan tener una información más exacta sobre sus clientes y de esta forma prestarles un mejor servicio. Junto con esto podríamos intentar preveer qué querrá un cliente antes de que le surja esta necesidad. De hecho, Amazon lo está intentado. Para ello quieren saber cuándo tendremos la necesidad de comprar un producto determinado para así enviarnoslo a nuestras casas. Imagínatelo, te apetece comer tomate y según se te ocurre, tienes en la puerta de tu casa a un señor con una caja de tomates. Ahora bien, esto no ha sido siempre así. Si miramos hacia atrás, exactamente hace un siglo, veríamos que todo esto parecería algo impensable. ¿Por qué?. Simplemente es que no había esa necesidad. Los sistemas de información son una necesidad actual debido a los cambios que han ocurrido gracias a la evolución de las diferentes tecnologías, los avances en logística… Por ejemplo, antes era impensable transportar en un día un producto desde un América hasta Europa.

A continuación se exponen algunos ejemplos de por qué hace 100 años no necesitabamos un sistema de información para que nuestro negocio funcionara.

Hace 100 años las empresas no eran del mismo tamaño del que son ahora. Frente al modelo actual en la que una gran empresa puede llegar a dar servicio a más de un país, antiguamente estas daban servicio como máximo a un sólo país. La gran mayoría de «grandes empresas», eran una tienda situada en la esquina de una calle donde el hijo de un agricultor local vendía sus productos. Tras esto, nos quedan otra incógnita, si esa empresa era «grande de verdad», ¿cómo llevaban a cabo la contabilidad de un empresa? Este problema se explica en el siguiente párrafo.

Otro punto a comparar es la cantidad de información a procesar. Pongamos un ejemplo sencillo: las ventas del día de una mediana empresa. Antes, para llevar las cuentas de una empresa bastaba con tener papel y lápiz. Actualmente, las ventas que hace una pequeña empresa no tiene por qué ser sólo lo que se vende en una pequeña tienda. Muchas empresas venden a través de internet y estos datos deben estar centralizados junto con las ventas de una pequeña tienda.

Lo explicado anteriormente es un pequeño ejemplo de por qué actualmente es impensable un mundo sin sistemas de información. Imagínate por un momento que una empresa como Telefónica no sabe quiénes son sus clientes. ¿Estaría bien, e? De esta forma, muchos de sus «clientes» no tendrían que pagarles a fin de mes, pero por el otro lado, esos «clientes» recibirían muchas más llamadas de otras compañías para ver si te «olvidas» de Telefónica (o la compañía que tengas contratada) y decides ser su nuevo cliente. Seguro que esta última opción nos gusta menos a todos.

Finalmente me gustaría lanzar una pregunta al aire para la reflexión de los lectores. ¿Os imagináis un mundo sin sistemas de información?.