Sistemas de Información, “y parecía solo informática…”

Con ánimo de sumar una entrada más a este blog y confluir en ideas, conocimientos y puntos de vista con el resto de los escritores digitales y por su puesto con los lectores, venía hoy con especial interés a hablar sobre las variables (guiño informático) a tener en cuenta en el cambio de jerarquías. El cambio de jerarquías que una empresa puede potencialmente sufrir cuando se desea pasar de una arquitectura o jerarquía vertical a una horizontal. Un sistema de información es al fin al cabo un conglomerado de diferentes elementos que están diseñados para ayudar, facilitar y/o beneficiar a un determinado usuario/cliente. Un sistema de información puede ser visto como una entrada, un procesamiento y una salida. ¡Pero eso…! ¡Eso es de libro! Y precisamente por ello, no te lo has de olvidar. Sin embargo, y dicho lo cual, uno de los pilares que sustenta un sistema de información son las personas. O al menos, así está pareciendo calar más en las organizaciones, el foco da lugar a pensar que las empresas se toman quizá un poquito más en serio las personas. La integración de diferentes sistemas de información en una empresa es capital para definir una ruta en la estrategia de negocio así como para calibrar cual va a ser la ruta o el destino de una organización: si el precipicio, o la cúspide.

En relación a la jerarquía interna de una empresa, ésta también has de tenerla en cuenta y muchas veces es más importarte partir de una buena base que intentar paliar tus debilidades con diferentes sistemas de información que pudieran asemejar una buena conducta dentro de tu PYME, empresa o chiringuito 😀

image001Lo habitual es encontrarse una jerarquización por departamentos, con diferentes jefes de proyectos, con un CEO allí arriba (sí, sí, allí arriba en la puntita), CIO de por medio, etc. En mi super humilde opinión, a lo mejor una empresa con jerarquía horizontal pudiera ser más amigable, productiva, o al menos podríamos tildarla de futuro. No sé, lo desconozco, igual me equivoco. En definitiva, una horizontal (plana) otorga a los empleados diferentes habilidades como la de la toma de decisiones, estos mismos son impulsados por objetivos fijados o establecidos por ti mismo, redunda en una alta motivación, alta colaboración entre iguales, focalización en el conocimiento etc.

Las variables de cambio a las que me refería al principio de este post, se tratan de unas que convendría que apuntaras en una hojita de papel para que fueras reflexionando sobre ellas en algún momentito o al menos, mientras te duchas, que no tienes realmente nada en lo que pensar mientras tanto. El cambio de una estructura vertical a una plana (horizontal) puede ser impulsada por un empleado o por gente en niveles quizá más altos (¡o al menos eso se pretende!). En dicho cambio, debieras ser capaz de seducir, confiar y conversar con los que te rodean e intentar tener un feedback sobre el cambio de jerarquía. La cordialidad prima, así como la tranquilidad (por dentro y por fuera) de la persona y la paciencia de la misma. Si tienes esos ingredientes, todo apunta a que acabarás haciendo un pastel de postre de lo lindo. Para chuparse los dedos. ¡Aunque, tal y como estarás pensando ahora, es cierto que ponerlo negro sobre blanco muchas veces es más fácil que ponerlo en practica. ¡Pero bueno…! Al menos es un comienzo.

Dicho lo cual y pasando a continuación a hilar conceptos relacionados con los sistemas de información y las empresas, otra cosilla que me ha llamado la atención en los últimos días es el término de liderazgo. Pasar de ser un “jefe” (the boss, the super boss!) a ser una figura que lidera y guía a un conjunto de personas es cambiar tu forma de pensar. ¡Uhmm…! De jefe a líder, puede que ya no estés subido en la silla esa de los árbitros de los partidos de tenis, ahora estás en sobre el terreno, junto a los jugadores.

silla-de-juez-arbitro-hierroOtro tema del que me gustaría hablar y también relacionado con el trabajo y la colaboración entre diferentes grupos o entidades es la gestión del incumplimiento! He de ser sincero conmigo mismo, creo que no había oído o al menos no recuerdo el termino como tal tan nítidamente en el pasado. Es algo fundamental y algo con lo que te ahorras unos años de envejecimiento. Todo ello no solo a nivel “empresarial”, sino en la vida misma, muchas veces te encuentras en el escenario de que alguien te podría estar diciendo o avisando sobre una determinada cosa que no sabes y que ellos sí y que por simple pasotismo no te lo mencionan lo que lleva a falsas expectativas o decepciones cuando llega una fecha X. En resumen, la gestión del incumplimiento es aquellos que como persona has de hacer y preocuparte por ello cuando trabajas, convives o tienes una relación con algunas empresa (o persona). Me gustaría relacionar la gestión del incumplimiento con la palabra confianza de mi post anterior en este blog. Si tienes confianza en alguien, éste último debiera ser capaz de avisarte con antelación cuando exista un percance, imprevisto o que simplemente las fechas no le encajan tan bien como antes le encajaban en la agenda. Y todo eso señoras y señores, es la gestión del incumplimiento. Algo que todos tendríamos que poner en practica desde hoy mismo.

¿Y que hay de la zona de confort? Sí sí, no es eso, no. El sofá es para los fines de semana. Me refiero a la zona de confort individual, no, no, la butaca no. La susodicha zona de confort es aquel ambiente, entorno o hábitos rutinarios donde nos sentimos cómodos y controlamos la situación. Cuando ponemos un pie sobre un terreno movedizo, no habitual, diferente a lo rutinario y/o en un entorno desconocido es cuando se dice que hemos salido de nuestra zona de confort. Introduzco este término porque se que es conocido por mucha gente y que inconscientemente nos dejamos atraer por su fuerza y nos acabamos pegando como un velcro a dicha zona. Para despegarte de la fuerza que tiene dicho imán, has de procurar tener confianza en ti mismo, ¡ante problemas complejos, soluciones simples! Pon una estrategia en tu vida también, se paciente y atrévete.

¡Aunque! Tal y como he comentado antes, decirlo es fácil más aún cuando personalmente quizá no hayas puesto en practica esto, ¿nos ponemos en marcha?

¡Hasta la próxima! 😉

Referencias:

  • Contenidos vistos en clase (vídeos, experiencias del docente, lecturas).
  • Material de apoyo de la asignatura (“Sistemas de Información”, Manuel Peralta; “Sistemas y tecnologías de la información”, Henry Jesús Mendoza Pacheco)