1

Legislación de drones: ¿Limitación o medida de seguridad?

Ha llegado mi última entrada de la serie de posts sobre el emergente mundo de los drones. En esta ocasión me centraré en dos ideas. En primer lugar, hablaré sobre la tendencia de las compañías de incorporar las capacidades de los drones en sus modelos de negocio y las limitaciones que estas afrontan debido la legislación actual (la cual analicé en mi segundo post sobre drones). Por otro lado, destacaré la contraposición de dichas limitaciones frente al creciente número de incidentes causados por el uso de drones.

El número de solicitudes de licencias de piloto de drones no deja de crecer, por lo que cada vez se ve más cerca el futuro hipotético de un cielo repleto de drones. De hecho, solamente nueve meses después de que la Administración Federal de Aviación de los Estados Unidos iniciara un sistema de registro de drones, más de 550.000 unidades habían sido registradas. La agencia estima que para 2020 habrá más de 1,3 millones de licencias en activo[1]. Más aún, la consultoría IGI Consulting Inc. estima que el mercado total de UAV (vehículo aéreo no tripulado) de los Estados Unidos crecerá desde los 7,5$ billones en 2015 hasta los 14,8$ billones en 2020[2]. Este mercado abarca desde el Departamento de Defensa hasta el uso recreativo de drones:

UAV Market Projections

La decisión de una organización de incorporar el uso de drones en su modelo de negocio implica crear un departamento de aviación y gestionar sus operaciones, o subcontratar dicha capacidad. Aun así, subcontratar dicha actividad no exime a la organización de la responsabilidad de cumplir con la legislación y de realizar los controles necesarios para mitigar los riesgos que conlleva esta tecnología[3]. Lanzarse a implementar un servicio que implique el uso de drones sin la suficiente preparación puede resultar en el fracaso económico y legal de una organización.

En España, uno de los fines del nuevo Real Decreto de diciembre de 2017 es ampliar los escenarios operacionales que hasta la fecha no estaban permitidos, de manera que los negocios que apostaran por el uso de drones por fín pudiesen actuar en zonas urbanas y otros entorno transitados. La realidad es que apenas se están resolviendo solicitudes para este tipo de vuelos. En Álava, después de siete meses con la nueva legislación, aún no se ha realizado ninguna operación de estas características. Así lo subrayan especialistas vinculados a un sector que ha apostado por estas aeronaves como fuente de ingresos para actividades ligadas al desarrollo de infraestructuras, transporte, entretenimiento, agricultura o seguridad. «La ley recoge por fin unas peticiones muy demandadas, pero la realidad es que no se está resolviendo ninguna solicitud de vuelo con dron», lamenta Lorenzo Díaz de Apodaca, uno de los responsables de Air Estudio Geoinformation Technologies, empresa pionera del sector establecida en Miñano. Estas empresas cuentan con la titulación necesaria para pilotar drones profesionales que pueden costar hasta 10.000€, pero ninguna de ellas ha conseguido elevarlos sobre Vitoria u otras poblaciones alavesas.

Inciden en que el problema se debe a que el canal de solicitud con la AESA (la organización que autoriza cada uno de los vuelos profesionales sobre ciudades, pueblos…) no parece estar claro. La AESA exige un complejo estudio de seguridad, con parámetros de vuelo precisos, tiempo en el espacio, áreas afectadas e, incluso, plantear posibles amenazas, identificar peligros y ofrecer opciones para reducir la severidad de los daños. Aparte de la mencionada complejidad de la solicitud, AESA tiene hasta seis meses de plazo para responder.

Jon Caldito Calvo, operador profesional de drones vitoriano, siente que le han cortado las alas para trabajar con los drones. <<No podemos trabajar con esta normativa>>, declara. Jon recalca que la nueva normativa deja volar sobre ciudades y aglomeraciones, pero no te dan los permisos para hacerlo. Por si fuera poco, Jon ha perdido contratos debido a la mencionada dificultad para conseguir los permisos. También destaca que es un problema que ocurre en España, ya que en otros países como Francia se han autorizado vuelos entorno a edificios históricos como la Torre Eiffel.  

Por otro lado, obtener la titulación de piloto de drones no es ni fácil ni barato: curso teórico avanzado (700€), práctico (300€), certificado médico especial de aeronáutica (150€), seguro del dron (entre 250€ y 300€). La nueva normativa, además, exige un curso de radiofonista por si fuera necesario contactar con la torre de control de un aeropuerto o con algún avión cerca de la zona de vuelo del dron; otros 200€ como mínimo. Todo ello supera fácilmente los 1.500€[4].

1491418871_560149_1491419523_sumario_normal_recorte1

A pesar de que la nueva normativa supone un obstáculo para diversas organizaciones, también trata de reducir el número de incidentes causados por el uso indebido de los drones. Cada vez son más los casos de incidentes en aterrizajes de vuelos comerciales ocasionados por la presencia no autorizada de drones. Un ejemplo de ello es el caos que provocó el pasado 2 de julio de 2017 un dron que volaba cerca del aeropuerto de Gatwick, en el Reino Unido. Aunque el drone no llegó a provocar un accidente, lo que sí causó fue el cierre de una pista durante 14 minutos, y por supuesto vuelos desviados, demoras, pasajeros que perdieron sus conexiones, aterrizajes en aeropuertos cercanos y mucho más[5]. En el siguiente vídeo se puede apreciar el caos que ocasionó el cierre de una pista durante «sólo» 14 minutos:

En conclusión, aunque el uso de drones deba ser regulado para evitar los riesgos que conlleva, esto no debería suponer un obstáculo para el crecimiento y desarrollo de las organizaciones que apuestan por esta innovadora tecnología.

Referencias:

[1] Lowy, Joan, <<FAA contemplating whether millions of drones will fill skies>>, Associated Press, 16 de septiembre de 2016, acceso el 29 de noviembre de 2018, http://phys.org/news/2016-09-faa-contemplating-millions-drones.html

[2] IGI Group Inc., <<UAV Market Research Study—2016 Edition>>, agosto de 2016, acceso el 29 de noviembre de 2018, www.igigroup.com/st/pages/2016_uav.html

[3] Albert J. Marcella, Brent A. Terwilliger, <<Raise of the Drones>>, ISACA, 2017, acceso el 29 de noviembre de 2018, http://www.isaca.org/Knowledge-Center/Research/Documents/Rise-of-the-Drones_whp_eng_0217.pdf?regnum=476463

[4] Salvador Arroyo, <<Empresas y pilotos profesionales se enfrentan al bloqueo de los permisos para operar sobre ciudades y aglomeraciones>>, El Correo, 23 de julio de 2018, https://www.vitoria-gasteiz.org/docs/a25/000000000/000572000/572252.pdf

[5] Raúl Álvarez, <<Un drone volando cerca de un aeropuerto ha provocado un caos y este vídeo nos lo muestra de forma clara y concisa>>, Xataka, 2 de noviembre de 2017, acceso el 29 de noviembre de 2018, https://www.xataka.com/vehiculos/un-drone-volando-cerca-de-un-aeropuerto-ha-provocado-un-caos-y-este-video-nos-lo-muestra-de-forma-clara-y-concisa




Controles y auditoría en el mundo de los drones

Hoy vuelvo con una entrada más en la serie de posts sobre drones. En el post anterior realicé un análisis de los riesgos que conlleva el uso de los drones en diferentes situaciones. En esta ocasión, completaré dicho análisis mediante la definición de los controles necesarios para mitigar cada uno de los riesgos identificados. Por otro lado, destacaré el rol del auditor en el contexto de los drones.

Los controles son un elemento clave en el mundo de la auditoría. Son el conjunto de procedimientos que tienen como objetivo reducir la probabilidad de ocurrencia de un determinado riesgo, o minimizar la severidad del daño que dicho riesgo pueda causar (concretamente los dos criterios utilizados en el post anterior para establecer el nivel de importancia de cada riesgo). Generalmente, estos procedimientos o controles suelen estar basados en estándares y marcos de trabajo internacionales que se consideran buenas prácticas y que aseguran que todos los aspectos relevantes que deben incluir los controles han sido considerados. A continuación muestro la lista de riesgos identificados en el post anterior (agrupados en riesgos intencionados y riesgos no intencionados), acompañados de los controles específicos que deberían realizarse para mitigar cada uno de los riesgos:

Riesgos intencionados

Riesgo Nivel de riesgo Controles
Atentado terrorista Alto
  • Establecer perímetros de seguridad sobre los espacios de máximo riesgo.
  • Identificar puntos ciegos de visibilidad y asignar equipos de seguridad.
  • Desplegar controles de seguridad en los accesos a los recintos.
Espionaje Medio
  • Verificar que la totalidad del área restringida se encuentra bajo vigilancia ininterrumpida, incluyendo los espacios aéreos.
  • Asignar equipos de actuación frente a la detección de una intrusión.
Violación de privacidad Alto
  • Identificar áreas de gran visibilidad y ocultarlas al salir de la vivienda.
  • No dejar a la vista información sensible como números de cuenta bancaria o contraseñas.
Robo de datos Alto
  • Verificar que la información almacenada en el dron se encuentra cifrada mediante un algoritmo de cifrado robusto.
  • Utilizar claves de descifrado largas y complejas.
  • Utilizar conexiones cifradas para la comunicación con el dron.
  • Acorazar el dron para impedir el acceso a los dispositivos de almacenamiento de datos.

Riesgos no intencionados

Riesgo Nivel de riesgo Controles
Colisiones contra aeronaves Alto
  • Consultar las cartas aeronáuticas de la OACI  para conocer las zonas de vuelo y sus restricciones[1].
  • Verificar que se vuela a una distancia mínima de 8 km de cualquier aeropuerto o aeródromo.
  • Volar de día, con buenas condiciones meteorológicas y no superando los 120 metros de altitud de vuelo[2].
Colisiones contra estructuras terrestres Medio
  • Verificar que se vuela lejos de cualquier entorno urbano.
  • En el caso de hacer un uso profesional, verificar que se cuenta con el título de piloto de drones y estar dado de alta como operador en la AESA.
  • Verificar que el dron se encuentra en todo momento dentro del alcance visual del piloto.
Colisiones contra personas Alto
  • Verificar que no se vuela cerca de aglomeraciones de personas.
  • Verificar que se vuela lejos de cualquier entorno urbano.
  • Volar de día, con buenas condiciones meteorológicas y dentro del alcance visual del piloto.
Colisiones contra aves Alto
  • Si se vuela en un espacio natural protegido, verificar sus restricciones de vuelo.
  • Volar de día y en buenas condiciones meteorológicas.
  • Mantenerse alejado de las bandadas de aves.
Interferencias Medio
  • Consultar las cartas aeronáuticas de la OACI  para conocer las zonas de vuelo y sus restricciones.
  • Verificar que se vuela a una distancia mínima de 8 km de cualquier aeropuerto o aeródromo.
  • Utilizar bandas libres para la comunicación con el dron.
Actividad crítica fallida Alto
  • Verificar que el nivel de batería del dron es el máximo antes de comenzar la actividad.
  • Realizar revisiones regulares del estado de las piezas principales del dron.
  • Comprobar funcionamiento correcto del dron antes de comenzar la actividad.

Al tiempo en que nuevas tecnologías entran en el mercado, los auditores se ven obligados a expandir sus conocimientos y adaptarse a estas innovaciones. El caso de los drones no es una excepción. Los drones son una tecnología muy reciente (al menos en el contexto comercial), por lo que en ocasiones no implementan las medidas de seguridad adecuadas, dejando vulnerabilidades que pueden comprometer seriamente a las organizaciones o instituciones que hacen uso de estos aparatos. Es ahí donde entra en juego el papel del auditor, como es el caso de la auditoría que recientemente se ha realizado al Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos por causa del uso de drones para patrullar la frontera entre México y Estados Unidos. El informe resultante de dicha auditoría declara que los sistemas de información utilizados por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos para la compartición de datos recogidos por los drones, presentan riesgos de seguridad de la información, tanto por orígenes internos como externos. El informe detalla que las causas de dicho riesgo son la falta de monitorización de los sistemas, falta de gestión de incidentes, falta de personal suficiente, desactualización de sistemas operativos e incluso políticas de seguridad inefectivas, ya que se registraron más de 20 accesos de dispositivos extraíbles no autorizados en los sistemas[3].

MQ-9_Reaper_CBP

Con casos como este podemos concluir que cada vez es más importante el rol de la auditoría en las nuevas tecnologías, como pueden ser los drones, que son capaces de almacenar información comprometida, por lo que es indispensable efectuar los controles necesarios.

Referencias:

[1] Gis&Beers, <<Legislación internacional sobre drones>>, 25 de junio de 2017, acceso el 25 de noviembre de 2018, http://www.gisandbeers.com/legislacion-internacional-drones/

[2] Aerial Insights, <<Normativa sobre drones en España>>, octubre de 2018, acceso el 25 de noviembre de 2018, http://www.aerial-insights.co/blog/normativa-drones-espana/

[3] Sean Lyngaas, <<DHS drone data left vulnerable, audit finds>>, Cyberscoop, 25 de septiembre de 2018, acceso el 25 de noviembre de 2018, https://www.cyberscoop.com/dhs-drone-data-left-vulnerable-audit-finds/




Un análisis a los riesgos del uso de drones

Una vez más, continuo con la serie de posts en la temática de drones. Así como en la anterior entrada hablé sobre casos reales de uso, sus implicaciones y la legislación actual, esta vez analizaré los riesgos que conlleva el uso de los drones en diferentes situaciones. Aunque seguramente solo conozcamos la cara conocida de los drones, como las innovaciones que supone y las posibilidades que ofrece, el desarrollo de estos aparatos también ha contribuido a la aparición de nuevos riesgos para la seguridad ciudadana.

Por este motivo, me dispongo a analizar los diferentes riesgos que conllevan los drones para finalmente determinar el nivel de importancia de cada uno de ellos y clasificarlos como riesgos altos, medios o bajos. Para realizar esta clasificación, me basaré en dos criterios: probabilidad de ocurrencia y severidad del daño. Para el primer indicador asignaré valores del 1 al 5, siendo el 5 el de mayor peso. Para el segundo, asignaré valores de la A a la E, siendo la E el de más peso. Después de concatenar ambos indicadores, determinaré el grado de importancia del riesgo en base a la siguiente matriz: 

Matriz riesgos

Para la identificación de los diferentes riesgos voy a diferenciar entre riesgos intencionados y riesgos no intencionados.

Riesgos intencionados

Los drones, al ser aeronaves pilotadas remotamente, suponen un gran riesgo en eventos multitudinarios, como puede ser un concierto, un partido de fútbol o incluso el discurso de un presidente. De hecho, el pasado 4 de agosto el presidente de Venezuela Nicolás Maduro que se encontraba dando un discurso en Caracas, fue el objetivo de un intento de atentado con drones cargados de explosivos. Aunque el presidente salió ileso del incidente, varios militares fueron heridos[1].

Por otro lado, los drones son una herramienta ideal para el espionaje. Gracias a su tamaño reducido y sus capacidades de desplazamiento, los drones son capaces de infiltrarse en áreas restringidas como bases militares o centrales nucleares para extraer información privilegiada. Un escenario más cercano podría ser el de un dron que observa la vivienda de un ciudadano, y de esta manera el ladrón pudiese determinar si la vivienda en cuestión se encuentra vacía para así proceder al robo. Esto último, además de ser un riesgo para la seguridad, también supone una amenaza a la privacidad del ciudadano.

Finalmente, al tratarse de dispositivos electrónicos, los drones también son susceptibles a ser hackeados, ya sea remotamente o localmente mediante su interceptación. Si estos aparatos no cuentan con las medidas de seguridad de la información adecuadas, pueden suponer un riesgo de robo de datos. A continuación se presenta una tabla con los riesgos recién mencionados junto con la evaluación de cada uno:

Riesgo Probabilidad Severidad Nivel de riesgo
Atentado terrorista 4 E Alto
Espionaje 2 D Medio
Violación de privacidad 4 D Alto
Robo de datos 4 D Alto

Riesgos no intencionados

El principal riesgo no intencionado que suponen los drones son las colisiones accidentales. Estas colisiones pueden ser ocasionadas tanto por fallos en el hardware como en el software del dron. Aun así, también puede darse la situación en la que el dron no presente ningún fallo técnico y que la causa de la colisión sea por un fallo de pilotaje. En cualquier caso, cada vez son más los incidentes registrados que han supuesto la colisión o el desvío de aeronaves comerciales. Sólo en 2014 se registraron casi 200 incidentes de este tipo[2].

Las colisiones accidentales también suponen un riesgo para las estructuras terrestres como los edificios o monumentos históricos. Si se va a hacer uso de drones en entornos urbanos, estos suponen un gran riesgo para edificios con cristaleras que puedan herir a las personas cercanas. Por otro lado, los drones también suponen una amenaza para la preservación de monumentos históricos, ya que una colisión podría provocar daños irreversibles.

Aparte de las colisiones contra aeronaves y estructuras terrestres, el tipo de colisión más destacable es contra las personas. El uso de drones sobre espacios muy transitados conlleva grandes riesgos, ya que en caso de fallo, las probabilidades de que el dron alcance a una persona son muy altas. Este tipo de colisión podría darse tanto en eventos con aglomeraciones de gente, como en áreas urbanas muy transitadas[3]. Además, es importante destacar que los drones también pueden colisionar contra aves, ya que, en este caso, no es necesario que el dron presente algún fallo técnico ni que el piloto cometa un error, sino que la única causa de la colisión sea la propia ave.

Por último, también existen algunos riesgos no intencionados que no impliquen una colisión. Por un lado, los drones podrían provocar interferencias en las comunicaciones de las aeronaves cercanas, entorpeciendo el pilotaje de estas. Por otro lado, algunos drones son diseñados para desempeñar actividades críticas como la búsqueda de supervivientes. El hecho de que los sistemas del dron sufran un fallo y en consecuencia no pueda completar su cometido, supone un riesgo. A continuación se muestra la tabla de los riesgos recién analizados:

Riesgo Probabilidad Severidad Nivel de riesgo
Colisiones contra aeronaves 4 E Alto
Colisiones contra estructuras terrestres 4 C Medio
Colisiones contra personas 3 E Alto
Colisiones contra aves 2 E Alto
Interferencias 3 C Medio
Actividad crítica fallida 2 E Alto

En conclusión, el uso de drones conlleva múltiples riesgos que deben ser controlados para sacar el máximo partido de esta tecnología emergente.

Referencias:

[1] Wall Street Journal, <<Venezuela’s Drone Attack>>, Deusto Oceano, 6 de agosto de 2018, acceso el 21 de noviembre de 2018, https://search-proquest-com.proxy-oceano.deusto.es/docview/2083593650?rfr_id=info%3Axri%2Fsid%3Aprimo

[2] One Magazine, <<10 casos reales que explican por qué los drones pueden ser un peligro para la Humanidad>>, 20 de julio de 2016, acceso el 21 de noviembre de 2018, https://www.onemagazine.es/industria-drones-amenaza-humanidad-casos-reales

[3] El Diario, <<Los drones representan un peligro real de accidente (o de algo peor)>>, 7 de marzo de 2016, acceso el 21 de noviembre de 2016, https://www.eldiario.es/theguardian/drones-peligro-real-accidente-peor_0_492051435.html




Tu dron ha llegado

Al igual que muchas de las grandes invenciones tecnológicas, los drones fueron ideados para fines militares. La idea de poder pilotar un vehículo aéreo de forma remota suponía múltiples ventajas, como la reducción del tamaño de la aeronave, la disminución del gasto de combustible o la despreocupación por la seguridad del piloto. A medida que se fueron experimentando estas ventajas, comenzaron a fabricarse prototipos de drones cada vez más pequeños y eficientes que proporcionaban mejor manejo y mayor alcance. Para ello, el desarrollo de las tecnologías de telecomunicaciones era fundamental, ya que constituían el núcleo de los sistemas de estos aparatos[1]. Debido a la utilidad de estas aeronaves y su combinación con otras tecnologías, su uso ha ido extendiéndose a otras áreas como:

  • Agricultura: los drones posibilitan controlar la administración y producción de cultivos de una manera más eficiente, además de proporcionar información acerca de la salud de un cultivo mediante sensores infrarrojos.
  • Construcción: el uso de drones en grandes construcciones como edificios o puentes es de gran utilidad para inspeccionar en tiempo real áreas de difícil acceso.
  • Vigilancia fronteriza: las capacidades de vigilancia que ofrecen los drones en comparación a las cámaras fijas tradicionales son muy útiles en la vigilancia fronteriza, ya que debido a su movilidad proporcionan un campo visual incomparablemente mayor.
  • Seguridad civil: los drones proporcionan soporte visual a los servicios de emergencia en desastres naturales como incendios, donde la presencia de personas conlleva un alto riesgo. Igualmente, resultan muy valiosos para los equipos de rescate en la búsqueda de supervivientes, ya que permiten inspeccionar el terreno de manera eficaz y evaluar rápidamente la gravedad de la situación[2].   

Todos los usos que acabo de mencionar están centrados en monitorear o vigilar. En otras palabras, su principal función es la de observar. Por otro lado, dichos usos se encuentran fuera del alcance de usuario de a pie. Por este motivo, actualmente está emergiendo una tendencia de adaptar los drones para nuevas aplicaciones y de acercar su uso al ciudadano común. Muchas empresas están apostando por ello, lo que ha provocado una gran diversidad de nuevas aplicaciones de los drones como las siguientes:

  • Producción cinematográfica y documental: la incorporación de sistemas de estabilización y cámaras de alta resolución en los drones permite obtener tomas de entornos naturales como nunca antes se haya visto, desde vistas panorámicas hasta terrenos de difícil acceso.
  • Carreras de drones: ha surgido un nuevo concepto de carreras gracias al uso de estos aparatos, donde los pilotos controlan sus drones mediante gafas FPV (First Person View) en las que visualizan el recorrido como si se encontrasen montados en ellos.
  • Espectáculos: el uso coordinado de múltiples drones equipados con luces de colores ofrece numerosas posibilidades en diferentes eventos y espectáculos.
  • Ocio: la producción de drones ha aumentadodrone_operator-1490367193-9236 considerablemente hasta el punto en que a día de hoy existe una amplia variedad de modelos. Los hay por menos de 50€ que caben en a la palma de la mano, y otros pensados más para un uso profesional que superan los 1000€. Sea cual sea el modelo que elijamos, los drones se han sumado como otra alternativa de regalo, y su uso abarca desde el vuelo libre hasta como cámara para sefies.

El uso de drones se ha extendido tan ampliamente que incluso ha comenzado a alterar el modelo de negocio de ciertas compañías. Concretamente, el uso de drones en el reparto de productos y paquetes está suponiendo una revolución. Como si fuese una película de ciencia ficción, en Rusia e Israel ya existen drones que se encargan de llevarte la pizza a casa. En China, la empresa de correo SF Express hace envíos de paquetes a través de estos aparatos. Es más, la conocida empresa estadounidense de comercio electrónico Amazon, lanzó un vídeo promocional donde se mostraba el envío de productos en 30 minutos mediante un dron. Sin embargo, la compañía señaló que por el momento este servicio no iba a estar disponible ya que la legislación actual no lo permite[3]. Personalmente creo que este servicio requiere una regulación muy estricta, ya que implica gestionar una casuística muy compleja y el número de factores que intervienen en este proceso es muy elevado. Por otro lado, pienso que este es un claro ejemplo de cómo la tecnología nos está ganando terreno poco a poco. Del mismo modo en que la mano de obra en las fábricas ha sido sustituida por máquinas automatizadas, llegará un día en que los repartidores queden completamente desfasados.

2188867

Como conclusión, considero que los drones ofrecen una infinidad de aplicaciones y que su entrada al mundo comercial no ha hecho nada más que empezar. Aun así, su actividad debe ser regulada para garantizar un uso seguro y de calidad.

Referencias:

[1] Eldrone.<<Historia de los drones>>. Acceso el 21 de octubre de 2018. http://www.eldrone.es/historia-de-los-drones/

[2] Gemalto. <<Ciberseguridad para la industria de los drones comerciales>>. Acceso el 21 de octubre de 2018. https://www.gemalto.com/latam/iot/inspiracion/drones-comerciales

[3] Donweb. <<Los 14 usos de drones que seguro no conocías>>. Acceso el 21 de octubre de 2018. http://agencia.donweb.com/los-14-usos-de-drones-que-seguro-no-conocias/