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Mi experiencia como Data Scientist

Hoy vengo a hablar de mi experiencia como data scientist en IKUSI. La verdad es que tuve la suerte de trabajar con ellos gracias al Máster de Big Data & Business Intelligence realizado en el año pasado. Venía de trabajar como Becario en churning problem (fuga de clientes) para Eroski, en colaboración con Deusto.

Mi etapa fue corta, intensa y preciosa en la Ciencia de Datos. Seguramente, desde mi variada experiencia es la mejor de todas.

Por contextualizar, nos centramos en trabajar con productos del sector aeronáutico. Aparecí en la primera fase de Big Data, donde partiendo de la información existente teníamos que sugerir ideas. El motivo de hacerlo, era porque había muchísimos datos que eran potencialmente interesantes desde el punto de vista de este mundo. Recuerdo algún acrónimo como FIDS (naturaleza de la solución Dolphin, en IKUSI) o Beluga, para gestión de operaciones.

Veíamos el origen de los datos y las distribuciones de los mismos; buscábamos incoherencias y asociaciones así como anomalías… Me divertía como un niño la verdad. A ese proceso se le conoce como EDA (Exploratory Data Analysis).

Participé de manera activa en la generación de ideas para el desarrollo de I+D. A modo reflexión personal y autocrítica, he de admitir que parece fascinante (y para mí y mi cabeza, antes impensable) que se haya abierto un nuevo mundo donde a partir de los datos se pueda aportar valor hasta el punto en el que podamos trabajar exclusivamente sobre los mismos. Recuerdo temáticas como Gate Assigment Problems, Clasificadores de pasajeros, planificadores  de anuncios… Para mí eran auténticos hallazgos de problemas que se resolvían con matemática y estadística que antes ni siquiera había escuchado. Se abrió todo un mundo nuevo para mí.

Otro aspecto que me encantaba era el tener que presentar a los distintos departamentos de IKUSI las conclusiones e ideas que se nos ocurrían. Había que ir a donde los departamentos (más concretamente, a donde los Product Owners) y plantearles vías de I+D para mejorar el producto y aportar valor. Me gustaba el no estar eternamente programando; el ser capaz de ofrecer soluciones que, primeramente, eran útiles (esto es, no sólo rentables a largo plazo sino que estas aportarían valor en el negocio) y segundo el realizar estas presentaciones resultado de un proceso de investigación propia. Me sentía como en familia, mejor dicho, en casa. Me sentía valorado y querido; me gané un sitio.

Es obvio que sin la evolución que ha sufrido la tecnología (y que ésta ha generado en el mundo, no sé si llamarlo en consecuencia o de manera recíproca) nada de esto sería posible. De hecho, menos mal que he nacido en esta época; si bien el mundo está globalizado y tiene sus contras tenemos el rol de cambiar las cosas a nuestra manera.

Por ir cerrando el post, he de confesar que muchas veces echo de menos la sensación de despertarme, tomarme un café y ponerme a trabajar en investigar, leer papers de innovación, explorar y atreverme a decidir si eran interesantes para las distintas soluciones dentro de la empresa. Me hacía sentirme un «artista» de alguna manera. Hoy tengo otros objetivos mucho más importantes y toca luchar por ellos y quien sabe, ya veremos si mañana volveremos a ese camino.




Zona de confort, debemos ampliarla

En la sociedad en la que vivimos es muy habitual ver historias de gente que pasan totalmente desapercibidos, y ya no solo en su día a día, sino en toda su vida. No es extraño conocer a gente que pasa sus días de casa al trabajo y del trabajo a casa y que por medio mete actividades que simplemente le sirven para rellenar esas horas muertas que le quedan antes de cenar. Todo el mundo conoce gente como esta que, no quiero decir que no sean felices, sino han sido enseñados para conformarse con una vida plana. 

Y es que esta sociedad nos ha preparado para que nuestra vida sea monótona, una carretera recta en la que no hay cruces y llevamos anteojeras para no poder fijarnos en lo que tenemos alrededor. Por lo que todo esto nos obliga a trabajar día a día y a aceptar que nuestro destino será hacerlo durante toda nuestra vida. 

Aquí entra en juego la zona de confort. Se le llama así a la zona en la que las personas se sienten cómodos, sin sobresaltos, podría llamarse también zona rutinaria. En esta zona nuestra vida siempre transcurre en una frecuencia plana, sin sobresaltos ya que todo lo tenemos dominado. Pero, si miramos más allá podremos descubrir que existen experiencias tras la burbuja a la que llamamos zona de confort. 

En la aventura que es salir de nuestra zona de confort tenemos que tener claro que existen 3 zonas y son estas: 

  • Zona de confort: es la zona en la que nos sentimos cómodos, la que dominamos. es una zona en la que podemos estar durante toda nuestra vida tranquilamente ya que no se espera tener ningún imprevisto al estar dentro de esta zona. 
  • Zona de aprendizaje: es la zona en la que entramos al salir de nuestra zona de confort. En esta zona podemos ampliar la visión del mundo, en ella podemos observar, experimentar, comparar, aprender… 
  • Zona de pánico/de no experiencia: también llamada zona mágica, es la zona en la que podemos cumplir nuestros sueños. 

Para pasar de una zona a otra simplemente hay que atreverse a ir dando pasos en la vida y tener la valentía de no dejarse llevar por el que dirán. Tenemos que ser capaces de soñar que vamos a conseguir las metas que nos propongamos. Por esto es muy importante que vayamos dando pasos, por muy pequeños que sean para salir del letargo en el que nos encontramos al vivir rutinariamente. 

Una de las cosas que las personas que no quieren que salgamos de nuestra zona nos dirán es la del peligro que puede tener el cambio. ¿Y si sale mal? es una frase que se puede escuchar muy habitualmente cuando una persona se va a atrever a dar un paso emprendedor. Tenemos que pensar que ese cambio se puede interpretar como desarrollo ya que, aun saliendo mal, nosotros mismos vamos a experimentar un crecimiento personal. Por otra parte, el salir de nuestra zona de confort hará que esta aumente y así podremos abarcar cosas más emocionantes dentro de nuestra rutina diaria 

El problema que podemos encontrarnos al decidir si debemos salir de nuestra zona de confort es como nosotros mismos nos vamos a dividir. Nuestra tensión emocional nos tirará más hacia la zona de confort ya que nuestros miedos hacia lo desconocido nos incitan a no dejar la burbuja diaria. En cambio, la tensión creativa nos llevará hacia la zona mágica ya que las motivaciones por lograr nuestros sueños nos van a empujar hacia ellos. 

En conclusión, tenemos que atrevernos a soñar, a ser diferentes, a pensar en grande, a tomar decisiones valientes que se salgan del día a día. Aunque actualmente nuestra vida sea rutinaria, basta con ponerse una meta más allá de nuestro día a día y planificarla para que vayamos viendo como avanzamos en nuestro camino hacia allí. Si nosotros no salimos de nuestra burbuja de bienestar y buscamos más allá, nadie lo hará por nosotros. 

Y tú, ¿con que sueñas?




La experiencia del cliente digital

La experiencia del cliente está definida como la calidad de todas las interacciones de un consumidor con: productos, servicios de una empresa y la propia marca. Demostraciones afirman que una experiencia positiva para el cliente se traduce en un aumento en las ventas y en la lealtad del cliente, pero todavía hay muchas empresas que se ocupan de este tema solo, tratando de lograr resultados. Hoy hablo de la experiencia del cliente, independientemente de los
medios digitales que utilice.

Cliente-digital1-300x200La experiencia del cliente digital incluye todas las interacciones entre el consumidor y la empresa a través de medios digitales, tales como un ordenador, un teléfono inteligente o una tablet, desde el estudio del producto hasta que obtenga la atención del cliente.

Los clientes son muy críticos cuando la experiencia es a través de medios digitales y tienden a compartirlo a través de las comunidades online, redes sociales y así sucesivamente. Una mala experiencia dentro y fuera de la red puede hacer que un cliente se vaya y, lo peor, que si se va, se vaya directamente a la competencia. Las empresas ante este panorama deben centrarse necesariamente en los objetivos específicos para planificar una estrategia eficaz capaz de crear una experiencia del cliente digital positiva.

La coherencia y multicanalidad son dos elementos muy importantes en la experiencia del cliente digital. Cuando hablamos de coherencia nos referimos a la creación de un sistema fluido que es capaz de llevar al consumidor a interactuar y hacer un uso óptimo de los servicios de la marca, ya se trate de productos o servicios. Con el fin de poner en práctica este tipo de comunicación entre la empresa y los clientes, esta debe contar con un servicio interno de TI eficiente, a través de un software especial que simplifica y automatiza los procesos y reduce los errores.

Incluso la multicanalidad está relacionada con la industria de TI desde un punto de vista técnico, lo que quiero decir
es que es necesario tener las herramientas de software que sean capaces de responder a los clientes cruzando todos los canales en los que el consumidor puede ponerse en contacto con la empresa, incluidas las redes sociales. crm-580x350Cabe destacar que si una empresa no tiene un sistema de CRM capaz de realizar un seguimiento de todas las interacciones de la experiencia del usuario, toda la información obtenida estará fragmentada y será ineficiente.

Las empresas también deben ser capaces de medir y recopilar datos sobre la experiencia de sus clientes acerca de un producto, un servicio de asistencia post-venta por ejemplo, con el objetivo de poder mejorar el servicio y corregir cualquier error.

La experiencia del usuario digital de hoy en día es sólo una parte de la experiencia del cliente, pero por el momento es la que necesita más atención e inversión, con el fin de hacer que las empresas sean más eficientes y mejorar la percepción de su marca.