1

La importancia de fracasar pronto

Estamos en una sociedad que ante todo priman los éxitos y las apariencias, donde se toma como referente al que ha logrado generar una millonada creyendo que ha ido directo de 0 a 100. Esta idea la tenemos preconcebida al ver a alguien en una posición de poder, lo que no sabemos es cuál ha sido su recorrido, ni una fracción de lo que ha sufrido en realidad. 

La mayoría de personas tratan de seguir los erróneos pasos del triunfo, y ante la mínima situación crítica en la que están se derrumban. Pero, ¿Por qué?¿Cuál es la razón detrás de esto? Efectivamente, la educación. El sistema educativo, los padres, familiares, amigos, siempre han estado expectantes de qué cosas logras, y ante cualquier pifia se te echan encima, no siempre todos pero la gente en vez de apoyarte y tratar de ver que para la siguiente has aprendido, solo se centra en que has perdido una oportunidad. En mi opinión, no has perdido una oportunidad, sino que la has ganado, una oportunidad de empezar de nuevo, ya que en las primeras épocas de tu vida, sobre todo al empezar distintos periodos como los estudios obligatorios, formaciones, carreras o startups. Fracasar en algún aspecto en estas no significa que tu valor como alguien en la sociedad disminuya, como se suele escuchar comentarios como “ese es un fracasado, empezó con una tienda de ropa y le fue fatal y lo tuvo que dejar” . Este individuo tiene ahora la experiencia de cuales son los errores que cometió para así poder evitarlos en su siguiente negocio, incluso se pudo dar cuenta de que la tienda no era lo que él quería, sino que se quería dedicar al diseño de ropas. ¿Cuándo se ha convertido eso en negativo?

Al igual que siempre ha habido discriminación en muchísimos ámbitos, este es otro más. Nadie quiere trabajar con alguien que ha llevado a un negocio a pique, ni plantearse un proyecto conjunto, simplemente por el hecho de saber que anteriormente ese individuo ha cometido errores. Para saber expresamente que ha ocurrido, dialogar es la manera más efectiva para darte cuenta si esa situación lo ha cambiado o si la persona no ha aprendido en absoluto. Cómo manejar el fracaso no está dentro de todo el mundo, y si estas dispuesto a obtener el éxito en tu negocio, hay que rodearse de personas expertas en crear ese tipo de negocios, que hayan aprendido de una manera u otra a saber como se hace, y no ignorando lo que ha ido mal alegando que era culpa de otros y desentendiéndose del fracaso.

Por otra parte no hay que confundir el término fracasar con aprender siempre, ya que a veces uno puede intentar lo mismo una y otra vez esperando un distinto resultado, sin aprender de todas las veces que falla, a eso se le llama locura. El verdadero fracaso en estas situaciones es no aprender, no hacer caso de los indicadores que te han llevado a cerrar el negocio y abrir otro, implementar un plan que no da resultados y culpar a otros porque no se ha llevado a cabo de manera eficaz. Aun así, siempre hay personas que cambian de actitud y más tarde que pronto se dan cuenta de sus errores, esto sigue siendo una victoria tardía.

¿Por qué es mejor fracasar pronto? La respuesta es fácil, pronto en este caso tiene el significado de poder enmendar los errores, poder encaminar de nuevo aquello que no ha funcionado y aprender. Fracasar tarde puede ser un grave problema, debido a que si no hemos caído antes, no tenemos una actitud desarrollada ante los infortunios que nos puedan venir, recibiendo un impacto psicológico muy fuerte. Además, cuanto más tarde ocurra el fracaso, puede afectar a mayores dimensiones, como el rumbo de toda una empresa, sus empleados y socios. Si nunca has cometido un error, tampoco has podido aprender de él, y como nadie es perfecto en este mundo, la oportunidad de errar estará siempre presente. Es más, hasta las personas más ricas y poderosas cuentan en entrevistas que su camino ha estado lleno de fracasos y baches. La adaptabilidad es lo que les ha llevado a donde están, el saber que puede ocurrir, la previsión de eventos, los fracasos que han tenido los han llevado hasta ahí.




Gestión del fracaso: la asignatura faltante

Tras cursar las primeras horas de clase de exposición, hemos visto que se han tocado varios puntos interesantes, pero ha habido uno que creo que, al menos para mí, destaca sobre los otros. Este punto casi pasó inadvertido durante toda la clase, pero considero que es un tema muy importante como para dejarlo fuera. Estoy hablando precisamente del fracaso, más en concreto, de la falta de él.

No me malinterpreten, no estoy hablando de que en la vida la gente tenga que fracasar, me refiero a que nunca, en mis años de estudios (que no son pocos), nadie me ha dicho nada de qué hacer en caso de fracasar. Parece que el fracaso es, en general, un tema tabú. Pero ¿Por qué es esto? En mi opinión, hay varias causas:

  • Primero, la propia sociedad nos enseña a que el fracaso hay que evitarlo, de cualquier modo; y, por tanto, que llegue a ocurrir es completamente inaceptable, y debido a esto, nunca se debe de enfrentarse a él, básicamente porque nunca puedes fracasar.
  • Segundo, también estimo que esto puede llegar a ser fruto de nuestra propia mente, influenciada por el punto número uno, donde consideramos que no seremos “socialmente aceptados” si fracasamos; y como vivimos en una sociedad, no nos van a aceptar.

Todo esto genera el denominado “miedo al fracaso”, hecho que nos limita enormemente en nuestra vida. Este miedo al fracaso puede llegar a generar un gran estancamiento, ya que, por el propio hecho de fracasar, no llegamos a intentar salir de nuestra “zona de confort”, donde sabemos que estamos seguros, y que, si salimos, podemos acabar abrumados, sin saber qué hacer, y en última instancia, fracasar. E incluso, esto último puede ser contraproducente, ya que, en la sociedad actual, al ritmo que avanzan las cosas, puede que te termines quedando obsoleto en poco tiempo, lo que termine generándote problemas para poder mantenerte con las tendencias, y finalmente, terminar fracasando en tu vida profesional, precisamente por intentar ser cautos.

Como ya he mencionado anteriormente, el fracaso siempre terminará apareciendo, pero ¿Qué podemos hacer? La respuesta: depende. Hay ciertas ocasiones donde una simple conversación puede llegar a solucionar el problema, y hay veces que no es tan fácil llegar a una solución; aunque estoy seguro de que, en la mayoría de los casos, que, con una conversación, planteada de la manera apropiada, podría llegar a resolver el problema, ya que, generalmente, se puede retrasar una fecha de entrega, para poder terminar el trabajo. Pero la pregunta que a mí me surge es ¿Por qué nunca nadie te ha dicho qué hacer? ¿Por qué nunca ha habido nadie que te enseñe a afrontar ese fracaso, e intentar resolver ese problema?

Yo desde este teclado, y sin ser pedagogo, ni sabiéndolo todo (ni mucho menos), consideraría que, en algún punto de nuestra vida como estudiantes este problema tendría que ser, al menos, mencionado y tratado, no dejarlo simplemente apartado, esperando que nunca llegue a afectarnos. A lo mejor incluso, introducirlo como asignatura, donde el único objetivo es que los alumnos fracasen, y así, aprender a afrontar esa situación.

Ahora bien, ¿Esto funcionaría? Pues sintiéndolo mucho, no lo sé. Pero desde luego creo que, al menos así podríamos perder ese “miedo escénico” que hay al fracaso, para así poder ser unos mejores profesionales en el futuro, es decir, de este modo, al menos sabremos qué hacer en caso de que no lleguemos a esa meta.




¡Casos de success y casos de failures en el mundo de los medios sociales!

¡Todo inicio tiene un final! ¡Oohh! No estuvo mal mientras duró. La trayectoria de los artículos que hemos ido publicando durante las últimas semanas ha sido de lo más variopinto. En el caso de los medios sociales y el networking desde el punto de vista empresarial, ha tenido diferentes fases. Intentamos analizar de dónde vino y para qué se utiliza el concepto de medios sociales, qué implica dicha palabra, qué alberga, etc. A continuación intentamos vislumbrar ejemplos reales en la vida real, en lo cual vamos a profundizar en el texto de hoy. Y como no, también nos sumergimos en los dos pilares fundamentales: los riesgos y los controles.

Uno de los ejemplos muy sonados que mencioné fue aquel de Nestlé y su polémica sobre el aceite de palma [1]. Seguro que esbozasteis alguna que otra sonrisa con aquello, ¡más que nada por lo que ocurrió, por el vídeo, por lo abrumador del asunto! Está claro que como podéis observar, cuando pones la pisada firme sobre la roca, ya no hay marcha atrás, si aguanta la roca no te caerás, pero si resulta que pusiste el pie sobre un sobresaliente de piedra endeble, es probable que te desequilibres.

Los medios sociales no solo son redes sociales, Facebook y Twitter, por muy globos aerostáticos grandes que sean, no son las únicas variables en la ecuación de los medios sociales: existen los blogs, otras plataformas de difusión de contenido, vídeos, etc. ¡Eso ya lo comentamos en su día! Lo recalco para que sirva de precedente al ir mencionando los casos de éxito y fracaso más sonados a lo largo de este texto.

Tenemos a diferentes empresas, como Coffee Goroundz y Joi de Vivre, al igual que personas como Jimmy Choo que han hecho uso inteligente de Twitter para darse a conocer. La primera empresa que menciono incrementó su ventas un 25%, mientras que la empresa de alquiler de habitaciones de hotel consiguió un punto en la gráfica (lo que los estadísticos considerarían como outlier) que destaca sobre el resto consiguiendo una ocupación de 1.000 habitaciones de hoteles de lujo en California simplemente dando a conocer una oferta especial en Twitter. Sus 10.000 seguidores y 5.000 en Facebook no dejaron pasar la ocasión. Mientras tanto Jimmy Choo consiguió que hablarán bien de la marca mediante las redes sociales, ¿para que tener a un evangelista de tu producto cuando tienes miles de influencers detrás del monitor que hablan por ti y te sacan los colores? 🙂 🙂

Además, no tienes por qué, como empresa, mostrar tu mismo contenido digital en todas tus fuentes de social media, puedes ajustar tu estrategia al cauce natural de cada una de ellas. Eso es lo que por ejemplo [2] hizo la empresa Danesa Maersk Line, adaptó las plataformas a sus necesidades (poniendo hashtags cuando necesitaba, en LinkedIn ofertando vacantes y publicación de artículos, en Instagram animaba a la gente a publicar fotos de sus barcos etc.). ¡Y de LinkedIn es la empresa que se aprovechó precisamente Docusign!, empresa que provee tecnología de firma electrónica. Fueron unos expertos que curtidos tras haber asistido a unos webinars de dicha empresa difundieron mensajes referenciando a la web de la compañía mediante la herramienta InMail (que te permite enviar mensajes directos) los cuales provocaron una mayor notoriedad de dicha empresa. Sin olvidarnos de las 1700 aperturas de emails que tuvieron y los 140 clicks en la primera hornada.

Cisco, la empresa, no el estado de tu habitación, también acostumbra a utilizar su blog, YouTube y Facebook para subir contenido super interesante sobre productos, preguntas y respuestas y presentaciones de eventos. Y si cabe, también demuestra su autoridad y experiencia en los artículos que publica. Dell, es una compañía a la que también le ha salido una sonrisa tras descubrir que mediante una de sus cuentas en twitter, @delloutlet, anunciaba, ofertaba y animaba a los seguidores a comprar computadoras de diferente tipo. Dicho éxito [3] catapultó las ventas y decidió introducir a su vez otros productos más nuevos y menos vintage.

Todo ello en su conjunto puede ser visto como un proceso de seducción al cliente para que poco después intentar movilizarlas hacia lo que es la compra del producto, pero partiendo como digo, de otra perspectiva.

Todos estos [4] ejemplos mencionados están cool, pero existen casos los cuales no han tenido tanta suerte. Y algunos pueden ser divertidos de leer, sobretodo si no eres CEO de esa empresa… . En Abril de 2014, un empleado de la compañía US. Airways, mientras que respondía a la queja de un cliente suyo, twitteó accidentalmente una imagen pornográfica la cual se hizo eco nada más y nada menos que de 13.000 retweets y algunas cabeceras en periódicos. No nos olvidemos tampoco del hashtag #excusasPSOE, que salió a la luz a colación de un tweet desafortunado allá por el año 2012, en Enero, que decía lo siguiente:

1-tuit-psoe

¡Que malas que son las screenshots! ¿A que sí? Hacen perdurar una información que tu no quieres que esté en tu cuenta anymore [5]! Y más aún en el siglo actual en el que como abejas al panal, todo el mundo acude a Twitter para tener allí una identidad digital.

El caso Tulipán también os resultará hilarante, y no precisamente por la belleza las flores. Tulipán es una empresa que fabrica mantequilla y margarina y como toda PYME hoy en día, apostó por las redes sociales para hacerse eco de sus mantecosos productos. La campaña con la que pensó que iba a conquistar el mundo fue dando a conocer recetas propias de diferente índole, ¡las cuales acabaron siendo un copia&pega de otros blogs! Pero eso sí, con el ingrediente nuevo que era la mantequilla o margarina. Para finalizar, posteaban una imagen chula del resultado de la receta. Guess what? También fue extraída de otros blogs. A eso acostumbro a llamarlo epic fail, pero los habrá quien lo llamen networking ????.

Y por último, el ejemplo Pril [6], el nombre que tiene el lavavajillas de la empresa Henkel. En aras de involucrar a la gente, tuvieron la idea de hacer elegir/proponer a sus clientes el estilo y forma del nuevo envase de jabón líquido. Tras una ristra de ejemplos y soluciones, Henkel optó por barrer la mesa de izquierda a derecha y obviar las propuestas de sus clientes dando como resultado la incorporación al mercado de un nuevo jabón líquido con un envase diseñado exclusivamente por Henkel. Tiempo después, ese producto no fue muy bien recibido y en los clientes originó rechazo.

Independientemente de cómo formules tu estrategia social media, también hay un factor que puede soplar en tu favor (o en tu contra… ), y ese es el boca a boca. Cuando no nos gusta algo, bien gastamos saliva para hacerlo saber, y cuando nos encanta, la saliva no es el recurso en escasez tampoco. Y es que como bien comenta Marc Gobé en su libro “Emotional Branding” [7] hace casi dos lustros, “la web ha impulsado carreras, convertido desconocidos en celebrities, construido y devastado marcas y reputaciones, y ante todo pronóstico, también ha ayudado a elegir a un presidente negro para la presidencia de Estados Unidos”.

¡Que tengas un buen día! 😉

Referencias:

[1] “Kit-kat una mala estrategia de social media”, http://usr.uvic.cat, http://usr.uvic.cat/bloc/2013/04/07/caso-kit-kat-una-mala-estrategia-de-social-media/, acceso el 25 de Noviembre

[2] “Casos de exito en empresas B2B”, bienpensado.com, http://bienpensado.com/social-media-9-casos-de-exito-en-empresas-b2b/, acceso el 25 de Noviembre

[3] “5 casos de éxito en Twitter”, Luis Galeano, http://luisgaleano.com/5-casos-de-exito-con-twitter/, acceso el 25 de noviembre

[4] “10 casos de éxito que demuestran el potencial de los medios sociales”, puromarketing, http://www.puromarketing.com/42/18112/casos-exito-demuestran-potencial-beneficios-social-media.html, acceso el 25 de Noviembre

[5] “6 casos Españoles de errores en social media”, desenredandolared.com, http://desenredandolared.com/2012/02/15/6-casos-espanoles-de-errores-en-social-media/, acceso el 25 de noviembre

[6] “No es oro todo lo que reluce”, redesymarketing.com. http://www.redesymarketing.com/no-es-oro-todo-lo-que-reluce-fracasos-en-social-media/, acceso el 25 de Noviembre

[7] “8 Steps to protect your organizaation against Social Media risks”, LinkedIn, https://www.linkedin.com/pulse/20140430072954-6260457-8-steps-to-protecting-against-social-media-risks, acceso el 25 de Noviembre