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El futuro incierto de la tecnología

A menudo, los humanos nos solemos preguntar cómo será el futuro que nos espera; cómo será ese futuro que surgirá de las nuevas tecnologías. Si miramos atrás en el tiempo, nos podremos dar cuenta de cómo los avances tecnológicos han influido en el desarrollo de la sociedad y cómo estos avances han provocado también cambios en la sociedad. La tecnología trae consigo muchas comodidades para mejorar la calidad de nuestras vidas pero, a su vez, trae también cambios en la forma en la que nos relacionamos los seres humanos dentro de una sociedad. Por ejemplo, antes de tener teléfonos móviles la forma en la que contactaban unas personas con otras era diferente. Por eso, podemos afirmar que los avances tecnológicos afectan de una manera importante a la sociedad.

Además, otro de los aspectos que a mí personalmente me preocupa mucho es la viabilidad que pueda tener el futuro tecnológico que nos espera. Es decir, si realmente es sostenible el desarrollo tecnológico a gran escala.

Puede que nunca os hayáis preguntado si realmente es viable o no la revolución tecnológica que nos espera. Ahora mismo se habla de Big Data, IoT, Smart Cities… y otra serie de tendencias tecnológicas futuras que se están empezando a implantar. Pero, ¿qué tienen en común todas estas tendencias?

La respuesta es sencilla, todas estas tecnologías necesitarían una cantidad inmensa de componentes electrónicos para su puesta en escena. Por ejemplo, para poder tener una Smart City, la ciudad en cuestión tendría que estar compuesta por un ecosistema tecnológico repleto de componentes electrónicos. Por supuesto, cada uno de estos componentes electrónicos contendrían condensadores, resistencias y otro tipo de materiales. El problema que existe en la actualidad en torno a ésto es que para la fabricación de dichos materiales el mineral más utilizado es la tantalita.

Como bien hemos dichos, la principal aplicación de la tantalita es crear condensadores en equipos electrónicos. La ventaja principal de este elemento en los condensadores es que tiene una alta eficiencia volumétrica, que permite reducir el tamaño, tiene una alta fiabilidad y estabilidad en un amplio rango de temperatura (-55 ºC a 125 ºC). Estas características hacen que los condensadores de otros materiales como la cerámica no puedan igualarlo. Sin salir de la electrónica, también se puede aplicar la tantalita para fabricar resistencias de alta potencia.

En este punto os preguntaréis, ¿y cuál es el problema? Si existe un material adecuado para la fabricación de condensadores y resistencias, ¿por qué no utilizarlo?

La pregunta que yo os recomendaría que os hicieseis es ¿de dónde se obtiene actualmente la tantalita?

La respuesta a esa pregunta es del coltán. El coltán es un mineral compuesto por columbita y tantalita y se explota con la finalidad de poderle extraer la tantalita que haya en él para la fabricación de condensadores y otros componentes electrónicos mencionados anteriormente.

El coltán se extrae de las minas de coltán. Estas minas están en la superficie de la tierra y tienen un difícil acceso. Este es el motivo por el cual se emplean niños para la extracción de dicho mineral, básicamente, porque son los únicos que pueden entrar por dichos agujeros para extraer el material. Como podréis ir viendo, es algo realmente grave e inhumano utilizar niños para explotar minas. Además, se corre el peligro de que por el simple hecho de estar en la superficie de la tierra estas minas se puedan derrumbar con facilidad y los niños se puedan quedar atrapados dentro extrayendo el mineral.

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Por si fuera poco, tenemos que tener en cuenta que el 80% de las reservas de coltán que hay en el mundo se encuentran en la República Democrática del Congo. Como este mineral está considerado como un recurso no renovable altamente estratégico, existe una guerra en el Congo desde 1998 por el control de los yacimientos. Esta guerra, directamente relacionada con la explotación de este mineral, arroja un saldo de más de 5,5 millones de víctimas, lo que supone el mayor número de muertes desde la Segunda Guerra Mundial.

Vista la dependencia que tienen los componentes electrónicos del coltán, como poco podemos pensar que el futuro  tecnológico que nos espera es incierto. Es decir, no puede darse un desarrollo tecnológico global con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los seres humanos cuando, en realidad, lo que este desarrollo está provocando y alimentando es una guerra que se ha cobrado más de 5.5 millones de victimas. Por eso me parece incierto el futuro tecnológico, porque no se cuál será la forma de sustituir este mineral (tantalita) por otro que no provoque miseria y devastación en el mundo.

Porque, ¿os gustaría vivir un desarrollo tecnológico de la manera en la que se está llevando a cabo en el presente? A mi NO.




El futuro de la información: ¿Cuál será el uso que se les dará a los sistemas de información en el futuro?

Continuamente oímos y especulamos sobre cuál será el futuro de los sistemas de información; cómo serán, de que forma beneficiarán a los usuarios, etc. Es cierto que empiezan a aparecer nuevas tendencias tecnológicas que nos maravillan y que nos hacen creer que el futuro de los sistemas de información será algo apasionante.

Cómo bien sabemos, la tecnología y los sistemas de información van de la mano; es decir, cuando evoluciona la tecnología evolucionan de igual manera los sistemas de información. Por lo tanto, conociendo bien cuáles podrían ser las futuras tendencias tecnológicas conoceremos también cómo serán los futuros sistemas de información. Esto se debe a que dichos sistemas futuros estarán compuestos o harán usos de esas tendencias tecnológicas futuras.

Hablemos de Big Data. Sin duda, el Big Data estará presente en todos los sistemas de información futuros. Este tipo de bases de datos serán totalmente necesarios para procesar una infinidad de datos provenientes de diferentes medios: páginas webs, sensores, IoT… El objetivo del Big Data, además de ser capaz de procesar millones de datos procedentes de millones de medios, es el de detectar patrones de comportamiento después de analizar los datos. Este tipo de bases de datos realizan una analítica potente sobre los datos para así poder detectar conductas, comportamientos y otros tipos de INFORMACIÓN. Es decir, aportarán información útil (no sólo datos) para quien despliegue el sistema de información.

Hablemos también de Realidad Aumentada. Ejemplos como el Google Glass podrían extenderse también a los sistemas de información. Teniendo en cuenta que aumentará el número de datos con los que se trabajarán gracias al Big Data, podrían llegar a ser de gran utilidad este tipo de sistemas para representar los datos y la información proveniente del Big Data. Por ejemplo, podrían utilizarse para visualizar gráficos y resultados de analíticas de una forma más sofisticada que la que se utiliza en la actualidad (a través de la pantalla de un ordenador). Esto aumentaría la eficiencia y la productividad a la hora de analizar los datos porque se visualizarían de una forma óptima, precisa, sencilla e interactiva.

Hablemos de 3D. Muchos de los problemas actuales en los sistemas de información sólo se pueden solucionar mediante el 3D. Además, muchas tendencias que ya son una realidad como la impresión 3D, podrían tener cabida en los sistemas de información futuros.

Hablemos del Crecimiento del Software Libre. Sin duda, es una tendencia a tener muy en cuenta cuando hablamos del futuro de los sistemas de información. Tenemos que tener en cuenta, que es posible que el uso de sistemas de información se incline hacia esta tendencia, sobretodo, de cara a ser ampliamente utilizados por las pequeñas y medianas empresas; no solo por las grandes.

Hablemos también de las Diferentes Plataformas en las que se podrían desplegar los sistemas de información. Sería de gran utilidad poder gestionar y manejar tu sistema de información desde el móvil u otro dispositivo. Pero, teniendo un acceso a través de la web y conectándonos a nuestro sistema de información a través de Internet para gestionarlo.

A estas alturas del post os preguntaréis, ¿cuál es el problema? Aparentemente la respuesta al título de este post es obvia, ¿no? Quiero decir, parece bastante lógico pensar que los sistemas de información se basarán en las tecnologías que he mencionado previamente en el post y que nos ayudarán en nuestras vidas de una forma increíble, ¿no? Después de todo, la tecnología y los sistemas de información van de la mano y evolucionan simultáneamente. Por lo tanto, podríamos llegar a la conclusión de que dichos sistemas futuros nos ayudarán con nuestro día a día haciéndonos posible disponer de una experiencia ultra personalizada que mejore cuantiosamente nuestro nivel y calidad de vida. Sobra decir, que serán vitales para las empresas ya que les ayudarán aún más que los sistemas de información actuales con su negocio.

Sin embargo, yo no lo veo de esta manera. Podréis pensar que estoy loco por pensar lo que os voy a contar a continuación, pero, mi visión sobre el uso que tendrán dichos sistemas maravillosos es muy distinta a la que hayáis podido tener en cualquier momento durante la lectura de este post. Solamente quiero que reflexionéis sobre esta pregunta: ¿Los avances tecnológicos siempre traen consigo cosas buenas?

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Dura la imagen, ¿verdad? Esta fotografía junto a muchas del estilo han sido tomadas ayer 15 de noviembre de 2015 en Siria después de la ofensiva llevada a cabo por Francia en respuesta a los atentadas ocurridos en París. Muchos civiles (entre ellos niños) han perdido la vida en esta ofensiva francesa sin tener culpa de nada; del mismo modo que perdieron la vida las victimas de los atentados en París.

Con esta fotografía pretendo que reflexionéis sobre el uso que se le pueda llegar a dar a los sistemas de información futuros. También pretendo concienciaros de que los avances tecnológicos no siempre traen consigo cosas buenas. Hoy en día estamos al borde de una tercera guerra mundial en la que los sistemas de información (por desgracia) tomarían un papel clave en su evolución. Nos gusto o no, este tipo de sistemas se están utilizando en la actualidad con fines bélicos; se están utilizando en guerras con el único objetivo de aniquilar a seres humanos.

Los avances tecnológicos traen consigo también nuevas formas de guerra, nuevas formas de guerra que dejan un mayor número de victimas inocentes. Esta demostrado que en las nuevas guerras mueren una mayor cantidad de civiles inocentes a los que no se les ha dado ni la opción ni la oportunidad de salvar sus vidas. Simplemente han sido condenados y puestos en un territorio envuelto de explosiones, bombarderos y masacres diarias.

Por concluir con mi post, me gustaría decir que mi objetivo no ha sido el de cambiaros vuestra mentalidad sobre los sistemas de información y su futuro. No quiero que tengáis la misma visión pesimista que tengo yo sobre el futuro y sobre la humanidad. Simplemente pretendo concienciaros de que el ser humano puede ser también muy despiadado y que si puede utilizar algo puramente beneficiosos como son los sistemas de información para lograr sus fines lo utilizará sin importarle la devastación que puede causar.

Por eso, como desarrolladores y futuros creadores de sistemas de información; es nuestra obligación y responsabilidad tener en cuenta los diferentes usos que se les podrán dar a cada una de nuestras creaciones. En caso de que haya un riesgo importante de que nuestra creación pueda ser utilizada de una forma maliciosa y que perjudique a la sociedad; como profesionales no deberíamos comercializar ni sacar a la luz dicha creación. De esta manera, no estaríamos dando pie a que ciertos desalmados utilizasen nuestro producto para fines bélicos y devastadores.