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Visión personal sobre las tecnologías móviles.

El mundo de la tecnología móvil es un mundo asombroso y apasionante. El fenómeno que comenzó en el año 1973 con el primer teléfono móvil de la mano de Motorola ha evolucionado a lo largo de las décadas a un ritmo nunca antes visto en la historia. En 40 años se ha alcanzado un grado de desarrollo en las tecnologías móviles y todo lo que las envuelve, que pocos esperaban, llegando incluso a un punto en el que da miedo pensar hasta dónde pueden llegar.

Mi generación no conoce la vida sin teléfonos móviles. Para el momento en el que empezamos a tener consciencia de la vida,  la tecnología móvil ya había irrumpido en nuestros entornos: en casa, en el trabajo, … Y prácticamente han crecido con nosotros. Podríamos decir que las conocemos y entendemos cómo funcionan. Pero esto sería cometer un gran error.

Podríamos comparar la tecnología con la cocina. En este ejemplo hay un grupo de cocineros que preparan una receta y la publican en un libro con muchas más recetas exquisitas. Todas las personas que lleguen a conocer la receta podrán cocinarla pero posiblemente el resultado se quede lejos de lo que el grupo de cocineros prestigiosos elaboraron en sus cocinas. Con este ejemplo quiero expresar que el conocimiento es posible transmitirlo de muchas maneras y que al igual que con la cocina, en la tecnología los avances realizados por un grupo de expertos están al alcance de muchos millones de personas que conocen sus usos pero no entienden su funcionamiento. Y al igual que no soy cocinero profesional tampoco soy tecnólogo (de momento).

El problema está en que la tecnología está preparada para ser usada por todas estas personas sin necesidad de que entiendan cómo funciona. Por qué no se conecta el móvil/ordenador con el wifi de casa si siempre se ha conectado bien, cómo puedo iniciar sesión desde mi ordenador sin saber que mis datos navegan hasta servidores que están a decenas de miles de kilómetros de donde me estoy registrando, … y como estos, mil y otras cuestiones que no nos planteamos cuando hacemos uso de los dispositivos móviles.

Sin embargo el tema se complica cuando escalamos un nivel e introducimos la tecnología móvil en el entorno empresarial. Desde el momento en el que como empleados usamos nuestro dispositivo para iniciar sesión en los sistemas de la empresa, nuestro dispositivo ya no es sólo nuestro dispositivo. En el momento en el que establecemos una conexión desde nuestro dispositivo móvil con las redes de la empresa, todo nuestro historial de uso puede poner en peligro la seguridad de los datos con los que se trabajan en esos sistemas. Si en algún momento, en nuestra actividad digital hemos sido objeto de una infección (virus) esa amenaza puede trasladarse a la red empresarial y recabar datos de la empresa y sus clientes/usuarios.

Por otra parte, si en vez de utilizar nuestros dispositivos usasemos los que nos proporciona la empresa, esta podría poner límites al uso del dispositivo inhabilitando el acceso a ciertos dominios, evitando que se utilicen aplicaciones ajenas a la empresa o no permitiendo conectarse a redes no empresariales. Sin embargo estas no son las únicas medidas que pueden tomarse para proteger a la empresa. Si un empleado perdiese por algún el dispositivo de trabajo (ya sea ordenador portátil o teléfono móvil), este debería estar cifrado para evitar que una persona externa a la empresa pudiese acceder a su información.

Tenemos que tener en cuenta que la empresa en la que estemos trabajando posiblemente trate con datos de carácter sensible no solo de los propios empleados de la empresa, sino también de terceros con los que está en relación, o incluso clientes. Si este es el caso de nuestra empresa deberíamos cumplir con el RGPD (Reglamento General de Protección de Datos). Por lo que establecer políticas y medidas que reduzcan las posibilidades de sufrir ataques de cualquier tipo que pongan en riesgo el negocio o los datos de las personas y entidades con las que trabajamos es casi una obligación.

Debemos ser muy conscientes de los privilegios que supone disponer de tecnologías móviles que nos faciliten el trabajo. Pero para realizar un uso responsable y seguro, es necesario, también, conocer los peligros que suponen. Por lo tanto, es de gran importancia formarse en la comprensión de estas tecnologías y actualizarse a medida que estas lo van haciendo. O, por el contrario, limitar su evolución hasta que no sepamos hacer un buen uso de ellas.