10 Nov

Bilbao. Transparencia, participación, consenso.

La Villa de Bilbao está de subidón, pero no es de ahora, lleva ya unos cuantos años en que mencionar Bilbao es sinónimo de hacer las cosas bien, de una manera ordenada y siempre pensando en el beneficio de sus vecinos-as, que cada día que pasa se sienten orgullosos de pertenecer a esta urbe moderna y a la vez tradicional, pero situada y posicionada en el siglo XXI.

Qué decir de la política de transparencia que realiza el consistorio bilbaíno. Varios estudios a nivel estatal e internacional le colocan en la cabeza de los municipios más transparentes del panorama institucional. No tiene deuda. Es cero. Y esas cuentas se pueden visualizar en la web municipal a través de Bilbao Open Data y el Portal de Transparencia. Pocos ayuntamientos pueden decir esto. Su transparencia ha llegado hasta las cuentas de OTA, el servicio de aparcamiento. Bilbao mantiene sus ventanas totalmente sin filtros, de cristal transparente.

Por otro lado el modelo de participación ciudadana avanza de manera adecuada. Se ha comenzado a dar la palabra a los  vecinos-as en los plenos. Preguntas sin cortapisas, directas. Y respuestas cordiales, educadas. En los diferentes distritos que componen la villa el flujo entre los gestores municipales y las diferentes asociaciones de los barrios es positivo por las dos partes. Las inquietudes vecinales se ven retratadas con resultados altamente gratificantes para los habitantes de esas zonas. La participación es vital para que Bilbao siga en marcha.

Otro aspecto a destacar del buen gobierno de Bilbao es el consenso que se lleva alcanzando entre las diferentes formaciones políticas que están representadas en el consistorio. El nivel de acuerdos es una nota a tener en cuenta. Ha habido, como no puede ser de otra forma también desencuentros, pero en la mayoría de los casos se ha vuelta al camino del diálogo para lograr puntos en común que repercutan en el bienestar del conjunto de los ciudadanos-as bilbaínos. Hasta cuando se han tenido mayorías absolutas, el equipo regidor ha contado con el resto de los partidos políticos que estaban en el ayuntamiento. El consenso otra pieza estratégica para avanzar en transformar Bilbao día a día. Ese consenso llega asimismo al conjunto de instituciones vascas: Diputación Foral de Bizkaia y Gobierno Vasco.

Con estas tres piezas: transparencia, participación ciudadana y consenso se puede decir que Bilbao es una villa con mayúsculas. Proseguir con esta trayectoria es sinónimo de que los ciudadanos-as seguirán teniendo un bienestar muy alto y su calidad de vida será la envidia de otras muchas ciudades del Estado español. ¡Aupa Bilbao!

Ainhoa Unzueta Albizua    

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