6 Oct

Pisando tierra

Fue en marzo de 2013. Un terremoto sacudió a la Iglesia Católica, y más concretamente el epicentro se situó en El Vaticano. Un argentino que respondía al nombre de Mario José Bergoglio había sido investido Papa. El Papa Francisco. Desde ese momento, una revolución se ha instalado en todo el organigrama episcopal. Las férreas estructuras religiosas han empezado a crujir.

De inicio hay que decir que el Papa Francisco no deja indiferente a nadie, sean creyentes, practicantes o personas alejadas de la religión católica. Sus gestos, sus hechos, sus oratorias se han convertido en un ilusionante paso adelante para colocar a la Iglesia Católica en el siglo XXI. Atrás queda una historia con claros oscuros que en muchos momentos han alejado a gentes de buena voluntad del predicamento católico. Francisco ha vuelto a acercar a esas personas al redil cristiano. Ha pisado tierra, y ha dejado huellas difíciles de borrar.

Ante sí tiene una misión harta complicada. Cambiar los métodos, los trabajos, los análisis en una comunidad anclada en unas rutinas como la católica va a llevar su tiempo. Pero el Papa Francisco parece tenerlo claro. Llamar a las cosas por su nombre aunque esto produzca vergüenza en los estamentos papales. Pederastia, abuso de poder, exceso de arrogancia por parte de determinados sujetos del clero, han sido puestos encima de la mesa de manera directa y clara por el Papa Bergoglio. Además ha dado con la tecla para corregir esos graves problemas que ha tenido durante años la Iglesia de Roma. Sigue pisando tierra, aunque esta sea farragosa.

Vamos a pensar en positivo y reconocer que su trabajo va a tener altibajos. Pero en estos dos largos años de pontificado su trayectoria le avala como un Papa que va a dejar un carisma difícil de igualar. Que siga así será beneficioso para su comunidad y de esa manera su obra será reconocida por muchas personas no vinculadas al movimiento cristiano. Las sandalias del pescador han pisado tierra y parece que van a quedarse por mucho tiempo entre nosotros.

Ainhoa Unzueta Albizua

6 Oct

6 actitudes socialmente innovadoras

Muchas veces me preguntan qué es la innovación social, en qué consiste y cómo se traduce en lo concreto. Me parecen cuestiones lícitas, muy normales cuando hablamos de un concepto relativamente nuevo, con un marco teórico en construcción y del que, actualmente, hay tantas definiciones como personas y organizaciones involucradas.

En la entrevista que me hicieron en este mismo blog hace unos días explicaba mi propio concepto de innovación social, y para complementarlo en este post propongo algunas actitudes concretas que considero socialmente innovadoras:

1 EMPRENDER

Más allá de crear empresas emprender representa una actitud de vida que nos ayuda a hacernos cargo y tomar la total de responsabilidad de nuestros proyectos. A través de mi propia experiencia emprendedora y acompañando a personas con proyectos propios me voy reafirmando en las ventajas de esta actitud, ya que nos permite decidir, actuar y por lo tanto influir en las personas que nos rodean y su comunidad. Un claro ejemplo de esta acción sería el emprendizaje social.

2 DESAPRENDER

Aprender cosas nuevas, formarse, conocer, etc, son acciones imprescindibles para cualquiera que tenga inquietud por llevar proyectos a cabo. Esto cobra especial importancia cuando nos planteamos un escenario de cambio en relación a una forma tradicional de hacer las cosas ya que nos obliga a dejar atrás aquello con lo que hasta ahora funcionábamos y nos resultaba cómodo. La innovación social rompe paradigmas establecidos y nos pide que abramos nuestra mente. Que la “reseteemos” para incorporar otras formas de hacer las cosas. Algo que en mi opinión no es sencillo, pero si muy enriquecedor cuando se consigue llevar a cabo.

3 CREAR

Recuerdo el momento exacto de mi trayectoria laboral en el que comprendí que no quería ejecutar las acciones que otras personas me indicaban si no que deseaba crear. Crear soluciones, idearlas y llevarlas a cabo. La primera vez que tuve la oportunidad sentí vértigo pues la responsabilidad adquirida es 100% propia, pero en cuanto vi lo que suponía contar con la confianza de quien apuesta por tí y tener la libertad de desarrollar todo tu potencial supe que no había vuelta atrás.

En mi opinión la innovación social es el escenario ideal para organizaciones y proyectos que posibilitan el trabajo libre y creativo de quienes participan en dichos proyectos. Se afina la línea entre lo laboral y lo personal, se incorpora la pasión y se acercan las acciones y sus resultados a la realidad de las personas procurando mejores soluciones.

4 TRABAJAR EN RED

Esta forma de colaboración es ideal para quienes buscamos cooperar permanentemente con otras personas y organizaciones, sin renunciar a la autonomía de nuestros propios proyectos. Y en mi opinión es una muy buena alternativa. Se adquiere una rica experiencia, se amplía el campo de acción, se trabaja con la suficiente flexibilidad como para adaptarse a muy distintos tamaños y formas de proyectos, y se comparten todo tipo de recursos ampliando sustancialmente las posibilidades de las acciones.

En KBidasoa, la red de consultoría artesana del Bidasoa de la que formo parte desde su inicio, tenemos muy claras las ventajas de trabajar en red. En este post comento algunas claves sobre esta forma de trabajar.

Es interesante además como, teniendo en cuenta el primer punto tratado en este post, el trabajo en red es especialmente interesante para las personas emprendedoras ya que les ofrece la oportunidad de estar acompañadas en un momento complicado, les ayuda a profesionalizar sus proyectos y aporta valor a la hora de dimensionar sus nuevas empresas.

5 COOPETIR

La wikipedia define la coopetición como “colaboración oportunista entre diferentes actores económicos que son además competidores”. Yo creo que va más allá e implica que esa cooperación ayude a establecer, a través de la práctica en el desarrollo de proyectos conjuntos, alianzas cuyos beneficios repercutan positivamente en todos los agentes involucrados directamente y en la comunidad que les acoge.

Reconozco que algunas veces colaborar con tus competidora/es suena a utopía, pero también son cada vez más los ejemplos de este tipo de acuerdo entre organizaciones tradicionalmente competidoras, y el beneficio de que “coopitan”.

6 CONSUMIR RESPONSABLEMENTE

Parece evidente que una de las formas que tenemos las/os ciudadana/os de influir positivamente contra graves problemas que padece nuestra sociedad, es nuestra forma de consumir. Algo que hacemos constantemente en todo tipo de ámbitos. En la web www.consumoresponsable.org encontramos esta definición: “…la elección de los productos y servicios no sólo en base a su calidad y precio, sino también por su impacto ambiental y social, y por la conducta de las empresas que los elaboran…”

La tendencia por parte de la/os consumidora/es a analizar y valorar su decisión de compra en función de criterios sociales parece lenta pero creciente, y ya es muy frecuente encontrar iniciativas dedicadas a satisfacer este tipo de inquietudes, tales como Cruelty Free International que nos ayuda a encontrar productos en los que no se ha dado experimentación animal en la cadena de producción, cambiatuszapatos que reivindica una cadena de suministros del calzado ética, sostenible y transparente, numerosas ONG que cuentan con tiendas online, y así un sinfín de iniciativas muy recomendables. En este post algunos tips para consumir de una manera diferente.

Todas estas actitudes están muy relacionadas entre sí. Junto con otros factores ayudan a concretar la puesta en marcha de iniciativas de innovación social. Si ya desarrollas alguna de ellas o todas, estarás de acuerdo en que una vez que conoces sus ventajas es fácil convertirlas en hábitos.

Irene Martinez

2 Oct

Mujeres en la dirección de empresas

MUJERES EN LA DIRECCIÓN DE EMPRESAS

El número de mujeres en puestos directivos va aumentando y cada vez son más las empresas guiadas por mujeres. Sin embargo, Euskadi se encuentra a la cola en la presencia de mujeres en la dirección de empresas.

La Ley Orgánica 3/2002 de 22 de Marzo indica que el 40% de los puestos de los consejos de administración deben ser ocupados por mujeres, dicha norma daba un plazo de 8 años a las empresas para cumplir con lo estipulado. El plazo termina este año y a nivel nacional únicamente la cumplen un 12,19% de las empresas.

¿De verdad hemos llegado a un punto en el que ha sido necesario crear una norma para que esto ocurra? Las mujeres tienen el mismo derecho y las mismas capacidades para dirigir que los hombres, además pueden aportar diferentes puntos de vista a la empresa.

Con el tiempo la situación ha ido cambiando, eso es cierto, los hombres son mucho más conscientes de que la mujeres es muy importante en el proceso de toma de decisiones de las empresas.

Flexibilización laboral, Videoconferencias, licencias por maternidad extendidas, lactarios, guarderías y muchos otros beneficios son los que hoy ofrecen las empresas para retener los talentos femeninos. Porque las mujeres tienen muchas cualidades y virtudes para aportar en su trabajo cotidiano. Empatía, capacidad de hacer muchas tareas al mismo tiempo, sensibilidad y trabajo en equipo son sólo algunas de las características.

2 Oct

Gizarte morerantz…

Laugarren emakumeen karabana internazionalak motorrak berotu eta bere bideari ekin zion martxoaren 8an Kurdistanen, Europa ekialdetik hegoaldera gurutzatze asmoz, Portugalen bidaiaren bukaera izanik.

Aste honetan Euskal Herrian zehar dabil egitasmo hau, herri ezberdinetan ekintzak burutuz emakumeon eskubideen alde lanean.

Argi dago horrelako ekimenak ez egiteak gizarte justuago batean bizi garen seinale izango zela. Baina, bistan da ekintza hauen beharra ezinbestekoa dela gaur egun, emakumeon eskubideen urraketak egunerokotasunean ageri-agerian daudenean.

Azken urteotan, borroka feministak geroz eta indar handiago hartu du, esparru ezberdinetan ikus genezakeen bezala. Positiboki baloratzen dut hartu duen indarra, nola ez! Baina askotan zer pentsa handia ematen didan gai bat da. Ez ote da modan dagoen zerbait bilakatu? Modan jartzen diren gauza guztiek bezala, bere alde positibo eta negatiboak dituelarik.

Positiboa, denok ez bada ere, ia guztiok garela kontzienteak gizartean aldaketak aurrera eraman behar direla emakume eta gizonen arteko berdintasunaren alorrean. Eta egia esan, askotan, gizak5ioi gehien kostatzen zaiguna horixe bera da, konturatzea zerbait ez dagoela ongi eta aldaketak behar direla. Oinarri honetatik aurrera burutzen ari diren mota ezberdinetako ekintza guztiak txalogarriak dira eta helburuak bete bitartean horrela jarraitu beharko dugu.

Negatiboa, edo behintzat ez hain positiboa nire uste apalean, oso erreza dela gaur egun feminista izatea edo feminismoaren ideien oinarritik hitz egitea. Askotan hipokresia hutsa dela iruditzen zait. Hau da, geroz eta gehiagotan hitz egiten den gai bat denez eta herritarrok geroz eta interes gehiago dugunez gai honetaz, beste asko aprobetxatu egiten direla eta “erosi” egiten gaituztela, edo gutxienez saiatzen direla. Badakit batzuk ez zaretela nirekin ados egongo, askotan lagunekin zerbeza bat hartzen gaudenean hitz egiten dugun gaia baita eta kontra-argudio asko entzun izan ditudalako.

Baina bueno, alde ez hain positiboa alde batera utziz, jarrai dezagun era batean edo bestean berdintasunaren bidean… eta jarrai dezagun bakoitzak bere esparru txiki zein handitik ekintzak aurrera eramaten, egunen batean gizarte feminista batean bizitzeko zortea izango dugunaren esperoan.

Feminist Caravan 2015-en atxikimenduan esaten duten bezala There is no one free until all women are free.

Garramiola

1 Oct

LA ECONOMÍA SOCIAL ¿Solución o parche?

La economía social ¿Solución o parche?

 

Desde los 70 del pasado siglo la economía social cambió el rumbo, hasta entonces el movimiento se basaba en la unión de una serie de personas que tenían una idea en común y decidían fundar una empresa en la que la que aportaban su capital y su trabajo.  Pero en esa década, y más frecuentemente en la siguiente, Las sucesivas crisis engendraron trabajadores en paro que pensaron que el producto que se fabricaba o comercializaba en la empresa en la que habían prestado sus servicios podía tener aún salida, que el cierre de esa empresa había sido motivado por una mala gestión, por una política empresarial obsoleta, por un nulo conocimiento de la empresa de unos propietarios herederos que se dedicaban a comer la sopa boba acostumbrados a recibirla de sus antecesores.  Estos trabajadores pensaron que ellos podían asumir la dirección de la empresa que cerraba o de una similar que crearan.

 

Con más o menos empuje los diversos gobiernos dictaron leyes que facilitaban este proceso, bien simplificando gestiones, concediendo créditos blandos, bien con deducciones fiscales.

 

Miles de cooperativas y sociedades laborales se fundaron en España con estas condiciones, aunque el movimiento tuvo mucha más fuerza en Euskadi y Cataluña.  Muchas prosperaron y muchas subsistieron lo que duraron las ganas iniciales.

 

Es cierto que muchas de las empresas en crisis lo estaban por una mala gestión, por no saber transformarse en una sociedad que cambia día a día, pero otras estaban abocadas al cierre por el fin natural de su vida,
ya sea porque los productos que ofrecían ya no eran necesarios o porque nuevos métodos, sistemas o regiones los producían sin posible competencia.  Muy pocas se salvaron.  Tampoco pudieron salvar aquellas en las que los trabajadores  pensaron que ellos podían hacer todo, acostumbrados a hacer lo mismo durante años, no supieron cambiar y cometieron iguales errores que los empresarios que tanto criticaban.  Los líderes que, en muchos casos, habían capitaneado este proceso tuvieron que tomar decisiones drásticas, traumáticas a menudo, con lo que se convirtieron automáticamente en enemigos del resto de compañeros, coartando su poder de decisión en asambleas donde se tomaban medidas demagógicas tan populares como poco prácticas.

 

Con mi experiencia en el mundo de la Economía Social, tanto directa como indirecta, he llegado a la conclusión de que dependerá de los mismos trabajadores si están tomando una solución a sus problemas o se limitan
a poner un parche.

 

De la misma manera que los empresarios deben tener en cuenta que dependen de los trabajadores y que sin ellos no serían nada, los trabajadores deben tomar conciencia que en este mundo capitalista necesitan a los empresarios y si quieren prescindir de ellos deberán pensar y actuar como tales.  Esta reflexión confirma que los peores enemigos de los trabajadores pueden ser los propios trabajadores.  No todo es negativo, es más, yo pienso que cada día se percibe una mayor concienciación en la creación de cooperativas y sociedades laborales.

 

Los nuevos cooperativistas deben cambiar totalmente su forma de pensar, los sindicatos debieran ayudar en este cambio, algo que no suele ocurrir, El trabajador que anteriormente no servía para dirigir seguirá sin servir, aunque casi todo se puede aprender, el trabajador que antes no sabía obedecer seguirá igual, el trabajador que  anteriormente lo era sólo de nombre seguirá figurando.   La nueva empresa no necesita estos tipos de trabajadores (tampoco los necesitaba
la anterior) pero es necesario hablar con ellos, plantearles el problema y exigir su adaptación, por muy simpáticos que sean si es necesario prescindir de ellos hay que emplear la cabeza y dejar a un lado el corazón.  Utilizar el hacha sin madurar su uso puede tener consecuencias políticas en el elemento humano al crear mártires capaces de levantar los ánimos incluso sin su presencia física.  No sólo en el departamento de personal puede ser necesario un técnico exterior, seguramente todos los departamentos han quedado descabezados o siguen mal dirigidos, por esto será necesario contratar buenos técnicos comenzando por el director general.  En cualquier empresa la elección de los directivos es una de las primeras y más importantes tareas, pero en una empresa de economía social esa labor se complica por la reticencia de los trabajadores a la contratación de personas desconocidas que, en unos casos, prometen mano dura, en otros exigen unos salarios gigantescos para la mentalidad de quien les está contratando y, en casi todas las ocasiones, reclaman libertad absoluta para la realización de sus tareas.

 

Las conclusiones después de las consideraciones anteriores se pueden minimizar en una: Los trabajadores de las empresas de economía social deben tener conciencia de que primero son trabajadores y sólo luego propietarios.
Cuatro peones de albañil nunca deben echar atrás las decisiones de un arquitecto, el arquitecto deberá escuchar a los peones pero sólo a él le compite tomar la decisión, claro que a partir de este momento habría que preguntarse: El arquitecto del ejemplo ¿Es
un jefe o un líder?
J.L Fraile
29 Sep

Un convulso panorama político

Estamos en otoño, comienza el último trimestre del año, y en horizonte se empieza a vislumbrar unos elementos que nos van a afectar a muchos de los ciudadanos que seguimos la actualidad política habitualmente. Vienen unos meses en los que el panorama de la POLÍTICA con mayúsculas van a ser bastantes convulsos. Me explico.

Catalunya ya ha votado. Los resultados están ahí. ¿Pero cuáles van a ser los siguientes pasos que van a marcar el futuro de los siete millones de catalanes? Secesión, desobediencia civil, más autogobierno, disolución de la autonomía… son términos que se están empleando últimamente para definir el devenir de Catalunya.

Se supone que en democracia las mayorías son las que se imponen a las minorías. Pues vamos a hacer un ejercicio de democracia entre todos y reconocer sin ningún tipo de subterfugios la respuesta que se han dado los ciudadanos de Catalunya. No puede ser que cuando ganas es democracia y cuando pierdes es imposición. Veremos como termina esta película.

Siguiendo con este calendario político, entre villancicos, polvorones y bolas de Navidad, el presidente del Gobierno español tiene que convocar elecciones generales. El 13 o el 20 de diciembre son las fechas que se barajan. Es poco serio ir a votar en plena campaña navideña. No sería más inteligente disolver ya las Cortes y que las elecciones se pudieran hacer en el mes de noviembre. No puedes nadar y guardar la ropa a la vez. Alargar el poder de una forma agónica es otro truco poco democrático y retrata a los dirigentes políticos que actúan de ese modo.

Por último, aquí en Euskadi la política se está llevando de una forma más tolerante. A raíz de las elecciones municipales y forales ha habido consensos políticos entre diferentes. Se avanza en llegar a acuerdos, se están abriendo nuevas vías de diálogo  y con el año que todavía queda para los comicios autonómicos la política al servicio de los ciudadanos se tiene que imponer sin ningún tipo de bagaje. Por eso apostamos desde esta atalaya.

Ainhoa Unzueta Albizua

29 Sep

Sobre Innovación Social

Nuestro compañero Iñigo Ruiz de Apodaca Sobrón ha adaptado el árticulo que escribió para el blog de Orkestra dónde trabaja actualmente. ¡Qué lo disfrutéis!

Escribo el siguiente post con la idea de dar una visión holística del concepto de innovación social, por un lado a modo de resumen del primer año de un máster que estoy realizando en Deusto y por otro, como una forma de intentar comprender cómo acaba enlazando este concepto con el de desarrollo territorial. Lo escribo también con pies de plomo, ya que el término es muy confuso y el reflexionar y trabajar sobre el tema, le hace a uno ser más crítico e intentar buscar una especie de pureza que en realidad es muy probable que no exista.

Es frecuente, en charlas o congresos escuchar a los y las ponentes referenciar las ya conocidas definiciones de la Guía de Innovación Social de la Unión Europea (EN) y las de Mulgan en colaboración con diferentes investigadores e investigadoras (aquí la de Oxford y aquí la de Young Foundation y Nesta).

En su tesis de 2012, Miren Estensoro, investigadora en Orkestra, hablaba de tres focos posibles a los que podía hacer referencia el concepto de innovación social. El primero estaría más relacionado con el objetivo de satisfacer las necesidades humanas básicas a las que el mercado ni las instituciones son capaces de hacer frente. El segundo, sin embargo, tendría más que ver con la innovación en las relaciones entre actores y en los procesos. Y por último, un tercer foco haría referencia al empoderamiento de los actores locales de una comunidad.

Hace ya un par de años, nuestro compañero James Wilson, en línea con lo que proponen Moulaert y Nussbaumer, comentaba cómo se utiliza el mismo término (innovación social) para hablar de dos conceptos diferentes. En este caso, el primero sería el mismo al que hacía referencia Estensoro (satisfacción de necesidades básicas) y el segundo y el tercero quedan unificados en un solo foco que hace referencia a la innovación en las relaciones entre actores (suponiendo que esto a la vez los empodera). Para el resto del post, nos quedaremos con estos dos focos para facilitar la reflexión.

En unas de las sesiones que tuvimos durante el máster, Javier Castro Spila de Sinnergiak nos habló de la relación entre la capacidad de absorción de conocimiento de las organizaciones con la capacidad de éstas para realizar proyectos de innovación social. En el modelo Sinnergiak, que construye sobre la “espiral” de innovación social que se propone en la publicación de la Young Foundation, una organización que va a realizar un proyecto debe concebirse como un nodo glocal. En una primera fase, detecta un problema o necesidad social y genera nuevas ideas acerca de cómo se puede solucionar. Este proceso consiste en acceder a recursos o ideas globales que deben descodificarse antes de intentar replicarse a un nivel local, para después volver a codificarlas partiendo de un conocimiento tácito del contexto y de los recursos disponibles en ese nivel local. En una segunda fase, se generan prototipos en colaboración con otros actores del territorio (tal y como concluía Xabier Barandiaran, director del máster, en una de sus clases, el capital social es la gasolina de la innovación social) y finalmente, está la fase de implantación (con su consiguiente evaluación y seguimiento).

Así, podríamos decir que el modelo de Sinnergiak hace hincapié en el primer foco de Moulaert y Nussbaumer, pero que también incluye el segundo si consideramos las comunidades de práctica como una innovación en la forma de interactuar entre actores.

Es al segundo foco al que hacen referencia exclusivamente James Karlsen y Miren Larrea en su libro Desarrollo Territorial e investigación acción – Innovación a través del diálogo cuando hablan de innovación social, es también el que adopta Miren Estensoro en su más reciente post. Mientras este segundo foco no me genera demasiadas dudas, al pensar en el primero me surge la siguiente pregunta: ¿es éste suficiente para hablar de innovación social? Pongamos que un productor europeo de cepillos de dientes consigue introducirse en un mercado de un país en vías de desarrollo en el que todavía no existen este tipo de productos y dónde podría considerarse que tienen una necesidad de un mayor nivel de higiene para un mejor estado de salud. ¿Está haciendo innovación social o simplemente está diversificando sus mercados? ¿Y si habláramos de un emprendedor o una emprendedora social?

Desde mi punto de vista, la clave está en el proceso, más en el cómo que en el qué.

Es decir, la clave está en la innovación en las formas de relación entre diferentes actores, de forma que se construyan procesos participativos, colaborativos y creativos en los que se mezclan el conocimiento tácito y el explícito para llegar a una situación de no exclusión o de mayor bienestar.

25 Sep

¿Por qué es tan importante conocer la cultura de tu empresa?

¿Por qué es tan importante conocer la cultura de tu empresa?

La cultura empresarial define la identidad y la esencia de la empresa, se manifiesta en la forma de actuar ante las diferentes situaciones que surgen en el día a día, la forma de ir todos unidos hacia los objetivos comunes y hacia la misma dirección.

 

Es imprescindible dar a conocer la cultura empresarial a los nuevos miembros que entran con el fin de que se sientan identificados con la empresa y les vaya aflorando un sentimiento de pertenencia y un pensamiento colectivo. Es importante fomentar dicho sentimiento de pertenencia por tener un gran impacto en la moral, la productividad, el compromiso y la satisfacción de los trabajadores de una compañía. Todo ello les ayudará a trabajar de un modo más eficiente y aumentará la productividad de la empresa ya que se desarrollará un clima agradable en la empresa.

 

El problema es que muchas organizaciones no tienen clara su cultura de empresa y por esa razón no se comunica o se comunica erróneamente a los miembros de la organización.

Maria Hernani Gomez

25 Sep

Taupadak

Lau urte igaro dira Bilboko hiritik alde egin beharra sortu zitzaizunetik. Ez, ez zen izan zuk horrela nahi zenuelako. Eta ez, ez zenuen izan inork amestuko lukeen bezalako agur jairik.

Aste honetan laugarren urteurrena dugu Kukutza itxiarazi zenetik. Errekalde auzoko zahar, gazte, haur, langabe, ikasle, langile eta abar luze bati urte luzeetan beraien bizia eraikitzen lagundu izan dien biltokia.

Gutxi ez balitz, aste honetan dira eraikina uzteko unean erresistentzia pasiboa erabiliz atxilotu zituzten gazteen aurkako epaiketak. Aurrez esan bezala, ez zen inork amestuko lukeen amaiera izan zurea.

Europa iparraldeko hainbat hiritan eta baita Bilbon edota Euskal Herrian bertan ere, antzeko proiektuak aurrera eramaten dira eragile desberdinen eskutik. Azken finean, gizartea antolatzeko modu ezberdin bati erantzuten diote, bertan elkarlana eginez proiektu ezberdinak aurrera eramateko asmoz.

Masterrean bertan ere landu genuen iragokortasun egoeran dauden mugimendu urbanoen inguruan egiten ari diren lanak. Hau ez al da europarrengatik hain asko miresten dugun proiektuen atzeko zerbait? Zergatik orduan eseri eta hitz egin beharrean egin zen bezalako sarraskia aurrera eraman? Norbait galduta baldin badago, esan, lurzoru horrek eraikina eraitsi zenean zegoen egoera berean jarraitzen duela. Zein alternatiba daukate auzotarrek orain?

Gizartea eraikitzeko modu berrien bila gabiltza. Gizarte inklusiboa, parekidea… baina oraindik asko dago egiteko, bistan da.

Ta zer esan zuri, elkartasun taupadek adreiluek baino indar gehiago daukatela, besterik gabe. Laster arte!

4

Garramiola

24 Sep

Innovando desde la conciencia de nuestros pies

1 “Al final de la década de 1990 terminé una larga serie de reportajes sobre el movimiento sin precedentes de las personas por todo el planeta. Implicaba documentar la descomunal emigración de los campesinos desde las zonas rurales hasta las ciudades en varios continentes. Me llevó a seguir a refugiados desposeídos que huían tanto de conflictos bélicos como de desastres naturales y acompañe a jóvenes dispuestos a arriesgarlo todo con la esperanza de encontrar una vida mejor en algún país lejano. Presencié mucho sufrimiento y una gran valentía, pero sobre todo una violencia y una brutalidad como nunca antes hubiera imaginado. Para cuando terminó el proyecto, había perdido toda fe en el futuro de la humanidad.”

Este es el primer párrafo de la introducción de Génesis, el último libro del fotógrafo Sebastião Salgado. Es uno de los fotógrafos actuales de mayor reconocimiento mundial y de los que con mayor sensibilidad, cercanía y detalle ha mostrado algunas de las realidades más duras que ha vivido la humanidad en estas últimas décadas. Su trabajo en blanco y negro, la destreza de su fotografía y sobre todo sobre su obsesión por retratar de una manera sistemática temas tan complejos cómo el mundo del trabajo, “las otras” Américas, África, o el éxodo de las personas que a través del mundo buscan un lugar mejor en el que vivir, le han servido para ser reconocido entre los grandes de la fotografía actual.

2Pero, ¿Por qué comenzar por aquí para hablar de innovación social? ¿Qué sentido tiene hablar de innovación social partiendo de este fracaso, de esta desesperanza? ¿Innovación social desde la mirada de un hombre que sigue produciendo imágenes en blanco y negro en un mundo en el que el color ha llegado ya a copar las tres dimensiones?

Vamos por partes. Hace unos pocos meses en un seminario sobre la relación entre el Tercer Sector Social y los Movimientos Sociales, organizado por el Observatorio del Tercer Sector de Bizkaia, Fernando Altamira nos invitaba a reflexionar, entre otras muchas cosas, con una frase de Frei Betto: LA CABEZA PIENSA DONDE LOS PIES PISAN. Es una frase que me ronda desde entonces. La conocía pero, quizás, como ocurre con tantas otras semillas (frases, sueños o ideas) sólo emergió cuando la tierra estaba a punto para recibir su empuje.

Tengo la sensación de que desde el Tercer Sector Social tenemos la conciencia, en general, de venir de lugares muy pequeñitos. Hace unos años me contaban desde una entidad que hoy posiblemente cuente con una de las mayores plantillas del sector, cómo comenzó su andadura en unos pequeños locales. En estos locales los fines de semana grupos de personas con discapacidad acompañados por voluntarios y voluntarias tejían cestas de mimbre que vendían a familiares y amigos. Hoy en sus plantas, distribuidas por varios puntos de nuestra geografía, trabajan con tecnologías punteras en complejas cadenas de montaje.

Venimos de lugares pequeñitos como las calles de muchos de nuestros barrios, en los que personas sensibilizadas con la problemática de exclusión de los niños y niñas, trataban de acompañarles a través de actividades, de cercanía, de presencia. Lugares pequeñitos como las casas de personas con enfermedad a las que acudían grupos de voluntarios y voluntarias para leer, jugar, o quizás para fortalecer la esperanza de un futuro con salud. Venimos de lugares pequeñitos que se han construido a golpe de relación, construidos desde el tú a tú. Organizaciones hechas desde la relación entre personas que quieren mejorar sus propias vidas, las de sus cercanos y cercanas, las de otras personas y en general las de toda la sociedad. Este es el suelo que hemos pisado y que nos ha puesto a pensar en otros mundos posibles.

Este motor nos ha hecho crecer en número, en volumen y sobre todo en capacidad de generar respuestas a los más diversos retos sociales (exclusión, atención a la discapacidad, envejecimiento, formación y empleo,…) El crecimiento del sector, de las organizaciones, de los proyectos, ha sido una constante durante las últimas décadas aun y a pesar de las varias crisis sufridas.

Y ese sustrato relacional ha sido también el motor de nuestro poder de innovación. Porque sí, desde el Tercer Sector Social, podemos decir (como esos anuncios de la tele) que llevamos innovando socialmente desde hace décadas, y si me apuras hasta desde hace siglos (como las misiones sociales de algunas congregaciones religiosas).

En el crecimiento del sector la innovación ha estado muy presente y nos ha impulsado a generar nuevos recursos, ampliar los perfiles profesionales, a tramar alianzas con agentes cada vez más diversos, o a liderar proyectos que hace sólo unos pocos años parecían inconcebibles para un sector como el nuestro.

La nuestra ha sido desde el comienzo una innovación nacida desde el pisar terrenos humanos, “tierras de hombres” (que decía Saint Exupery), aunque también (y quizás más) tierras de mujeres. Este ha sido el lugar fundamental que ha impulsado nuestra necesidad de innovar y sólo desde ahí podemos identificar cuáles han sido las palancas de este desarrollo. Hoy nos atrevemos a identificar algunas.

  • La necesidad. Las personas a las que acompañábamos, que eran nuestros vecinos y vecinas, familiares o incluso nosotros y nosotras mismas hemos innovado por pura necesidad. Porque cuando te encuentras con personas refugiadas que necesitan un lugar en el que poder iniciar una nueva vida es su energía, su pura voluntad, y también su desesperación la que te lleva a encontrar nuevas posibilidades, a innovar creando departamentos legislativos cada vez más especializados, a generar estrategias de captación de fondos, que permitan tramar acciones de denuncia para que, en situaciones como las actuales, tengamos capacidad de articular una respuesta eficaz y justa ante una injusticia tan palmaria.
  • El deseo. Porque no sólo la necesidad nos ha movido. Los deseos y los sueños han sido un motor fundamental y es importante no olvidarlo. No olvidar por ejemplo el trabajo de educación en el tiempo libre de tantas organizaciones a lo largo de nuestro territorio. El trabajo de exploración, formación y búsqueda de alternativas por las más diversas disciplinas (la animación sociocultural, la pedagogía, psicología, el teatro…) para poder ofrecer un mejor desarrollo de las capacidades de tantos niños y niñas con ganas de crecer, de vivir, de disfrutar.
  • El derecho y las causas justas. La innovación ha nacido también en muchas ocasiones de la indignación, de la rabia y sobre todo del convencimiento de que determinadas injusticias deben ser combatidas. La labor de las organizaciones de cooperación al desarrollo son un ejemplo paradigmático en este sentido. El ser capaces de pasar de proyectos de atención asistencial a iniciativas en las que el protagonismo fundamental está en las personas que habitan sobre el terreno. El traer el sur al norte y generar espacios de denuncia e incidencia con una repercusión cada vez más notable. El no conformarse con espacios subsidiarios (desde la idea de unos países “ricos” ayudan a otros países “en vías de desarrollo”), y promover foros alternativos que están generando cambios en los propios entornos políticos de los países de este norte en el que cada vez se identifican más “los sures”.
  • La colaboración y el encuentro. Un motor especialmente agradecido. Venimos de espacios de encuentro y hemos nacido de la mezcla (familiares, profesionales, personas destinatarias que participan en la organización, personas socias, instituciones, administraciones públicas…). Es cierto que en ese momento quizás necesitamos abrir más los ojos, las ventanas y las alianzas, pero también lo es que la gran mayoría de nuestros proyectos han conseguido innovar desde encuentro con la variedad de agentes que componen nuestras entidades. El trabajo desde el ámbito de la discapacidad que ha cristalizado en un verdadero lobby de organizaciones y personas capaces de incidir en políticas de apoyo e inclusión, en la legislación relacionada con este colectivo, o en sistemas tan dispares como justicia, sanidad, o políticas de empleo es quizás uno de los ejemplos más llamativos en este sentido.

Estas son sólo algunas de las palancas que apuntalan el motor de nuestra innovación. En todo caso lo que va quedando claro es que para nosotros y nosotras hablar de innovación es hablar de personas que van consiguiendo espacios de mayor libertad, de soberanía sobre sus propios destinos, de capacidad de poder elegir lo que quieren hacer con sus vidas. Éste es el horizonte que nos alimenta y nos empuja a innovar.

Por eso hoy, en un momento en el que el sector ha ganado en capacidad de incidencia y transformacion social. En un momento en el que podemos poner números y datos a nuestro aporte, en el que se cuenta con nosotras y nosotros para el desarrollo de desafíos importantes en nuestra sociedad, a través de los sistemas de servicios sociales, y también de educación, justicia o salud. Hoy, en un momento en el que, aun pasando unos años especialmente difíciles, tenemos quizás el mayor reconocimiento de nuestra historia como sector, sigue siendo importante volver a mirar donde se asientan nuestros pies para seguir innovando. Es quizás este un buen momento para volver a enfocar el camino y para sentir ese cuerpo que somos cuando pisamos los lugares de las personas que nos dan sentido.

Pero volvamos al comienzo. La historia de Salgado no termina allí donde la dejamos. Después de aquella experiencia de fracaso absoluto y de pérdida de fe en la humanidad se retiró a su origen. Volvió a su país, a su pueblo, a la granja que heredaba de su padre. Aquella tierra que lo vio nacer se encontraba a su vuelta absolutamente devastada. Y, sin embargo, el retorno a esos montes desnudos, que habían perdido todo su verdor, su vegetal vestido, toda su vida, fue el comienzo de un nuevo renacer.

“Fue entonces cuando Léila, mi compañera en todas las aventuras de mi vida, tuvo la audaz idea de recrear un bosque con las mismísimas especies autóctonas que en su día prosperaron allí. Esperábamos nada menos que el nacimiento del pequeño ecosistema que había conocido de niño. Plantamos más de 300 especies diferentes de árboles y, como los plantones fueron dándole verdor a la tierra, contemplamos asombrados el regreso de las aves, las mariposas, los escarabajos y las flores tropicales. Con la reforestación, en lugar de convertirse en inundaciones repentinas, las lluvias torrenciales de la temporada también eran absorbidas por la tierra y, con el tiempo, permitieron que los ríos y arroyos fluyeran todo el año. Además, para nuestro deleite, reaparecieron los peces e incluso los caimanes.”

3Tras esta experiencia revitalizadora Salgado fue capaz de parir un nuevo proyecto al que ha llamado Génesis. Un precioso viaje por un sinfín de parajes y de culturas que siguen guardando la esencia de la belleza de esta tierra habitada que somos. Su innovación está siendo respirar de nuevo la esperanza de seguir vivos, desde un lugar que nunca había imaginado. Sin renunciar a su esencia, su blanco y negro hipnótico, ha habitado horizontes para los que ni él se creía capaz, como el de convertirse en paisajista tras toda una vida dedicada al retrato, o como el pasar de la denuncia a la transmisión de la belleza.

Este último proyecto, el hermoso lienzo de sus páginas, la fuerza de su mensaje han sido para mí una llamada de atención, una pequeña luz durante estos últimos tiempos. Y lo han sido sobre todo por el origen que le ha permitido nacer, que no ha sido otro sino el dolor y la desesperanza ante la miseria. Y es que quizás falte una última palanca para añadir a las ya descritas. Quizás no sea la fundamental pero a veces marca la diferencia. Yo la describiría como:

  • El dolor, los fracasos y la inercia de seguir levantándose. Y es que muchas de las realidades con las que convivimos en el sector nos llevan no sólo a la rabia, el sueño, a la ilusión o apelan a nuestra voluntad de construir un horizonte nuevo. En ocasiones también nos llevan al dolor, a la impotencia y a la pérdida de sentido. No son pocas las ocasiones en las que nos toca fracasar y en las que proyectos, servicios, ilusiones y (lo que es mucho más difícil de asumir) vidas, se pierden y nos dejan con el silencio y la desesperanza como únicos compañeros.

Por eso historias como la de Salgado nos recuerdan a tantas otras que, en el sector, en nuestras vidas y sin saber muy bien cómo, nos han hecho resurgir cuando parecía que todo perdía su sentido. Quizás sea éste último aprendizaje que podamos incorporar a la hora de seguir innovando. Aprender también a ponernos en manos del cuerpo, de los orígenes, de unos pies que necesitan pisar la tierra para seguir generando vida, para seguir generando respuestas y sembrando horizontes.

Raúl Castillo Trigo

Responsable de promoción del Observatorio del Tercer Sector de Bizkaia

promocion@3sbizkaia.org