26 Nov

¿Qué papel tienen las empresas como agentes de cambio social?

Teodor Mellen Vinagre (@tmellen)

Investigador del Instituto de Innovación Social de ESADE.

La violencia contra las mujeres es uno de los principales problemas a los que hay que hacer frente en nuestro mundo globalizado. Bajo diferentes denominaciones (violencia doméstica, de género, machista…) hace referencia a una situación injusta, indeseable y que atenta contra la dignidad de las personas.

Frente a esta problemática social, ¿deberían las empresas jugar algún tipo de papel para solucionar o paliar los efectos de esta situación? En caso afirmativo, ¿qué respuestas pueden ofrecer las empresas para remediar o reparar las consecuencias de esta situación intolerable para tantas mujeres?

Desde el año 2011, la empresa Danone y la Fundación Ana Bella trabajan conjuntamente con la finalidad de ayudar a las mujeres que han sido víctimas de la violencia por parte de sus exparejas. Lo hacen con el objetivo principal de ayudar a estas mujeres, pero también con la pretensión de introducir un cambio social capaz de hacer desaparecer esta situación inaceptable e injusta y de la que se puede beneficiar el conjunto de la sociedad.

El proyecto compartido es la Escuela Social Ana Bellapara el Empoderamiento de la Mujer, donde participan mujeres que han sufrido algún tipo de violencia por parte de sus exparejas. Estas mujeres, supervivientes, son las protagonistas de esta Escuela y en ella aprenden y se empoderan a través de una oportunidad laboral que les ofrece Danone.

La investigación que, desde el Instituto de Innovación Social de Esade, se ha llevado a cabo analiza en qué medida esta oportunidad laboral ha contribuido al empoderamiento de estas mujeres supervivientes, en qué medida han podido normalizar sus vidas y también en qué grado han podido obtener otro empleo nuevo a partir de éste.

La novedad del análisis, sin embargo, es en qué medida empresas como Danone pueden llevar a cabo su compromiso con la sociedad a través de su actividad de negocio ordinaria. No se trata de una acción meramente altruista o caritativa, sino de generar impacto social a través de sus prácticas empresariales cotidianas y habituales.

El estudio pone de manifiesto en qué medida una empresa como Danone genera impacto social y ayuda a paliar algunas consecuencias de la problemática de la violencia de género. Cómo se consigue y cómo se evalúa este impacto, cuáles son los logros y algunos de sus peligros son las cuestiones que se explican en este estudio que se presentará el próximo martes.

Si quieres leer la publicación puedes descargarla gratuitamente aquí: De víctimas a supervivientes

 

Vía: http://www.esade.edu/research-webs/esp/socialinnovation

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