{"id":3686,"date":"2023-09-12T14:13:35","date_gmt":"2023-09-12T14:13:35","guid":{"rendered":"https:\/\/preblogs.deusto.es\/viviendodeusto\/?p=3686"},"modified":"2023-09-14T07:40:13","modified_gmt":"2023-09-14T07:40:13","slug":"jon-leonardo-no-quisiera-vivir-en-muchas-de-las-ciudades-que-ocupan-los-primeros-puestos-prefiero-otras-mas-caoticas-pero-infinitamente-mas-humanas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/eu\/2023\/09\/12\/jon-leonardo-no-quisiera-vivir-en-muchas-de-las-ciudades-que-ocupan-los-primeros-puestos-prefiero-otras-mas-caoticas-pero-infinitamente-mas-humanas\/","title":{"rendered":"Jon Leonardo: &#8220;No quisiera vivir en muchas de las ciudades que ocupan los primeros puestos, prefiero otras m\u00e1s ca\u00f3ticas, pero infinitamente m\u00e1s humanas&#8221;"},"content":{"rendered":"\n<p>El catedr\u00e1tico em\u00e9rito de Sociolog\u00eda de la Universidad de Deusto nos da las claves de la letra peque\u00f1a del t\u00edtulo de Bilbao como ciudad m\u00e1s feliz.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Art\u00edculo publicado en Onda Vasca (11\/09\/2023) | Arantza Rodr\u00edguez.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/blogs.deusto.es\/alumni\/wp-content\/uploads\/sites\/78\/2023\/09\/004705a0-a7e4-4d2f-82d4-af54682ad6bd_16-9-discover-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3687\" srcset=\"https:\/\/blogs.deusto.es\/wp-content\/uploads\/sites\/78\/2023\/09\/004705a0-a7e4-4d2f-82d4-af54682ad6bd_16-9-discover-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/blogs.deusto.es\/wp-content\/uploads\/sites\/78\/2023\/09\/004705a0-a7e4-4d2f-82d4-af54682ad6bd_16-9-discover-300x169.jpg 300w, https:\/\/blogs.deusto.es\/wp-content\/uploads\/sites\/78\/2023\/09\/004705a0-a7e4-4d2f-82d4-af54682ad6bd_16-9-discover-768x432.jpg 768w, https:\/\/blogs.deusto.es\/wp-content\/uploads\/sites\/78\/2023\/09\/004705a0-a7e4-4d2f-82d4-af54682ad6bd_16-9-discover.jpg 1200w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Jon Joseba Leonardo Aurtenetxe dirigi\u00f3 el Observatorio urbano de los barrios de Bilbao. Oskar Gonzalez<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Bilbao es lo m\u00e1s de lo m\u00e1s. Y no solo lo dicen muchos de sus habitantes, que tambi\u00e9n, sino diversos organismos que la han coronado a lo largo de este a\u00f1o como&nbsp;<strong>la ciudad m\u00e1s inteligente<\/strong>&nbsp;y la segunda m\u00e1s limpia del Estado, la cuarta m\u00e1s segura del mundo y la s\u00e9ptima del planeta en porcentaje de poblaci\u00f3n con formaci\u00f3n universitaria. Ah\u00ed es nada, compartiendo listados con megacities como Par\u00eds o Nueva York.<\/p>\n\n\n\n<p>En honor a la verdad, la capital vizcaina tambi\u00e9n se acaba de subir al podio como la segunda urbe m\u00e1s cara del Estado para compartir una vivienda. Algo ten\u00eda que tener. Una mancha en su expediente que ha quedado eclipsada al alzarse como<strong>&nbsp;l<\/strong><strong>a ciudad m\u00e1s feliz del Estado y la 69\u00aa del mundo&nbsp;<\/strong><strong>en el ranking del Institute for Quality of Life y el Happy City Hub de Londres.<\/strong>&nbsp;De buen rollo, como no pod\u00eda ser de otra manera,<strong>&nbsp;ponemos la lupa sobre la letra peque\u00f1a de este t\u00edtulo<\/strong>&nbsp;con la ayuda de&nbsp;<strong>Jon Joseba Leonardo Aurtenetxe<\/strong>, catedr\u00e1tico em\u00e9rito de Sociolog\u00eda de la Universidad de Deusto.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Los \u2018peros\u2019 del \u2018ranking\u2019<\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Lo subjetivo no se mide y es decisivo en la felicidad<\/h3>\n\n\n\n<p>Seguidor confeso de este tipo de rankings, \u201cen los que se miden una serie de caracter\u00edsticas y, en base a ellas, se atribuye un t\u00e9rmino a las ciudades\u201d, Leonardo Aurtenetxe empieza por precisar que&nbsp;<strong>\u201cla felicidad es un valor relacional, como tal no es nada.<\/strong>&nbsp;Se trata de un atributo que consideramos positivo o negativo en funci\u00f3n de si una serie de aspectos de nuestra vida, como la familia, el trabajo o la salud, nos van bien\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La aclaraci\u00f3n es oportuna, dice, porque \u201clo que se est\u00e1 midiendo en este ranking son&nbsp;<strong>indicadores de opini\u00f3n<\/strong>&nbsp;respecto a cinco dimensiones:<strong>&nbsp;la ciudadan\u00eda, el gobierno, la econom\u00eda, el medio ambiente y la movilidad.<\/strong>&nbsp;Para nada se miden cuestiones relativas a los tipos de relaciones, a las formas de participaci\u00f3n, en definitiva, al mundo subjetivo, que es determinante en el estado de felicidad de una persona\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro de los peros que le pone al<strong>&nbsp;estudio es que combina \u201cchurras y merinas\u201d.<\/strong>&nbsp;\u201cNo se pueden mezclar megaciudades tipo Nueva York, Par\u00eds o Londres, con ciudades intermedias, como Bilbao, Burdeos o Glasgow\u201d. Sin \u00e1nimo de \u201cmenospreciar\u201d a los autores de estos rankings, confiesa que \u201cno quisiera vivir en muchas de las ciudades que ocupan los primeros puestos. Preferir\u00eda mucho m\u00e1s vivir en un sinf\u00edn de ciudades que ocupan los \u00faltimos lugares y que son aparentemente m\u00e1s ca\u00f3ticas, pero infinitamente m\u00e1s humanas\u201d. Dicho esto, concluye que esto&nbsp;<strong>no quiere decir que \u201clo medido no sirva\u201d<\/strong>, sino que \u201cla felicidad, el bienestar o malestar ciudadano, es algo mucho m\u00e1s complejo y abarca atributos intangibles que son determinantes a la hora de valorar la calidad real de vida de un sitio\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La gente se divierte y se relaciona<\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">\u201cTiene una calidad de vida media alta\u201d<\/h3>\n\n\n\n<p>Aunque admite no saber si Bilbao es<strong>&nbsp;una de las ciudades m\u00e1s felices del Estado,<\/strong>&nbsp;tal y como afirma el estudio, a este soci\u00f3logo no le cabe \u201cni la menor duda\u201d de que \u201ctiene una calidad de vida relativamente media alta\u201d y \u201cocupa un lugar destacado desde el punto de vista de los atributos\u201d que se han tenido en cuenta.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">\u201cNo quisiera vivir en muchas de las ciudades que ocupan los primeros puestos, prefiero otras m\u00e1s ca\u00f3ticas, pero infinitamente m\u00e1s humanas\u201d<\/h3>\n\n\n\n<p>\u201cLo m\u00e1s rese\u00f1able de Bilbao en este momento -explica- es que ha dejado de ser<strong>&nbsp;una ciudad industrial vinculada a la producci\u00f3n de siderurgia naval,<\/strong>&nbsp;como la hemos conocido toda la vida, y a partir de los a\u00f1os 90 se ha convertido en una ciudad vinculada al consumo, al ocio y a los servicios. En la medida en que tiene una funci\u00f3n mucho m\u00e1s vinculada al consumo que a la producci\u00f3n, Bilbao tiene un atractivo que antes no ten\u00eda\u201d, expone Leonardo Aurtenetxe, que dirigi\u00f3 el Observatorio urbano de los barrios de Bilbao desde 2009 hasta 2018. En dicho periodo, afirma, \u201c<strong>la opini\u00f3n de la poblaci\u00f3n vasca respecto a&nbsp;<\/strong><strong>Bilbao&nbsp;<\/strong><strong>era terriblemente optimista, valorando altamente su calidad de vida\u201d<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde entonces, repasa, \u201cha habido una pandemia, se han producido una serie de sucesos luctuosos que han dado pie a ciertos<strong>&nbsp;comentarios alarmistas sobre la seguridad en la calle<\/strong>\u2026, pero, desde mi punto de vista, la opini\u00f3n publicada respecto a la seguridad es sensiblemente m\u00e1s alarmista que lo que los comportamientos reales muestran\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, sostiene que \u201clo que los datos muestran es que<strong>&nbsp;la gente de Bilbao vive en la calle, que pasea, se divierte, celebra y se relaciona constantemente dando a la ciudad un grado de densidad moral muy elevado<\/strong>. Id\u00e9nticamente, por lo que afecta a las infraestructuras y servicios, la nota que la poblaci\u00f3n bilbaina ha otorgado a los transportes p\u00fablicos, as\u00ed como a las infraestructuras y equipamientos culturales, es muy elevada, por encima de 7 en una escala de 0 a 10\u201d, detalla.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La seguridad, lo que m\u00e1s influye<\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">\u201cPese a las diferencias, se ha evitado la guetizaci\u00f3n\u201d<\/h3>\n\n\n\n<p>A la hora de que los habitantes de una ciudad se sientan felices, lo que m\u00e1s influye, seg\u00fan apunta el soci\u00f3logo, es \u201cla<strong>&nbsp;confianza respecto a la legitimidad y eficiencia de las instituciones<\/strong>, la capacidad para insuflarles un horizonte de esperanza a trav\u00e9s de la planificaci\u00f3n y gesti\u00f3n de la ciudad y la capacidad para proporcionar seguridad, impulsando pol\u00edticas integradoras que eviten rupturas, segregaciones y una guetizaci\u00f3n creciente. No es un problema de control, aunque este sea necesario en ciertas dosis, es un problema de integraci\u00f3n\u201d, recalca. De hecho, afirma, \u201cel gran activo de la sociedad bilbaina que ha estado detr\u00e1s de la calidad de vida que hoy disfrutamos es el hecho de que, al ser una sociedad industrial, ha mantenido a raya, a pesar de las diferencias sociales, la desigualdad, que ha evitado la guetizaci\u00f3n de los barrios\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">For\u00e1neos y sectores marginales<\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">\u201cUn sector social goza de un alto bienestar\u201d<\/h3>\n\n\n\n<p>En Bilbao, como en el resto de urbes, conviven \u201crealidades antag\u00f3nicas\u201d. \u201cHay un sector muy importante de la sociedad que consume, tiene estabilidad y seguridad y goza de un alto bienestar, pero al lado de \u00e9l coexisten otros mundos mucho m\u00e1s precarios\u201d, constata Leonardo Aurtenetxe, quien<strong>&nbsp;divide a la sociedad bilbaina \u201cen tres grupos: uno que lidera,&nbsp;<\/strong>goza de prosperidad y est\u00e1 vinculado con el desarrollo de las<strong>&nbsp;nuevas tecnolog\u00edas y la innovaci\u00f3n;<\/strong>&nbsp;otro vinculado a la administraci\u00f3n, que tiene una estabilidad de empleo y, como gran colectivo, goza de grandes ventajas; y un tercero, vinculado a sectores mucho m\u00e1s desprotegidos: hosteler\u00eda, comercio, servicios dom\u00e9sticos y similares, que viven en una&nbsp;<strong>situaci\u00f3n de precariado permanente.<\/strong>&nbsp;Esto se manifest\u00f3 claramente en la pandemia: mientras los dos primeros sectores estaban al margen del riesgo, los que realmente apechugaron y pagaron el precio de la desprotecci\u00f3n y el precariado fueron los del tercer grupo\u201d. Con todo, asegura que \u201cclaro que en Bilbao un amplio sector vivimos muy bien. El problema es que est\u00e1 sustentado por el tercer sector, en el que tienen una presencia notable poblaciones for\u00e1neas y sectores marginales\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Degradaci\u00f3n del Casco Viejo<\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">\u201cEn accesibilidad a la vivienda, Bilbao a la cola\u201d<\/h3>\n\n\n\n<p>Para que a nadie se le suba el t\u00edtulo de feliciano a la cabeza, el soci\u00f3logo se\u00f1ala que \u201csi, en vez de las dimensiones que aparecen en el ranking,&nbsp;<strong>se hubieran medido otras, el optimismo podr\u00eda trastocarse en pesimismo.<\/strong>&nbsp;Por ejemplo, si medimos la accesibilidad a la vivienda, uno de los principales atributos para medir la calidad de vida, estar\u00edamos a la cola. Si la gente no encuentra posibilidades reales para emprender un proyecto de vida, no tiene futuro. Sabemos el problema estructural de Bilbao en materia de suelo, pero se necesitan medidas m\u00e1s agresivas en este \u00e1rea\u201d, plantea.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">\u201cLa opini\u00f3n publicada respecto a la seguridad es mucho m\u00e1s alarmista que lo que los comportamientos reales muestran\u201d<\/h3>\n\n\n\n<p>Respecto a la&nbsp;<strong>actividad econ\u00f3mica<\/strong>, reconoce que \u201c<strong>el Bilbao actual es m\u00e1s bonito que el del siglo pasado<\/strong>, pero aquel ten\u00eda mucha m\u00e1s capacidad de atracci\u00f3n de inversiones y de actividad. Hoy, m\u00e1s de 30 a\u00f1os despu\u00e9s de realizarse su transformaci\u00f3n urbana, todav\u00eda algunos edificios presentan una enorme debilidad para atraer a empresas punteras. Lo que en su d\u00eda fue Abando, el distrito financiero de Bilbao, hoy en el mejor de los casos no llega a distrito comercial o de ocio. El cambio de paisaje es total y, con \u00e9l, la p\u00e9rdida de centralidad\u201d, argumenta.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, se\u00f1ala, \u201cla inserci\u00f3n de Bilbao en la estrategia de turismo global desde la \u00f3ptica del consumo tiene muchas ventajas: actividad econ\u00f3mica, hotelera\u2026, pero tambi\u00e9n inconvenientes. Hasta hace unas d\u00e9cadas Bilbao era para los residentes, \u00bfpara qui\u00e9n es hoy?\u201d, insta a reflexionar, aludiendo a \u201cla problem\u00e1tica de los pisos tur\u00edsticos y su impacto sobre el mercado de alquileres.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Puestos a mejorar la ciudad, la intervenci\u00f3n en el Casco Viejo se le antoja \u201curgente\u201d. \u201cHa perdido su funci\u00f3n comercial y el resultado es un abandono y una degradaci\u00f3n galopante. Hay que actuar con imaginaci\u00f3n, v\u00eda de urgencia. De lo contrario, asistiremos a un gueto degradado sin capacidad de recuperaci\u00f3n\u201d, advierte.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El catedr\u00e1tico em\u00e9rito de Sociolog\u00eda de la Universidad de Deusto nos da las claves de la letra peque\u00f1a del t\u00edtulo de Bilbao como ciudad m\u00e1s feliz. Art\u00edculo publicado en Onda Vasca (11\/09\/2023) | Arantza Rodr\u00edguez. Bilbao es lo m\u00e1s de lo m\u00e1s. 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