{"id":4929,"date":"2024-03-14T12:26:47","date_gmt":"2024-03-14T12:26:47","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/?p=4929"},"modified":"2024-08-29T06:57:49","modified_gmt":"2024-08-29T06:57:49","slug":"adela-balderas-del-carpe-diem-a-la-busqueda-del-proposito","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/eu\/2024\/03\/14\/adela-balderas-del-carpe-diem-a-la-busqueda-del-proposito\/","title":{"rendered":"Adela Balderas: &#8220;Del &#8216;carpe diem&#8217; a la b\u00fasqueda del prop\u00f3sito&#8221;"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Vivimos tiempos de fugacidad, pero s\u00f3lo lo que exija esfuerzo merecer\u00e1 la pena.<\/h3>\n\n\n\n<p><strong>Art\u00edculo publicado en Expansi\u00f3n (13\/03\/2024)<\/strong> <\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"220\" height=\"85\" src=\"https:\/\/blogs.deusto.es\/wp-content\/uploads\/sites\/78\/2024\/03\/Adela-Balderas.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4931\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Profesora de Deusto Business School<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Corren tiempos de carpe diem, de sentir que queremos vivir, de buscar disfrutar m\u00e1s all\u00e1 del disfrute, del aqu\u00ed y del ahora. La palabra experiencia parece la coletilla de toda propuesta de ocio, la muletilla de todas las conversaciones, casi el estribillo de algunas canciones. Corren tiempos de vida y, a la vez, de profundo sentimiento de incertidumbre, que a veces se torna en amargura o tristeza, y muchas, quiz\u00e1s demasiadas, se transforman en ayudas lejos de lo natural y en forma de p\u00edldora hasta convertir Espa\u00f1a en el pa\u00eds del mundo que m\u00e1s ansiol\u00edticos consume, que m\u00e1s necesita abandonarse para no escucharse.<\/p>\n\n\n\n<p>Que algo pasa en el mundo profesional es m\u00e1s que una afirmaci\u00f3n. Recuerdo un libro de ensayos que le\u00ed en la \u00e9poca del instituto. Y debo confesar que el t\u00edtulo se marc\u00f3 en mi cerebro como un tatuaje en mi piel. El libro era Del sentimiento tr\u00e1gico de la vida, publicado en 1913. En \u00e9l, Miguel de Unamuno ahondaba en lo m\u00e1s profundo, en las grandes y eternas preguntas, y dejaba en el lector una sensaci\u00f3n de profundo desasosiego. Tambi\u00e9n me entraron unas enormes ganas de gritar al mundo que era importante escribir Del sentimiento afortunado de la vida. 111 a\u00f1os despu\u00e9s, aquella publicaci\u00f3n sigue de rabiosa actualidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Y si el t\u00edtulo se grababa en mi cerebro, las palabras del neur\u00f3logo, psiquiatra austriaco y creador de la logoterapia Victor E. Frankl en El hombre en busca de sentido lo hicieron en mi coraz\u00f3n. No puedo ni imaginar lo que vivi\u00f3, pens\u00f3 y sinti\u00f3 en los campos de concentraci\u00f3n, pero su forma de encarar la vida nos ha dejado muchas lecciones. Desde la crucial importancia de afrontar la p\u00e9rdida al sumo cuidado por no dejarse llevar por la trama de la angustia. Victor E. Frankl ha ayudado, ayuda y ayudar\u00e1 a dibujar bocetos de nuestra propia vida con una narrativa centrada en tirar hacia adelante, en mirar a los ojos al presente, en so\u00f1ar el futuro, con la confianza, m\u00e1s all\u00e1 de un acto de fe, de que el cielo siempre vuelve a ser azul.<\/p>\n\n\n\n<p>Su legado va mucho m\u00e1s all\u00e1 de frases colgables en paredes necesitadas de cuadros de esperanza. Y esto no es un bot\u00f3n de muestra, sino una joya a guardar entre las citas que nos ara\u00f1an el alma: &#8220;A una persona le pueden robar todo, menos una cosa, la \u00faltima de las libertades del ser humano, la elecci\u00f3n de su propia actitud ante cualquier tipo de circunstancias, la elecci\u00f3n del propio camino&#8221;. Busco im\u00e1genes de Frankl y encuentro siempre una mirada triste, lejana, profunda de quien ha vivido m\u00e1s de lo que podemos imaginar, m\u00e1s all\u00e1 del dolor. Su ense\u00f1anza principal se resume en un t\u00e9rmino que \u00e9l mismo acu\u00f1\u00f3, optimismo tr\u00e1gico, que define la necesidad de comprender que hay dolor, pero tambi\u00e9n esperanza, que el camino no est\u00e1 exento de dificultades.<\/p>\n\n\n\n<p>Frankl cre\u00eda con firmeza y con el rigor que aporta lo vivido que el pensamiento positivo es esencial y necesario, que podemos elegir la manera en la que reaccionamos ante acontecimientos negativos. En este tiempo en el que recordar ese cielo que siembre volver\u00e1 a ser azul es casi como un s\u00edmbolo de esperanza, las empresas, las organizaciones y las personas que las lideran deben ser m\u00e1s que conscientes de la importancia de esa mirada centrada en el futuro, en prevenir, en cuidar y valorar un talento que no se siente talento por no sentirse bien tratado; y la crucial relevancia de creer en las personas y en los equipos de manera genuina.<\/p>\n\n\n\n<p>Afirma McKinsey en sus perspectivas de futuro que es clave mejorar la experiencia de las personas empleadas, valorarlas, cuidar el talento, acompa\u00f1arlas. Parece claro que la narrativa est\u00e1 cambiando casi como una declaraci\u00f3n de intenciones en momentos en los que hemos aprendido qu\u00e9 significa el burnout, un t\u00e9rmino que se traduce en agotamiento. <\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1s hay tiempos en los que hay que pasar por ese sentimiento de carpe diem un tanto tr\u00e1gico para avanzar por el pasillo del entendimiento; quiz\u00e1s es la antesala de volver a lo esencial y de sentir que el pensamiento positivo y el optimismo tr\u00e1gico no son una moda. Quiz\u00e1s parte de ese sentimiento afortunado de la vida que ansiaba de adolescente lo encuentre en un prop\u00f3sito, \u00e9se del que hablaba Frankl, encontrar lo que nos mueve a nivel personal y profesional. Ese prop\u00f3sito que es una necesidad universal aun no siendo conscientes, aun cuando no se sabe por d\u00f3nde comenzar, llegar\u00e1 de pronto como una inspiraci\u00f3n, incluso cuando se tiene la sensaci\u00f3n de haber perdido la br\u00fajula.<\/p>\n\n\n\n<p>El tema del prop\u00f3sito es recurrente en la literatura y en la vida y no parece de f\u00e1cil resoluci\u00f3n, pero los datos s\u00ed lo son. Investigaciones recientes establecen una clara correlaci\u00f3n entre prop\u00f3sito y felicidad. Las personas que lideran deben ser conscientes de que cuando el equipo siente una misma l\u00ednea de conexi\u00f3n la magia ocurre. La b\u00fasqueda de esa raz\u00f3n de ser puede ser como cantaba Frank Sinatra, a su manera, un I did it my way que nos recuerda que la f\u00f3rmula perfecta es una quimera, que cada uno hace su propia b\u00fasqueda, que no es una encrucijada sino una traves\u00eda afanosa, diligente, atenta e incansable. Pero ese camino debe recorrerlo primero la persona que lidera, no como llanero solitario, sino comprendiendo la trascendencia de ayudar a comprender, de acompa\u00f1ar, de crecer para ayudar a crecer. De volver a la esencia, a hacerse preguntas para liderar desde el liderazgo, no desde la jefatura.<\/p>\n\n\n\n<p>Toca mirar adentro porque invertir en pensar m\u00e1s all\u00e1 de la fugacidad del carpe diem en aquello que al volver la vista atr\u00e1s nos haga sentir que ha valido la pena, merecer\u00e1 la pena.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vivimos tiempos de fugacidad, pero s\u00f3lo lo que exija esfuerzo merecer\u00e1 la pena. Art\u00edculo publicado en Expansi\u00f3n (13\/03\/2024) Corren tiempos de carpe diem, de sentir que queremos vivir, de buscar disfrutar m\u00e1s all\u00e1 del disfrute, del aqu\u00ed y del ahora. 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