{"id":6438,"date":"2024-07-31T08:29:00","date_gmt":"2024-07-31T08:29:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/?p=6438"},"modified":"2024-09-03T08:07:39","modified_gmt":"2024-09-03T08:07:39","slug":"adela-balderas-jane-goodall-ejemplifica-las-dimensiones-de-la-esperanza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/eu\/2024\/07\/31\/adela-balderas-jane-goodall-ejemplifica-las-dimensiones-de-la-esperanza\/","title":{"rendered":"Adela Balderas: &#8220;Jane Goodall ejemplifica las dimensiones de la esperanza&#8221;"},"content":{"rendered":"\n<p>L\u00edderes y genios. La primat\u00f3loga brit\u00e1nica ha dedicado toda su vida a la naturaleza.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Art\u00edculo publicado en Expansi\u00f3n (2024\/07\/31)<\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"220\" height=\"85\" src=\"https:\/\/blogs.deusto.es\/wp-content\/uploads\/sites\/78\/2024\/03\/Adela-Balderas.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4931\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Profesora de Deusto Business School<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n<p>Las historias de peluches est\u00e1n ligadas de manera casi m\u00e1gica a la ternura de la infancia y a los juegos de la memoria. Y Valeria Jane Morris Goodall ten\u00eda su propia historia. Su padre le regal\u00f3 cuando era ni\u00f1a un chimpanc\u00e9 de peluche y ah\u00ed comenz\u00f3 su viaje de vida, un viaje de esos en el que los sue\u00f1os se hacen realidad, y en el que la lucha por la justicia y las cosas buenas sigue sin descanso, como en las ficciones de s\u00faper h\u00e9roes. <\/p>\n\n\n\n<p>No recuerdo con exactitud cu\u00e1ndo vi la primera imagen de la doctora, una fotograf\u00eda de Jane Goodall en la selva, sentada junto a un chimpanc\u00e9. Pero s\u00ed recuerdo perfectamente lo que sent\u00ed al percibir la profunda empat\u00eda, la conexi\u00f3n entre ambos. Recuerdo la inmensa sensibilidad con la que percib\u00ed que se miraban y no pod\u00eda dejar de pensar en que esa chica tan joven estaba dando su vida a la selva, a los animales, a los chimpanc\u00e9s, a la naturaleza, a los dem\u00e1s, a la humanidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Goodall creci\u00f3 en la casa familiar en Bournemouth (Inglaterra), rodeada de animales que fueron protagonistas de esas fantas\u00edas. All\u00ed so\u00f1\u00f3 con un lugar claro y espec\u00edfico: \u00c1frica. Con 23 a\u00f1os, de la mano de Louis Seymour Bazett Leakey -arque\u00f3logo, paleoantrop\u00f3logo y escritor brit\u00e1nico- comenz\u00f3 a dar los primeros pasos para que la realidad fuera el resultado de esos sue\u00f1os y que supon\u00eda dedicar una vida entera a una pasi\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p>En el a\u00f1o 1960, Leakey envi\u00f3 a la doctora Goodall a Gombe (Tanzania) a investigar, por primera vez y con un tiempo concreto, seis meses, a los chimpanc\u00e9s salvajes de la zona. Ese proyecto de tiempo determinado se convirti\u00f3 para la doctora Goodall en toda una vida. All\u00ed observaba con su mirada incansable y respeto profundo el comportamiento de los chimpanc\u00e9s. Desafi\u00f3 los m\u00e9todos cient\u00edficos convencionales e hizo descubrimientos revolucionarios. Descubri\u00f3 que cada uno de esos chimpanc\u00e9s ten\u00eda su propia personalidad y les puso nombres. As\u00ed mostr\u00f3 al mundo c\u00f3mo se comportaban estos animales en su propio h\u00e1bitat. <\/p>\n\n\n\n<p>Los resultados de estas exhaustivas investigaciones revolucionaron a la comunidad cient\u00edfica y fascinaron al mundo entero a trav\u00e9s de los documentales que se grabaron y de la intensa labor que ha realizado la doctora y todo su equipo para que su voz se escuche. Su perseverancia, intuici\u00f3n, empat\u00eda, paciencia, profunda sensibilidad y capacidad de observaci\u00f3n permitieron desvelar misterios en el hasta entonces desconocido mundo de los chimpanc\u00e9s. La doctora abri\u00f3 la caja de algunos de los secretos sobre los animales en libertad, una caja que sigue abierta. &#8220;En la selva aprend\u00ed sobre el comportamiento de los chimpanc\u00e9s y sobre este incre\u00edble ecosistema del bosque, donde cada planta y animal tiene un papel que desempe\u00f1ar&#8221;, asegura.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Impacto <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La doctora Goodall ha sido considerada una de las mujeres cient\u00edficas de mayor impacto del siglo XX. Cambi\u00f3 el mundo de la biolog\u00eda y es una de las activistas m\u00e1s importantes adem\u00e1s de una de las primat\u00f3logas, et\u00f3logas y antrop\u00f3logas m\u00e1s reconocidas de todos los tiempos. Su extenso trabajo, proseguido por investigadores del Instituto Jane Goodall, cumple 64 a\u00f1os y constituye una de las investigaciones m\u00e1s prolongadas sobre animales en libertad. <\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s ha escrito m\u00e1s de treinta libros. Uno de ellos, El libro de la esperanza, apunta desde su t\u00edtulo a lo que Goodall siempre ha aspirado. El concepto esperanza, que apenas se escucha \u00faltimamente, est\u00e1 cegado por la urgencia de otras palabras, de otras modas, y de la sombra alargada de la inteligencia artificial.<\/p>\n\n\n\n<p>El fil\u00f3sofo y profesor Leonardo Polo afirmaba que la esperanza tiene tres dimensiones. La primera de ellas es el optimismo: &#8220;El pesimismo encierra y paraliza. En cambio, la persona esperanzada camina hacia lo mejor, sale del ensimismamiento y se pone en tarea&#8221;, porque un optimismo sin esperanza es trivial. La segunda de las dimensiones es el futuro, porque sin \u00e9ste no hay ma\u00f1ana, no hay esperanza. Y la tercera, es la tarea, la acci\u00f3n. De esta \u00faltima sabe mucho Goodall, que es a lo que ha dedicado sus d\u00edas: a la acci\u00f3n con prop\u00f3sito, con el optimismo hacia un ma\u00f1ana y la esperanza puesta en que las personas y nuestras acciones pueden cambiar este mundo. Porque, seg\u00fan Polo, &#8220;la esperanza es el armaz\u00f3n de la existencia del ser humano en el tiempo&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>Mensajera de la Paz desde el a\u00f1o 2002, Goodall extiende su esperanza cuando cuenta que muchas especies se han librado de la extinci\u00f3n gracias al ingenio y a la determinaci\u00f3n humana. &#8220;No olvides que t\u00fa, como individuo, tienes un impacto en el medio ambiente cada d\u00eda. Y depende de ti elegir qu\u00e9 tipo de impacto tienes. Creo que una vez que todo el mundo entienda que el papel que desempe\u00f1a, sea quien sea, es tan desesperadamente importante, avanzaremos hacia un mundo mejor&#8221;, asegura.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta afirmaci\u00f3n contundente y llena de luz me lleva al mundo de las empresas y del liderazgo y a considerar nuevas formas de liderar y actuar en tiempos en los que la tristeza es sin\u00f3nimo de trabajo, la desvinculaci\u00f3n una realidad y la salud mental una urgencia. Creer genuinamente en las personas, plantearse el impacto de la organizaci\u00f3n y conducir a un liderazgo humanista donde la empat\u00eda y la solidaridad formen parte integral parecen ya un necesario callej\u00f3n con salida a otras formas de hacer las cosas. Todo ello con esa esperanza y la importancia de entender que, tal y como nos recuerda que Goodall, qu\u00e9 es lo esencial para seguir adelante. &#8220;S\u00f3lo si entendemos, nos puede importar. S\u00f3lo si nos importa podemos ayudar&#8221;, concluye.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>L\u00edderes y genios. La primat\u00f3loga brit\u00e1nica ha dedicado toda su vida a la naturaleza. Art\u00edculo publicado en Expansi\u00f3n (2024\/07\/31) Las historias de peluches est\u00e1n ligadas de manera casi m\u00e1gica a la ternura de la infancia y a los juegos de la memoria. Y Valeria Jane Morris Goodall ten\u00eda su propia historia. Su padre le regal\u00f3 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":515,"featured_media":4934,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_genesis_hide_title":false,"_genesis_hide_breadcrumbs":false,"_genesis_hide_singular_image":false,"_genesis_hide_footer_widgets":false,"_genesis_custom_body_class":"","_genesis_custom_post_class":"","_genesis_layout":"","footnotes":""},"categories":[37,11],"tags":[83],"class_list":{"0":"post-6438","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-opinion","8":"category-voces-expertas","9":"tag-adela-balderas","10":"entry"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6438","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/515"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6438"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6438\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6798,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6438\/revisions\/6798"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4934"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6438"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6438"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6438"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}