{"id":6610,"date":"2024-08-18T06:38:24","date_gmt":"2024-08-18T06:38:24","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/?p=6610"},"modified":"2024-08-30T06:40:32","modified_gmt":"2024-08-30T06:40:32","slug":"mikel-mancisidor-thinking-outside-the-season","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/eu\/2024\/08\/18\/mikel-mancisidor-thinking-outside-the-season\/","title":{"rendered":"Mikel Mancisidor: &#8220;Thinking outside the season&#8221;"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Art\u00edculo publicado en Deia (18\/08\/2024)<\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"220\" height=\"85\" src=\"https:\/\/blogs.deusto.es\/wp-content\/uploads\/sites\/78\/2022\/09\/Mikel-Mancisidor-2.jpg\" alt=\"Mikel Mancisidor\" class=\"wp-image-279\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Profesor de Derecho<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n<p>Cada alimento tiene su temporada. Sasoian sasoikoa, reza un cartel que tenemos en la pared de la cocina y nos recuerda que ahora tocan tomates, pepinos calabacines, melocotones y ciruelas.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay ideas, sin embargo, que es mejor rumiar fuera temporada. Cuando inicie el curso resultar\u00e1 ya muy dif\u00edcil que nos demos unos a otros la oportunidad de escucharnos sobre ciertas cosas sin atribuirnos intenciones espurias apegadas a la pol\u00e9mica de cada momento. Sobre el caso de la mujer del presidente S\u00e1nchez, por ejemplo, muchas veces no escuchamos a este o aquel comentarista posicionarse sobre las complejas derivadas institucionales, judiciales o medi\u00e1ticas del asunto, sino que querremos identificar r\u00e1pido desde qu\u00e9 trinchera habla para decidir si vamos a dar por buena toda su mercanc\u00eda, por m\u00e1s averiada que estuviera, o a rechazarla de plano, por mucho que aportara elementos sensatos. As\u00ed el enemigo no nos cuela ni una, nos decimos satisfechos. Pero pensando desde la bander\u00eda nos hacemos flaco favor. Centrados en juzgar nos negamos a escuchar con atenci\u00f3n, intentando entender y aprender. As\u00ed nos convertimos en los m\u00e1s manipulables del lugar.<\/p>\n\n\n\n<p>Hace a\u00f1os se puso de moda aquello de&nbsp;<strong>Think outside the box<\/strong>, quiz\u00e1 ahora debi\u00e9ramos defender algo as\u00ed como Think outside the season. Cuando en unos meses un caso salte a la prensa, sea referente a cualquier instituci\u00f3n y afecte a tal o cual partido, \u00bfqu\u00e9 diremos sobre la presunci\u00f3n de inocencia?, \u00bfqu\u00e9 sobre el papel de los medios?, \u00bfqu\u00e9 sobre el de las redes sociales?, \u00bfqu\u00e9 de las atribuciones y objetivos de las comisiones parlamentarias de investigaci\u00f3n? Ese d\u00eda quiz\u00e1 nos presentemos como los campeones del respeto a la intimidad del personaje o, por el contrario, como abanderados de los intereses generales que deben primar sobre esas garant\u00edas individuales. De poco valdr\u00e1 entonces lo uno o lo otro si nuestra posici\u00f3n no est\u00e1 definida por los principios en los que diremos creer, sino por las filias y fobias que sentimos por el personaje implicado.<\/p>\n\n\n\n<p>Creo preferible, as\u00ed de entrada, sea cual sea el caso y afecte al partido o a la instituci\u00f3n que fuere, equivocarnos por menos que por m\u00e1s. Mejor pecar por extremar la presunci\u00f3n de inocencia que por correr, cual Calvino tras Castellio, a alimentar piras purificadoras.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuanto m\u00e1s lejos nos encontremos ideol\u00f3gica, afectiva o est\u00e9ticamente de un personaje, m\u00e1s dispuestos estaremos a&nbsp;<strong>creer las cosas m\u00e1s peregrinas<\/strong>&nbsp;en su contra. Por eso cuanto peor me caiga el interesado, menos por seguro debo dar que ha actuado de mala fe o cometido una irregularidad y mayor prudencia debo aplicar a mis comentarios.<\/p>\n\n\n\n<p>La informaci\u00f3n pol\u00edtica act\u00faa en ocasiones como prensa rosa. Nos habla m\u00e1s de las personalidades que de los retos, los dilemas, los planes, los resultados y los datos. Cuanto m\u00e1s amarillismo, m\u00e1s nos alejamos de lo importante. El morbo de un caso y la pegajosa moralina asociada nos aleja, parad\u00f3jicamente, del cumplimento de la ley, de la ejemplaridad institucional y de la verdadera rendici\u00f3n de cuentas.<\/p>\n\n\n\n<p>No significa todo esto que los esc\u00e1ndalos y las irregularidades no sean importantes. Hasta tal punto lo son que conviene<strong>&nbsp;no reaccionar a golpe de calentura<\/strong>&nbsp;y desde luego no constituirse en comit\u00e9s de salud p\u00fablica con la intenci\u00f3n de no dejar caso, sea o no real, sin inmediato castigo pol\u00edtico y social.<\/p>\n\n\n\n<p>Se atribuye a un poeta franc\u00e9s aquello de que la gente inteligente habla de ideas, la gente com\u00fan habla de cosas y la gente mediocre habla de gente. Quiz\u00e1, como toda frase gen\u00e9rica, tiene tanto de cierto como de falso e injusto. Pero aplicado a nuestra pol\u00edtica, s\u00ed podr\u00eda suceder en ocasiones que cuanta m\u00e1s&nbsp;<strong>prensa amarillista<\/strong>, cuantos m\u00e1s espacios hablando de los pol\u00edticos con nombre propio y datos personales, cuanto m\u00e1s sabemos de sus vidas privadas, cuanta m\u00e1s red social excitando nuestra indignaci\u00f3n, cuantos m\u00e1s grupos de WhatsApp replicando pretendidas escandalosas exclusivas con nombre y apellido, peor cultura pol\u00edtica construimos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Art\u00edculo publicado en Deia (18\/08\/2024) Cada alimento tiene su temporada. Sasoian sasoikoa, reza un cartel que tenemos en la pared de la cocina y nos recuerda que ahora tocan tomates, pepinos calabacines, melocotones y ciruelas. Hay ideas, sin embargo, que es mejor rumiar fuera temporada. 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