{"id":10589,"date":"2026-06-22T10:12:54","date_gmt":"2026-06-22T10:12:54","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/?p=10589"},"modified":"2026-06-22T10:12:59","modified_gmt":"2026-06-22T10:12:59","slug":"paco-bree-la-nueva-escasez-es-la-atencion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/2026\/06\/22\/paco-bree-la-nueva-escasez-es-la-atencion\/","title":{"rendered":"Paco Bree: \u00abLa nueva escasez es la atenci\u00f3n\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Art\u00edculo publicado en El Espa\u00f1ol (17\/06\/2026)<\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"220\" height=\"85\" src=\"https:\/\/blogs.deusto.es\/wp-content\/uploads\/sites\/78\/2022\/09\/Paco-Bree.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-235\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Profesor de Deusto Business School<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p id=\"paragraph_1\">Hay una frase que escucho con frecuencia en conversaciones con directivos, emprendedores y profesionales de pr\u00e1cticamente cualquier sector. Aparece despu\u00e9s de hablar de estrategia, innovaci\u00f3n, crecimiento o transformaci\u00f3n. A veces surge como una queja. Otras veces como una constataci\u00f3n resignada. Pero el mensaje suele ser siempre el mismo:&nbsp;<strong>\u201cNo tengo tiempo\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_2\">La afirmaci\u00f3n resulta parad\u00f3jica porque vivimos en una \u00e9poca que ha dedicado enormes cantidades de talento, inversi\u00f3n y tecnolog\u00eda precisamente a ahorrar tiempo. Herramientas capaces de automatizar tareas, resumir documentos, organizar agendas, generar informes o acelerar procesos prometen liberar horas que antes parec\u00edan inevitables. La inteligencia artificial multiplica todav\u00eda m\u00e1s esa capacidad. Sin embargo, cuanto m\u00e1s avanzan estas tecnolog\u00edas, m\u00e1s frecuente parece ser la sensaci\u00f3n de que el tiempo sigue faltando. Nunca hemos dispuesto de tantas herramientas para ahorrar tiempo y, aun as\u00ed, seguimos percibi\u00e9ndolo como un recurso insuficiente.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_3\">La paradoja obliga a replantear el problema. Todos seguimos disponiendo de las mismas veinticuatro horas. Lo que ha cambiado radicalmente es la cantidad de opciones, est\u00edmulos, oportunidades y demandas que compiten por ocuparlas.&nbsp;<strong>El tiempo sigue siendo finito. Lo que se ha vuelto escaso es nuestra capacidad de dirigir la atenci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_4\">Hace casi dos mil a\u00f1os, S\u00e9neca observ\u00f3 algo que contin\u00faa siendo extraordinariamente actual. Mientras los ciudadanos romanos proteg\u00edan cuidadosamente sus propiedades y posesiones, entregaban su tiempo con una facilidad sorprendente. Su reflexi\u00f3n no era una cr\u00edtica a la ambici\u00f3n ni al trabajo duro, sino una advertencia sobre la falta de conciencia con la que muchas personas distribu\u00edan el recurso m\u00e1s limitado de todos.&nbsp;<strong>La cuesti\u00f3n no era cu\u00e1nto tiempo ten\u00eda una persona, sino c\u00f3mo decid\u00eda emplearlo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.outbrain.com\/what-is\/default\/es\"><\/a><strong>La actividad puede multiplicarse. La atenci\u00f3n sigue siendo limitada.<\/strong>\u00a0Y precisamente por eso la conversaci\u00f3n sobre el tiempo se ha convertido en una conversaci\u00f3n sobre prioridades. Esta tensi\u00f3n aparece tambi\u00e9n en algunos debates recientes sobre inteligencia artificial. Un art\u00edculo de Harvard Business Review planteaba una pregunta sencilla e inc\u00f3moda:\u00a0<strong>\u00bfqu\u00e9 hacemos con el tiempo liberado?<\/strong>\u00a0Si la IA permite realizar determinadas tareas m\u00e1s r\u00e1pido, la respuesta suele ser inmediata. Hacemos m\u00e1s tareas y asumimos m\u00e1s compromisos. Sin embargo, la verdadera oportunidad podr\u00eda ser otra:\u00a0<strong>utilizar parte de ese tiempo para desarrollar mejor criterio.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_6\">Esta idea conecta con trabajos recientes impulsados por el World Economic Forum. A medida que la automatizaci\u00f3n y la inteligencia artificial asumen m\u00e1s tareas operativas, aumentan de valor capacidades como el pensamiento cr\u00edtico, el juicio, la creatividad, la toma de decisiones y el liderazgo.&nbsp;<strong>La ventaja competitiva ya no depende \u00fanicamente de hacer m\u00e1s cosas. Depende de decidir qu\u00e9 merece realmente ser hecho.<\/strong>&nbsp;Las organizaciones que no aprendan a proteger la atenci\u00f3n de sus equipos corren el riesgo de automatizar procesos mientras deterioran la calidad de sus decisiones.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_7\">William James comprendi\u00f3 esta realidad mucho antes de internet o los tel\u00e9fonos inteligentes. A finales del siglo XIX escribi\u00f3 que nuestra experiencia est\u00e1 determinada por aquello a lo que prestamos atenci\u00f3n. Lo que observamos, recordamos y valoramos depende en gran medida de ella.&nbsp;<strong>La atenci\u00f3n no es simplemente un recurso cognitivo. Es uno de los principales arquitectos de nuestra vida.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_8\">El problema es que hoy no competimos \u00fanicamente contra agendas llenas. Competimos contra sistemas dise\u00f1ados para capturar atenci\u00f3n. Scroll infinito, notificaciones permanentes, plataformas optimizadas para prolongar el tiempo de uso y una creciente utilizaci\u00f3n de inteligencia artificial para tareas personales generan una presi\u00f3n constante sobre nuestra concentraci\u00f3n. Durante d\u00e9cadas nos preocup\u00f3 la escasez de informaci\u00f3n. Hoy convivimos con el problema contrario:&nbsp;<strong>la abundancia.<\/strong>&nbsp;El desaf\u00edo ya no consiste en acceder a m\u00e1s datos, sino en proteger la atenci\u00f3n necesaria para transformarlos en criterio.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_9\">Para Hartmut Rosa, una de las caracter\u00edsticas centrales de la modernidad es la aceleraci\u00f3n permanente.&nbsp;<strong>La eficiencia genera capacidad, la capacidad genera oportunidades y las oportunidades generan compromisos.<\/strong>&nbsp;El resultado es parad\u00f3jico: los avances destinados a ahorrar tiempo refuerzan la sensaci\u00f3n de escasez.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_10\">Existe adem\u00e1s un concepto econ\u00f3mico que ayuda a comprender mejor este fen\u00f3meno:&nbsp;<strong>coste de oportunidad<\/strong>. Cada vez que elegimos una opci\u00f3n renunciamos simult\u00e1neamente a otras posibilidades. Precisamente porque el tiempo es finito, cada decisi\u00f3n tiene valor.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_11\">Esta realidad resulta especialmente importante para las personas ambiciosas. Quienes desean construir algo relevante suelen enfrentarse a una tentaci\u00f3n constante: mantener abiertas m\u00e1s posibilidades y decir s\u00ed a m\u00e1s oportunidades. Sin embargo,&nbsp;<strong>cada s\u00ed implica m\u00faltiples no<\/strong>, aunque esos no permanezcan visibles en el momento de decidir.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_12\">Muchos directivos creen que tienen un problema de gesti\u00f3n del tiempo cuando en realidad tienen un problema de prioridades. La cuesti\u00f3n no es \u00fanicamente qu\u00e9 est\u00e1n haciendo, sino qu\u00e9 est\u00e1n dejando de hacer cada vez que aceptan un nuevo compromiso.&nbsp;<strong>Comprender el coste de oportunidad obliga a elegir.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_13\">Aqu\u00ed aparece una tensi\u00f3n especialmente interesante. Durante a\u00f1os hemos asociado la ambici\u00f3n con hacer m\u00e1s, participar en m\u00e1s proyectos, asumir m\u00e1s responsabilidades y mantener abiertas m\u00e1s posibilidades. Sin embargo, las contribuciones verdaderamente relevantes rara vez surgen de la dispersi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_14\">Lorenzo Ghiberti dedic\u00f3&nbsp;<strong>veintisiete a\u00f1os<\/strong>&nbsp;a completar las puertas orientales del Baptisterio de Florencia. La lecci\u00f3n no est\u00e1 en la duraci\u00f3n de la obra, sino en la prioridad que sostuvo durante casi tres d\u00e9cadas. Ghiberti entendi\u00f3 algo que seguimos olvidando con frecuencia.&nbsp;<strong>Las grandes realizaciones no suelen ser el resultado de multiplicar actividades. Suelen ser el resultado de concentrar atenci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_15\">La ambici\u00f3n moderna suele confundirse con acumulaci\u00f3n. M\u00e1s reuniones, m\u00e1s proyectos, m\u00e1s iniciativas, m\u00e1s compromisos. Sin embargo, las grandes obras suelen exigir exactamente lo contrario. Oliver Burkeman ha desarrollado esta idea al cuestionar la expectativa imposible de que alg\u00fan d\u00eda conseguiremos hacerlo todo. Vivir implica elegir. Y elegir implica renunciar.&nbsp;<strong>La profundidad exige renuncia. La excelencia exige foco.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_16\">Esta reflexi\u00f3n conecta directamente con el trabajo de Cal Newport sobre el&nbsp;<strong>trabajo profundo<\/strong>. Para Newport, la capacidad de concentrarse durante largos periodos se ha convertido en una ventaja extraordinariamente escasa. Las grandes contribuciones rara vez nacen de la fragmentaci\u00f3n. Nacen de sostener el foco el tiempo suficiente para transformar una idea en realidad.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_17\">Quiz\u00e1 por eso la conversaci\u00f3n sobre el tiempo necesita evolucionar. Durante a\u00f1os hemos buscado herramientas para gestionar mejor nuestras agendas. Sin embargo, la cuesti\u00f3n fundamental podr\u00eda ser otra. No se trata \u00fanicamente de organizar horas. Se trata de decidir conscientemente d\u00f3nde colocamos nuestra atenci\u00f3n, nuestra energ\u00eda y nuestra capacidad de crear valor.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_18\">S\u00e9neca probablemente reconocer\u00eda esta paradoja. Vivimos rodeados de tecnolog\u00edas capaces de ahorrarnos tiempo y, al mismo tiempo, sentimos que nunca tenemos suficiente. Tal vez porque el verdadero desaf\u00edo nunca consisti\u00f3 en acumular m\u00e1s minutos, sino en decidir qu\u00e9 hacer con ellos. La diferencia entre una vida dispersa y una vida significativa depende de la claridad con la que elegimos aquello que merece ocuparla.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_19\">Porque, al final, la pregunta relevante no es cu\u00e1nto tiempo tenemos.&nbsp;<strong>La pregunta verdaderamente importante es qu\u00e9 estamos construyendo con la parte limitada de vida que estamos dispuestos a dedicarle.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_20\"><em><strong>*** Paco Bree<\/strong><\/em><em>&nbsp;es profesor de Deusto Business School, Advantere School of Management y asesor de Innsomnia Business Accelerator.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Art\u00edculo publicado en El Espa\u00f1ol (17\/06\/2026) Hay una frase que escucho con frecuencia en conversaciones con directivos, emprendedores y profesionales de pr\u00e1cticamente cualquier sector. Aparece despu\u00e9s de hablar de estrategia, innovaci\u00f3n, crecimiento o transformaci\u00f3n. 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