{"id":10671,"date":"2026-07-15T11:59:14","date_gmt":"2026-07-15T11:59:14","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/?p=10671"},"modified":"2026-07-15T11:59:18","modified_gmt":"2026-07-15T11:59:18","slug":"virginia-gomez-de-retana-mas-alla-del-algoritmo-el-iman-de-las-maquinas-frente-al-magnetismo-de-las-almas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/2026\/07\/15\/virginia-gomez-de-retana-mas-alla-del-algoritmo-el-iman-de-las-maquinas-frente-al-magnetismo-de-las-almas\/","title":{"rendered":"Virginia G\u00f3mez de Retana:  \u00abM\u00e1s all\u00e1 del algoritmo: El im\u00e1n de las m\u00e1quinas frente al magnetismo de las almas\u00bb"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"220\" height=\"85\" src=\"https:\/\/blogs.deusto.es\/wp-content\/uploads\/sites\/78\/2026\/06\/Virginia-gomez-de-retana.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-10601\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Directora de Open Programmes y Transferencia de Deusto Business School.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><strong>Art\u00edculo publicado en Deia (13\/07\/2026)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hace algunas semanas escuchaba en una homil\u00eda que las grandes preocupaciones de la humanidad no han cambiado con la llegada de la Inteligencia Artificial: siguen siendo el miedo y el ego.<\/p>\n\n\n\n<p>Vivimos una \u00e9poca fascinante, nunca hab\u00edamos dispuesto de tanta tecnolog\u00eda, tanta informaci\u00f3n y tanta capacidad para transformar el mundo. Sin embargo, pocas veces las organizaciones hab\u00edan convivido con un nivel tan elevado de incertidumbre. Se habla de digitalizaci\u00f3n, productividad, automatizaci\u00f3n y de nuevos modelos de negocio. Todo ello es importante. Pero quiz\u00e1 estemos mirando hacia el lugar equivocado.<\/p>\n\n\n\n<p>Si nos reflejamos en el espejo de la historia, el mensaje es tranquilizador porque la tecnolog\u00eda ya desafi\u00f3 estos grandes males: con la llegada de la imprenta de Gutenberg (S. XV), en la revoluci\u00f3n industrial (S. XVIII\u2013XIX), o recientemente en la era de internet (S.XX), y vemos que el patr\u00f3n se repite: desaparecen tareas pero la humanidad se redefine encontrando un nuevo prop\u00f3sito.<\/p>\n\n\n\n<p>Y es que la tecnolog\u00eda no cambia la naturaleza humana. La pone a prueba.<\/p>\n\n\n\n<p>La Inteligencia Artificial no ha creado los problemas de las organizaciones. Ha acelerado y amplificado estas dos fuerzas que ya estaban presentes: el miedo y el ego. El primero paraliza; el segundo divide. Ambos son contagiosos y erosionan la confianza, que es el verdadero motor de cualquier organizaci\u00f3n humana.<\/p>\n\n\n\n<p>El miedo adopta m\u00faltiples formas: miedo a quedarse atr\u00e1s, a perder el empleo, a no ser capaz de aprender lo suficiente, a que una m\u00e1quina haga mejor aquello que durante a\u00f1os defini\u00f3 nuestro valor profesional\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>El ego aparece como respuesta defensiva. Nos aferramos al conocimiento como si fuera una propiedad privada, competimos donde ser\u00eda m\u00e1s \u00fatil colaborar, confundimos liderazgo con protagonismo y autoridad con control\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Parad\u00f3jicamente, cuanto m\u00e1s inteligente se vuelve la tecnolog\u00eda, m\u00e1s decisiva resulta la calidad de nuestras relaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque las organizaciones no compiten \u00fanicamente por disponer del mejor algoritmo. Compiten por generar confianza, un fen\u00f3meno profundamente humano que atrae personas que buscan en su desarrollo profesional motivadores trascendentales, algo mucho m\u00e1s serio que un sueldo a final de mes.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando el miedo domina la cultura, las personas dejan de experimentar. Cuando el ego domina el liderazgo, dejan de compartir. En ambos casos, la innovaci\u00f3n se resiente mucho antes de que aparezcan los indicadores econ\u00f3micos.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1 por eso algunas empresas sufren un absentismo que no siempre es f\u00edsico. Personas presentes, pero emocionalmente desconectadas. Profesionales que cumplen objetivos, pero han dejado de creer en el proyecto. Talento que permanece, aunque hace tiempo que abandon\u00f3 la conversaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Como dice el proverbio, \u201cel agua busca su nivel\u201d. Las organizaciones del futuro no ser\u00e1n las que tengan m\u00e1s Inteligencia Artificial, ser\u00e1n las que sepan qui\u00e9nes son por su autenticidad en lo que hacen, apliquen la confianza en s\u00ed mismas y se lo crean, lo sepan comunicar, y desarrollen m\u00e1s inteligencia colectiva integrando personas migrantes que aportan la riqueza del valor de la visi\u00f3n y hacer de otras culturas.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque en esta nueva era conviven dos fuerzas magn\u00e9ticas: el im\u00e1n de las m\u00e1quinas, capaz de atraer datos, optimizar procesos y arrastrar la l\u00f3gica del negocio, frente a otro mucho m\u00e1s crucial y poderoso, el verdadero im\u00e1n de las almas: esa fuerza invisible basada en la confianza y el prop\u00f3sito, que es la \u00fanica capaz de generar esperanza, atraer el talento genuino, aprender de continuo desde la humildad, conmover y conectar voluntades.<\/p>\n\n\n\n<p>Las organizaciones del futuro no competir\u00e1n por tener m\u00e1s IA. Competir\u00e1n por combinar mejor la Inteligencia Artificial con la Inteligencia Humana.<\/p>\n\n\n\n<p>Directora de Open Programmes y Transferencia de Deusto Business School<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Art\u00edculo publicado en Deia (13\/07\/2026) Hace algunas semanas escuchaba en una homil\u00eda que las grandes preocupaciones de la humanidad no han cambiado con la llegada de la Inteligencia Artificial: siguen siendo el miedo y el ego. Vivimos una \u00e9poca fascinante, nunca hab\u00edamos dispuesto de tanta tecnolog\u00eda, tanta informaci\u00f3n y tanta capacidad para transformar el mundo. 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