{"id":1513,"date":"2022-11-03T07:55:33","date_gmt":"2022-11-03T07:55:33","guid":{"rendered":"https:\/\/preblogs.deusto.es\/viviendodeusto\/?p=1513"},"modified":"2024-08-30T06:21:13","modified_gmt":"2024-08-30T06:21:13","slug":"mikel-mancisidor-hoy-no-les-hablo-de-ucrania","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/2022\/11\/03\/mikel-mancisidor-hoy-no-les-hablo-de-ucrania\/","title":{"rendered":"Mikel Mancisidor: \u00abHoy no les hablo de Ucrania\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<p> <strong>Art\u00edculo publicado en Deia (30\/10\/2022)<\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"220\" height=\"85\" src=\"https:\/\/blogs.deusto.es\/alumni\/wp-content\/uploads\/sites\/78\/2022\/09\/Mikel-Mancisidor-2.jpg\" alt=\"Mikel Mancisidor\" class=\"wp-image-279\"\/><figcaption>Profesor de Derecho\n<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Esta&nbsp;semana nos ha tocado en clase estudiar un famoso fragmento de&nbsp;<em>La Guerra del Peloponeso<\/em>&nbsp;de Tuc\u00eddides. El conocido como&nbsp;<em>di\u00e1logo de los melios<\/em>&nbsp;recrea la negociaci\u00f3n entre los delegados atenienses y los representantes de la isla de Melos. Este di\u00e1logo suele emplearse en las introducciones a los cursos de Relaciones Internacionales, puesto que permite contrastar los enfoques realista e idealista.<\/p>\n\n\n\n<p>Creo que los alumnos experimentaron esa sensaci\u00f3n de que Tuc\u00eddides no es un tipo muerto que nos habla de mundos ya pasados y de historias que solo a los eruditos pueden interesar, sino que se dirige a cada uno de nosotros directamente y nos explica no solo lo que \u00e9l vivi\u00f3, sino que nos ayuda a comprender nuestro mundo y a entendernos a nosotros mismos. Por eso los cl\u00e1sicos importan.<\/p>\n\n\n\n<p>La liga de Delos, liderada por Atenas, se enfrentaba a la liga liderada por Esparta. La isla de Melos deseaba guardar su neutralidad, pero eso crear\u00eda un mal precedente para el resto de islas y colonias mar\u00edtimas si se comprobaba que la vida en paz sin la tutela ateniense resultaba posible y hasta ventajosa. Melos hab\u00eda sido fundada como colonia de los espartanos, por lo que los atenienses sospechaban de esa neutralidad. Los melios deb\u00edan ser por lo tanto sometidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Los melios presentan su dilema. Si defendemos nuestro derecho a mantenernos neutrales (derecho a decidir nuestra pol\u00edtica exterior, dir\u00edamos hoy), tendremos guerra. Si renunciamos a ese derecho, tendremos esclavitud (o perderemos nuestra independencia y soberan\u00eda, en t\u00e9rminos actuales).<\/p>\n\n\n\n<p>Los atenienses renunciaron a explicar \u201ccon hermosas palabras que ejercemos el imperio justamente, pero tampoco esperamos de vosotros que cre\u00e1is que vais a convencernos diciendo que, a pesar de ser colonos de los lacedemonios, no os hab\u00e9is aliado a su lado\u201d. En todo caso, y aqu\u00ed la frase que es conocida como la quintaesencia del pensamiento realista, \u201cen las cuestiones humanas, las razones del derecho intervienen cuando se parte de una igualdad de fuerzas, mientras que, en caso contrario, los m\u00e1s fuertes determinan lo posible y los d\u00e9biles lo aceptan\u201d. Nos conviene a todos, replican los melios, que las consideraciones de justicia tengan su lugar en el \u00e1mbito de lo pol\u00edtico puesto que ma\u00f1ana podr\u00eda ser Atenas la que se encuentre d\u00e9bil.<\/p>\n\n\n\n<p>Los embajadores atenienses, seguros de su poder presente y futuro, reiteran su objetivo: \u201cQueremos dominaros sin problemas; (as\u00ed) vosotros, en lugar de sufrir los males m\u00e1s terribles, ser\u00edais s\u00fabditos nuestros y nosotros, al no destruiros, saldr\u00edamos ganando\u201d. Los atenienses prefieren ser temidos que amados: \u201cVuestra enemistad no nos perjudica tanto como vuestra amistad, que para los pueblos que est\u00e1n bajo nuestro dominio ser\u00eda una prueba manifiesta de debilidad, mientras que vuestro odio se interpretar\u00eda como una prueba de nuestra fuerza\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Los melios creen que ser\u00eda \u201cuna gran vileza y cobard\u00eda no recurrir a cualquier medio antes que soportar la esclavitud\u201d, mientras que los atenienses les replican que no hay deshonor en rendirse ante el que tiene m\u00e1s poder y de todas formas te va a vencer. Los melios conf\u00edan sin embargo en que tener la raz\u00f3n les d\u00e9 alguna ventaja e incluso puedan despertar la simpat\u00eda de otros que se les aliaran. Los atenienses desprecian esos argumentos idealistas, puesto que \u201cla garant\u00eda de seguridad para quienes han de combatir en auxilio de otros no reside en los sentimientos de amistad de quienes solicitan la ayuda, sino en si el aliado se destaca en gran manera por la potencia de sus efectivos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Los atenienses finalmente ofrecen la disyuntiva de someterse o ser destruidos y los melios deciden \u201cno privar de su libertad a una ciudad que est\u00e1 habitada desde hace setecientos a\u00f1os e intentaremos salvarla\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Los atenienses arrasan la isla, matan a los hombres en edad militar y esclavizan a mujeres y ni\u00f1os. Pero la guerra termina con la derrota ateniense y su necesidad de derecho, justicia y clemencia. Como ven, hoy no les quer\u00eda hablar de Ucrania. O tal vez s\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Art\u00edculo publicado en Deia (30\/10\/2022) Esta&nbsp;semana nos ha tocado en clase estudiar un famoso fragmento de&nbsp;La Guerra del Peloponeso&nbsp;de Tuc\u00eddides. El conocido como&nbsp;di\u00e1logo de los melios&nbsp;recrea la negociaci\u00f3n entre los delegados atenienses y los representantes de la isla de Melos. 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