{"id":1915,"date":"2023-01-10T08:36:12","date_gmt":"2023-01-10T08:36:12","guid":{"rendered":"https:\/\/preblogs.deusto.es\/viviendodeusto\/?p=1915"},"modified":"2023-01-10T08:36:14","modified_gmt":"2023-01-10T08:36:14","slug":"alex-rayon-no-no-es-un-error-informatico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/2023\/01\/10\/alex-rayon-no-no-es-un-error-informatico\/","title":{"rendered":"Alex Ray\u00f3n: \u00abNo, no es un error inform\u00e1tico\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Art\u00edculo publicado<\/strong> <strong>en Deia (24\/12\/2022)<\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"220\" height=\"85\" src=\"https:\/\/blogs.deusto.es\/alumni\/wp-content\/uploads\/sites\/78\/2022\/09\/Alex-Rayon.jpg\" alt=\"Alex Ray\u00f3n\" class=\"wp-image-198\"\/><figcaption>Vicerrector de Relaciones Internacionales y Transformaci\u00f3n Digital<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n<p><em>La Pianola<\/em>, obra de Kurt Vonnegut publicada en 1952, describe una distop\u00eda en el que las m\u00e1quinas han conquistado el trabajo de los humanos. Estos dispositivos digitales comenzaban entonces a ocupar un espacio en el imaginario de las personas. Y lleg\u00f3 una \u00e9poca dorada para el mundo del trabajo; la clase media creci\u00f3 r\u00e1pidamente, y los salarios tambi\u00e9n. Las m\u00e1quinas ayudaron a que las empresas fueran m\u00e1s robustas. Los trabajadores aprendieron a manejarlas y a aportar valor a partir de su interacci\u00f3n con los robots.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante estas d\u00e9cadas, el mundo comenz\u00f3 a asombrarse con lo que los ordenadores pudieran hacer. Uno de los hitos m\u00e1s relevantes se produjo a comienzos de los 80. En abril de 1981, Columbia, la primera lanzadera de la NASA, lleg\u00f3 al espacio. Pero previamente, se hab\u00edan dado varios contratiempos por supuestos errores inform\u00e1ticos. Sin ir m\u00e1s lejos, en febrero de ese mismo a\u00f1o, durante las pruebas de arranque de los motores, se produjo un fallo en el encendido que hizo fracasar la misi\u00f3n. Uno de los ordenadores no funcionaba correctamente, seg\u00fan la informaci\u00f3n oficial. En uno de los informativos m\u00e1s conocidos de la \u00e9poca, un presentador lleg\u00f3 a decir que: \u201cComo sociedad, deber\u00edamos detenernos y pensar el papel que juegan estas m\u00e1quinas en nuestra vida cotidiana.\u201d En directo, se entrevistaba a personas que, singularmente, ten\u00edan ya en sus hogares un ordenador personal. Y dec\u00edan que eso era una m\u00e1quina compleja.<\/p>\n\n\n\n<p>La sociedad estaba preocupada. El ordenador comenzaba a ser una promesa para cuestiones tan rutinarias como retirar dinero o pagar en un supermercado. La empresa inform\u00e1tica del momento era Apple, cuyo director general, Steve Jobs ven\u00eda a reconocer que ve\u00eda el ordenador como el futuro de la humanidad. Y entonces, en ese 1981, Jobs dej\u00f3 para la historia una de sus m\u00edticas frases: \u201cEl ordenador amplifica la capacidad intelectual del hombre, y creo que despu\u00e9s de que este proceso haya llegado a la madurez los efectos que tendr\u00e1 en la sociedad van a superar incluso a los de la revoluci\u00f3n industrial.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Desde entonces, hemos visto c\u00f3mo, efectivamente, la inform\u00e1tica va ganando cada vez m\u00e1s peso. Y desde entonces, las cosas no han cambiado mucho. Cada vez que hay un problema de utilizaci\u00f3n de alg\u00fan dispositivo inform\u00e1tico o de falta de pericia en la programaci\u00f3n del mismo, se utilizan frases como \u201ces un error inform\u00e1tico\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Soy Ingeniero en Inform\u00e1tica. Si me pongo pedante, dir\u00eda que soy Doctor en Inform\u00e1tica. Es f\u00e1cil imaginar que si llegas hasta el \u00faltimo paso acad\u00e9mico de una rama del conocimiento, esa rama te debe apasionar. Y esa pasi\u00f3n, te trae sensibilidad. Por eso, cada vez que alguna conducta humana inapropiada es excusa como \u201cun error inform\u00e1tico\u201d, uno, claro, se preocupa. Hace unas semanas, en el Congreso de los Diputados se vot\u00f3 la nueva Ley de Reforma Laboral. El diputado del Partido Popular Alberto Casero, confinado en casa, vot\u00f3 telem\u00e1ticamente, aparentemente, no por aquello que el partido le hab\u00eda pedido. Dijo que se debi\u00f3 a un \u201cerror inform\u00e1tico\u201d. Como en el caso del problema de utilizaci\u00f3n del programa de ignici\u00f3n de motores para la lanzadera del Columbia, salt\u00f3 a los telediarios con preocupaci\u00f3n por lo que realmente hab\u00eda ocurrido en ese programa inform\u00e1tico. En fin, ech\u00e9mosle paciencia. Desde el Consejo General de Colegios en Ingenier\u00eda Inform\u00e1tica de Espa\u00f1a (CCII) y el Consejo General de Colegios Oficiales de Ingenier\u00eda T\u00e9cnica en Inform\u00e1tica de Espa\u00f1a (CONCITI) ya han dado las pertinentes explicaciones para dejar claro que la inform\u00e1tica no tuvo nada que ver.<\/p>\n\n\n\n<p>En esa entrevista de 1981, Jobs dijo que la mejor forma de luchar contra el mal uso de la inform\u00e1tica es la educaci\u00f3n y sobre todo la educaci\u00f3n inform\u00e1tica. En 1981, uno de cada diez mil ten\u00eda un ordenador en casa. Hoy, todos\/as tenemos un ordenador en casa. Pero seguimos sin entender que no, no son errores inform\u00e1ticos. Se trata de falta de pericia en su utilizaci\u00f3n. Tambi\u00e9n la electricidad tardamos d\u00e9cadas en manejarla.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Art\u00edculo publicado en Deia (24\/12\/2022) La Pianola, obra de Kurt Vonnegut publicada en 1952, describe una distop\u00eda en el que las m\u00e1quinas han conquistado el trabajo de los humanos. Estos dispositivos digitales comenzaban entonces a ocupar un espacio en el imaginario de las personas. 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