{"id":2471,"date":"2023-03-20T07:35:30","date_gmt":"2023-03-20T07:35:30","guid":{"rendered":"https:\/\/preblogs.deusto.es\/viviendodeusto\/?p=2471"},"modified":"2024-08-30T06:43:07","modified_gmt":"2024-08-30T06:43:07","slug":"guillermo-dorronsoro-la-solidaridad-de-las-empresas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/2023\/03\/20\/guillermo-dorronsoro-la-solidaridad-de-las-empresas\/","title":{"rendered":"Guillermo Dorronsoro: \u00abLa solidaridad de las empresas\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Art\u00edculo publicado en El Economista (16\/03\/2023)<\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"220\" height=\"85\" src=\"https:\/\/blogs.deusto.es\/alumni\/wp-content\/uploads\/sites\/78\/2022\/09\/Guillermo-Dorronsoro.jpg\" alt=\"Guillermo Dorronsoro\" class=\"wp-image-1110\"\/><figcaption>Profesor de Deusto Business School<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n<p>Hace unos d\u00edas me pidieron intervenir en un programa de televisi\u00f3n de \u00e1mbito auton\u00f3mico, para comentar la noticia de los recursos que algunas empresas vascas del sector financiero o energ\u00e9tico est\u00e1n presentando al nuevo impuesto extraordinario. Antes de mi intervenci\u00f3n, se presentaba la noticia, junto con entrevistas a pie de calle para recoger la opini\u00f3n popular sobre estos recursos. Tambi\u00e9n intervinieron tres personas que estaban en la tertulia en el estudio ese d\u00eda (yo tomaba parte por videoconferencia, solo unos minutos).<\/p>\n\n\n\n<p>El veredicto de los periodistas que presentaban la noticia, de las personas entrevistadas en la calle, y de los tertulianos fue un\u00e1nime: las empresas eran insolidarias por presentar estos recursos. Porque si ten\u00edan beneficios extraordinarios, ten\u00edan que arrimar el hombro. Adem\u00e1s, en el caso de la banca, se recordaba el momento del rescate, y se les preguntaba si hab\u00edan devuelto aquel dinero\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>La l\u00f3gica de este diagn\u00f3stico era tremendamente simple: si el dinero est\u00e1 en manos p\u00fablicas, se dedica a la justicia social y a reducci\u00f3n de desigualdades, pero cuando est\u00e1 en manos privadas, solo se benefician unos pocos (los accionistas de esas empresas o, a lo sumo, los empleados tambi\u00e9n).<\/p>\n\n\n\n<p>Me qued\u00e9 preocupado, por el juicio sumar\u00edsimo y por la condena m\u00e1s r\u00e1pida. Dio igual que tratase de explicar en mi intervenci\u00f3n que no es lo mismo tener beneficios que repartir dividendos, y que las empresas necesitan capitalizarse para abordar las grandes inversiones que deben acometer en transformaci\u00f3n digital, en sostenibilidad, etc. Que las grandes empresas, adem\u00e1s de impuestos y empleos directos, generan muchos empleos indirectos en sus proveedores (que a su vez pagan sus impuestos), y ejercen un papel tractor muy valioso sobre la econom\u00eda. Y que, en el caso de las entidades financieras vascas, ninguna de ellas tuvo que acudir al rescate\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n daba igual que el recurso no se atuviese a la legalidad vigente, y que cree un severo precedente de inseguridad jur\u00eddica y arbitrariedad fiscal, dos circunstancias que retraen a cualquier inversor. Por no hablar de tratar de hacer alguna consideraci\u00f3n sobre la eficacia del gasto p\u00fablico (anatema)\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando interrumpieron mi conexi\u00f3n, la tertulia sigui\u00f3 por el mismo camino que llevaba antes de mi intervenci\u00f3n. Les parec\u00eda muy bien que las empresas tuvieran beneficios, pero lo solidario era aceptar en autom\u00e1tico el pago de m\u00e1s impuestos, \u201cpara compensar\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Es un s\u00edntoma de una enfermedad grave, que se va instalando en nuestra sociedad, con el apoyo de pol\u00edticos y periodistas, que van dejando en la opini\u00f3n p\u00fablica un mensaje muy poderoso por lo simple y directo: \u201cEl sector p\u00fablico es solidario, el sector privado es insolidario. Como est\u00e1 aumentando la desigualdad, la mejor forma de corregir ese problema es que fluya el dinero de lo privado hacia lo p\u00fablico\u201d. Si no compartes ese lema, autom\u00e1ticamente te sit\u00faas en la ultra-derecha, o en el ultra-liberalismo, eres una persona insolidaria, lo peor, un enemigo del pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p>Y es m\u00e1s preocupante porque, durante los pr\u00f3ximos a\u00f1os, las necesidades de financiaci\u00f3n p\u00fablica van a ir en aumento, por el incremento de gasto en pensiones, atenci\u00f3n m\u00e9dica y atenci\u00f3n a situaciones de dependencia asociadas al envejecimiento de la poblaci\u00f3n (esta pr\u00f3xima d\u00e9cada coincide con la jubilaci\u00f3n de la generaci\u00f3n del&nbsp;<em>baby-boom<\/em>).<\/p>\n\n\n\n<p>Como el recurso al endeudamiento p\u00fablico vendr\u00e1 topado desde Bruselas, la \u00fanica forma de cuadrar las cuentas ser\u00e1 subir los impuestos, y como es una medida impopular entre los votantes, la tentaci\u00f3n f\u00e1cil de las Administraciones P\u00fablicas ser\u00e1 ir a por las empresas&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Ya coment\u00e9 en mi intervenci\u00f3n que esto del reparto de papeles entre lo p\u00fablico y lo privado era un tema ideol\u00f3gico. Desde una econom\u00eda controlada plenamente por los poderes p\u00fablicos (como defiende el comunismo), hasta una m\u00ednima regulaci\u00f3n que deje ese control en manos de los mercados (como defiende la escuela austriaca de pensamiento econ\u00f3mico). Sobre estos temas no hay dogmas.<\/p>\n\n\n\n<p>Me parece a m\u00ed (esto es una opini\u00f3n, no un dogma) que la historia ha demostrado ya en repetidas ocasiones y en diferentes contextos que ninguno de ambos extremos conduce a la prosperidad, y que una combinaci\u00f3n razonable de lo p\u00fablico y lo privado es la f\u00f3rmula que ha probado una mayor eficacia en la generaci\u00f3n y reparto de la riqueza a medio y largo plazo.<\/p>\n\n\n\n<p>Si detraemos sistem\u00e1ticamente recursos del sector privado, si creamos un entorno de inseguridad jur\u00eddica y fiscal que haga que los inversores decidan buscar otros territorios m\u00e1s acogedores, a medio y largo plazo nuestra econom\u00eda se resentir\u00e1 y nuestro sistema del bienestar languidecer\u00e1. Esa es mi opini\u00f3n, y a partir de ahora todo lo que escriba es ideol\u00f3gico, avisado queda el lector.<\/p>\n\n\n\n<p>Es importante que desde la sociedad civil defendamos ese equilibrio y el papel clave del sector privado en la generaci\u00f3n y distribuci\u00f3n de la riqueza. Es importante que defendamos nuestras empresas y a las personas que arriesgan su patrimonio para crearlas y mantenerlas. Es importante, aunque sea impopular y tenga enfrente a un poderoso&nbsp;<em>lobby&nbsp;<\/em>de funcionarios y pol\u00edticos, exigir mayor eficacia en el gasto p\u00fablico.<\/p>\n\n\n\n<p>Es importante tambi\u00e9n que la empresa sea ejemplar y revise pr\u00e1cticas que cada vez resultan m\u00e1s contraproducentes (como algunas retribuciones a equipos directivos que escenifican esa desigualdad). Es fundamental que la empresa se esfuerce por repartir sus ganancias al conjunto de sus grupos de inter\u00e9s y no solo a los accionistas y altos ejecutivos. Clientes, empleados, proveedores, y el conjunto de la sociedad deben sentir que el reparto es equilibrado. Hemos conocido a\u00f1os de prosperidad porque nuestros padres encontraron un equilibrio razonable. Si nosotros nos equivocamos, nuestros hijos pagar\u00e1n las consecuencias.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Art\u00edculo publicado en El Economista (16\/03\/2023) Hace unos d\u00edas me pidieron intervenir en un programa de televisi\u00f3n de \u00e1mbito auton\u00f3mico, para comentar la noticia de los recursos que algunas empresas vascas del sector financiero o energ\u00e9tico est\u00e1n presentando al nuevo impuesto extraordinario. 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