{"id":4223,"date":"2023-11-15T09:41:24","date_gmt":"2023-11-15T09:41:24","guid":{"rendered":"https:\/\/preblogs.deusto.es\/viviendodeusto\/?p=4223"},"modified":"2024-08-30T08:07:57","modified_gmt":"2024-08-30T08:07:57","slug":"pensando-en-nuestro-pueblo-4-los-valores-hoy-en-occidente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/2023\/11\/15\/pensando-en-nuestro-pueblo-4-los-valores-hoy-en-occidente\/","title":{"rendered":"Pensando en nuestro pueblo (4). Los valores hoy en Occidente"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Art\u00edculo publicado en Deia (13\/11\/2023)<\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"220\" height=\"85\" src=\"https:\/\/blogs.deusto.es\/alumni\/wp-content\/uploads\/sites\/78\/2022\/09\/Javier-Elzo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-254\"\/><figcaption>Catedr\u00e1tico em\u00e9rito de Sociolog\u00eda<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>El estudio de los valores ha sido una constante en mi vida profesional, como docente y como investigador. En mi archivo personal, en Internet, encuentro textos desde 1995 (la programaci\u00f3n de Sociolog\u00eda de los valores, curso que impart\u00ed en 1995-1996) hasta los materiales que utilic\u00e9 en una conferencia en Markina el a\u00f1o 2022 con este t\u00edtulo Euskadi con identidad propia y plural. Mirando al futuro pr\u00f3ximo. Me servir\u00e9 de mis textos para esta serie de reflexiones en la prensa del Grupo Noticias del Pa\u00eds Vasco y Nafarroa. Hoy desde una perspectiva global y m\u00e1s adelante aplicado a Vasconia.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfQU\u00c9 SON LOS VALORES?<\/strong> Cabe decir que en los \u00e1mbitos de la filosof\u00eda y la sociolog\u00eda se entiende por valores las definiciones de lo bueno y de lo malo, de lo aceptable y de lo rechazable, de lo admitido y de lo prohibido, de lo que hay que hacer y de lo que hay que evitar. <\/p>\n\n\n\n<p>Esta primera acepci\u00f3n del t\u00e9rmino valor nos lleva a otra, \u00edntimamente relacionada con la anterior pero que quiz\u00e1s permita ver mejor la concatenaci\u00f3n entre los valores, las normas y el comportamiento. Valor cabe entenderse como un criterio de acci\u00f3n social al cual se adhiere de forma m\u00e1s emocional que meramente racional (lo que no quiere decir en absoluto que se trate de algo irracional), y que no es puesto en duda a corto plazo.<\/p>\n\n\n\n<p>En el mismo sentido cabe hablar de Normas como criterios de acci\u00f3n social que son el resultado de una decisi\u00f3n meramente racional, y que pueden ser puestos en duda, luego modificables, a corto plazo. Normalmente, hay relaci\u00f3n directa entre los valores y las normas, as\u00ed como entre estas y las conductas o comportamientos consiguientes. Veamos un ejemplo simple. Una sociedad puede adoptar ante la circulaci\u00f3n rodada, como criterio de acci\u00f3n social, la seguridad frente a otra que adoptara la rapidez. L\u00f3gicamente en raz\u00f3n del valor seguridad se adoptar\u00e1n determinadas normas, por ejemplo, de limitaci\u00f3n de velocidad que ser\u00e1n distintas a las que se adoptar\u00edan si hubiera sido el valor rapidez el retenido. Y, todo ello, tendr\u00e1 traslado en el comportamiento consiguiente.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>POR QU\u00c9 HABLAR HOY DE VALORES<\/strong> Mientras se ha compartido un sistema de valores comunes, es decir, cuando hab\u00eda un sistema de valores realmente vigente, el tema de los valores no era objeto de debate intelectual ni tampoco de investigaci\u00f3n emp\u00edrica. Estos \u00faltimos tiempos, sin embargo, los valores parecen haber perdido estabilidad e institucionalizaci\u00f3n. Se empieza a percibir que los valores se ponen en tela de juicio, que las conductas de algunos contradicen abiertamente los valores considerados como definitivamente establecidos. Entonces es cuando se habla de la crisis de valores. Lo que antes se daba por sabido y todo el mundo se aten\u00eda a ello sin discutirlo, se convierte en objeto de discernimiento que obliga a todo el mundo a tomar partido. Esto es justamente lo que significa la palabra griega crisis, a saber, discernimiento.<br><br><strong>LOS VALORES DOMINANTES EN LA SOCIEDAD ACTUAL EN OCCIDENTE <\/strong>Centr\u00e1ndonos en el todo social, la base central, el sustrato b\u00e1sico sobre el que se edifica el sistema de valores de la sociedad actual, como bien se\u00f1ala uno de los fundadores del grupo europeo de estudio de los valores, Jan Kerkhofs y que est\u00e1 en la base del Worlwide Values Study, dirigido por Ronald Inglehart, es el individualismo reinante. <\/p>\n\n\n\n<p>Con inusitada rapidez, en el siglo pasado, particularmente en Occidente, hemos transitado de una sociedad tradicional, con legitimaci\u00f3n religiosa (de matriz cat\u00f3lica o protestante seg\u00fan los pa\u00edses) a otra posmoderna, legitimada en el bienestar individual, tras un corto periodo, el de la sociedad moderna, legitimada por proyectos globales, (socialismo, marxismo, liberalismo, ecologismos, nacionalismos, etc.). <\/p>\n\n\n\n<p>Limit\u00e1ndonos a los dos \u00faltimos periodos, el tr\u00e1nsito de los valores de la sociedad moderna a la posmoderna (a la alta modernidad dicen otros), presenta como l\u00ednea dominante la diluci\u00f3n de proyectos globales en la suma de proyectos individuales: en la sociedad moderna se propugnaba la plausibilidad de un proyecto global, hol\u00edstico, de una idea matriz, de un norte como faro de acci\u00f3n social a diferencia de lo que sucede en la sociedad actual, que se caracteriza por la incertidumbre, la duda, el repliegue en lo cotidiano, en lo emocional y, como corolario casi obligado, en la proxemia. En la constituci\u00f3n de grupos por afinidades de diverso orden que la proliferaci\u00f3n de redes sociales, merced a las nuevas y potentes tecnolog\u00edas de la comunicaci\u00f3n, no har\u00e1 sino acrecentar.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed valoramos lo subjetivo sobre lo objetivo, la fiesta sobre la formaci\u00f3n y el trabajo, la deconstrucci\u00f3n sobre la construcci\u00f3n, el cuerpo sobre el esp\u00edritu, la responsabilidad diferida sobre la autorresponsabilidad, la dimensi\u00f3n experiencial de lo religioso, dando cr\u00e9dito a toda suerte de fen\u00f3menos para religiosos, sobre la institucionalizaci\u00f3n en iglesias que, tambi\u00e9n hay que decirlo, con frecuencia se han anquilosado en a\u00f1oranzas est\u00e9riles y condenas insostenibles. Hemos dejado atr\u00e1s la secularizaci\u00f3n (que en gran medida se ha limitado a un rechazo a la impronta eclesial en el mundo cat\u00f3lico) para dar paso a una nueva sacralizaci\u00f3n, en alg\u00fan caso bajo la forma de iconos deportivos, en otros en el mundo de la far\u00e1ndula y en todos, en el dinero, aut\u00e9ntico dios, objeto y objetivo del tiempo presente. Las crisis del presente siglo, y determinados indicadores de la forma como se quiere salir de la misma, son un buen ejemplo de esto \u00faltimo. <\/p>\n\n\n\n<p>Aceptamos el compromiso puntual pero no nos comprometemos en el duradero, valoramos el presente sobre el futuro que se nos aparece como incierto e inasible (lo que hace que los j\u00f3venes prefieran retrasarlo lo m\u00e1s posible instal\u00e1ndose en el presente) quedando relegado el pasado a entretenimiento cultural, aunque cada vez m\u00e1s adquirir\u00e1 fuerza como referente o recordatorio. <\/p>\n\n\n\n<p>Todo esto nos lleva, lo repito, a un valor dominante, el individualismo, que no es solamente uno de los valores emergentes en nuestra sociedad sino el sustrato desde donde cabe entenderla. Ahora bien, el individualismo tiene dos caras. Por un lado, puede suponer la voluntad de adoptar planteamientos propios, aut\u00f3nomos, ilustrados por la raz\u00f3n y el conocimiento de las cosas. Es la voluntad de no ser reba\u00f1o. Es la gran herencia de la Ilustraci\u00f3n que ha tenido prolongaci\u00f3n hasta la importante Declaraci\u00f3n Universal de Derechos Humanos de 1948 que, aunque son unos derechos b\u00e1sicamente individuales, luego vistos desde una perspectiva m\u00e1s aut\u00f3noma y tolerante que responsable y solidaria. Pero esta concepci\u00f3n nos tememos que ha dejado paso a otra cara del individualismo que viene a decir que yo puedo hacer lo que quiera, con tal de respetar la ley, o de no molestar al otro. De ah\u00ed la tantas veces mentada afirmaci\u00f3n de que mi libertad termina donde comienza la del otro, un otro convertido, si no en mi enemigo, s\u00ed en mi concurrente en el espacio vital. \u00abL&#8217;enfer c&#8217;est les autres\u00bb (El infierno son los otros), ya lo dijo el hoy olvidado Sastre, pero algunas de sus ideas siguen presentes, aunque diluidas, en la sociedad de hoy. Es la moral libertaria, que dir\u00eda Valadier S. J., que impregna nuestra sociedad. En consecuencia, no es el individualismo de raz\u00f3n, el individualismo de responsabilidad, el individualismo de proyectos el que impera sino el individualismo de deseo, de apetencia, de hacer lo que me gusta, sencillamente porque me gusta. Es la l\u00f3gica del nahi dut, nahi dutelako. Es lo que impide avanzar del individuo al ciudadano y, en ciertos supuestos, del ciudadano a la persona. <\/p>\n\n\n\n<p>Ante esta situaci\u00f3n, hay que preguntarse qu\u00e9 sociedad queremos para el futuro. Cu\u00e1l es el ideal social, el proyecto de Euskal Herria que los actuales vascos y navarros deseamos para las pr\u00f3ximas generaciones y estamos dispuestos a potenciar con nuestra dedicaci\u00f3n y esfuerzo<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Art\u00edculo publicado en Deia (13\/11\/2023) El estudio de los valores ha sido una constante en mi vida profesional, como docente y como investigador. 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