{"id":4253,"date":"2023-11-23T09:26:23","date_gmt":"2023-11-23T09:26:23","guid":{"rendered":"https:\/\/preblogs.deusto.es\/viviendodeusto\/?p=4253"},"modified":"2024-08-30T06:23:57","modified_gmt":"2024-08-30T06:23:57","slug":"mikel-mancisidor-meritocracia-desigualdad-y-educacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/2023\/11\/23\/mikel-mancisidor-meritocracia-desigualdad-y-educacion\/","title":{"rendered":"Mikel Mancisidor: \u00abMeritocracia, desigualdad y educaci\u00f3n\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Art\u00edculo publicado en Deia (19\/11\/2023)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignleft size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"220\" height=\"85\" src=\"https:\/\/blogs.deusto.es\/alumni\/wp-content\/uploads\/sites\/78\/2022\/09\/Mikel-Mancisidor-2.jpg\" alt=\"Mikel Mancisidor\" class=\"wp-image-279\"\/><figcaption>Profesor de Derecho\n<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><br>Se ha discutido mucho en los \u00faltimos a\u00f1os sobre la meritocracia. Parece haberse generalizado una visi\u00f3n desencantada y descre\u00edda de este principio. En una sociedad que es desigual y que tiende a reproducir desigualdades, la referencia a la meritocracia funcionar\u00eda a juicio de muchos como una fraudulenta narrativa legitimadora de esa desigualdad y de su perpetuaci\u00f3n, ser\u00eda el discurso ideol\u00f3gico que explica y bendice un statu quo que no se quiere tocar. <\/p>\n\n\n\n<p>Tengo dudas de que esta visi\u00f3n nos ayude. No se trata de negar las desigualdades y sus sistemas de consolidaci\u00f3n y perpetuaci\u00f3n, sino de preguntarnos por la manera en que mejor podr\u00edamos hacerles frente y corregirlas. Tengo la impresi\u00f3n de que la p\u00e9rdida de prestigio de la meritocracia no resulta la mejor manera de combatir las desigualdades. Podr\u00edamos, con las mejores intenciones, perder cosas valiosas por el camino. <\/p>\n\n\n\n<p>Bien es sabido que la educaci\u00f3n ha sido siempre, tanto en los imaginarios humanistas como en los ilustrados, tanto en los ideales socialistas como en los liberales, entre otras cosas, un instrumento para crear y distribuir oportunidades. La educaci\u00f3n est\u00e1 tambi\u00e9n relacionada con eso que se ha dado en llamar, con mayor o menor acierto, con mayor o menor esp\u00edritu cr\u00edtico, ascensor social. La educaci\u00f3n tiene otros importantes fines relacionados con el desarrollo integral de la persona, sin duda, pero renunciar a esa aspiraci\u00f3n social de la educaci\u00f3n implicar\u00eda abandonar algo importante. Que la meritocracia no funcione no puede llevarnos a renunciar a su promesa. Denunciar las trampas y las mentiras de la meritocracia es importante, pero no para arrinconarla, sino para aplicarse en que funcione mejor. <\/p>\n\n\n\n<p>Por todo ello me parece que el informe que acaba de publicar COTEC no podr\u00eda resultar m\u00e1s oportuno. Se titula Meritocracia y educaci\u00f3n: Movilidad social y desigualdad de oportunidades. Este informe define la meritocracia como ese \u00absistema en el que las personas son seleccionadas y promovidas a posicio<br>nes de \u00e9xito, poder e influencia en funci\u00f3n de sus habilidades y m\u00e9ritos demostrados\u00bb. A pesar de afirmar que ese ideal \u00abtodav\u00eda goza de bastante popularidad\u00bb, reconocen los autores el desencanto que provoca su incapacidad para promover la movilidad social. El informe, de excelente factura t\u00e9cnica, merece lectura atenta. Sus innumerables datos permiten abundantes lecturas. <\/p>\n\n\n\n<p>Aunque intencionadamente queramos as\u00ed saltar de los mejores temas de fondo que el texto nos ofrece para llevar su lectura a la actualidad, interesa recuperar los datos relativos a la desigualdad de oportunidades en Espa\u00f1a, es decir, a c\u00f3mo de distribuyen las oportunidades educativas seg\u00fan las circunstancias individuales que no se relacionan con el m\u00e9rito personal (el sexo, el pa\u00eds de nacimiento, el estatus socioecon\u00f3mico de las familias y otros de similar naturaleza). La comunidad aut\u00f3noma con peores d\u00edgitos en esta categor\u00eda es Murcia y la quinta por la cola Madrid. Conviene decirlo no vaya a ser que, a fuerza de que nos lo griten, terminemos interiorizando que cuando algunos de los que estos d\u00edas salen a las calles enfundados en la bandera de la igualdad realmente est\u00e1n interesados en la igualdad. Para muchos de ellos igualdad se entiende como uniformidad territorial. Deber\u00edamos contestar que son dos cosas distintas. Euskadi, toca decirlo, se posiciona en una cuarta plaza en este medidor de igualdad de oportunidades. <\/p>\n\n\n\n<p>El factor de desigualdad que de manera m\u00e1s determinante explica los resultados -tanto en el quintil de los m\u00e1s desfavorecidos como en el de los m\u00e1s favorecidos- es el n\u00famero de libros que hay en la casa del estudiante. El n\u00famero de libros es, por supuesto, un mero medidor formal, un indicador de algo que los autores llaman capital cultural y que tiene consecuencias a lo largo de toda la vida. Si el alumno no goza del privilegio de ese ambiente, la principal forma de compensar esa desigualdad es la escuela y luego la universidad. Por eso la p\u00e9rdida de exigencia educativa constituye una traici\u00f3n al ideal igualitario.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Art\u00edculo publicado en Deia (19\/11\/2023) Se ha discutido mucho en los \u00faltimos a\u00f1os sobre la meritocracia. Parece haberse generalizado una visi\u00f3n desencantada y descre\u00edda de este principio. 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