{"id":44,"date":"2022-08-02T06:30:00","date_gmt":"2022-08-02T06:30:00","guid":{"rendered":"https:\/\/preblogs.deusto.es\/viviendodeusto\/?p=44"},"modified":"2024-09-02T08:09:28","modified_gmt":"2024-09-02T08:09:28","slug":"la-ludopatia-no-es-solo-cosa-de-hombres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/2022\/08\/02\/la-ludopatia-no-es-solo-cosa-de-hombres\/","title":{"rendered":"Ana Isabel Est\u00e9vez y Laura Mac\u00eda\u00a0Guerrero: \u00abLa ludopat\u00eda no es solo cosa de hombres\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/theconversation.com\/la-ludopatia-no-es-solo-cosa-de-hombres-187098\" target=\"_blank\">Art\u00edculo publicado en The Conversation<\/a> (2\/08\/2022)<\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deusto.es\/alumni\/wp-content\/uploads\/sites\/78\/2022\/08\/art.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-181\" width=\"220\" height=\"85\"\/><figcaption>Profesoras de Psicolog\u00eda<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 la mirada social hacia la mujer con problemas de juego sigue siendo de persona \u201cviciosa\u201d y no de \u201cenfermedad\u201d? Y si las consecuencias y la percepci\u00f3n social de la mujer con trastorno de juego es distinta, \u00bfpor qu\u00e9 el g\u00e9nero sigue sin estar incluido en su evaluaci\u00f3n y tratamiento?<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Sexo, g\u00e9nero y salud<\/h4>\n\n\n\n<p>A estas alturas sabemos que no tiene las mismas connotaciones hablar de sexo que de g\u00e9nero. Sin embargo, en numerosas ocasiones se utilizan err\u00f3neamente de manera indistinta. La categor\u00eda \u201csexo\u201d (ser mujer u hombre) supone una condici\u00f3n gen\u00e9tico-biol\u00f3gica, mientras que hablar de \u201cg\u00e9nero\u201d (lo femenino y lo masculino) es una categor\u00eda m\u00e1s compleja, que incluye los roles y expectativas sociales relacionados con las caracter\u00edsticas, conductas y pensamientos que asociamos al hecho de&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.generoydrogodependencias.org\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/01_hombres_y_adicciones_digital_unad.pdf\">ser hombre o mujer<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Los estudios cl\u00ednicos han confirmado que existen diferencias entre mujeres y hombres&nbsp;<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/S2215-0366(16)30348-0\">en su manera de enfermar<\/a>. A nivel biol\u00f3gico, las diferencias en los cromosomas sexuales de hombres (XY) y mujeres (XX) repercuten en la evoluci\u00f3n y manifestaci\u00f3n de ciertas enfermedades. En los hombres (XY), la existencia de mutaciones en los genes del cromosoma X los predispone a la expresi\u00f3n de ciertas enfermedades. No les ocurre lo mismo a las mujeres, que&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0026-17422014000200053\">por su doble condici\u00f3n XX<\/a>&nbsp;tienen la capacidad de transportar el gen sin ser expresado en ciertas efermedades organicas, por ejemplo.<\/p>\n\n\n\n<p>Asimismo, se constata que ciertas problem\u00e1ticas de salud son exclusivas de cada sexo. Por ejemplo, el embarazo o la menstruaci\u00f3n son experiencias biol\u00f3gicas&nbsp;<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1344\/%25x\">\u00fanicas para la condici\u00f3n de sexo \u201cmujer\u201d<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante, existen otras&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0026-17422014000200053\">problem\u00e1ticas de salud<\/a>&nbsp;cuya prevalencia mayoritaria en uno de los dos sexos&nbsp;<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1590\/S0864-34662007000200011\">no parece estar justificada por la condici\u00f3n biol\u00f3gica de sexo hombre\/mujer<\/a>. Es m\u00e1s, parece guardar m\u00e1s relaci\u00f3n con cuestiones de g\u00e9nero que con el mero hecho de ser hombre o mujer, biol\u00f3gicamente hablando. Es el caso de la&nbsp;<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.pneurobio.2019.01.006\">depresi\u00f3n<\/a>, la anorexia, la bulimia, el suicidio y, por supuesto, las adicciones. Incluyendo la adicci\u00f3n al juego.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">La adicci\u00f3n se considera \u201cpoco femenina\u201d<\/h4>\n\n\n\n<p>Tradicionalmente, el mundo del juego y las apuestas ha estado vinculado a los hombres. Parad\u00f3jicamente, a medida que se normalizan las conductas adictivas entre las mujeres, la prevalencia femenina aumenta.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfEs entonces el sexo, es decir, lo biol\u00f3gico, una raz\u00f3n excluyente para que una mujer desarrolle una conducta adictiva? La respuesta es claramente no.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, nos encontramos ante un escenario social donde se cuestiona a la mujer que realiza comportamientos que no son socialmente asumidos como normales o que transgreden los \u201croles o cualidades femeninas\u201d esperados, por ejemplo, una adicci\u00f3n. Incomprendida, acaba sufriendo un proceso de penalizaci\u00f3n moral y social a\u00f1adido.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo preocupante del asunto es que esta diferencia podr\u00eda agravar la sintomatolog\u00eda psicol\u00f3gica y f\u00edsica asociada al juego en la mujer. Adem\u00e1s de repercutir en la b\u00fasqueda de&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.fejar.org\/que-hacemos\/publicacion\/\">apoyo socio-sanitario y terap\u00e9utico<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Por tanto, nos parece imprescindible realizar estudios que analicen la problem\u00e1tica de juego desde una perspectiva de g\u00e9nero.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Diferencias de sexo en el Trastorno de Juego<\/h4>\n\n\n\n<p>Si bien es cierto que la adicci\u00f3n al juego muestra mayor prevalencia en los hombres, las mujeres presentan m\u00e1s dificultades para el reconocimiento de la problem\u00e1tica y sufren mayor estigma social. Adem\u00e1s, una vez iniciada la conducta de juego de riesgo, la progresi\u00f3n hacia el desarrollo del trastorno de juego es hasta&nbsp;<a href=\"https:\/\/psycnet.apa.org\/record\/2014-56274-019\">dos veces m\u00e1s r\u00e1pida que los hombres<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Investigaciones previas muestran&nbsp;<a href=\"https:\/\/dialnet.unirioja.es\/servlet\/articulo?codigo=5564730\">un patr\u00f3n relacionado con el sexo respecto al inicio<\/a>, comorbilidad o motivos de juego. Las ludopat\u00edas en mujeres aparecen entre los 30-40 a\u00f1os, mientras que los hombres se inician habitualmente durante la adolescencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Asimismo, las mujeres manifiestan m\u00e1s frecuentemente trastornos emocionales (por ejemplo, depresi\u00f3n) y problem\u00e1ticas psicosociales previas a la adicci\u00f3n (por ejemplo, abusos sexuales, violencia dom\u00e9stica, sucesos traum\u00e1ticos no elaborados, historia familiar de abuso de alcohol y drogas, o parejas lud\u00f3patas, entre otras).<\/p>\n\n\n\n<p>A eso se le suma que las mujeres superan con creces la prescripci\u00f3n en psicof\u00e1rmacos, destacando especialmente los antidepresivos, tranquilizantes o ansiol\u00edticos. Esto parece reforzar lo indicado por la comunidad m\u00e9dica, seg\u00fan la cual las mujeres, a pesar de vivir m\u00e1s tiempo, experimentan mayor malestar y acuden m\u00e1s frecuentemente al m\u00e9dico a lo largo del ciclo vital.<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante, existe un gran debate en la actualidad respecto a si ante los mismos s\u00edntomas existe un sesgo de g\u00e9nero que hace que las mujeres sean derivadas a recibir tratamiento farmacol\u00f3gico en mayor medida que sus hom\u00f3logos varones, siendo estos \u00faltimos derivados a revisiones anal\u00edticas y pruebas org\u00e1nicas en su defecto.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Mirar las adicciones con perspectiva de g\u00e9nero<\/h4>\n\n\n\n<p>Como hemos ido se\u00f1alando a lo largo del art\u00edculo, la manera de enfermar podr\u00eda resultar diferente en hombres y mujeres. No obstante, la mayor\u00eda de las investigaciones en el \u00e1rea se centran en muestras de hombres. Por tanto, podr\u00edamos estar asumiendo par\u00e1metros que&nbsp;<a href=\"https:\/\/dialnet.unirioja.es\/servlet\/articulo?codigo=1407980\">no se manifiestan de la misma manera en mujeres<\/a>. La mirada en los protocolos de evaluaci\u00f3n y terapia contin\u00faa siendo androcentrista, con el hombre como medida est\u00e1ndar, sin adaptar los par\u00e1metros a las mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p>En definitiva, tener en cuenta los motivos biopsicosociales que explican las diferentes conductas adictivas en la mujer permitir\u00eda una mirada centrada en la reducci\u00f3n de consumo de psicof\u00e1rmacos. Y una mejora de la salud general y la calidad de vida de&nbsp;<a href=\"https:\/\/link.springer.com\/article\/10.1007\/s10899-022-10124-8\">las mujeres<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Art\u00edculo publicado en The Conversation (2\/08\/2022) \u00bfPor qu\u00e9 la mirada social hacia la mujer con problemas de juego sigue siendo de persona \u201cviciosa\u201d y no de \u201cenfermedad\u201d? Y si las consecuencias y la percepci\u00f3n social de la mujer con trastorno de juego es distinta, \u00bfpor qu\u00e9 el g\u00e9nero sigue sin estar incluido en su evaluaci\u00f3n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":515,"featured_media":183,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_genesis_hide_title":false,"_genesis_hide_breadcrumbs":false,"_genesis_hide_singular_image":false,"_genesis_hide_footer_widgets":false,"_genesis_custom_body_class":"","_genesis_custom_post_class":"","_genesis_layout":"","footnotes":""},"categories":[37,11],"tags":[125,127],"class_list":{"0":"post-44","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-opinion","8":"category-voces-expertas","9":"tag-ana-isabel-estevez","10":"tag-laura-macia","11":"entry"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/users\/515"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=44"}],"version-history":[{"count":15,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":374,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44\/revisions\/374"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/media\/183"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=44"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=44"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=44"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}